lunes, 3 de noviembre de 2014

Un caso insólito. Mi consejo: "Vive y deja vivir"

Causa tristeza ver que haya gente ocupándose de lo que uno hace y vomitando tanta maldad, en lugar de dedicarse a lo suyo. Tanto en Twitter como en Facebook tenemos la facultad de librarnos de las personas que nos desagradan bloqueándolas, así no tenemos que vernos obligados a ver lo que publican. De hecho a este sujeto lo bloqueé hace meses para que no sufriera tanto al verme en Twitter, pero hoy encontré un Tweet en mi time line enviado por un usuario con el link dirigido a su blog. Fue así como me enteré.

Algunas de las perlas que extraje de su larguísimo artículo: (Las frases en negritas son obra del autor del artículo en cuestión)

“Vaya por delante que no estamos en contra de que los autores o entidades promocionen sus libros en las redes sociales. De hecho, es lo normal, y nosotros también lo hacemos. El problema surge cuando determinados autores, casi siempre “indies” (en la forma de llegar al lector, pero ni de broma en el contenido de sus obras), usan estas plataformas como escaparate exclusivo e intrusivo de sus libros electrónicos.”

“O dicho de otra forma: que Blanca Miosi tuitee sobre sus creaciones nos parece respetable, pero que se retroalimente de hordas de escritores desesperados, endogámicos y monomaniacos (no sabemos si esa monomanía se la induce previamente o viene de serie), para que invadan las timelines del resto de los mortales a cambio de mencionarlos en la suya, ya es pasarse un poco de la raya.”

“Y esto viene a cuento porque ayer mismo nos llegó uno de estos tuits,  cuyo contenido rezaba algo así comodescubre a Blanca Miosi en tal web con tales libros, y nuestra paciencia llegó a su fin.  Respondimos a su autor, con ironía, que lo difícil sería no descubrirla cuando las menciones a la susodicha  se cuentan por centenas en nuestro perfil y en el de nuestros seguidores, cual infestación de hilillos de chapapote del Prestige."

“Pues bien, Blanca Miosi es, supuestamente, una prolífica autora sudamericana, de gran éxito en la plataforma de venta de eBooks de Amazon y otros servicios análogos (hemos dicho servicios, no retretes, entendednos bien), que ha publicado alguna que otra novela en editoriales tradicionales, posee una cándida sonrisa y un tiempo libre que para sí quisiera la cigarra de la fábula de Esopo, y se ha convertido en los últimos años en algo parecido a un gurú de escritores noveles desesperados por ver sus libros publicados, a quienes utiliza a su antojo como vía de promoción.”

“Leyendo por encima las sinopsis de sus obras apreciamos asimismo un patrón bien claro: todas ellas pisan sobre seguro y no se mueven ni un ápice de lo comercialmente establecido para así salir bien guapa en la foto de sus tan cacareados best-sellers”.
“Vamos, que probablemente los fans de los top ventas de supermercado estaréis encantados con ella, aunque nosotros jamás compraríamos sus libros porque nos fastidiaría bastante que, después de todo, sus burdas técnicas de spamming funcionaran; y porque hay muchas cosas en todo esto que no nos encajan, como, por ejemplo, que con lo caros que están los RT hoy en día la gente se desviva por laudar unos libros del todo intrascendentes, mientras que nadie haga lo propio con, pongamos por caso, Eduardo Mendoza, cuya solidez como escritor está por encima de toda duda.

“Blanca Miosi, sea quien sea, representa todo lo que en Cliffhanger nacimos para combatir: el narcisismo de los artistas autoproclamados; lo mimético de una literatura incapaz de hablar por sí misma; la excesiva importancia de las campañas de marketing, por cutres que sean; la tendencia a medir el  valor de un texto o autor por su número de followers”

Yo me pregunto qué mal podemos hacer los escritores para que personas como estas reaccionen de manera tan furiosa. Este sujeto no solo me tacha de escritora mediocre, oportunista, y de hecho da a entender que no tengo nada más que hacer que estar promocionando mis libros en Internet. Los que realmente me conocen saben que durante las mañanas y parte del día estoy poco en Twitter. En las noches estoy un rato más largo y procuro no olvidar a ningún autor de mi larga lista para promocionarlos, pero no es una obligación que lo hagan conmigo. De hecho hay varios que jamás me mencionan o se limitan a hacer un RT de mis anuncios y yo los sigo promocionando. Pero tampoco lo hago todos los días, pues tengo muchas cosas que hacer.

