martes, 26 de enero de 2016

¿Existe un secreto para ser un bestseller?

Algunos amigos me escriben para preguntarme cómo hago para que los libros que publico lleguen al top 100 de Amazon.
Les diré que no soy la única. Hay muchos escritores que logran situarse más rápido que yo en las listas de los más vendidos. Un ejemplo de ello es Mario Escobar, Kristel Raltson, Enrique Laso, Sophie Saint Rose, Pilar Lepe, Mercedes Pinto, José Vicente Alfaro, (siempre quedarán por fuera muchos, pero no tengo capacidad para recordar a todos) entre los que más conocemos, sin dejar por fuera a otros autores que permanecen largo tiempo en las listas como Antonia Corrales, Marcos Chicot o Fernando Gamboa, solo por poner unos ejemplos.
Si hay algo que sobresale entre los que he nombrado es la cantidad de libros que han escrito. Casi todos tienen más de cuatro libros publicados y la mayoría de ellos exitosos, salvo alguna excepción. Pero ustedes dirán: Lo que vale es la calidad, no la cantidad. Y estoy de acuerdo. Pero viéndolo desde el punto de vista de mercadeo, y de eso se trata este tema porque si están interesados en llegar al top 100 es porque deben vender muchos libros, lo básico es, en primer lugar, tener un público cautivo y eso se logra teniendo varios libros publicados.
Esto también tiene sus bemoles. Para lograr un público cautivo en principio se debe tener al menos una buena novela. Una que haya sido leída tanto como para que los lectores se pasen la voz y la recomienden. ¿Y cómo se logra esto?
Ya ven ustedes que no solo se trata de llegar al top 100 con relativa facilidad, que también se puede lograr de manera efímera con el Kindle Flash. Se trata de escribir un buen libro. Habrá muchos que digan: “Blanca Miosi es una escritora light. Sus novelas no tienen mayor profundidad, no sé cómo pueden comprar unos libros tan simples”.

(Me pongo como ejemplo para no herir susceptibilidades).  Y es posible que tengan razón, hasta podría decir que estoy de acuerdo. No pretendo con mis libros cambiar el mundo, ni la manera de pensar o de leer. Simplemente escribo lo que me gusta y elijo los temas que me parecen podrían interesar a las personas. Trato en lo posible de no verter en las líneas de mis novelas partes autobiográficas ni mis íntimos pensamientos porque sé que a nadie le podría interesar. Prefiero que cada personaje tenga sus propias peculiaridades. Y ante todo, trato de no aburrir.

Cuando veo que una parte es repetitiva o estoy tratando un tema haciéndolo demasiado largo y confuso, lo elimino. Generalmente una novela que podría terminar en unas 300 páginas, la recorto hasta dejarla en 250. Digo muchas cosas en pocas palabras porque respeto el tiempo y la paciencia de los lectores y trato de dar menos importancia a las largas descripciones paisajísticas porque generalmente no aportan nada a la trama. Claro que es importante situar en escena a los personajes, pero solo lo necesario, al menos hasta ahora nadie se ha quejado en los comentarios de no saber en dónde se encuentran.



A veces empiezo una novela con toda la voluntad de leerla, pero al cabo de cuatro páginas llenas de descripciones la dejo de lado porque me aburre. Por eso procuro no cometer ese error. Creo que la finalidad del escritor que desea ser leído es agarrar al lector y no soltarlo hasta la última página, y es algo que generalmente no se aprende, es innato. Un buen conversador es generalmente un buen escritor.  Si una persona es aburrida es más probable que lo que escriba también lo sea.
También hay lectores para todo tipo de escritura, hay que decirlo. Hay quienes buscan historias con finales felices (son las que más se venden), y hay quienes prefieren novelas de terror o misterio. Yo escribo de todo, no por una cuestión de marketing, lo hago porque también leo de todo y me gusta escribir un amplio espectro de temas, en ese sentido reconozco que en la variedad está el gusto y no critico a los lectores que no leen lo que escribo; yo misma soy lectora y elijo lo que más me gusta.
Así que para los escritores que constantemente preguntan ¿qué hago para vender mis libros? O ¿Cómo puedo llegar al top 100? Ya lo saben: Escriban una buena historia y procuren no aburrir a sus lectores. Eviten rellenar páginas sin más sentido que la autocomplacencia. Y escriban, sobre todo eso, cuanto más lo hagan, más aprenderán y más libros tendrán para ofrecer. Por último les recuerdo: ¿Cuál es la finalidad de una novela?
Entretener. Así de simple.


Ahora me despido para no aburrirlos, ¡hasta la próxima, amigos!

6 comentarios:

  1. Sienmpre acertados tus consejos, Blanca.
    Muchas gracias por preocuparte por nosotros y enhorabuena por tus éxitos. Te los mereces todos, sin duda.
    Besos desde Valladolid, en España ;-)

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  2. Por supuesto, la finalidad principal de una novela es entretener, no deja de ser una oferta más de ocio, que además es cultura, de acuerdo, que también cuenta el estilo literario, totalmente, pero sin duda lo más importante es que enganche. Es como cuando vamos al cine, todo cuenta, la fotografía, el elenco de actores, los paisajes, la dirección... pero si no hay una historia que enganche... Y también estoy de acuerdo en que eso de "llegar y besar el santo" es como que te toque la lotería, por lo general esa masa crítica de lectores que te ayuda a estar visible se consigue con los años, la perseverancia y un buen número de títulos a la espalda.
    Muchas gracias por nombrarme, Blanca.

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    1. Así es, Mercedes, una buena novela tiene que tener todos sus ingredientes bien balanceados para que no aburra, sea interesante y logre atrapar al lector.

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  3. Hola señora!! le agradezco tanto sus consejos que desde hoy... su blog es lectura obligada mía. Yo también soy escritor y siempre busco consejos... Estoy en amazón y por lo tanto... en la lucha. bendiciones desde Argentina!!

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  4. Gracias por la visita Ernesto, estaré encantada de que te pasees por mi blog, estás en tu casa.

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