miércoles, 27 de junio de 2012

Agentes literarios versus Autores independientes

Antes tener un agente literario significaba tener más de un 50% adelantado en el recorrido hacia la publicación. Desde hace algunos años la figura del agente ha cambiado a medida que ha evolucionado el mundo de la edición. Ahora más que una ayuda resultan en algunos casos, un estorbo. Sé de casos puntuales de escritores que han finiquitados sus contratos, pues no lograron nada más después de la primera publicación.

¿Cuánto de verdad hay detrás de una representación?

Como bien lo dijo una conocida agente literaria hace unos tres años: es como un juego de azar. Nunca se sabe cuándo un escritor puede ser bueno o cuándo una editorial puede considerar la publicación de un novel. Viéndolo desde el punto de vista de agentes y editoriales es una posición bastante cómoda, pues entonces representar a un escritor no tiene otro valor que el del libro, ¿y si el libro se vende por sí mismo, para qué un escritor desearía un agente?

Esta interrogante ha surgido con fuerza últimamente entre los escritores que no han alcanzado su sueño de publicar a través de una agencia. Uno, dos, tres y en algunos casos hasta seis años de espera con la misma respuesta: «Hacemos lo que podemos, no te desanimes, sigue escribiendo». Pero la vida no espera, el tiempo transcurre inexorable y el escritor ve perdidos los mejores años de su vida sin que ello parezca importarle al agente. Si al menos tuvieran la franqueza de decirle: «Mira, nos hemos equivocado, pensamos que tu novela era buena pero nadie la quiere publicar, revísala o dedícate a otra cosa», el escritor o supuesto escritor al menos sabría dónde está parado.

Con la publicación independiente se ha puesto sobre el tapete si vale la pena o no tener agente literario, pues las facilidades de Amazon han hecho posible que cualquier persona, sea o no escritora, pueda publicar. ¿Cuál es el beneficio? Si la novela se vende se comprueba que no era tan mala, y si logra escalar posiciones relevantes, es probable que una editorial se fije en él/ella y lo fiche sin intermediarios, con lo cual la figura del agente queda relegada. ¿Pero qué sucede cuando esta persona es fichada después de haber autopublicado y mantiene contrato con su agente? ¿Se debería beneficiar el agente con el porcentaje pautado por un trabajo que no hizo? Casos como ese se están dando con frecuencia.

La realidad editorial actual ha sufrido un verdadero remezón, y las editoriales que no hayan tomado en cuenta a los escritores emergentes, hoy se deben estar arrepintiendo por su desinterés. El escritor, el creador, el autor de una obra, está empezando a cobrar valor. Ya no será tratado como un mendigo solicitando una limosna, cuando él es quien produce la materia prima que pone en movimiento la maquinaria editorial que arrastra consigo toda una industria. Los que publican por Amazon y venden regularmente unos 1000 o 2000 libros mensuales, cobran mensualmente una cantidad equivalente a un sueldo mínimo. Constante. No es un adelanto y después nada más. Es el motivo por el que algunos escritores prefieren seguir siendo indies y no firmar con ninguna editorial y mucho menos tener un agente, pues saben que cuantos más libros tengan publicados en Amazon, más ventas mensuales.

Creo que la verdadera criba es la que se está haciendo en el gigante Amazon. Allí son los lectores los que tienen la última palabra, y es allí donde se pueden estudiar las tendencias literarias. ¿Y qué es lo que indican estas tendencias? Que lo que se vende en la actualidad es literatura dirigida al público femenino, mayoritariamente, que son las que más leen. Algo que ya las editoriales habían detectado: sagas familiares, problemas existenciales de mujeres, algo similar a la serie norteamericana «Friends», o a la cantidad de talk shows que inundan los programas televisivos, con la pertinente incomodidad del público masculino, que ha visto relegadas sus historias de ciencia ficción, aventuras y guerras para dar paso a otro tipo de lecturas donde hasta en la novela negra debe existir algo de romance para ser mejor vendida.

Lo sé de primera mano, pues recibo muchas cartas de lectores, en su mayoría masculinos, en las que me agradecen por contar historias para hombres. Suena raro, pero es así. Parece que la oferta en Amazon de buenas historias para hombres escasea, y es algo que empieza a notarse cada vez más, lo digo para los que deseen tomar nota de lo que se avecina. El lector promedio está un poco saturado de novelas en la que los hombres por lo general salen mal parados. (Solo una nota curiosa que quise incluir en este artículo)

De manera que lo que actualmente se está viendo es: un escritor además de escribir debe saber de relaciones públicas, de marketing, de diagramación, de derechos digitales, (en el caso de que tenga que hacer un trailer) de digitalización, y sobre todo: debe escribir como los dioses, pues la oferta es de tal magnitud que llegar a los lugares de relevancia cada vez será más difícil. Y como dijo Andrés Jorge en una entrevista en la revista «Otro Lunes»:

«¿Cómo imagina el oficio del escritor entrado el siglo XXI?

