jueves, 17 de julio de 2014

5 razones por las que deberíamos darle aún más a la tecla en Twitter.

Traigo estos cinco interesantes tips copiados de La Pocima Marketing:

Pese a que su crecimiento anda algo estancado últimamente, nadie puede negar que Twitter ha cambiado radicalmente la manera de comunicarnos, de informarnos e incluso de ver la televisión, para la que la famosa red de microblogging se ha convertido en una suerte de hermana siamesa.

Según un reciente estudio de la consultora Sysomos, España se cuela en el Top 10 de los países más tuiteros del mundo aferrándose a la novena posición. Los españoles no somos ni mucho menos alérgicos a la red social del pajarito, pero a nuestra relación con ella le falta aún algo más pasión.

A continuación, y de la mano de la publicación alemana especializada en tecnología T3N, enumeramos 5 razones por la que debería convertir el cariño que muy probablemente tiene ya a Twitter en auténtico frenesí:

1. Todos tenemos intereses
En Twitter, a diferencia de en Facebook, no seguimos a las personas por criterios de amistad sino porque compartimos con ellas intereses comunes. Si en Facebook nuestro círculo de amistades está integrado por aquellas personas con las que fuimos al colegio, en Twitter ese círculo lo componen personas que nos gustaría que hubieran sido nuestros amigos en el colegio. Da igual los temas que nos interesen en Twitter (el deporte, la política, el cine o las celebridades), en la red social del pajarito tendremos siempre la oportunidad de darnos un auténtico baño de sabiduría en temas de lo más variopintos.

2. Es posible hacer networking sin echar mano de motivos concretos
En redes sociales como LinkedIn para seguir a determinadas personas necesitamos apoyarnos en algún tipo de excusa. En Twitter no es necesario tener nexos en el mundo real con las personas que queremos seguir. Si nos gustan sus tuits, las seguimos y si resulta que a ellas también les gustan nuestros mensajes, probablemente también nos seguirán. Así de fácil. Además, el networking se inicia, pero nunca termina en Twitter, donde descubrimos constantemente nuevas personas y temas de nuestro interés.

3. Si no queremos compartir nada en público, también podemos utilizar Twitter
Twitter es también una red social apta para aquellas personas más celosas de su privacidad. El usuario tiene la posibilidad de proteger sus tuits y que estos sean sólo accesibles para determinados seguidores. Además, es posible asimismo “esconder” nuestros tuits al todopoderoso e indiscreto Google.

4. Ver la televisión es más divertido con Twitter
Gracias a los hasthtags que promueven hoy por hoy prácticamente todos los programas de televisión, es posible comentar en vivo con otros usuarios lo que acontece en la pequeña pantalla. Que Twitter y la televisión hacen muy buenas migas está quedando demostrado a la perfección en el Mundial de Fútbol de Brasil, donde la red social del pajarito está batiendo todos los récords espoleada por la pequeña pantalla.

5. Las empresas son sorprendentemente rápidas escuchando al cliente en Twitter
Mientras que en otros canales a las quejas que los clientes formulan a las empresas les terminan saliendo en muchos casos telarañas, en Twitter las marcas se muestran sorprendentemente veloces atendiendo al consumidor a sabiendas de que el silencio puede tornarse en una auténtica “shitstorm”.

Fuente: www.lapocima.es http://goo.gl/gFwQW

Hasta la próxima, amigos!

domingo, 13 de julio de 2014

AMANDA, leída por María José Feria Ruiz ¡Muchas gracias!


María José Feria Ruiz
AMANDA es una novela corta que publiqué hace unos meses, se está vendiendo bastante bien en Amazon. Es un libro modesto en páginas y creo que no va dirigido a toda clase de público, sin embargo me he llevado buenas sorpresas con él. Copio y pego aquí un comentario por demás sobresaliente que me ha conmovido de la doctora en filología hispánica María José Feria Ruiz. Aclaro que no la conocía, su presencia en mi vida fue a través de mis novelas, como tantos amigos que las letras me han traído.

AMANDA, una magnífica novela de Blanca Miosi. 

OH, FORTUNA !!!


¿Y tú …. Con qué sueñas?
Estoy buscando un libro. Veo AMANDA, un sugerente nombre de mujer. He leído bellísimos párrafos y me pregunto por qué este libro no está tan concurrido; acaso posee algún oscuro sortilegio que desconozco, a qué le teme entonces, la gente? Me acerco sin caer en la cuenta de que no soy yo quien lo elige, es el propio libro el que me escoge. “Todo viene a nosotros por algo “.
Amanda, en vano vino a tentarme, salí ilesa porque nada aspiro ni deseo; amarla tampoco puedo. Se aleja y … elige a Raúl.
Que nadie se engañe, AMANDA es una brevísima historia que encierra lo más grandioso y profundo de los valores universales. Es una admirable síntesis del amplio despliegue de la literatura de Goethe, que penetra suavemente en el espíritu de quien la lea.
Sólo una brillante inteligencia podría realizar tal prodigio.
Los libros de Blanca Miosi me conducen siempre hacia lo extraordinario y lo mágico. En esta ocasión recreará la obra de Fausto, donde el enigma, ocultismo y la magia, estarán en conexión con la música que suena imperecedera durante casi toda la novela.
“La música refleja estados de ánimo, a la vez que los provoca, dejando uno muy especial en cada persona “.
Amanda es … una mujer atractiva!!
Amanda es … una dama !!
Amanda es … misteriosa !!
¿Quién era Amanda realmente?
Amanda es mujer, y no. Nunca la verás llorar, quizás estremecerse, disimular y vencer su desilusión. Parece condenada a vagar. Es su sino, conquistar ofreciendo a los hombres cuanto desean obtener, haciendo que sus deseos se conviertan en realidad. Pero todo tiene un precio. No es un regalo, es un trueque; una extraña fórmula. Y una vez se cierra el pacto, tiene lugar la aventura. Es una mujer o un objeto que no puedes atrapar. Es la suerte la que te atrapa a ti. “ Ella lo había escogido a él … Él había caído en su trampa como un conejo …”
Esta bella novela comienza con Raúl, un hombre que tiene una gran insatisfacción con la vida, situándolo en el final de una fascinante proyección cinematográfica en blanco y negro, narrada pausadamente, con un profundo carácter psicológico.

