sábado, 31 de julio de 2010

A los escritores; Palabras de Arturo Pérez Reverte

Para los seguidores de este blog, para los amantes de las letras, para aquellos que desean publicar o simplemente escribir, aquí les dejo unas palabras que vale la pena digerir, dichas por Arturo Pérez Reverte, y publicadas en el más reciente número de la revista XL Semanal:

Pues sí, joven colega. Chico o chica. Pensaba en ti mientras tecleaba el artículo de la semana pasada. Recordé tus cartas escritas con amistad y respeto, el manuscrito inédito –quizá demasiado torpe o ingenuo, prematuro en todo caso– que me enviaste alguna vez. Recordé tu solicitud de consejo sobre cómo abordar la escritura. Cómo plantearte una novela seria. Tu justificada ambición de conseguir, algún día, que ese mundo complejo que tienes en la cabeza, hecho de libros leídos, de mirada inteligente, de imaginación y ensueños, se convierta en letra impresa y se multiplique en las vidas de otros, los lectores. Tus lectores.


Vaya por delante que no hay palabras mágicas. No hay truco que abra los escaparates de las librerías. Nada garantiza ver el fruto de tu esfuerzo, esa pasión donde te dejas la piel y la sangre, publicado algún día. Este mundo es así, y tales son las reglas. No hay otra receta que leer, escribir, corregir, tirar folios a la papelera y dedicarle horas, días, meses y años de trabajo duro –Oriana Fallacci me dijo en una ocasión que escribir mata más que las bombas–, sin que tampoco eso garantice nada. Escribir, publicar y que tus novelas sean leídas no depende sólo de eso. Cuenta el talento de cada cual. Y no todos lo tienen: no es lo mismo talento que vocación. Y el adiestramiento. Y la suerte. Hay magníficos escritores con mala suerte, y otros mediocres a quienes sonríe la fortuna. Los que publican en el momento adecuado, y los que no. También ésas son las reglas. Si no las asumes, no te metas. Recuerda algo: las prisas destruyeron a muchos escritores brillantes. Una novela prematura, incluso un éxito prematuro, pueden aniquilarte para siempre. Lo que distingue a un novelista es una mirada propia hacia el mundo y algo que contar sobre ello, así que procura vivir antes. No sólo en los libros o en la barra de un bar, sino afuera, en la vida. Espera a que ésta te deje huellas y cicatrices. A conocer las pasiones que mueven a los seres humanos, los salvan o los pierden. Escribe cuando tengas algo que contar. Tu juventud, tus estudios, tus amores tempranos, los conflictos con tus padres, no importan a nadie. Todos pasamos por ello alguna vez. Sabemos de qué va. Practica con eso, pero déjalo ahí. Sólo harás algo notable si eres un genio precoz, mas no corras el riesgo. Seguramente no es tu caso.


No seas ingenuo, pretencioso o imbécil: jamás escribas para otros escritores, ni sobre la imposibilidad de escribir una novela. Tampoco para los críticos de los suplementos literarios, ni para los amigos. Ni siquiera para un hipotético público futuro. Hazlo sólo si crees poder escribir el libro que a ti te gustaría leer y que nadie escribió nunca. Confía en tu talento, si lo tienes. Si dudas, empieza por reescribir los libros que amas; pero no imitando ni plagiando, sino a la luz de tu propia vida. Enriqueciéndolos con tu mirada original y única, si la tienes. En cualquier caso, no te enfades con quienes no aprecien tu trabajo; tal vez tus textos sean mediocres o poco originales. Ésas también son las reglas. Decía Robert Louis Stevenson que hay una plaga de escritores prescindibles, empeñados en publicar cosas que no interesan a nadie, y encima pretenden que la gente los lea y pague por ello.


Otra cosa. No pidas consejos. Unos te dirán exactamente lo que creen que deseas escuchar; y a otros, los sinceros, los apartarás de tu lado. Esta carrera de fondo se hace en solitario. Si a ciertas alturas no eres capaz de juzgar tú mismo, mal camino llevas. A ese punto sólo llegarás de una forma: leyendo mucho, intensamente. No cualquier cosa, sino todo lo que necesitas. Con lápiz para tomar notas, estudiando trucos narrativos –los hay nobles e innobles–, personajes, ambientes, descripciones, estructura, lenguaje. Ve a ello, aunque seas el más arrogante, con rigurosa humildad profesional. Interroga las novelas de los grandes maestros, los clásicos que lo hicieron como nunca podrás hacerlo tú, y saquea en ellos cuanto necesites, sin complejos ni remordimientos. Desde Homero hasta hoy, todos lo hicieron unos con otros. Y los buenos libros están ahí para eso, a disposición del audaz: son legítimo botín de guerra.