Estoy convencido de que el siglo XXI, contrario a todas las predicciones del momento, será un siglo literario. El escritor tiene como nunca la posibilidad de encontrar a los lectores para su obra y mantenerlos en su órbita. Lo que sí tengo claro, y con ello retomo lo que dije arriba, es que la era digital no favorece a los intermediarios. Uno puede hacer todo, está el POD (impresión sobre pedido), Amazon, Youtube y las redes sociales. Pero hay que trabajar, y mucho, muchísimo. Si te vas por la vía independiente, debes saber que trabajarás de madrugada en tu nuevo libro, en la mañana en editar y publicar el que está en camino y en la tarde y la noche en promover y distribuir los que ya vieron la luz. Nadie ha dicho que sea fácil, pero es la vía, nadie lo va a hacer por ti. Si tus libros tienen éxito, vas a tener detrás un ejército de agentes literarios y otras formas de vida parasitaria interesados en promoverte y hacerse con una tajada. Ahora es al revés, los escritores viven mendigando atención de las editoriales, de los agentes literarios o de cualquiera que se deje. En vez de gimotear, ponte a trabajar, conviértete en un profesional, en un empresario. Si tanto amas la literatura, dignifícala con tu trabajo, que no te avergüence salir a vender tu pan. Es duro, pero cualquier empresario podría decirte cómo empezó, y ningún negocio que valga la pena deja de serlo al principio, y sólo crecen los que se mantienen el tiempo suficiente en la pelea. No es diferente con la escritura. Los libros que nos gustan se escribieron hace veinte o treinta o cien años. ¿Qué tal que de aquí a treinta años tú como autor sepas en manos de quién está la última copia vendida de tu libro y, sobre todo, que cobres por ello?»



Visto lo dicho, puedo decir que me encuentro satisfecha de poder formar parte de una de las pocas editoriales que tomaron la delantera y pusieron las cartas sobre la mesa. Ediciones B creó un sello exclusivamente digital que se dio a la tarea de reclutar a autores noveles, dándoles la oportunidad de pertenecer a un grupo editorial con un buen respaldo de distribución, un equipo de gente joven con ganas de trabajar, que mantiene contacto permanente con nosotros, y que los podemos ver en Facebook, en Twitter, y en nuestro correo electrónico casi a diario. Dirigidos por Ernest Folch un joven empresario que ha revolucionado la industria editorial. La innovación es lo que se espera de ellos, y Ediciones B será la primera en editar un formato en papel que imita en cierta forma al digital; cubierta plateada y cierre magnético. Así saldrán los libros de los Cinco de B de Books, este mayo próximo, entre quienes me incluyo.


Es todo por hoy, amigos, ¡Hasta la próxima!

B. Miosi

40 comentarios:

  1. Eso de que te digan que traiga otro escrito y veremos qué se puede hacer con tu novela....debe ser descorazonador....Un abrazo Blanca y buen finde

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  2. Mi caso es parecido al que describes, Blanca. Pero yo sigo aferrada a la idea de que algún día podré mirar atrás y pensar que todo ha valido la pena. Bien sabes que mi agente es la tuya y que he iniciado tu camino. ¡Sólo el tiempo puede decidir dónde vamos! Me ha parecido una gran reflexión, aportas muchos datos interesantes y da qué pensar. ¡Gracias por compartirlo!
    ¡Un beso!

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  3. Me ha parecido interesantísima tu reflexión, Blanca. Personalmente puedo aportar bien poco porque mi aterrizaje en todo esto fue puro accidente y nunca he intentado ir por la vía tradicional. No sé nada más que lo que contáis. Lo que sí sé es que todo esto está cambiando a pasos agigantados.

    Muchos besos

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  4. La pena es que puede haber muy buenos escritores a los que no se les dé nada bien el márketing. Yo creo que el escritor debería dedicarse a escribir y el agente o la editorial, a promocionar. Estos buenos escritores sin promoción se perderán en la inmensidad del mundo digital y nadie los leerá simplemente porque no los conocerán.

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  5. De acuerdo en todo lo que dices. Yo mismo finiquité mi contrato con una de las agentes más importantes en España. Pero el mundo literario imita a la vida, es decir, es muy diverso. Y cada cual ve la cosa según le va a él. Hay autores que después de publicar con Planeta (por ejemplo), no lo vuelven a hacer. Otros, se pasan la vida publicando con editoriales pequeñas. Otros escriben novelas malas, pero como tienen contactos, publican toda la vida. Otros, sencillamente, tienen suerte.
    Lo que está claro es que tú, Armando, Antonia y los demás, os lo habéis currado en Amazon. Y como dices, vuestras novelas son buenas, de ahí las descargas. Aunque lo digital, nos la panacea. Todavía. De hecho, todo vuestro trabajo ha servido para que al final publiquéis en papel, lo que no deja de ser una paradoja..., y un éxito. Creo que ya te lo había dicho, pero si no, mi más sincera enhorabuena, Blanca.
    Yo sigo pensando que lo mejor de esto es tener otro trabajo, porque si no, podría llegar a ser desesperante.
    Felicidades por la entrada. Un beso.

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  6. Hola Blanca, la entrada es muy interesante. Supongo que para cada uno cuenta su experiencia. Los intermediarios aparecen cuando uno mismo no puede hacer algo (tiempo, capacidad, conocimiento), entonces, a través de ese intermediario (agente) es capaz de lograr ese objetivo.