Raúl es el más común de los mortales, débil de espíritu e incapaz de ser feliz. No le importa la felicidad, sino la trascendencia; es decir, la superioridad en cualquiera de sus aspectos, y la inmortalidad. “Él no esperaba nada del amor y mucho menos buscaba la felicidad”.
El protagonista, anhelante, deambula entre las sombras del cine, de la noche, y de su alma; hasta su encuentro “fortuito” con Amanda. A Raúl sólo le interesan sus propios beneficios y aceptará el acuerdo. Todos lo aceptan. Desencadena con Amanda una pasión irrefrenable, un sendero de seducción y prosperidad económica. Empieza poco a poco, a elevarse con una energía y una suerte casi mágica, antes desconocida y absolutamente deliciosa. Tiene un acercamiento lo más parecido a la felicidad efímera. Imagina que podría duplicar o triplicar lo que posee, igual que su poder y satisfacción. Parece complicado, pero en realidad no lo es. Sólo debía usar su voluntad para cambiar todo en su vida.
Raúl no es capaz de ser feliz, porque hay que ser honrado, no egoísta con las personas que te importan, como los amigos que dan belleza a nuestras vidas y nos ayudan. Se quedará absolutamente solo!!
Veremos al protagonista, descender peldaño a peldaño en un sufrimiento total de tragedia y de angustia. No existe la esperanza para él, y lo acompañamos en su descenso a los infiernos, al mundo de las sombras y las tinieblas, a los más profundos abismos de la tierra. Raúl toca fondo. “…Por primera vez era consciente. Su escalera había terminado, había llegado al fondo, pisaba tierra y no tenía nada que perder …”

No existe ascenso ni fuerzas para iniciar una nueva vida, por eso opta por la resignación. Regresa al estado caótico del que emergió, pero nunca estuvo más lúcido que ahora, cuando le envuelven las sombras. Sucumbe ante la inútil búsqueda de la trascendencia que sólo lleva a la autodestrucción. El alma hay que dejarla en paz.
AMANDA es un gran libro al que accedí sin reservas. Encarna una filosofía y un mensaje de profundo significado. Es muy creativo y te hace reflexionar; junto al Fausto, será una novela que estará siempre vigente. Es una historia cargada de dramatismo y espiritualidad, muy vinculada a lo exotérico.
El mundo de la magia no es un mundo cerrado, por eso es una novela cíclica, envolvente, circular y en cierta manera ….INFINITA !!
OH, FORTUNA !!
Me permito la libertad de incluir esta sinfonía que se cita en el libro, y que a mí siempre me estremeció. Ahora me traerá recuerdos de Amanda y Raúl. (La autora de la reseña se refiere a Carmina Burana)
Blanca, eres la directora de una gran obra, va para ti mi más sincera ovación.
Bravo, Blanca !!!!

Enlace universal viewBook.at/Amanda para todas las tiendas Amazon.

domingo, 6 de julio de 2014

Buenos autores independientes: Jordi Díez

Jordi es un viajero empedernido,
gusta del turismo de aventura.
Conocí la literatura de Jordi Díez al leer su novela “El péndulo de Dios”. Empecé el libro con mucha curiosidad porque conocía al autor desde hacía un par de años y cuando todavía no habíamos entablado amistad visitaba su página Mis ÚltimasLecturas, en las que escribe con mucha propiedad su opinión de las novelas que va leyendo.

Un comentarista que se muestra escéptico ante la obra de un famoso merece todo mi respeto porque demuestra que no se deja arrastrar por modas o circunstancias externas a la hora de dar su opinión. No pude leer entonces “La virgen del Sol” porque no la encontraba en mi país, y no existía versión digital; había sido publicada por Ediciones B y la novela tuvo bastante éxito, llegó a vender más de treinta mil ejemplares, que en papel ya es mucho decir.

Así que apenas tuve oportunidad de leer a Jordi lo hice y así fue como empecé con “El péndulo de Dios”, que lanzó como escritor independiente en Amazon en versión digital.

No me defraudó. Y no porque "El péndulo de Dos" sea un género que me fascina, justamente por ese motivo tenía miedo de que la novela fuese una más de las tantas escritas acerca de temas tan repetitivos como asuntos relacionados con la iglesia, los templarios, las sociedades secretas, una secuela que dejó Dan Brown y que me gusta, ¡siempre y cuando sea escrita por él! Las copias me parecen odiosas y faltas de imaginación, aunque las editoriales y los escritores se aferren a las modas en su afán de que se les pegue aunque sea un poco del éxito de quien las inició.

Desde las primeras líneas supe que la novela me engancharía. Con frases cortas, precisas, bien construidas, la impecable manera de describir la acción, y la caracterización de los personajes en medio de una trama que nada tenía que envidiar a la de las novelas de los escritores famosos, fui entrando en ese mundo creado por Jordi, conociendo los secretos, develando junto con Cécil los enigmas que iban apareciendo y que yo como lectora descubría a la par que la novela avanzaba hasta llegar al final sobrecogedor.

Entonces apenas salió “La virgen del Sol” en edición digital la compré. No podía dejar pasar a un escritor de esta categoría. Ésta, su primera novela fue toda una revelación para mí. Escrita en otro ritmo, por una pluma reflexiva, inquietante, que me iba adentrando en la mente de un hombre que empezó con una tarea y en el devenir de la novela la fue transformado en otra, centrándose en su yo interior, en sus preguntas y necesidades, una tarea más trascendente desde todo punto de vista, Jordi terminó de conquistarme como lectora. Supe que a partir de allí leería todo lo que él publicase.

He leído sus cuentos “El reloj” y “Guaneró”, ambos impresionantes como todo lo que escribe. Un autor que sabe moverse en diferentes registros, y que es justamente lo que a mí me gusta. No me gusta encasillarme al escribir ni tampoco al leer.

Actualmente su novela  “El péndulo de Dios” está publicada también en inglés con el título “The Pendulum of God”.

Es para mí un placer tener el día de hoy en mi blog a Jordí Díez, quien al lado de otros escritores independientes (aunque Jordi en este momento tiene sus dos novelas bajo un sello editorial importante, publica por su cuenta en Amazon), forman un grupo selecto de autores que de ninguna manera deben pasar por debajo de la mesa.

Tengo a Jordi Díez al lado de Heberto Gamero, José Luis Palma, Rafael R. Costa de quienes hablé en posts pasados y entre otros autores de los que iré hablando más adelante.

Espero que esta pequeña semblanza capture la atención del público que busca buena lectura de escritores independientes.