Investigué un poco y el autor del artículo no tiene nombre, solo usa un alias: Cilffhanger Publishig. Es dueño de una editorial del mismo nombre que ha publicado no sé si con éxito algunos libros, pero como podrán apreciar, hace muchos meses que no se hace presente en Twitter ni en su blog.

Queridos amigos, los que se sientan presionados por mí (si es que alguna vez he ejercido presión sobre alguien) o los que no quieran seguir promocionando mis libros, pueden dejar de hacerlo. Nunca he obligado a nadie ni he solicitado que me promocionen. Ni siquiera acostumbro etiquetar para que retuiteen mis avisos como veo que hacen algunos con demasiada insistencia, Yo hago mi trabajo y dejo que los demás hagan el suyo, porque promocionar es un trabajo, uno más que los escritores independientes hacemos para dar a conocer nuestros libros.

Yo siempre aconsejo que para evitar sentirse agobiados por enormes cantidades de avisos de las mismas personas, deben ampliar sus círculos, a medida que tengan más seguidores o sigan a una diversidad de personas, menos aglomeración de avisos iguales verán en su time line. Así todos tendremos oportunidad de utilizar las redes sociales sin mortificar a los seres delicados. Y para estos existe un botón en Twitter: Bloquear. Así solo verán lo que a ellos les gusta.

 ¡Hasta la próxima, amigos!


22 comentarios:

  1. Mi paciencia, cultivada por los años de vida que me han permitido ver y leer estupideces, y que contrariamente a lo que pudiera parecer lógico, me han afianzado en la convicción de que los seres humanos somos buenos -la inmensa mayoría-, también me han convencido de que la envidia es un gusanito que nos anda siempre rondando y que aun los ´´buenos´´, somos picados a veces por tan diminuto bichito que de tan sutilmente que se pasea nos pasa desapercibido hasta que nos damos cuenta que hemos caído en sus redes. ¡Nos ha picado! Una persona que dedica tiempo y esfuerzo a escribir tan larga nota sobre otra persona, ha sido infectada... ¡qué duda cabe!, pero como sucede con estas cosas, el tiro siempre les suele salir por la culata, porque lo único que logran es que quien ni sabía de la existencia de Blanca Miosi, acabe conociéndola... y con suerte, interesándose.
    Molestan esas cosas, especialmente cuando se reciben insultos de un desconocido que ni siquiera tiene los pantalones de dar su verdadero nombre, porque en si es injusto y como toda injusticia, duele, cuando como en el caso tuyo Blanca lo único que haces es trabajar honestamente, sin robarle nada a nadie y usar los medios que la bendita tecnología ha puesto al alcance.
    En tuiter todos tenemos seguidores que dejan de seguirnos, pienso yo que aburridos de las promociones o sabrá Dios porqué asunto, pero también tenemos algunos que nosotros dejamos de seguir porque no aportan nada que nos interesa, que en mi caso personal, no es solamente la promoción de mis libros.
    Qué bueno que diste a conocer este mamotreto y si es cierto que tiene una editorial, podría haberse dado con una piedra en los dientes si hubiese publicado tus libros. Tal vez eso es lo que le duele.
    Tu a lo tuyo amiga, que parafraseando por enésima vez a lo que JAMÀS dijo D. Quijote: Cuando los perros ladran…

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    1. Muchas gracias, Adelfa. La verdad, me siento mejor después de leer tu comentario. Un abrazo, amiga.

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  2. ¿Otra vez? Amiga Blanca, yo no sé si ese es el precio que hay que pagar por estar en el top años y recibir centenares de comentarios positivos. En todo caso, ya me apuntaría yo a que me tirasen a dar, como hacen contigo, por tener la mitad de tu éxito. Sabes que somos mayoría los que admiramos tu obra y, como no, te queremos por muchos motivos.