    Parece que se compare a todos los agentes literarios con vendedores de coche de segunda mano (mis respetos a todos los comerciales, que bien duro es su oficio), y tampoco es eso.

    Su labor, si es buen agente, va mucho más allá, no sólo cobrar su comisión estar en medio de la cadena. Si conoce bien los medios, si está abierto al mundo y reconoce tendencias, si sabe descubrir obras nuevas que hagan que los lectores palpiten, entonces sabrá adelantarse y hacer que aquellos que representa tenga la mejor de las acogidas. El buen agente, digo.

    ¿Que todo eso (correos arriba y abajo, marketing, presentaciones, distribución, ansiedad...) lo puede hacer el propio autor, solo? Sin duda; dedicando su tiempo a eso en lugar de escribir más. Con su zozobra correspondiente. O con su éxito correspondiente, exclusivo para el autor.

    Por eso pienso que seguirá existiendo la figura del agente literario. ¿Su futuro? Como todo en época de crisis, el mejor camino es buscar la excelencia y en esa búsqueda, para mí, tener confianza en alguien me libre de la burocracia me da tiempo y espacio para mis letras ayuda.

    Un fuerte abrazo, Blanca

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  7. Muy bueno el artículo, Blanca, como de costumbre. Me gustaría apuntar otra opción y "dejarla ahí"...
    Supongamos que escribir sea un negocio y que, como tal, requiera una inversión, un tiempo... un esfuerzo que va más allá de la pluma y el papel. Supongamos que un autor, además de su tiempo en escribir, invirtiese una parte de sus beneficios en darle trabajo a otra persona que corrigiera sus manuscritos, le ayudase en la documentación, llevase su agenda y se encargase de promocionar o lograr que sus creaciones se difundan adecuadamente ya sea por las redes sociales o buscando "el mercado que uno desea" de una forma más selectiva.
    Ya he hablado en otras ocasiones de "tener uno su propia web y vender en ella sus obras", cosa que no he hecho pero que ha hecho la tercera fortuna de Gran Bretaña (¿conocéis VERYPOTTER y la que ha montado la Sra. Rowling con su iniciativa?). Pero no se trata de eso. Ahora hablo de irse uno montando su propio equipo de colaboradores, de crear empresa, de tener iniciativa... No es nada nuevo, lo que pasa es que nadie lo mencionó antes, nadie lo dijo nunca. Y, ojo, no estoy hablando de un "escritor negro", sino de otra cosa...
    Los tiempos cambian, las ciencias adelantan, pero el público sigue ahí esperándonos (y hay paladares para todos los pasteles). Personalmente no creo que una novela sea mala porque no le interesa a una editorial: la mayoría de las editoriales no están interesadas en literatura de calidad porque necesitan ganar dinero y no está el horno para ser selectivos y exquisitos (a las estanterías de cualquier librería me remito -y no hablemos del poco interés en cuidar las traducciones, que ya es tema aparte). Pues eso, ahí queda mi minúsculo aporte.
    Un beso y enhorabuena por la reflexión, Blanca. Como de costumbre, estimulaste nuestras reflexiones.

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  8. Muy buena entrada. La verdad es que estoy de acuerdo contigo en todo lo que has dicho.

    Yo he pasado por la etapa de búsqueda de editorial, de búsqueda de agente... y nada, ni siquiera he conseguido uno.

    Pero gracias a Amazon muchos hemos tenido la oportunidad de dar a conocer nuestro trabajo. Porque a mí no me vale el silencio como respuesta. Prefiero que me digan que no, que mis libros son malos a más no poder. Pero si hay silencio es que las editoriales o los agentes ni siquiera le han dado una mínima oportunidad de conocer la obra.

    Cuál fue mi sorpresa cuando vi que mis libros no sólo le gustaban a mi mujer y amigos cercanos. Una grata sorpresa para un escritor cuando ves que alguien ha pagado por tu libro y lo más importante, le ha gustado.

    Eso refuerza nuestro espíritu para seguir adelante, así que... no abandonéis vuestros sueños que siempre habrá alguien dispuesto a conocerlos y hacerlos realidad.

    Feliz viernes!

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    1. Iván, soy Gerard de Valencia. Me ha gustado tus opinión, y sobre todo tus últimas palabras de ánimo a los que acabamos de nacer en este mundo de escritura. Me he sentido muy identificado. Publiqué mi libro mediante auto edición, me costó una pasta que me dejaron mis padres. Pensé que me costaría vender los 80 libros que la editorial me dio en papel. Mi sorpresa fue que me los quitaron de las manos, y mayor todavía cuando, todos los que leían el libro me daban la enhorabuena y hablaban maravillas de él. Me preguntan por la segunda parte, la cual acabo de terminar y espero publicar del mismo modo que la anterior - no me queda otra -, sólo porque sé que al menos recuperaré la inversión y mis escasos lectores podrán seguir disfrutando de mis creaciones.
      Es un mundo complicado este, porque si no vives de él, tienes que inventarte el tiempo para poder escribir, y lo que podrías tardar en contar tres o cuatro meses, se te va a año y medio. Es frustrante estar trabajando y pensar que estas perdiendo el tiempo, porque ya tienes en mente lo que quieres seguir escribiendo y tienes que esperar horas para poder hacerlo.