¡Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi

Blog personal de Jordi Díez: Aquí
Página WEB Aquí



viernes, 27 de junio de 2014

Ciclo Tres Ases de la literatura: Rafael R. Costa

Hoy viernes, día elegido para hablar de un escritor muy especial.

Como he dicho en entradas pasadas soy lectora desde pequeña, por mis manos pasaron toda clase de libros y sin haber llegado a ser una especialista en la materia, puedo decir que reconozco un libro cuando está escrito por alguien que va más allá del mero hecho de contar historias, del que no solo se fija en las reglas gramaticales o en la puntuación, sino que tiene la virtud de envolvernos con sus palabras y al mismo tiempo que nos enteramos de la trama de sus obras disfrutamos una enormidad con la forma de utilizarlas. Es verdad que el orden de los factores no altera el producto, pero en el caso de las letras puedo decir fehacientemente que sí. Sí lo altera, lo hace sublime.

Rafael R. Costa es un escritor que utiliza las mismas palabras que los demás escritores, sin embargo, el producto final posee la magia de las novelas que no se olvidan. Copio un extracto cualquiera de la primera novela que leí de él, “La interpretadora de sueños”:

“El 2 de octubre de 1919, un jueves, el cielo sobre Praga se mostraba hermoso pero muy violento: en esa época del año la temperatura variaba bruscamente, los mediodías parecían de primavera y los atardeceres auténticas avanzadillas del invierno más crudo; las nubes no dejaban de moverse a ojos vistas, parecían ir de aquí para allá desordenadamente en vez de trazar  recorridos rectos, además eran panzudas y negras, como exhaladas por una chimenea siniestra de fogón inagotable, y es que daba la sensación de que sobre la recién creada Checoslovaquia el rescoldo de la guerra no se hubiese apagado del todo y boqueara sus últimas y hediondas volutas. El propio aire era tan húmedo en las riberas del Moldava que la cara y la ropa se empapaban de agua sólo después de calar la piel y enfriar los huesos. A decir verdad no estaba asustada, pero sí precavida, por eso no se sobresaltó cuando al unísono estallaron las ochenta y tres campanas de las iglesias praguenses anunciando que eran las seis y media.”
Es probable que a cualquiera de nosotros escribir la descripción del clima nos hubiera resultado un reporte del tiempo. Aquí Rafael R. Costa da una muestra de su maestría: no solo nos hace sentir el frío que cala los huesos; también nos sitúa en una fecha determinada, nos dice que Checoslovaquia está recién creada, que acaba de terminar una guerra, que el personaje se encuentra a las riberas del río Moldava, que en la ciudad de Praga existen ochenta y tres iglesias ¡y que son las seis y media! Todo esto acompañado de una prosa impecable, hermosa, con unas metáforas que no resultan aburridas sino por el contrario, incitan a la lectura.

¿Y a que no saben que Rafael R. Costa es un escritor independiente? Como sus predecesores en este “trío de ases”, también es un escritor prolífico, finalista en el premio Planeta, poeta, dibujante, y de una personalidad a la que podría comparar con la de una tortuga. Su sensibilidad y humildad lo lleva a tomar su propio camino. Prefiere el anonimato a tener que convencer de que lo lean, anda un poco perdido en este mundo impredecible e insoslayable de las redes sociales, de manera que su adaptación a ellas es un poco como un milagro. Muchas veces me he preguntado cómo es que Rafael pudo llegar a Facebook o abrir una cuenta en Twitter. Después me enteré de que tiene un ángel que vela por él.

Un escritor de estas características no podía pasar inadvertido mucho tiempo. No al menos desde que existen las tan odiadas o amadas (según el punto de vista de cada cual) redes sociales. La editorial Planeta, para su sello Espasa, ¡le puso el ojo a la Georginas de “La “interpretadora de sueños” y con un cambio en la portada lanzará la novela por todo lo alto! Sin embargo en el extraño mundo amazónico sus novelas no se encuentra en las listas, ¿será que algo está fallando en la mente de los lectores? Siempre me he preguntado cómo autores de la talla de Rafael, José Luis palma o Heberto Gamero no venden tanto como otros cuyos títulos dejan muchísimo que desear. Parece que (con sus excepciones), lo que más vende es la lectura fácil, sin mayor compromiso, en la que todo termina color de rosa.

Pero me apetece dar a conocer un poco más a este prodigioso autor.  Es sabido que hay personas que vienen al mundo con ciertos designios, en este caso, Rafael llegó para quedarse, pues su llegada a la vida engañó a la muerte apenas a los minutos de nacido. Ya se asomaba sus dotes de creador de historias, cuando debajo de un membrillero en una tarde lluviosa de 1959 a su madre le empezaron los dolores de parto. Así, a orillas del río Huelva el pequeño Rafael escuchó el murmullo de las aguas y decidió que era el momento. Nació en la cama de la abuela materna, pero morado y sin respirar. Como la gente de los pueblos siempre tiene recursos, lo cogieron de los pies y le dieron golpes a lo largo de la columna vertebral. No sucedió nada. Le pincharon con una aguja desde la planta de los pies al cuello… y nada.  Dos personas se subieron a una cama y cogido de las extremidades lo dejaban caer de súbito varias veces sobre el colchón… y tampoco funcionó. Lo sumergieron alternativamente en baños de agua caliente y de agua fría y tampoco pareció dar resultado, entonces, dándolo por muerto se dedicaron a cuidar a su extenuada madre.

Alguien lo envolvió en una toalla y lo puso sobre la mesa del comedor, donde permanecían los hombres. A uno de ellos que estaba fumando se le ocurrió abrirle la boca y lanzar dentro una bocanada de humo, y ¡sucedió el milagro! Según cuentan los que vieron el prodigio, el pequeño Rafael empezó a mover las piernas como si fuese un ciclista y movió los brazos como un boxeador, tosió y escupió una bola de coágulo. Así fue su entrada al mundo. Según él dice: "murió como persona y nació como personaje de novela". Y vaya personaje.

Sus libros se encuentran en todas las tiendas Amazon, “La interpretadora de sueños”, “Berlín Melodrama” y “El nazi elegante” son tres novelas que pueden leerse de manera independiente, pero tienen en común a Georginas, la inolvidable protagonista de la primera novela.

También tiene otros títulos: El caracol de Byron, “El niño que se creía Paul Newman”, “Valdemar Canaris, el navegante solitario”, “El cráneo de Balboa”… entre otros, que pueden encontrar AQUÍ.

Y bueno, amigos, esto es todo por hoy, ¡hasta la próxima!

