sábado, 26 de septiembre de 2020

Lucifer in both languages; Spanish and English: Quinta Temporada, reseña y análisis. (Spoilers)/ Lucifer: Fifth Season, review and analysis. (Spoilers)

 Después de más de un año finalmente pudimos ver los primeros ocho capítulos de la temporada 5 de “Lucifer”; una serie que de manera inesperada acaparó la atención de millones de espectadores en todo el mundo. A partir de la temporada anterior fue Netflix la que asumió la producción como consecuencia de su inexplicable cancelación en Fox, pero fue la campaña masiva de “#SaveLucifer” la que revivió la serie, encabezada por su protagonista, Tom Ellis, poco conocido en América pero gracias a la serie, convertido en un icono de galantería y encanto.

La temporada anterior finalizó con la despedida entre Lucifer (Tom Ellis) y Chloe Decker (Lauren German), un beso tierno y tímido fue lo último que vimos y Lucifer Morningstar regresó al infierno de manera voluntaria, en vista del peligro que corría su sobrino Charlie hijo del ángel Amenadiel y la doctora Linda Harris. También existía el peligro de que los demonios regresaran a la Tierra y la misma Chloe corriese peligro, de manera que la estampa que nos quedó en la retina fue un diablo gentil, encantador, que deja de lado sus apetitos y deseos para cumplir voluntariamente con el deber que le ordenó su padre, Dios: permanecer en el infierno.


La quinta temporada empieza con una Chloe resignada a no ver más a Lucifer y una demonio, Maze, indignada por haber sido ignorada por el diablo, ya que fueron compañeros inseparables durante milenios; un tema que se desarrolla en el capítulo 4 en un episodio en blanco y negro en el que vemos a la madre de Maze, Lillith, la que fue esposa de Adán en un papel de mujer fatal y en donde se destaca la actriz sudafricana Lesley-Ann Brandt como cantante, ya no en su papel de Mazikeen sino en el de su madre. Este episodio en principio me pareció una parodia inútil, pero al observar su desarrollo noté que era necesario para lo que venía después. Personalmente no me gustó el personaje que adoptó Ella López (Aimée García). Se la vio caricaturizada al extremo, pero supongo que son licencias de los showrunners; cada uno de los personajes debía tener una parte en ese episodio. Aclarado el punto del anillo de Lucifer que supongo se desarrollará más adelante porque quedó en nada, podría decir que estos primeros ocho episodios son un prolegómeno de los siguientes ocho.

Abre muchas interrogantes y nos prepara para lo que sigue, y es entendible ya que se suponía que la temporada sería de dieciséis capítulos. Siempre hemos visto temporadas en las que de alguna forma se cierra el círculo, en esta ocasión queda tan abierto que nos deja perplejos. No obstante, tengo que decir que el Lucifer que vi en estos seis primeros episodios, sin dejar de lado su eterna ingenuidad, se convierte en un personaje más introspectivo, más maduro, toma conciencia de su posición frente a Chloe, y le da miedo asumir la responsabilidad de aceptar que la ama, porque siendo un ser que nunca miente, sabe que no podrá retractarse. Es hasta cierto punto, comprensible, él es poderoso, el señor del infierno, sabe que lo suyo con Chloe no podrá ser eterno, ella no es inmortal aunque sea un regalo de su padre.