      En fin, un saludo y que la imaginación no pare!

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    2. Qué bueno y alentador tu testimonio. Yo Publiqué 5 libros aquí en Argentina y también los vendí, cientos, pero ahora busco el prestigio y la fama.

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  9. Muy buena reflexión. Creo que los tiempos han cambiado y es cierto que quizá la figura de un agente literario queda un poco a un lado dentro del panorama.
    Yo por ejemplo empecé a escribir mi novela en un blog y en un foro al mismo tiempo y finalmente terminaré publicándola con la editorial Montena.
    Ahora es importante estar en las redes sociales, contestar a los fans... todo es mucho más cercano y la figura del escritor es imprescindible en la promoción de la obra.

    Muchísima suerte con tu novela, ¡tengo ganas de que salga en papel! Besotes.

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  10. Cómo me ha gustado esta entrada. Y me ilusiona que los autores se decidan a tomar el toro por los cuernos, como decimos en España. Los tiempos cambian, y los agentes tendrán que adaptarse a los nuevos cambios. Aunque pienso que son imprescindibles de cara a editoriales extranjeras para una posible traducción, porque, lamentablemente, las editoriales son conformistas y no mueven el trabajo de un autor, salvo si es un superventas, y, desgraciadamente, la mayoría son extranjeros y no necesitan promoción. Así que todo sigue igual para el resto de autores nacionales, y a las pruebas me remito.

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  11. Un tema muy interesante para todos, Blanca, para escritores, agentes y editoriales incluidos.
    Las cosas están cambiando a una velocidad de vértigo y "algunos" son un poco lentos para enterarse de los cambios.
    Lo que más me gusta de este fenómeno es que ya no hay que mendigar, uno mismo puede tomar la iniciativa.
    Pero lo cierto es que, en este caso, el trabajo del escritor, que debería ser escribir, se convierte en una labor titánica si tiene que hacerlo todo por sí mismo, y resulta más cómodo y sencillo que se ocupen agentes y editoriales.
    La parte positiva es que no vas a caer en depresión si te rechazan los dioses del ramo y, por otra parte, los susodichos tendrán que bajar del pedestal y tratar a los escritores con más consideración y respeto o se quedan sin negocio.

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  12. La solución pasa por tener agentes que no tengan la exclusiva de tus obras. Si venden, se quedan su porcentaje; si, por el contrario, la editorial llega directa al escritor, el acuerdo es distinto. Con un buen contrato y una pizca más de buena fe es fácil ponerse de acuerdo.
    Si mañana viene un editor interesado en una de mis novelas publicada en Amazon y negocia conmigo, yo me quedaré con el 100 %. Si mi agente consigue el editor por su cuenta, se llevará el porcentaje pactado.

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  13. Queridos amigos; Voy a contestar de todo un poco porque hoy entrar al blog me está costando mucho, se queda pegado y me imposibilita entrar seguido.

    Tener un agente es el sueño de todos escritor, pues supuestamente le ahorra mucho trabajo, como dice Blas, pero no todos tiene la suerte de contar con ese buen servicio. Al menos yo no la he tenido. A mi agente le he pasado dos editoriales del extranjero que tenían interés en mis obras y jamás me dijeron el resultado de las conversaciones, si es que las tuvieron, una de Cracovia, y la otra de Estambúl. Inclusive le pasé a mi agente los primeros capítulos traducidos de mis obras para ahorrarles el trabajo!! y ni siquiera se los leyeron!!!!, y no hablo de cualquier agencia, todos aquí saben quién me representa.
    Lo cierto es que si ahora publico por Ediciones B es porque mi agencia no movió mi novela El manuscrito, que al rechazo de Viceversa no le buscaron otra editorial. Y yo que no tengo tanto tiempo para perderlo esperando, la publiqué en Amazon. El resultado ya lo conocen.
    Ediciones B me ha propuesto publicar todas mis novelas en papel, pero yo tengo un contrato con mi agente. Eso me pone en una disyuntiva.
    ¿Pero qué es lo que hace una agencia además de elaborar un contrato? creo que nada más. Porque si no soy yo la que pido mi resumen de ventas, no me lo dan, mis novelas duermen el sueño de los justos en sus estanterías, mientras que ahora en Amazon TODAS y hablo de seis, ocupan los primeros lugares en sus categorías, ya sea en USA o en España.

    Cuando le anuncié a mi agente que las estaba vendiendo por Amazon y ocupaban los primeros lugares, su reacción fue: ¡Qué bien! ahora tendrás más lectores! Pero en ningún momento se les ocurrió que podrían sacar provecho de esa coyuntura para promocionarlas en las editoriales. Cosa que sí hizo Ediciones B y me llamó por teléfono directamente, algo que jamás hizo mi agente. Los libros que tengo con mi actual editorial los he conseguido por mi propio esfuerzo no por un intermediario.

    No dudo de que hayan agentes que se preocupen por sus representados, y pienso que son los menos, a los grandes solo les interesa promocionar a los que realmente les dan para seguir con el negocio.