Blanca Miosi


martes, 17 de junio de 2014

Tres Ases de la Escritura: Heberto Gamero

Podría decir mucho de Heberto Gamero porque lo conozco en persona, un ser humano excepcional que me alegra haber conocido en una de las tantas presentaciones de libros. No obstante me referiré a su obra porque a través de la palabra conocemos al que está detrás, quizá mejor que si lo viéramos en persona o leyéramos alguna entrevista en la que él nos dijera cómo es.

He leído de Gamero “Caracas-Ushuaia, un viaje encuatro ruedas”, en el que relata su impresionante periplo hacia el fin del mundo del Sur de América acompañado por su copiloto quien no es otra que su mujer. Un sueño, según él mismo dice, que quiso hacer realidad desde que era pequeño, de cuando correteaba por las calles de su pueblo y no tenía claro qué es lo que le depararía la vida. El resultado de ese viaje cruzando pueblos, selvas y desiertos fue un libro que más que un diario de viaje es un compendio minucioso de los pensamientos que se agolpaban a su mente durante el trayecto. No se limitó a sobrevivir como muchos viajeros, sino a entrar en escena, así vemos que consigue una cita para visitar a Mario Benedetti, que nos habla de Darwin, de Robert Scott… de aquellos personajes que formaron parte de la historia de la Tierra, de su geografía y de su intelectualidad.

Pero es en “La marca” un libro corto autobiográfico de un segmento crucial en su vida que se lee en dos sentadas como Gamero se nos muestra tal cual es. Un libro intenso, en el que nos relata cómo llegó desde un pueblo en Punta Cardón al norte de Venezuela, a la capital, Caracas, con el sueño de convertirse en el mejor empleado del mundo. Hasta que se convenció de que no bastaba para él ser el mejor empleado, el más fiel, el más trabajador; comprendió que si no ponía esas cualidades a la orden de sí mismo, su vida pasaría sin pena ni gloria y estaría condenado a la mediocridad. Hoy en día es un exitoso empresario y tiene el suficiente tiempo libre para dedicarlo a su otro sueño, el más acuciante, el que según sus palabras es el que más disfruta: Escribir. Con mayúsculas. Y créanme que cuando él se decide, lo logra.

Así pues, tiene en su haber gran cantidad de cuentos, alguno de ellos ganadores de premios de literatura, recopilados en varios libros: “Los zapatos de mi hermano” y “Cuentos de Pareja”, y las que creo yo son un alarde de buena literatura: “Minibiografías ilegales de escritoresmalditos” y "Minibiografías ilegales de pintores malditos”. Está por publicar las de músicos, que presiento deben ser tan buenas como las que las anteceden. El título es una colaboración del escritor José Luis Palma, una travesura de su ingenio siempre presto a encontrar buenos títulos. Copio un extracto de “Pintores”:
"Diego de Silva y Velázquez
Ella duda de la propuesta del pintor. Velázquez la mira con ojos convincentes y le dice que no importa que pose desnuda siempre que tenga el rostro oculto; o al menos, si no completamente oculto, de perfil, o a lo sumo tras una densa nube que haga imposible reconocerla. Es cierto que su cuerpo quedaría expuesto, pero nadie podría saber de quién se trataba si sólo él la había visto desnuda. Sería el cuerpo de una mujer blanca, como muchas; de piel suave y tersa, como muchas; de abultadas caderas y angelical perfil, como muchas; de esbelta espalda y torneados hombros, como muchas… Pero había algo que sólo a ella pertenecía, algo que no estaba allí, dentro de ella, algo que se extendía como el agua derramada, que flotaba en el ambiente y perduraba hasta mucho más allá del alcance de sus brazos, incluso más allá de los límites de su mirada. ¿Su olor? ¿Su dulzura? ¿Su pelo recogido? ¿El lóbulo de la oreja apenas insinuado? ¿El tono rojizo de su cabello? ¿Todo ello junto? Era algo que el maestro podía percibir en las partículas que flotaban en el aire, en el murmullo del silencio, en el paso de las nubes, en el color más allá de los colores.     
No parece muy convencida. Ríe con indecisión mientras que con su dedo dibuja pequeños círculos en la cabeza del maestro. Él insiste con extremada paciencia, como si le diera los toques finales a uno de sus cuadros. Le dice que en verdad no tiene por qué preocuparse, que hará todo lo posible para que su identidad quede en el anonimato. No sé, no sé, me da miedo. Ella medita, duda, sus padres, sus hermanos, alguien podría reconocerla. Sin embargo una sensación de euforia flota en el ambiente: el placer de la aventura, el encanto de lo prohibido, el goce de lo oculto, la posibilidad de nunca envejecer, de quedar allí, para siempre, su imagen eternizada y, por qué no, también su alma reflejada en los colores que su cuerpo despide, que flotan en el aire y que sólo Velázquez; anticipándose más de doscientos años al impresionismo, podía interpretar… “

Vale la pena leer su obra, el ritmo vibrante y nostálgico de su escritura es un deleite para los amantes de las letras. Lo recomiendo plenamente para quienes deseen deleitarse y al mismo tiempo aprender más acerca de los grandes pintores y escritores de la historia.

Heberto Gamero dicta cursos en talleres de cuentos y es fundador de una organización sin fines de lucro para enseñar narrativa a niños de pocos recursos. Una loable labor para alejarlos de las malas tentaciones.

Si desean conocer más de él pueden visitar su página de autor en Amazon


Wikipedia

Hasta la próxima amigos!

sábado, 14 de junio de 2014

Tres ases de la escritura

Hoy no voy a hablar de editoriales ni de redes sociales ni de cómo vender libros. Hoy tocaré un tema que me viene rondando la cabeza desde hace un tiempo y es el de los buenos escritores independientes. Ya me cansé de escuchar acerca de la mala calidad y todo lo que dicen de los que nos atrevemos a publicar por nuestra cuenta en las plataformas digitales y también, gracias a Amazon, en papel por medio de CreateSpace.

En un lapso de dos años he leído muchos libros. Más que en cualquier período de mi vida, y eso debido a que tener un Kindle da muchas facilidades. Con un clic tengo el libro que desee en pocos segundos al alcance de mis ojos. Hay libros muy buenos de escritores independientes, pero hoy dedicaré este post al primero de los tres escritores que he elegido por su prosa, la elegancia de sus palabras y porque se sitúan más allá que cualquiera de nosotros. Su literatura trasciende, es difícil de olvidar y creo que el tiempo me dará la razón. Ellos son:

José Luis PalmaHeberto Gamero y Rafael R. costa. Sus libros están a la venta en Amazon.