El segundo capítulo me pareció muy importante. Es cuando Michael, el gemelo de Lucifer, parece interesarse de manera sincera en Chloe, pero ella se da cuenta de que él no es Lucifer. Tengo la impresión de que Michael se ha enamorado de la detective, y ya no es solo el odio que siente por su hermano Lucifer el que lo conmina a actuar de esa manera. Desea apropiarse de su vida. También en este capítulo ella se entera por Michael que es un regalo de Dios para Lucifer. Y es donde empiezan los problemas. Se siente utilizada: “Fui creada para servir de perfecta señora de Lucifer Morningstar”, dice. “Soy un objeto”.  Pero es Amenadiel quien la convence de que ella no es un regalo, el regalo es que Chloe sea inmune a la magia de Lucifer y que lo haga vulnerable. Es entonces cuando ocurre la verdadera magia de estos ocho primeros capítulos. Lucifer y Chloe por primera vez hacen el amor. Una escena que podría calificar de sublime por la ternura que inspira Lucifer y la entrega de Chloe. Un momento que, estoy segura, hemos estado esperando los millones de espectadores que seguimos la serie. Pero ocurre un suceso inesperado cuando Chloe, jugando, le pregunta a Lucifer: “¿Qué es lo que deseas”? se refería a desayunar. Y él siente que ella puede conocer sus deseos, verdaderamente. A partir de este momento todo cambia. Él se muestra confundido y estafado. “Ella me robó mi magia, lo único que me hacía útil, ¿sin mi magia de qué le serviría?  ¿Y por qué? ¿Qué sucedió? Es cuando se plantea si el hecho de estar enamorado lo hace absolutamente vulnerable. Se revela interiormente aunque no puede dejar de sentir algo por Chloe, no se atreve a decírselo, algo muy profundo se lo impide.

Obviamente la fórmula exitosa de la serie es la parte amorosa entre ellos dos, que nunca vemos definirse por completo, lo cual sería una falla tremenda, porque sin esa lucha intestina entre los sentimientos de ambos, la historia perdería su razón de ser; pero en esta temporada inconclusa noté una Chloe más fuerte, más segura de sí misma y al mismo tiempo comprensiva con la situación de Lucifer.  Desde el punto de vista físico está más delgada, el maquillaje más suave que las temporadas anteriores y si se quiere más hermosa y madura. Lucifer, como siempre y a partir de la temporada cuarta, luce un aspecto sumamente atractivo; es un hombre perfecto, se puede observar plenamente en una desnudez que no choca ni parece fuera de tono en el segundo capítulo, cuando lo vemos encarnando a su hermano gemelo Michael frente al espejo.

Mención aparte merece su actuación. Llegué a odiar y a “ver” diferente a Michael, siendo el mismo Tom Ellis. Aunque algunos gestos eran prácticamente los mismos cuando hacía el papel de su hermano Lucifer, se notaba la diferencia. Me encantó que Michael tuviera las alas torcidas y de color gris, algo que se nota de manera exquisita en la parte final, cuando Michael, Lucifer y Amenadiel abren sus alas y podemos ver a los tres. La presencia de su Padre queda reflejada en la expresión de cada uno de sus rostros, y la de Lucifer se ve absolutamente angelical. Uno se llega a preguntar si definitivamente hubo una equivocación y es Michael el mentiroso quien debería reinar en el infierno.

Las partes más importantes consistieron en la irrupción de Michael en el Departamento de Policía de Los Angeles haciéndose pasar por Lucifer. Chloe corre a sus brazos y cree que él ha regresado. El momento cumbre que todos estábamos esperando es cuando ¡por fin! Chloe va al penthouse y Lucifer la besa desesperado. También es impresionante ver a Daniel disparando a Lucifer y saber que ya no es vulnerable en presencia de Chloe. Y una de las escenas más tiernas: Lucifer y Chloe reencontrándose después del secuestro. Y la música. Cada escena, cada capítulo va acompañado de diferentes temas musicales, todos encajan con el momento, emocionan.

He visto amores en otras series: en El último reino al guapísimo Uhtred de Bebbanburg, enamorado de Brida, también de Gisela, su segunda esposa y después de Ethelfreda. En la serie Vikingos hubo numerosas escenas de amor entre los protagonistas, sin embargo nunca fueron tan tiernas, tan esperadas y tan desconsoladamente apasionantes como las que vi entre Lucifer y Chloe, pese a que no fueron escenas de sexo explícito ni nada por el estilo. Es indudable que ver a un diablo enamorado es diferente. Mis felicitaciones al equipo de guionistas por saber crear la tensión en los momentos apropiados, algo tan difícil a lo largo de la serie.