Decía Harold Acton que el verdadero escritor se distingue del aficionado en que aquél está siempre dispuesto a aceptar cuanto mejore su obra, sacrificando el ego a su oficio, mientras que el aficionado se considera perfecto. Y la palabra oficio no es casual. Aunque pueda haber arte en ello, escribir es sobre todo una dura artesanía. Territorio hostil, agotador, donde la musa, la inspiración, el momento de gloria o como quieras llamarlo, no sirve de nada cuando llega, si es que lo hace, y no te encuentra trabajando.


21 comentarios:

  1. Umm, me gustaría que se explayase sobre los trucos narrativos nobles e innobles -estos sobre todo.
    Me encanta tu blog porque es muy instructivo, en poco tiempo me has dado respuestas muy valiosas.
    Ha sido una suerte llegar aquí :)

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  2. Qué maravilla de entrada, Blanca. Siento verdadera admiración por Pérez Reverte, tanto como escritor como en su antigua faceta de reportero. Su vida sí es intensa. Este hombre se ha jugado la vida en docenas de conflictos del mundo.
    Sus palabras son sabias, pero no estoy de acuerdo en una cosa; dice que no hay que pedir nunca consejo. Yo creo que para un escritor naciente (incluso para los profesionales), los consejos de gente que sabe más son imprescindibles para mejorar. Eso sí, hay que acertar con los "consejeros": tienen que ser sinceros, terriblemente sinceros, e incluso despiadados si es necesario; y el que pide consejo debe estar dispuesto a aceptar la crítica, tanto si es buena como mala, siempre que vaya acompañada de respeto. ¿De qué otra forma se puede mejorar?
    Un fuerte abrazo, amiga Blanca.

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  3. Lo leí en su día, Blanca, muy bueno, pero es que yo soy muy partidario de Reverte. Un beso.

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  4. Ya lo conocía y me parecen unas palabras llenas de sabiduría que todos deberíamos pegar sobre nuestro escritorio para releerlas a diario.
    Feliz domingo.

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  5. Leí este artículo hace unos días, Blanca, y también lo compartí en mi muro de Facebook ya que me parecen unos consejos estupendos para los que estamos empezando.

    Es verdad que en algunos detalles puedes no estar de acuerdo, pero en general su artículo es un compendio que todos deberíamos seguir. Aunque a veces le pierdan las formas a este magnífico escritor, debo reconocer que en este caso ha plasmado a la perfección lo que quería trasladar a los jóvenes escritores.

    Un abrazo.

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  6. Hola, Blanca, en general este artículo y la segunda parte que he leído hoy me han gustado mucho. Creo que tiene sabios y buenos consejos, y además, soy admirador de Pérez REverte. Sin embargo, hay una parte en la que no estoy de acuerdo con él, sobre todo en el arranque de estos artículos, en concreto en sus CARTAS DE DOBLE FILO, que prececieron a ambos. Por ello me he tomado la libertad de contestarle con otra carta en mi blog. Algo inútil, porque nunca la leerá, pero bueno, me he permitido el gusto.
    Un beso,
    Sergio.

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  7. Leí el artículo, Blanca, y de todo se aprende, saqué conclusiones constructivas y otras no tanto. Una certeza: los que somos noveles lo tenemos muy, muy complicado para abrirnos un huequecito. pero como decías en la anterior entrada, también las épocas de Crisis son épocas de oportunidades. Hay que saber buscar y con un poco de suerte, quién sabe...

    Un abrazo

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  8. Blanca sólo decirte que estoy en Ibiza disfrutando de una semana de vacaciones y apasionada leyendo El Legado.......Estoy enganchada...Un beso enorme de Ibiza.
    Winnie

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  9. Blanca, interesante e instructivo artículo de Pérez Reverte, concuerdo en muchas cosas con él, pero opino igual que Javier, porque las opiniones de terceros expertos no están nunca demás.
    Aprovecho este comentario para felicitrte por la crónica anterior respecto a las editoriales, me pareció muy bueno, y señalas datos que no son del conocimiento común.