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    1. Eso de estar en el top no soy yo la única, Mercedes, somos muchos, pero a la gente le gusta fastidiar. Ya ni digo que es por envidia, porque la gente empieza a decir que me escondo tras esa palabra para eludir mis carencias, pero no sé qué otro motivo puedan tener para escribir con tanta saña.

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  3. No sé si te habrás dado cuenta mi querida amiga Blanca pero, lo que estás haciendo con este post es "subirte" a la nave del que lo único que quiere es subirse al carro de tu buena fama y "pegarse" a ella como si fuera un fiel parásito intestinal. No caigas es sus triquiñuelas, eso es lo que quiere él, que le hagas tu la publicidad, porque, dime ¿si no subes tu este post, quién se iba a enterar si no lo conoce ni el gato? No le des más importancia que la que tiene NINGUNA. Ignóralo, esa será la manera de "matar" al parásito. Un gran abrazo amiga mía y una gran semana para ti.

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    1. Claro que me doy cuenta, pero no podía dejar de expresarme, Frank. Si por cada persona que habla mal de mí debo quedarme callada, dentro de poco no podré hablar.

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  4. Vive y deja vivir... Hay quien se alimenta de los males ajenos, lo que le impide "dejar vivir" lástima la condición humana... Tan horrorosa como maravillosa, Blanca. Abrazucu desde mi villa y mucha energía violeta!

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  5. A mí alguien me bloqueó la cuenta de Twiter. No la echo de menos. Bien sabes, Blanca, que tú me conoces desde hace años, que mi estrategia es la de subir despacito y pesando poco, que es como decir "pasando desapercibido". Personalmente evito siempre hacer la promoción al estilo de la mayoría y me va bien así. Sin embargo creo que es legítimo que cada cual haga lo que le venga en gana y doy fe de que tú jamás me has pedido una promoción de nada y que cuando he querido contar contigo ha sido voluntariamente y no me has fallado nunca. También estoy de acuerdo con Mercedes: míralo por el lado positivo; gente que a lo mejor no sabía de ti ahora se interesará merced a la publicidad que te han hecho. A mí me hicieron una crítica demoledora de mi primera novela (publicada en una editorial) y las ventas no sólo subieron sino que las visitas a mis blogs se dispararon. En fin, no le des mayor importancia. No la tiene.

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    1. Claro que sé cómo te manejas en la red, Francisco. Si así te va ben, enhorabuena, pero algunos necesitamos un poco más de exposición, y la verdad, no creo estar haciendo más que muchos otros. En Twitter hay verdaderos "spammer", pero por otro lado ¿Para qué se creó Twitter? no solo para desearse los buenos días o divulgar la vida amorosa de los artistas. Considero que lo que hago es una parte importante de mi trabajo como escritora. La verdad, no me preocupa demasiado esta crítica feroz, en cierta forma debemos aprender a sacar provecho de lo bueno y de lo malo.

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  6. Lope de Vega y Quevedo fueron eternos enemigos. Siempre andaban a la gresca, dedicándose epítetos emponzoñados que hacían las delicias de sus lectores. Ante un ataque de Lope, respondió Quevedo con estos conocidos versos: "Dicen que ha hecho Lopico contra mí versos adversos, mas si yo vuelvo mi pico con el pico de mis versos a este Lopico, lo pico". Estos, por lo menos, querida Blanca, tenían su estilo y su gracia. El sujeto de nombre impronunciable que te ha dedicado tan estúpidas palabras no merece, como dice Frank Spoiler, que le dediques ni un minuto de tu tiempo y menos que eso, un post. Un abrazo.

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    1. Me encanta tu estilo tan elegante de ver las cosas, José Luis. No te preocupes que no estoy afectada, debemos estar preparados para todo. Muchas gracias y un abrazo,

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  7. La mejor forma de un mediocre para promocionarse es crear polémica. Ignóralo. Tú vales más.

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  8. Fíjate que yo creo que es este tipo el que tiene mucho, mucho tiempo libre, además de una imaginación perversa, fabula de una forma extraña.
    No tengo que decirte lo que pienso, Blanca, creo que lo sabes desde que nos conocimos. Eres una luchadora, has demostrado poner todo tu empeño en cuidar tus obras y no dejas de aprender. La mayoría estamos solos en esto de la promoción, no tenemos programas de televisión ni de radio de gran alcance que hable de nuestros libros. ¡Madre mía, qué falta le hará a Eduardo Mendoza que yo lo anuncie en Twitter!
    Aprovecho para mandarte un abrazo y darte nuevamente las gracias por tanta ayuda.