 English:

After more than a year we finally got to see the first eight chapters of season 5 of “Lucifer”; a series that unexpectedly captured the attention of millions of viewers around the world. As of the previous season, it was Netflix that took over production as a result of its inexplicable cancellation on Fox, but it was the massive “#SaveLucifer” campaign that revived the series, led by its protagonist, Tom Ellis, little known in America but thanks to the series, he has become an icon of gallantry and charm.

The previous season ended with the farewell between Lucifer (Tom Ellis) and Chloe Decker (Lauren German), a tender and shy kiss was the last we saw and Lucifer Morningstar returned to hell voluntarily, in view of the danger faced by his nephew Charlie son of the angel Amenadiel and Dr. Linda Harris. There was also the danger that the demons would return to Earth and Chloe herself would be in danger, so that the stamp that remained on our retina was a gentle, charming devil, who puts aside his appetites and desires to voluntarily comply with him. duty ordered by his father, God: to stay in hell.

The fifth season begins with a Chloe resigned to no longer seeing Lucifer and a demon, Maze, outraged at having been ignored by the devil, since they were inseparable companions for millennia; a theme that is developed in chapter 4 in a black and white episode in which we see Maze's mother, Lillith, the one who was Adam's wife in a role of fatal woman and where the South African actress Lesley Ann Brandt as a singer, no longer in her role as Mazikeen but as her mother. This episode at first seemed like a useless parody, but when observing its development I realized that it was necessary for what came next. I personally did not like the character that Ella López (Aimée García) adopted. It was caricatured to the extreme, but I suppose they are showrunner licenses; each of the characters had to have a part in that episode. Clarified the point of the Lucifer ring that I suppose will be developed later because it came to nothing, I could say that these first eight episodes are a precursor to the next eight.

It opens up many questions and prepares us for what follows, and it is understandable since the season was supposed to be sixteen episodes. We have always seen seasons in which the circle is somehow closed, this time it is so open that it leaves us perplexed. However, I have to say that the Lucifer that I saw in these first six episodes, without leaving aside his eternal naivety, becomes a more introspective, more mature character, becomes aware of his position in front of Chloe, and is afraid to assume the responsibility of accepting that he loves her, because being a being that never lies, he knows that he will not be able to withdraw. It is to a certain extent, understandable, he is powerful, the lord of hell, he knows that his with Chloe cannot be eternal, she is not immortal even if it is a gift from her father.

The second chapter seemed very important to me. It's when Lucifer's twin Michael seems to genuinely care for Chloe, but she realizes that he is not Lucifer. I have the impression that Michael has fallen in love with the detective, and it is no longer only his hatred for his brother Lucifer that urges him to act that way. You want to own your life. Also in this chapter she learns from Michael that it is a gift from God to Lucifer. And that's where the problems begin. Feels used: “I was created to be the perfect lady for Lucifer Morningstar,” she says. "I am an object." But it is Amenadiel who convinces her that she is not a gift, the gift is that Chloe is immune to Lucifer's magic and makes him vulnerable. That's when the real magic of these first eight chapters happens. Lucifer and Chloe make love for the first time. A scene that could be described as sublime because of the tenderness that Lucifer inspires and Chloe's dedication. A moment that, I am sure, we have been waiting for the millions of viewers who follow the series. But an unexpected event occurs when Chloe, playing games, asks Lucifer: "What do you want?" she meant breakfast. And he feels that she can know his wishes, truly. From this moment everything changes. He is confused and cheated. “She stole my magic from me, the only thing that made me useful, without my magic what use would it be to her? And because? What happened? It is when he asks himself if the fact of being in love makes him absolutely vulnerable. He reveals himself inwardly although he can't help but feel something for Chloe, he doesn't dare to tell her, something very deep prevents him.