    Ahora se que mis libros se venden y no son tan malos como llegué a pensar, porque hasta eso influye cuando se tiene una mala representación. Se llega a dudar de uno mismo. Y es lo peor que le puede suceder a un escritor.

    Felicito y me alegra muchísimo a todos lo que tienen a alguien que se ocupe de sus obras y de sus carreras, debía ser la regla, no la excepción.

    Muchas gracias a todos por su participación!

    Blanca

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  14. Dos libros en busca de editorial:



    http://www.amazon.com/EL-Perd%C3%B3n-las-Brujas-Inquisici%C3%B3n/dp/1467988839/ref=sr_1_3?s=books&ie=UTF8&qid=1327625253&sr=1

    https://www.facebook.com/pages/EL-PERD%C3%93N-DE-LAS-BRUJAS/168678809890321

    http://www.autoreseditores.com/busqueda.html?q=Eddy+Leon+Barreto&s=

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  15. Interesantísima entrada, Blanca. La he compartido en facebook y Twitter, pero quería dar también mi opinión aquí.

    Evidentemente hay casos y casos. Sé de varios escritores que han rescindido sus contratos con diversas agencias importantes y otros que están encantados con su trabajo. de todo habrá, claro.

    En mi caso hubo un tiempo que busqué editorial, luego agencia, luego editorial y al final, pues me busqué la vida por mi cuenta. En el último año nos han sucedido muchas cosas y desde luego Amazon ha conseguido que lleguemos a miles de lectores y que Ediciones B contactara con nosotros.

    Los agentes tendrán también que evolucionar en este nuevo paradigma editorial, porque pueden quedarse fuera. Todo está cambiando a velocidad de vértigo y quien no evoluciona se queda atrás.

    Un abrazo.

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  16. Has puesto el dedo en la llaga, Blanca. El cambio en el mundo editorial, sobre todo con la aparición de Amazon en su versión española ha cogido a mucha gente con el paso cambiado. En mi caso, tengo agente, que ha sido muy optimista desde el principio. Pero el tiempo pasa y las editoriales no arriesgan; mientras tanto, ves cómo los que se mueven en el tema de Amazon, redes sociales, blogs, etc. al menos tienen la sensación de que están haciendo algo por su obra (a lo que contribuye bastante el sistema de ranking de Amazon).
    ¿Mi posición personal? Mi agente es alguien que ha confiado en mi libro desde el principio, y por tanto creo que se merece la misma confianza por mi parte; es más, espero que siga siendo así durante mucho tiempo. Porque el agente es algo más que un mero recadero que envía por correo a las editoriales tu libro; es alguien que conoce el mundo editorial por dentro y que apuesta su tiempo y su dedicación a tu obra. Es posible que, como dice Blanca, algunas agencias, sobre todo las grandes, apuesten sobre seguro, igual que las editoriales. Pero me cuesta creer que una agencia acepte a un autor en cuyo éxito no cree, porque le resultaría más fácil y económico enviarle una carta rutinaria desestimando la representación.
    Como decís muchos de vosotros, esto está cambiando, veremos a ver si los interesados se mueven en la dirección correcta.

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  17. Blanca, no haces otra cosa que dar fe del fin de la era de los dinosaurios, en este caso literarios. Llevo varios años mendigando atención de agentes y editoriales sin resultados, y ahora veo cómo mi novela se mantiene en amazon y alguno que otro se interesa por ella. Lo único que falta, a mi criterio, para que todo se normalice y comience la nueva era, es precisamente la competencia a amazon, con sus mismas armas y su mismo estilo. Entonces podremos darle la bienvenida a la era digital y al protagonismo real del autor sobre todo lo demás.

    Pablo hace una reflexión interesante. "Se puede ser buen escritor y mal experto en marketing". Es verdad. De aquí a nada surgirá la figura del experto en márketing que sea capaz de promocionar tu obra en la red. Probablemente estemos hablando del nuevo agente literario, alguien que no se patea las editoriales pero se mueve en la red como pez en el agua. ¿Por qué no? al fin y al cabo, todo está cambiando y ajustándose a las nuevas normas. Puede resultar ser una profesión con futuro.

    También me ha dado que pensar mucho la idea de Francisco Gijón, interesante como todas las suyas. Al fin y al cabo, somos escritores, y desconocemos todo lo demás, incluso las nuevas técnicas de captación de nuevos lectores, que resultan desconocidas incluso para los agentes y las editoriales, centradas en el papel y despreciando siempre el boom digital. Se abre la puerta para nuevos profesionales, y me parece muy sugerente la idea de montar una pequeña empresa en torno a la creación literaria de cada uno.

    Una magnífica entrada, Blanca, que da mucho que pensar. Desde luego, algo está cambiando, y creo que en un sentido positivo para un creador que ha pasado de mendigo a príncipe gracias a las nuevas tendencias digitales.