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    1. No tienes nada que agradecer, Mercedes, la ayuda siempre ha sido y es mutua. Gracias a ti por dejar tus impresiones.

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  9. Amiga Blanca, estoy con nuestro querido Frank: considero que debes dejar de lado estas críticas absurdas, empozoñadas, que nacen fruto de la envidia. Yo jamás respondo a esta gente. Sí que lo hago cuando alguien analiza en profundidad una de mis novelas, y siento que en su crítica hay un ánimo constructivo: en realidad me está haciendo un gran favor para seguir creciendo como escritor.
    Creo que debes centrarte más en los muchos que te queremos y que te estamos agradecidos. Somos mayoría, y te aseguro que somos más inteligentes (lamento la inmodestia, que es uno de mis muchos defectos) y estamos mejor educados. También tenemos una cultura mucho más anglosajona, que yo admiro, en la que el que triunfa es una referencia; los latinos somos más pozoñosos: siempre creemos que el de al lado tuvo éxito sin merecerlo, y así nos va en muchas ocasiones... no aprendemos.
    Por otro lado, como experto en marketing, siempre me he puesto de tu lado en este asunto: ¡si no somos nosotros, los indies, quienes hacemos nuestras campañas de marketing, ¿quién las hará?!
    Respecto a la calidad de las obras, hablaré en mi caso: las tengo muy desiguales. Me siento orgulloso de todas. Mis dos libros más vendidos en todo el mundo son un thriller y un manual de auto-ayuda, ¡y me encanta! Pero sé bien que no son mis mejores escritos, aunque posiblemente sean los más entretenidos y los más útiles, ¡pues genial! He podido llegar a decenas de miles de lectores, y estoy infinitamente agradecido. Mis mejores obras (por cierto, tú sueles hacer mucha promoción de una de ellas, algo que te agradezco hasta el infinito) con una novela/diario de introspección psicológica (que lleva vendidas apenas 4.000 copias... ¡en dos años!) y un poemario (que no sé si ha llegado ya a las 200 ventas). Curiosamente me critican por TODA mi obra personas que no conocen otras facetas de mi literatura, y que sólo se interesaron por esos BestSeller que a fin de cuentas... tanto envidian.
    Lo dicho, amiga, ni caso; sigue a lo tuyo: escribir, mantener una comunidad de personas maravillosas que te apreciamos y difundir tu obra como bien consideres :)

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    1. Sé que hay muchos compañeros que hacen lo mismo que yo y probablemente al igual que nosotros sean de vez en cuando el blanco de críticas feroces, Enrique, este post es para los lectores o usuarios de Twitter que tal vez no tengan idea del constante ataque al que debemos vernos sometidos quienes lo único que hacemos es escribir y velar porque nuestros libros sean conocidos. Un trabajo tan honrado como el que más. Por supuesto que el autor del susodicho artículo busca un foro que parece que no ha podido conseguir a lo largo de ocho meses, y probablemente lo logrará con esto, pero no a su favor, de eso estoy segura. De hecho en estos días estoy vendiendo más que nunca. No sé si debido a esto o quién sabe por qué. Te agradezco la preocupación y tu participación en este hilo, amigo, sé cómo eres y lo que vales, por eso también recibes a veces descargas de personas frustradas.

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  10. No hagas ni caso, Blanca. Siempre hay gente que simplemente pretende hacer daño, y a veces incluso lo consiguen. Yo mismo sufrí hace poco un ataque que me llegó al corazón. Y ese personaje que nadie conoce -y que ni siquiera firma con su propio nombre- es obvio que está corroído por la envidia y el odio. No merece ni un minuto de tu tiempo.

    De todas formas, me llama mucho la atención que parezca que la publicidad de los "indies" sea mala. ¿Acaso las grandes editoriales no compran publicidad en periódicos, revistas, televisión? ¿Acaso no utilizan las redes sociales para hacer publicidad, incluso pagan a blogueros o especialistas en marketing a saturar las redes sociales con publicidad del libro que quieren convertir en un bestseller? ¿Por qué el autor independiente es "malo" si promociona su obra, y es "bueno" que lo haga una editorial?