Obviously the successful formula of the series is the loving part between the two of them, which we never see fully defined, which would be a tremendous failure, because without that internal struggle between the feelings of both, the story would lose its reason for being. r; but in this unfinished season I noticed a stronger Chloe, more self-confident and at the same time understanding with Lucifer's situation. From the physical point of view she is thinner, the makeup softer than the previous seasons and if you want more beautiful and mature. Lucifer, as always and from season four on, looks extremely attractive; He is a perfect man, he can be fully observed in a nudity that does not shock or seem out of tune in the second chapter, when we see him incarnating his twin brother Michael in front of the mirror.

Special mention deserves his performance. I came to hate and "see" Michael differently, being Tom Ellis himself. Although some gestures were practically the same when he played the role of his brother Lucifer, you could tell the difference. I loved that Michael's wings were twisted and gray, something that is exquisitely noticeable in the final part, when Michael, Lucifer and Amenadiel spread their wings and we can see all three. His Father's presence is reflected in the expression on each of their faces, and Lucifer's looks absolutely angelic. One wonders if there was definitely a mistake and it is Michael the liar who should reign in hell.

The most important parts consisted of Michael breaking into the Los Angeles Police Department posing as Lucifer. Chloe runs into her arms and thinks she's back. The peak moment we have all been waiting for is when finally! Chloe goes to the penthouse and Lucifer kisses her desperately. It is also impressive to see Daniel shoot Lucifer and know that she is no longer vulnerable in the presence of Chloe. And one of the most tender scenes: Lucifer and Chloe meeting again after the kidnapping. And music. Each scene, each chapter is accompanied by different musical themes, they all fit the moment, they move.

I have seen love affairs in other series: in The Last Kingdom, the handsome Uhtred from Bebbanburg, in love with Brida, also with Gisela, his second wife and after Ethelfreda. In the Vikings series there were numerous love scenes between the protagonists, however they were never so tender, so long awaited and so disconsolately passionate as the ones I saw between Lucifer and Chloe, even though they were not explicit sex scenes or anything like that. There is no doubt that seeing a devil in love is different. My congratulations to the writing team for knowing how to create tension at the appropriate moments, something so difficult throughout the series.

martes, 22 de septiembre de 2020

¿Somos lo que leemos?

El mundo virtual es real y puede hacer mucho daño a quienes no estén preparados para afrontarlo.

Hace unos años empecé a formar parte del mundo que ahora muchos consideramos imprescindible. Hay pocas cosas que podamos hacer sin usar la nube, desde ver nuestra cuenta bancaria y hacer nuestros pagos o transferencias y comunicarnos; muchísimo más que antes, cuando solo existían el teléfono, los faxes y el correo postal. Incluso llamar por teléfono no era un sistema que utilizáramos demasiado por el alto costo, si las llamadas eran al exterior.

Hoy con Skype, Zoom, Wattsap, el celular y muchos etcéteras, la comunicación lejana se ha transformado. Y así como ha ocurrido con las familias y amigos a los que la distancia ha separado, igual ocurre con las relaciones que a diario incrementamos en las redes sociales, nos hemos habituado a usarlas hasta el punto de que cuando no existen porque se nos va la conexión, nos sentimos extraños.

No solo los gobiernos, industriales, empresarios, comerciantes, vendedores, amas de casa, la educación, la televisión, radio, aprovechan esta tecnología, también la aprovechamos los escritores, y no creo que exista una manera de hacer algo sin que sea a través de la red. Claro que habrá todavía quienes por falta de conocimiento o inseguridad se alejen de los cajeros automáticos, transferencias y compras en línea y prefieran ir a los bancos... que no podrían funcionar sin Internet.

La publicación de libros sufrió una transformación cuando algunos emprendedores iniciaron las editoriales digitales, en las que se podían descargar los libros y leerlos en la pantalla del ordenador, luego vinieron los lectores electrónicos, y la guinda del pastel fue cuando a Amazon se le ocurrió no solo facilitar la autopublicación sino vender un aparato con el que pudieran comprar libros digitales de su extensa librería.