José Luis Palma es un escritor con un recorrido importante, aunque cuando leí El paciente de El Pardo no sabía bien de quién se trataba. Lo conocí en el grupo de escritores indies que formé hace un tiempo y me llamó la atención el título de este libro en especial porque me enteré de que era médico, así que supuse que sería un libro interesante. Me gustó tanto este primer libro que quise leer a Palma en otro registro y compré El declive. Reproduzco aquí el comentario que en su momento dejé en Amazon:

"Los libros de este autor son absolutamente diferentes a los que normalmente leo. No tienen nada que ver con thrillers, aventuras o casos policiales. En cada uno de ellos he encontrado un tema que profundiza en los personajes, más que en el entorno, más que en la trama, más que en la propia historia, si se quiere. Cada uno de sus personajes se deja analizar por el lector de una manera radiográfica, pero es a través de los ojos de José Luis Palma como los captamos. 
En El declive, la novela empieza con el encuentro fortuito de un diario. Es a través de ese diario que conocemos a los personajes y sus alegrías, tragedias, ilusiones y sufrimientos. Es un legado que hace una madre a su hija, quien al parecer jamás la llegó a conocer del todo. ¿Y es que alguna vez logramos conocer a los seres que nos rodean? Es la pregunta que me hacía cuando leía página tras página. ¿Acaso sabemos por qué nos enamoramos o dejamos de enamorarnos? ¿Alguien puede explicar de manera racional por qué se pasa del amor devoto y apasionado a la indiferencia absoluta?
 José Luis Palma es un maestro para relatar escenas eróticas, son casi un poema, un canto a la mujer y a sus dones, momentos en los que los deseos carnales se mezclan con profunda ternura, tristeza incluida. Este libro en particular deja una huella de fatalismo por la vida que muchos llevamos sin haberla elegido, por los amores perdidos sin saber el motivo exacto, por la nostalgia de momentos que sabemos que de nada sirve recordar. Solo puedo decir que es una obra maestra escrita en primera y en segunda persona casi en su integridad, algo realmente difícil, y que no siempre resulta atractivo, sin embargo en este caso, envuelve al lector en un halo de intimidad, como si las confesiones fueran hechas susurrando al oído.
 No puedo menos que recomendar el libro con vehemencia."

Un escritor de esta categoría  se reconoce de inmediato, así lo hicieron los jurados en los Premios en los que participó, (Planeta 1999 y 2000) en los que resultó entre los diez finalistas. Sus libros provocan adicción. Leí En los Lugares de la inocencia perdidaMi amor por un reino en CórdobaHora y media a Manhattan… y en todos encontré eso que él dijo en una oportunidad: jirones de su alma. Pues cuando se escribe se va dejando el alma a retazos, es verdad. Por momentos no sabía si leía ficción o si el autor me contaba a susurros su vida, sus deseos o sus anhelos.

José Luis Palma publicó El paciente de El pardo a través de una editorial hace unos años, cuando se decidió a poner por escrito aquellos treinta y ocho días de agonía del general Franco en los que fue testigo presencial por haber sido parte del equipo de médicos que lo atendió al final de sus días. Un libro excelente que se lee con facilidad pese al tema delicado. Pero es en El declive o en Hora y media a Manhattan donde su genio literario se dispara y nos envuelve con esa aura invisible con la que saben hacer los buenos autores. Creo que detrás de ellos se aloja un ser humano fuera de lo común, no es posible que alguien escriba de una manera y sea de otra. Son indivisibles. Es lo que hace que admire tanto a la obra como al autor.

En mi próxima entrada hablaré de Heberto Gamero, todo un personaje que vale la pena que conozcan, así como a su obra.

¡Hasta la próxima amigos!

Blanca Miosi



martes, 10 de junio de 2014

Creo que debo ser justa con las editoriales

Aunque en reiteradas oportunidades haya alzado la voz para hablar en nombre de los compañeros que no han tenido posibilidades de publicar en editoriales o que después de hacerlo sus libros hayan desaparecido de las listas de Amazon, mi experiencia con ellas ha sido positiva en cuanto a publicar se refiere.

En el artículo posteado hace unas horas en Facebook por Fernando Hidalgo"El sorprendente asunto de los manuscritos rechazados"  (artículo de Isaac Belmar) en el que se habla de la mala praxis que llevan a cabo las editoriales respecto de los manuscritos que reciben, sobre todo si se trata de escritores noveles, debo decir que yo también fui una escritora novel, y al decir esto no quiero que se entienda que ahora no me considero novel, pero después de publicar por cinco editoriales creo que puedo decir que tan novel no soy. Otro asunto es que no sea una escritora súper ventas, al menos en papel, pero sería injusta al afirmar que las editoriales se portaron mal conmigo. No es así. Mis novelas se publicaron sin ningún problema. "La búsqueda" fue aceptada a los quince días de haber enviado el manuscrito previa carta con la sinopsis. A la editorial le interesó, pidió el manuscrito y solo pasaron días para que firmara el contrato. 

Conseguir agente tampoco fue un rollo, como veo que muchos se quejan porque no los aceptan. Escribí a la primera que salió en la lista, porque su nombre empezaba por "A" (Antonia Kerrigan) y le envié una carta muy corta con una breve sinopsis de "El legado". Una semana después firmaba con ella. Y dos meses después la novela era publicada por una editorial.

"El manuscrito I" sí fue rechazado por la editorial que publicó "El legado", pero ni corta ni perezosa lo publiqué en Amazon y al mes ocupaba el segundo lugar en Amazon.com y Amazon.es. Fue cuando Ediciones B me llamó y publiqué con ellos. Desapareció por algunos meses del mapa, pero después regresó con fuerza y está entre los 10 primeros desde hace muchos meses. Igualmente "La última portada" que también publiqué con Ediciones B. Entra y sale del top 100, es decir, la novela no está desaparecida.

Entonces se preguntarán: ¿Cuál es mi descontento con las editoriales?, si las que tengo todavía con un par de ellas se siguen vendiendo como sucedería con cualquier editorial. 