    Cariños,

    Venator

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  10. Querida Blanca, este post es genial!!!
    Me gustaría poder enlazarlo en Facebook (en ambos perfiles de Neuronas en Fuga) por lo instructivo que es y excelente y para compartirlo con nuestros amigos virtuales, por supuesto, con tu permiso (y el enlace a tu blog, obviamente)!!!
    Siempre hay personas que tienen ganas de escribir, y por diferentes razones, no se anima o no cuenta con las herramientas necesarias.

    Te dejo un beso grande y que tengas una semana genial!!!

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  11. Hola Blanca,

    Cuántas veces me jode que personas de confianza me echen para atrás un cuento; gracias a Harold Acton y a Arturo Pérez Reverte me jode menos.
    Un abrazo.

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  12. Tengo una biblioteca de este escritor, pero en ocasiones estaría mejor con la boca cerrada. He leído dos artículos anteriores que me han dejado con la boca abierta.
    Es un gran escritor, un gran periodista, pero se olvida que él también fue un autor primerizo.
    Buena entrada Blanca, como todas las que haces.
    Un beso.

    P.D. No puedo escribir la verificación visual porque me aparece un cuadradito azul con un signo de interrogación. Sigo peleándome con internet.

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  13. Yo soy la del comentario anterior, es decir Arlette...;)

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  14. Me pregunto si LA PIEL DEL TAMBOR la hubiese escrito yo me la habrían publicado con todas sus faltas de concordancia, todas sus erratas y una trama tan previsible.

    Será verdad que a este señor - que por otro lado, escribe casi siempre magníficamente - le sobran los consejos, no sé. Desde luego sobrado sí que parece a veces.

    En cualquier caso PR se me antoja como muchos artistas contemporáneos: en general me gusta su trabajo, pero no tanto el autor. Le encuentro ramalazo hipócrita y amargado a partes iguales. Cierto personaje de Cartagena murió esperando que le devolviese mucha de la documentación que empleó para La Carta Esférica.

    En fins... cosas del "estar-sístem". Es multimillonario, que es lo que importa. Así se puede hablar de la pobreza ajena con conocimiento de causa.

    No olvidemos que eso de publicar libros es un pastelito con los trozos repartidos entre unos cuantos comensales. Tal vez a los que cobran un anticipo de cien mil euros por obra non-escrita les esté haciendo pupa que las editoriales comiencen a buscar gente nueva para enfrentarse a la crisis.

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  15. Maravillosas palabras, nos vienen bien a los que intentamos escribir.

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  16. Blanca:
    interesante entrada.
    Pérez Reverte tiene la suficiente experiencia para hablar de estos temas.
    pero las respuestas se deben buscar en uno mismo.
    besos querida amiga

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  17. Mi entrada de hoy es un cariño para ti. Pásate si puedes. Un beso

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  18. Querida Blanca, me ha parecido una entrada muy interesante. A mí Pérez Reverte ya me gustaba de los tiempos que era reportero y lo seguía en la tele. Toda la información que da me parece interesante, lo que pasa es que no hay una fórmula mágica. Supongo que para cual el camino será distinto, aunque pueden haber puertos comunes, y de ahí que cada uno extraiga lo que más vaya con su forma de ser, pensar y sus circunstancias. Entre unos y otros vas componiendo tu propio mapa.

    Te envío un gran beso, amiga.

    Margarita

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  19. Una entrada muy interesante, concuerdo con el resto de las opiniones. Sin embargo, sumándome a la opinión de Arlette, en ocasiones es importante recordar que todos comienzan desde lo más bajo. Personalmente, debo reconocer que no conozco mucho de él, pero no pierdo la oportunidad de entregar mi opinión. Muchos saludos!

    P.D: Me gustaría invitarla a pasar por mi blog, digamos que soy un autor que comienza recién a indagar en este complejo mundo.

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  20. Bueno... no es tan sencillo analizar y asimilar todo esta cuestión de un golpe... aunque la realidad de todo esto es que, ademas de la crisissssss la competencia es dura. Muy dura. Allí afuera hay un montón de escritores noveles y experimentados que quieren ser parte del show y comerse un trozo del pastel. Entiendo que ademas de estar preparado, ser bueno, perseverante y estar en en el buen camino también hay que tener un buen pedazo de suerte.
    Un Abrazo querida

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  21. No se puede decir más claro.
    Al fin, quedó grabado en mí que escribir es cabalgar en solitario; cuando duerman, abandonaré al resto de cuatreros. En cuanto al resto, también tiene razón... porque quien se expresa con tanta convicción, no puede estar equivocado.
    Saludos, compañera Blanca. Gracias por acercarnos este artículo.
    Nelo

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