¿Es necesaria la corrección de estilo?
Hoy voy a hablar acerca de lo que he aprendido en el curso de los años acerca de un tema que muchas veces los autores no tomamos en cuenta por falta de conocimiento o por creer que nuestro estilo es propio y no debería ser corregido.
Existen dos clases de estilo:
Estilo del escritor es la huella única, la voz propia y la personalidad que un autor imprime en todas sus obras. Es lo que diferencia a un autor de otro.
Estilo literario es la intervención lingüística profunda que pule un texto para mejorar su claridad, coherencia, fluidez y riqueza expresiva, sin alterar la voz ni la intención del autor. A diferencia de la ortotipografía, esta mejora la sintaxis, elimina ambigüedades, muletillas, repeticiones y asegura la precisión léxica y gramatical.
La corrección de estilo es el proceso de revisión de un texto sin la intención de alterar la intención original del autor. Se diferencia de la corrección ortotipográfica que busca errores de ortografía y puntuación, mientras que la de estilo pule el texto.
¿Qué incluye la corrección de estilo?
Claridad y concisión: Eliminación de redundancias, muletillas y repeticiones innecesarias.
Sintaxis y Estructura: Reordenación de oraciones confusas y mejora de la concordancia gramatical.
Vocabulario: Selección de términos más precisos y ricos (léxico-semántica) Léxico es el nivel de la lengua que estudia el vocabulario. Semántica es el que estudia el significado de las palabras.
Fluidez: Ajuste del ritmo y la cohesión entre párrafos.
Consistencia: Verificación de la uniformidad en el tono, los tiempos verbales y las normas de estilo.
La narrativa con una buena corrección de estilo hará que la obra se lea con facilidad y atrape al lector. Es el secreto de los libros que se venden y a la que la mayoría de los lectores están habituados. Es como el oxígeno o una buena banda sonora: cuando está ahí no se nota; cuando falta te asfixias o la escena se rompe.
El lector común no necesita saber qué es cacofonía, una rima interna o un dequeísmo para "sentir" que el texto tropieza. Lo que perciben es una ruptura en el ritmo y en la verosimilitud.
Aquí te comparto los tres "ruidos" que el lector nota de inmediato, aunque no sepa nombrarlos:
1. La invisibilidad del autor: En un texto profesional, el lenguaje es una ventana limpia hacia la historia. En el de un principiante, la ventana tiene manchas (repeticiones innecesarias, adjetivos obvios) que obligan al lector a fijarse en los árboles y no en el paisaje.
2. La cadencia (el "oído"): Una buena prosa tiene música. El principiante suele escribir todas las frases de la misma longitud o abusa de las subordinadas, lo que agota mentalmente al lector sin que este sepa el motivo.
3. La precisión léxica: El lector nota cuando una palabra está "casi" bien, pero no es exacta. Esa falta de rigor genera una sensación de pobreza o de amateurismo que le quita autoridad al narrador.
No debemos menospreciar a los lectores. La mayoría acostumbrada a leer notará de manera inconsciente cuándo un texto no es bueno. La corrección de estilo no la puede hacer cualquiera.
En una próxima entrada hablaré acerca de las tarifas que cobran los correctores de estilo dependiendo de su categoría.
¡Hasta la próxima, amigos!


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