Es que suelo solidarizarme con los compañeros. Me indigna que otros tengan tantas trabas, que sus libros después de haber sido fichados desaparezcan, y también es porque estoy muy contenta como escritora independiente. Tengo lo mejor de los dos mundos, y creo que a eso debemos llegar todos los escritores, no ceder absolutamente todos nuestros derechos, y antes de firmar contratos imponer ciertas condiciones, pues los contratos están hechos para negociarse. Por eso desde mi trinchera sigo y seguiré abogando porque cambien ciertas reglas de juego: un lapso de tiempo menor para los contratos con editoriales, unas regalías más apropiadas, porque somos los creadores del producto, y por un mejor trato personal con los escritores. 

De la promoción ya ni hablo. Actualmente el que publique por su cuenta o lo haga a través de una editorial, tiene la obligación de promocionarse. Ya está visto que es materialmente imposible que otros lo hagan por uno.

Lo que sí me parece bizarro aceptar es que porque a algunos escritores todas las editoriales hayan rechazado sus manuscritos o no los deseen representar agencias literarias de renombre, digan que NINGUNA editorial HA LEÍDO sus manuscritos. Si a mí me hubiera ocurrido, lo primero que haría sería repensar si mis novelas valen la pena, si están bien escritas, si el tema podría causar interés o rechazo, si el mercado está saturado de vampiros, historias que parecen salidas de una copia de Tolkien o si es una reverberación de otras tantas de las que las editoriales ya no desean publicar más. Las únicas novelas que el mercado editorial sigue aceptando son las románticas/eróticas, pues parece que es un tema inagotable al que millones de aficionadas(os) a la lectura rosa interesa, digo esto sin ningún ánimo peyorativo.

Por otro lado, hoy en día el escritor que desea comprobar si su libro es o no aceptable, comercial, vendible, interesante o publicable, lo único que tiene que hacer es subirlo a Amazon o a cualquier plataforma gratuita y someterlo al juicio de los lectores. Si aún así, el libro no termina de arrancar o no despierta interés, es mejor que lo revisen o escriban acerca de otro género o de otro tema. si lo que desean es vender, hacerse conocidos o llegar a vivir de los libros algún día.

Pero también existe otro tipo de escritor: Aquellos que tienen una prosa exquisita, que escogen temas originales pero cuyos libros no van dirigidos a un público masivo sino especializado, un lector con un promedio intelectual más elevado o con diferentes expectativas existenciales que van más allá del mero divertimento, en esos casos no queda más remedio que resignarse a escribir para un grupo reducido con el consiguiente resultado de no tener mayores oportunidades en editoriales ni en plataformas de ventas masivas de libros. Estos últimos son los que considero escritores de corazón. Lo hacen porque para ellos es una satisfacción íntima, personal e intransferible, a la que tienen acceso unos pocos, pero esos pocos son tan valiosos para ellos como los millones de lectores que van tras otro tipo de lectura más superficial. En este terreno entra la poesía, los ensayos, los cuentos (algunos verdaderamente fantásticos), y todos los libros que nos dejen algo más que unas horas de ocio y evasión, porque se quedan con nosotros, nos convierten en mejores seres humanos y marcan un hito en nuestras vidas. 

¡Hasta la próxima amigos!



domingo, 1 de junio de 2014

¿Está tu novela bien o mal escrita?

 ¿Cuál es la mejor manera de saber si el libro que has escrito es bueno o es malo?

Haciéndolo evaluar por un experto. Él te dirá todo lo malo que es. Te indicará dónde fallas, si tienes muletillas, te anotará las fallas gramaticales y ortográficas, la falta de continuidad, y si es muy bueno también notará si cometiste alguna falta relacionada con el tiempo histórico en que elegiste ambientar tu novela, por ejemplo: si la dirección que tomaste de Google Earth corresponde a la que era hace trescientos años o si existía para la época tal monumento, plaza o edificio público.

También puede indicarte si le falta fuerza al personaje principal, o si en medio de la novela queda huérfano porque la contraparte toma más importancia. También podría indicarte alguna falla estructural, algo que parecen conocer todos, hasta los comentaristas de Amazon, pero que realmente pocos saben de qué se trata.

¿Es un experto evaluador necesariamente un escritor exitoso?

No necesariamente. Así como los entrenadores de los grandes atletas no son campeones en atletismo. En algunos casos ni siquiera son escritores, pero son magníficos lectores. Un experto sabe dónde están las fallas y te podrá decir lo peor de tu novela, y cuanto más brutal sea la evaluación, más útil será, porque podrás evitar cometer los mismos errores.

¿Qué hacer después de la evaluación?

Volver a escribir la novela tratando de evitar los mismos errores. Es la única manera de aprender. Y si careces de formación básica sería bueno que tengas a mano un manual de ortografía y gramática, pues ortografía y gramática no te enseñarán en ningún taller literario; se supone que ya las conoces, por eso te consideras escritor.

Yo tengo un experto evaluador. Lee todos mis libros una vez que los he terminado y corregido y, pueden estar seguros: siempre encontrará fallas. El día que no las encuentre pensaré que no le interesa lo que escribo. Generalmente después de su lectura debo reescribir la novela, y en algunos casos resolver problemas que he dejado abiertos.

Recuerda: un evaluador sincero es mejor que cinco amigos diciéndote que tu novela es una maravilla. Es la única manera como lograrás aprender.


¡Hasta la próxima, amigos!

domingo, 18 de mayo de 2014

¿Quién es Freddy Piedrahita?

Como decía en la entrada anterior, las personas que he conocido a través de las redes sociales han marcado la diferencia entre un antes y un ahora.

Freddy Piedrahita
Hacer amistades en la actualidad es cada vez más difícil, al menos para quien no es muy aficionada a fiestas y reuniones como yo, o que no asista a academias, a la universidad, o a un trabajo, que es donde se fraguan las amistades duraderas, de manera que lo que trajo Internet a mi vida además de contribuir a lograr mis sueños de publicar  pues fue por correo electrónico como contacté con la editorial que publicó mi primera novela y también fue a través de una página Web como contacté a la que fue mi agente literaria, y fue en el blog de un escritor donde me enteré que se podía publicar por Amazon—, conocí a personas invaluables, con las que nunca hubiera tenido oportunidad de conversar si no fuera por la existencia de Internet. Gracias, Tim Berners-Lee.