    Magnífica entrada, Blanca, y magníficas las declaraciones

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  18. Bravo, magnífico artículo.
    Te puedo decir que yo no tengo agente y sí tengo seis libros publicados en papel, y otros dos más para salir en breve dentro del género infantil y juvenil. Todo lo he movido yo, todos los contactos me los he buscado yo, las negociaciones las he hecho yo, todo. Esto quiere decir que el agente no es imprescindible. Te mentiría si dijera que no he intentado contactar con algunos, claro que lo he hecho, y en la mayoría de ocasiones me han contestado ¡que no pueden aceptar a nadie más!, es decir, no se interesan ni por el material que les ofreces, sencillamente ya tienen bastantes autores y no quieres más.
    Por otra parte, como bien dices, un agente no es garantía de publicación. Me consta que hay escritores con agente que no han logrado en años publicar su obra.
    Está claro que los tiempos han cambiado y que los agentes van a tener que cambiar también si quieren seguir viviendo de su trabajo.

    Amazon ya es otro tema. Estáis algunos escritores pioneros que tenéis ya todo un nombre en la plataforma, con lectores asiduos, y por supuesto en un lugar muy merecido. La gente tiene que comprender que esto no pasa con todo el mundo que escribe. Los pasos son lentos, abrirse camino en Amazon tampoco es fácil, hay que darse a conocer, dar mucha lata (esto a mí me genera cierto pudor) y tener paciencia.
    Amazon brinda una gran oportunidad de publicar a los autores, pero al igual que los agentes o las editoriales no garantiza el éxito de una novela. Siempre son los lectores los que mandan, ellos deciden y se merecen todo el respeto por decidir.

    Un abrazo.

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  19. Blanca,

    Me resultó muy bueno tu artículo, de verdad. No queda mucho por decir. Hace unos años nos preguntábamos cómo afectaría el libro electrónico. Ahora ya lo estamos comprobando.

    En mi caso no he conseguido sumarme. Todavía. Sí, colgué un par de libros, pero con poca repercusión. Igual no me quejo. Con la publicación independiente en papel me va bien, cada vez mejor. Y en el futuro quién sabe.

    Un abrazo!

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  20. Un artículo genial, Blanca, que retrata a la perfección la realidad, aunque en este mundo literario siga habiendo ciegos que no la quieran ver.
    Tengo a la espalda bastantes tropezones con los intermediarios y desde que estoy en Amazon, aunque trabajo más, veo el fruto de ese trabajo.
    Un abrazo.

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  21. La mayoría de los escritores que no tienen agente piensan que ellos tienen mucho que ver en la divulgación o promoción las obras, y no es así. Una vez la obra ha sido publicada, se desentienden completamente de ella. La que debe ocuparse es la editorial y, si contamos con la suerte de tener una buena editorial, aunque no sea grande o importante, pero que se dedique a divulgar, distribuir, promocionar tu obra, contaremos con una gran ayuda. El agente en la actualidad, a lo que se dedica es a vender los derechos literarios de los autores que les reportan muchas ganancias. De los que no, prefieren pasar, pues el trabajo no les redunda buenos beneficios.

    Felicito a los que tienen magníficos agentes, y también a los que se han atrevido a publicar en Amazon por su cuenta y enfrentarse al publico, que para todo hay que tener coraje.

    El problema surge cuando no tienes éxito en Amazon, entonces creo que la solución es buscarse otro hobby, o seguir con el mismo pero sin pretender nada más.

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  22. Vaya, Blanca, pones las cosas en su sitio y a los escritores noveles les dejas las patitas muy cortas pàra poder caminar. Algo me figuraba de todo lo que cuentas y, aunque mi nivel literario no necesite de ninguno de los servicios que hablas, por lo limitadito que es, aunque hubiere sido de un gran nivel, creo que nunca hubiese editado. Sabía de los mínimos derechos de autor, algo que nunca podré entender en este mundo de la Literatura, ya que el autor es el que menos cobra, siendo el único creador de entre el agente, la editorial, la distribuidora y el librero, pero nunca hubiese imaginado la verdad que nos cuentas en esta especie de denuncia que has escrito.
    En fin, o porque escribes como los ángeles o porque cuentas cosas que pocos han contado, la verdad es que siempre que te leo salgo satisfecho. Y esa satisfacción te la debo a ti.
    Un abrazo y gracias por estos ratos de relax que me proporcionas.

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  23. El artículo es muy interesante, Blanca, pero en esta ocasión no estoy de acuerdo contigo. Y no porque no tengas razón, sino porque generalizas y metes a todas las agencias en el mismo saco.
    Cierto, las grandes agencias, aquellas que llevan a los superventas, se van a desentender de los recién fichados que no les reporten un beneficio suculento. Ocurre con todo en la vida: las multinacionales siempre abusan de los débiles.
    Pero no hay que limitarse a esas grandes agencias famosas. Hay otros agentes, menos conocidos, que sí luchan por sus representados, sí hacen lo que debe hacer un agente: conseguir un contrato editorial digno, velar por los derechos de su representado, y ayudar en la promoción y difusión de su obra (porque a ellos también les interesa, por supuesto). Los hay, lo digo bien alto, porque es mi caso. Mi agente no solo se ha limitado a conseguirme un contrato y luego se ha olvidado de mí. El jueves presenté mi novela en sociedad, como bien sabes, amiga (un éxito de asistencia y ventas que aún me emociona). Mi agente vino desde Sevilla a Valencia en avión para estar en primera fila de la presentación (un evento que, por cierto, organizó ella, y no es el único). El dinero del billete y los gastos de estancia es algo que tendrá que descontar de lo que yo le dé a ganar según nuestro contrato (si no le reporto beneficios, serán pérdidas para su bolsillo). No tenía por qué hacerlo, pero lo hizo para estar a mi lado en ese momento tan importante para mí. ¿Qué puedo decir yo ante eso? Que estoy orgulloso de haber firmado con ella.
    Como muestra de qué tipo de agente me representa, os dejo su declaración de intenciones en su página web. Ojo a su sinceridad brutal, señal de su honradez:

    "Las agencias literarias somos prescindibles en el mundo editorial.

    Un autor puede encontrar una editorial que publique su obra sin necesidad de que intervenga un agente y además evitará pagar una comisión por este servicio. Pero el complejo y , en ocasiones, hermético mundo editorial podrá serle realmente ajeno e incluso hostil a la confianza inicial que alberga por ver su obra editada y puede llegar a agotar su resistencia como autor. Un autor que opte por la autoedición o por la coedición tampoco valorará , obviamente, la necesidad de un intermediario .Pero en los tres casos se dará el momento de firmar contratos y deberán estar atentos al correcto uso de sus derechos como autor y de la explotación de sus obras, a las liquidaciones o al diseño de un plan de marketing editorial.

    Un autor/a no deseará estar inmerso en estas cuestiones porque lo que realmente le interesa es tiempo para escribir y tener contacto con sus lectores. Las agencias otorgamos ese tiempo imprescindible."

    Así que lo mejor es no generalizar. Porque una agencia haya actuado mal no significa que de pronto el agente es una figura a eliminar. ¿Que tendrán que adaptarse? ¡Como todos!

    Un abrazo enorme, Blanca!!! Y mucho éxito con tu inminente publicación en papel de "El manuscrito". ¡Qué ganas de tenerlo entre mis manos!

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  24. Javier, como sabes, toda generalización es susceptible de tener sus excepciones y al parecer la agencia que te representa es una de ellas. Generalizo porque por boca de muchos escritores he escuchado que se han quejado del mal trato que están recibiendo de ellas. Y tienes razón, hablo de las grandes, especialmente.
    Celebro que la tuya sea una de las pocas que se ocupan hasta de la promoción de tu obra, cosa que no suele ocurrir con frecuencia.
    Y celebro más el éxito que tuvo tu presentación ayer, tú sabes que es cierto cuando lo digo, amigo, si hay alguien que merece el éxito eres tú, con o sin agencia.

    Un abrazo,
    Blanca

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  25. Hola Incongruente, ¡Qué milagro por estos lares!

    Saludos, amigo!
    Blanca

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  26. Entrada muy interesante, Blanca, es cierto lo que comentas de la mendicidad del escritor y de la posición del agente en este sistema llamado a caer en breve. Pienso que si los agentes no saben adaptarse y no mejoran sus servicios perderán la relevancia que tomaron hace unos años.
    Coincido también con las palabras de Andrés Jorge, es una labor que quita muchas horas al autor, y doy fé de que quita muchas horas el hecho de corregir, diseñar portada, maquetar,...Casi prefiero no pensar en lo que además viene después: promoción,...
    ¡Pero bueno, me queda el consuelo de que escribo ciencia-ficción, o sea que para hombres!
    Un abrazo, amiga.

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  27. Yo poco puedo aportar, hace un año que firmé con una gran agencia y de momento no hay resultados. Empiezo a creer que apenas se está moviendo mi manuscrito, han pasado cosas que así lo demuestran. Supongo que ése el riesgo que corres cuando eres un autor novel y debes compartir el tiempo de una persona con el par de cientos de escritores que representa, entre los cuales los hay muy importantes y que seguro reciben la atención que merecen, pero que por eso mismo tú te quedas a la espera de respuesta a los email que envías, intentando averiguar qué pasa con tu trabajo. Cuesta plantearse opciones, ya sea rescindir contrato o seguir como hasta ahora y confiar en que te conseguirán algo. Ahora estoy en ese punto, una agencia más pequeña me ha hecho una oferta y no sé que hacer.
    Otra cosa que estoy comprobando por los comentarios, es la falta de comunicación entre autores y agentes, la poca información que facilitan a sus representados y siempre a fuerza de insistir.
    Una entrada maravillosa, Blanca.

    Un beso!!

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  28. Una entrada digna de Cristiano. Ronaldo.

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  29. Orientativo comentario, lleno de señales, en efecto. Una pequeña anécdota: Las graves planicies pasó antes por una agencia literaria. Sentida y elegante carta negándose a mover la obra. Cuando fue premiada, y posteriormente publicada, la misma agencia ofrecía sus servicios para futuras novelas.
    Me gusta la apreciación de la criba-juicio efectuada por el lector; todos sabemos que muchos libros recomendados como un milagro, no suelen serlo. Obedecen a razones aun espurias. Y, luego, ¡los caprichitos! Ojalá esta revolución termine con esa discriminación que actualmente se efectúa, en que alguien con una historia realmente buena que contar se ve negado porque... Bueno, razones estéticas mil, sobre todo.
    Pues si lo que se necesita es material "masculino" a la vieja usanza, fantasía fabulosa, todo eso, espero entonces captar muchos lectores ávidos de esa ficción. Para devolverles la seguridad, al menos. Saludos.