De la gran masa de escritores publicados o no anteriormente por editoriales que adoptaron el sistema de Escritor Independiente, no todos tuvieron el éxito esperado, para algunos que se habían creado muchas expectativas fue un auténtico fracaso, otros idearon la manera de suplir su falta de calidad con cantidad, algunos aprendieron la lección y acometieron la autopublicación con verdadera seriedad, y unos cuantos prefirieron firmar con editoriales que los habían elegido por estar en los primeros lugares y se alegraron de formar parte del mundo literario regular, para evitar el trabajo de representarse a ellos mismos.

Todas las posiciones son válidas, no todas las personas somos iguales, yo no creo en la igualdad. Cada individuo ve el mundo de diferente manera y lo siente según su modo de ser y de razonar. A esa gran diferencia debemos el estar donde hoy estamos, unos inventan y otros hacen uso de los inventos. Unos venden, otros compran y así podría enumerar hasta el infinito.  Como también podría decir que algunos se consideran escritores muy buenos y no lo son (para mí) y sí para otros. Y algunos se consideran mediocres y son muy buenos (para mí), y no para otros.

Lo malo es no aceptar el gusto de los demás. A mí me encanta vestirme de negro, es un color que me favorece y en ocasiones compro dos o más prendas exactamente del mismo modelo y en el mismo color porque sé que después de unas cuantas lavadas, el negro tiende a perder la apariencia suave y el color negro de cuando era nuevo. Pero también me gustan los marrones, los rojos, los naranjas... creo que depende de la ocasión y como me sienta para elegir usarlos. Y aunque a la gente no le guste que me vista de negro o no esté tan de moda, lo uso porque es lo que mejor me va.

Igual ocurre con la literatura. Me encantan las intrigas internacionales, el misterio, el thriller, y también la novela histórica, soy capaz de leer cienciaficción, y hasta alguna novela romántica siempre y cuando el tema sea interesante y me atraiga. El erotismo también lo soporto cuando es de altura y mientras menos explícito mejor, porque como escritora sé que es el más trabajado, el más difícil de narrar y aprecio la narrativa que a mi modo de ver está bien hecha.

No es porque me considere una gran escritora, ojo, es porque soy lectora, y lo soy desde que tenía ocho años. Sé distinguir un libro mediocre de uno extraordinario, al menos desde mi punto de vista, porque ya he dicho: cada individuo tiene el suyo. Lo que para mí es bazofia para otro puede ser una maravilla, ¿de qué depende? Indudablemente de nuestra formación. De nuestra manera de ver la vida, de nuestra experiencia, de nuestros gustos y un sin fin de cosas más.

Hay personas que pueden leer historias eróticas sin parar, una tras otra, páginas y páginas de escenas explícitas y  gritarán a los cuatro vientos  que son maravillosas,  que quieren más,  que es lo que les llena, les gusta y los estimula. ¡Bien! Es su vida y son sus gustos.

Hay otras, en cambio, que se apasionan con las historias de zombies y de vampiros, o con guerras intergalácticas, o con secretos de los templarios, o con biografías de personajes históricos, o con la vida de la gente de farándula. Cada persona tiene derecho a leer lo que más le atrae, Y también cómo no, hay quienes leen de todo. Como era yo. Leía hasta la guía telefónica cuando no tenía qué leer. Ahora lo que me falta es tiempo, por eso soy más selectiva y me decanto por literatura de ficción, preferiblemente thrillers.

No soy una persona extraordinariamente cultivada, he leído a los grandes que la mayoría de los escritores se sienten obligados a mencionar, pero no todos necesariamente me han gustado. Y escribo lo que me gusta leer. ¿Tengo éxito? Tal vez. Tal vez más de lo que algunos quisieran o piensan que debería tener, pero así es la vida. No todo es como nos gusta y debemos aceptarlo.

¡Hasta la próxima, amigos!