Uno de estos amigos es Freddy Piedrahita. La mayoría que conforma el grupo de escritores por el que me muevo lo conoce, sea porque ha escuchado su programa de radio o porque ha sido entrevistado por él.
Pero, ¿quién es Freddy Piedrahita? Es un promotor de eventos muy conocido en la comunidad donde vive y alrededores, un colombiano que lleva viviendo más años en la Bahía de San Francisco, California, USA, que en su tierra natal. Es abanderado de una serie de fundaciones en bien de la comunidad, organiza fiestas patronales, asamblea de ciudadanos, celebraciones patrias recordando a los colombo-americanos que hay costumbres de su idiosincrasia que no deben perder. Pero no solo se trata de festejos. No. Los latinos en general, que arriban a esa tierra norteña encuentran una mano amiga en Freddy, he visto sus avisos ofreciendo y buscando habitación, trabajo, algún lugar donde comer a precios económicos…

Y por si fuera poco, es nuestro mecenas de las letras. Como él mismo dice, no es una persona cultivada en el terreno literario, sin embargo siente profundo respeto por la cultura, por las letras, por los libros y por los escritores. Lo conocí cuando entrevistó a la escritora Isabel Cristina Acuña, autora de dos novelas de éxito que empezaron vendiéndose en Amazon y que ahora comercializa un sello de Planeta: De vuelta a tu amor y La unión.

Me pareció buena idea la oportunidad de ser entrevistada por Freddy, pero no solo yo, pues tengo esa mala (o buena) costumbre de pensar en los demás, en los amigos que pudieran beneficiarse de alguna práctica, en este caso de ser entrevistados en un programa de radio, pues sé que muy pocos tienen acceso a los medios, y conversé con Freddy de esa posibilidad. Su reacción no se hizo esperar. Accedió con el entusiasmo que lo caracteriza y a partir de allí creó un segmento en su programa “Ondas de la Bahía” al que llamamos: “El Rincón Literario”, en el que entrevista dos veces por semana a autores noveles, autores independientes y también autores consagrados, además de cantantes, compositores, directores de cine,  y últimamente su programa abarca una sección de cocina para deleite de los amantes de la buena mesa.

La mayoría de los entrevistados son escritores que por primera vez tuvieron oportunidad de hablar ante una audiencia, algunos me confiesan sus miedos, la inseguridad que invade a todo primerizo, y me siento feliz de que tengan esa experiencia que difícilmente se puede lograr, Freddy es nuestro cómplice, un compinche que con su voz aterciopelada que inspira calma y comprensión, logra que sus entrevistados se confiesen y cuenten sus secretos, hace que se sientan seguros, satisfechos de haber pasado la prueba.

¡Y qué puedo decir lo que significa para mí el programa de Freddy Piedrahita! He tenido la oportunidad de ser una especie de productora al tener que conseguir entrevistados, y por si fuera poco, él hizo que recayera en mí la responsabilidad de hacer un programa dedicado a la memoria de nuestro ilustre escritor Gabriel García Márquez. Un honor y una alegría tremendos, que Freddy con toda confianza puso en mis manos. Así fue como los escritores José Luis Palma desde España; Heberto Gamero desde Venezuela y yo, nos comunicamos en una teleconferencia que organizó Freddy desde San Francisco, con el milagro tecnológico de estos tiempos en los que ya nada nos asombra.

Y como no me gusta dejar por fuera a nadie pedí algunos escritos de compañeros para ser leídos en el programa y se ofrecieron Adelfa Martin (México); Oscar Durán (cubano-americano); Enrique Ríos Ferrer (España) y Jordi Díez (un español que vive en República dominicana).
Todos con unos textos emotivos, preciosos, sentidos, que leí con emoción para cerrar el programa de ese día inolvidable.

Quiero dar las gracias desde este rincón, mi mundo, a nuestro Freddy, por ser amigo, por ayudarnos a difundir nuestra obra, por hacer que nuestros sueños se conviertan en realidad.

¡Hasta la próxima, amigos!

martes, 13 de mayo de 2014

Berners-Lee, Zuckerberg, Bezos, Dorsey, ¿qué tienen en común con los escritores?

 El 12 de marzo del 2014 Internet cumplió 25 años. Un cuarto de siglo. Y gracias a su creador, el británico Tim Berners-lee, nosotros disfrutamos de uno de los inventos más útiles, al alcance de prácticamente todo el mundo. No podríamos imaginarnos hoy un mundo sin Internet.

Y como Tim Berners-Lee, existen otras personas emprendedoras que cambiaron la forma de ver el mundo; una de ellas es MarkZuckerberg, el inventor de Facebook, el portal más visto después de Google y otra, Jeff Bezos, el creador de Amazon, que empezó siendo una tienda online y hoy se ha convertido en la librería más grande del mundo.

¿Pero qué hizo a Amazon una referencia para los escritores? ¿Qué sucedió para que hoy en día el mundo editorial se haya visto removido en sus cimientos? ¿Por qué los escritores ya no nos preocupamos si no encontramos editorial o agente literario?

Porque desde que a Jeff Bezos se le ocurrió que sería un buen negocio poner su plataforma a disposición de los escritores, para que pudiéramos subir nuestros libros y ser leídos a través de su lector electrónico Kindle, muchos son los autores que han vistos sus sueños realizados. Publicar de manera digital o en papel no es más un problema. El problema es otro. ¿Cómo hacer para vender los libros? No bastaba con subirlos a Amazon. Diariamente se suben muchos libros, la plataforma cuenta con una biblioteca de más de diez millones de libros de todo tipo. ¿Cómo competir y lograr ser vistos?

Entonces los escritores pusieron sus ojos en Facebook. Ya no era solo un sitio donde encontrar amistades de la infancia, o reencontrarse con novios perdidos. Lo empezaron a utilizar como lugar de reunión con otros escritores. Se formaron grupos literarios en donde se daban la mano unos a otros y también se serruchaban el piso, hay que decirlo. Pero un universo de esa magnitud no podía dejar de tener sus hándicaps, a fin de cuentas, son más los beneficios, y cada cual escogió la mejor manera de hacer conocidos sus libros. Una plataforma donde se permite publicar imágenes, textos, fotos, vídeos… no aprovecharla sería inaudito, sin embargo donde yo creo que se consiguen más lectores es fuera de nuestro entorno familiar de amistades: Twitter.

Twitter también nació en esos años donde todo el mundo dejaba la universidad para dedicarse a hacer inventos en su garaje. Cuatro amigos trabajadores de Google fueron los inventores de Twitter, de los cuatro solo quedó uno fiel al invento e hizo bien, porque se volvió millonario:  Jack Dorsey.