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  30. Gracias por los comentarios recibidos, todos aportan y enriquecen la opinión que dejé en esta entrada, que el mundo editorial está cambiando, lo estamos viendo ya, ojalá que esta tendencia perdure y beneficie a los que aún no han podido publicar por diversos motivos, y los que deseen saltar hacia la autoedición y no lo hayan hecho por temor a no dar la talla, les digo que lo mejor que se puede hacer es hacer algo. no hacerlo significa quedarse en el limbo.

    No aconsejo, solo doy mi opinión.

    ¡Gracias a todos por visitar mi blog!
    ¡besos!

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  31. la verdad es que es una labor muy desagradecida.

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  32. Y es un impacto cuando, luego de dos años de tener tu manuscrito en su poder, la editorial te dice --cuando vas a recogerlo porque te dijeron en el veredicto: "Nos interesa pero, en este momento estamos editando sólo libros de superación personal"-- "perdimos tu manuscrito...=S... ¿Pues no que era una editorial seria (una cierta editorial mexicana) ? Con eso, pues, ya ni ganas de volver a intentarlo, la verdad. ¿A cuántas más se les perderán los manuscritos de los autores desconocidos? y... Me quedará la duda eternamente: ¿De verdad "lo perdieron..."?

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    1. Supongo que después de dos años de espera un manuscrito debe haberse traspapelado quién sabe en qué lugar de la agencia. No sería raro que de verdad se les hubiese perdido. Por otro lado, también depende del escritor el insistir, preguntar, llamar, escribir, de lo contrario el agente se olvida que recibió el material, aunque algunas puedan tener el personal suficiente como para mantener un orden relativo. El hecho de que la respuesta haya sido: "perdimos su manuscrito" ya es motivo suficiente para saber que no era una agencia seria y ordenada. Suerte que no firmaste contrato con ellos. Y claro, a un autor siempre le quedará la duda si la respuesta fue verdadera. Pero aunque te lo hubiesen devuelto, igual podrían haberse quedado con la idea, lo cual no ocurre con frecuencia, al menos no me parece práctico, si les hubiese gustado tu manuscrito, de inmediato te hubiesen llamado. Sería lo más sensato y práctico para ellos.
      Lo que no acierto a comprender es que los escritores puedan esperar tanto tiempo por una respuesta.

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  33. No puedo estar más de acuerdo contigo, Blanca. La figura del agente literario comienza a ser temida, odiada y adorada -todo al mismo tiempo- por los escritores noveles. Mi experiencia es que existen tres tipos de agentes: los grandes (aquellos con buenos contactos, capaces de conseguir que los editores lean lo que les presentan y lleguen a publicarlo), los pequeños (con pocos contactos, que pasan sin pena ni gloria) y algunos que son simplemente piratas (los menos, por fortuna, que viven de cobrar por leer los manuscritos que les envían, redactar un informe chapucero y olvidarse del pobre escritor novel en espera de nuevos incautos). El panorama literario ha cambiado y mucho. Como muy bien dices, ahora se puede publicar en Internet sin intermediarios. Quizá eso sirva para eliminar del panorama a los agentes pequeños y a los piratas. En cualquier caso, no debemos olvidar el poder de Internet, cuánto ha abaratado el libro y la posibilidad de que un escritor chileno, por ejemplo, venda sus libros en todos los países donde se habla español sin necesidad de esa intermediación y esa larga espera que suele culminar en una triste decepción.

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  34. no tengo ni la mas remota idea de lo que se refiera a la computadora pero esto de la literature me gusta yyyyy tengo hasta ahorita 11 libros resunidos en tres y no encuentro allude para publicarlo enfacebook me encontraras con el nombre de CESAR SOLIMAN LOPEZ alludame BLANCA CON TUS CONSEJOS PORFAbor entre estos libros encontraran uno que se llama el YUGO/ este libro te ensenara la verdad de la biblia al preguntarte //DE QUIEN ES LA BIBLIA DE DIOS del diablo oh del hombre? te iras de espaldas cuando lo sepas ///// /OTRO LIBRO ES EL HIJO DE LA BIBLI/ Este libro sera conocido con seis nombres mas ,//LASANTA BIBLIHITA // LA VERDAD DE DIOS EN TUS MANOS// EL LIBRO DEL CIELO DEL CORDERO // EL LIBRO DE LIBROS BIBLICOS// EL LIBRITO DEL APOCALIXIS 10/1.11// YYY ,,,, DENTRO DE ESTE LRO HAY NUEVE LIBROS UNO POR ESPIRITU

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    1. César, creo que primero deberías aprender un poco de ortografía antes de pensar en publicar. Es mi opinión. No importa de qué trate tu libro, de dios, de la Iglesia o de seres de carne y hueso, lo importante es saber comunicar con propiedad lo que deseas divulgar.

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