    Yo promociono mis obras, como hace cualquier editorial. También promociono otros escritores, y como el 70% no me han promocionado nunca salvo quizás un retuit ocasional. Promociono más de un centenar de webs y blogs literarios, y creo que sólo uno o dos han hecho una reseña de mis libros (y además, antes de que empezase a publicitarlos). Aún así, sigo haciéndolo porque creo que el promocionar la lectura redunda en beneficio de todos. ¿Es eso malo? Creo que no.

    Aparte que, seamos sinceros: No puedes obligar a nadie a seguirte en Twitter, y es facilísimo dejar de seguir a alguien. Si tan "pesados" somos con nuestra promoción, ¿por qué seguimos teniendo seguidores? Nosotros no "invadimos el timeline" de otros, como proclama este personaje - son nuestros seguidores los que quieren ver nuestro timeline, y dejar de hacerlo está a un solo clic de distancia.

    De todas formas, es obvio de qué pie cojea este Cliffhanger que tan vergonzosamente esconde su nombre cuando habla de "los artistas autoproclamados". Se conoce que el único que tiene derecho a decidir quién o no es un "artista" es él. Es de esa clase de gente que por desgracia ha habido siempre, dispuesta a quemar las obras que no le gustan... y si es posible, también al autor correspondiente.

    No le hagas el más mínimo caso. Ni siquiera ha leído tu obra (reconoce que sólo ha leído la sinopsis, y además "por encima") y en su prepotencia se permite juzgar y condenar sin saber de qué está hablando. Sólo nuestros lectores pueden juzgar nuestra obra. Yo he leído la tuya, y me ha gustado.

    Pero estos personajes no merecen ni el más ínfimo de nuestro desprecio. Un fuerte abrazo, Blanca.

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    1. Hola Ramón,
      El asunto de la publicidad en Twitter o en Facebook que son los lugares más frecuentados por los escritores es bastante controversial. A mí siempre se me ha acusado de exhibir demasiada publicidad, sin embargo muy rara vez publico algo en los grupos literarios de Facebook. Tengo tres grupos y ni siquiera allí lo hago. Donde sí promociono mis obras es en mi perfil. Sin embargo veo gran cantidad de propaganda en todos los grupos y nunca me he quejado ni he dicho que me siento apabullada por ella.
      En Twitter la mayoría de la gente promociona algo. Es cierto que también hay noticias internacionales y de artistas o de las personas que simplemente utilizan Twitter para indicar dónde se encuentran o qué están haciendo, pero yo básicamente lo utilizo para promocionar mis libros, y siempre trato de innovar las imágenes y los mensajes.
      Con esto no me estoy justificando ante nadie, simplemente lo aclaro para quienes no me conozcan y piensen que lo único que hago es lanzar mensajes repetitivos. Pero a fin de cuentas, ¿a quiénes hacemos daño? Ya lo dije en el post: si no desean vernos que nos bloqueen. Si no lo hacen es obvio que no desean perder seguidores.
      No sé quién será el sujeto Cliff... no sé qué, supongo que debe estar muy decepcionado de su editorial cuando tiene el tiempo suficiente para hablar tanto de mí.
      Un abrazo, amigo.

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  11. Pues como profesional de mercadeo con una maestría en la materia considero que lo que no se promociona, no se vende. Coincido contigo Blanca, sino les gusta tus promociones que te den un Block. Yo promocionó mi novela Corazón Cautivo de forma continua por que si no lo hago como mis lectores se van a enterar? En Puerto Rico le decimos a esa gente que nos admiran con corage. El mercadeo es un asunto intrínseco en nuestras vidas. Solo que le eche un vistazo a Coca Cola que no deja de promocionarse.

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    1. Hace dos años publiqué esta entrada y creo que las cosas no han cambiado en absoluto para ese tal Cliffhanger, del que nunca más he escuchado hablar. Yo mientras tanto he publicado El rastreador y El pacto, asistí a un encuentro de escritores en España invitada por Amazon y mis novelas están en el top. Asi que, como dices, Lee, lo que no se promociona, no se vende.

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