No pudieron estar más equivocados cuando pensaron que el invento era tonto y no llegaría a tener más de 10.000 seguidores. Por ahora es el primer aliado de los autores independientes. El único sitio donde de manera gratuita podemos dar a conocer nuestras obras en todo el mundo, poniendo los enlaces, las fotos de las portadas, las imágenes que hagan falta y por si fuera poco, Amazon creó una manera de anexar sus ventas a los libros que se venden en su plataforma de manera automática. Cosas de Jeff, siempre tan práctico.

Hace diez años todo esto era imposible. Hoy los escritores debemos ser también promotores de nuestras obras, y la verdad, a mí me encanta. Nadie mejor que uno mismo para llegar a los lectores.  Las editoriales están claras en ese punto: “El autor debe formar parte activa de la promoción de su libro en las redes”, es lo que dicen. Y tienen toda la razón. Sería imposible que ellas se ocuparan de promover diariamente a cada uno de sus autores.

Sin embargo, no siempre un escritor tiene que estar frente al ordenador enviando mensajes de sus libros a diestro y siniestro. Una vez que se ha logrado penetrar en el mercado, o lo que es lo mismo: entrar al ansiado Top 100, se puede descansar.  Es un sitio en el que su obra estará visible para ser comprada por los millones de propietarios de un Kindle.

Lo que sí debe quedar claro es que un buen producto es más fácil de vender que uno mediocre o decididamente malo. Y es difícil que un amigo sea el juez. Creo que todos me entienden. Algunos libros tardan en arrancar pero llegan. Otros no llegan por fallas en la estrategia de promoción. Y están los que no llegan ni aunque los eleven con grúa.

Por desgracia es así. No todos los escritores tienen el bagaje para competir con los monstruos sagrados. Y en Amazon estamos compitiendo con lo más granado, quienes llegaron a ser famosos porque no podemos negarlo: escriben bien. Escriben como los dioses, su fama no es gratuita. No hablo de modas pasajeras, hablo de escritores como Ken Follet, Gabriel García Márquez, el discutible Paulo Coelho, Isabel Allende, John Grisham, Stephen King, Dan Brown... cada uno un genio en su estilo.

Así que, amigos: a ponerse las pilas. Hagamos de nuestros libros los mejores, que nadie diga que porque somos independientes nuestros libros son mediocres. Por fortuna he visto últimamente unos libros excelentes de autores indies, podría mencionar a José Vicente Alfaro, a RobertoLópez-Herrero, a Jordi Díez, a José Luis Palma, a Rafael R. Costa, a HebertoGamero a Peter Joshep, a Lucas Barrera, a Enrique Ríos Ferrer, a Federico Labandal, a Félix Jaime, Alicia González, Mián Ros, Fernando hidalgo… y así podría seguir. Y hay muchos más, pero no he leído a todos.  Son personas que he conocido a través de Facebook, jamás nos hemos visto la cara, exceptuando a Heberto Gamero porque vivimos en el mismo país, y es gracias a las redes sociales que he podido contactar con estas maravillosas personas, a quienes admiro y tengo especial afecto.

¿Qué otras cosas se pueden conseguir en las redes sociales?  Casi de todo. No puedo dejar fuera a mi especialísimo amigo Freddy Piedrahita. Un hombre excepcional que vive en San Francisco y que conocí a través de la escritora Isabel CristinaAcuña, cuando vi la entrevista que le hizo a ella y le pedí que me diera el contacto. Le dedicaré una entrada especial porque la merece.

¡Hasta la próxima, amigos!
 Blanca Miosi

domingo, 4 de mayo de 2014

Respondiendo preguntas: ¿Por qué Twitter no funciona para mí?

Hay varios motivos por los que una novela no ingresa a las listas. Antes que nada debemos tener en cuenta que los libros tienen un comportamiento similar sea que estén publicados en papel o en versión digital; si gusta, lo recomiendan. Es lo que se llama “el boca/oreja”.

Pero también pueden existir otros motivos:

1.      El título no dice mucho, no llama la atención.
2.      La sinopsis es demasiado larga y explicativa. (Algunas personas no las leen y si lo hacen pueden saltarse la parte más interesante)
3.      La portada carece de atractivo.
4.      Mencionar en la sinopsis que el libro es similar a otro de algún autor archiconocido. A nadie le gusta leer copias o libros con argumentos similares a otros.
5.      La promoción no es lo suficientemente contundente.

Y aquí empiezo con la mayor falla que aqueja a los autores. ¿Qué es una promoción contundente? Es la que convence al lector de que está adquiriendo una buena novela. Pero no es al autor a quien le tocará recomendarla. Yo nunca recomiendo mis propias novelas, jamás se me ocurriría poner: “Lee LA BÚSQUEDA, una de las mejores novelas de todos los tiempos”, o “LA BÚSQUEDA, una novela trepidante, que te mantendrá en vilo de principio a fin”.

Ese tipo de aseveraciones dan lugar a rechazo, está bien si son otros quienes recomiendan la novela, pero el autor debe limitarse a enunciarla, es decir, exponer en forma breve el contenido. Por ejemplo, algunos de mis eslóganes son: “LA BÚSQUEDA ¿Cuándo fue la última vez que una novela te hizo sufrir y reír? Una vida, una historia”; o: “EL MANUSCRITO II ¿Por qué Giulio Clovio escondería el mensaje en un diminuto reloj?”. No califico mi propia obra, hacerlo me restaría autoridad, igual que cuando me preguntan en alguna entrevista acerca de mi novela, no se me ocurriría decir que es muy buena, simplemente digo de qué se trata y será el lector quien elija comprarla o no.

Pero yendo más allá, cuando se trata de promocionarla se debe ser consecuente, sistemático, y sobre todo corresponder con quienes son nuestros aliados, porque a nadie le gusta promocionar sin recibir feedback o respuesta, en este caso, más que un “gracias” se trata de hacer lo mismo por el otro.

La cantidad de seguidores influye mucho a la hora de regar nuestras promociones, si nos limitamos a un número determinado, la noticia de nuestras novelas también se limitarán a ese número de personas que recibirán siempre el mismo mensaje. Nuestro deber es hacer que el libro se conozca en todos los rincones del mundo, de manera que seguir a otros de manera estratégica es importante. Cuando digo “de manera estratégica” me refiero a seguir a escritores cuya trayectoria sea exitosa, para que sus seguidores vean nuestras promociones, y de esa manera ir agrandando el número de seguidores que tenemos. Y no se trata simplemente de seguirlos, sino de investigar su obra, leer la muestra, elaborar un Tweet y lanzarlo, los resultados son sorprendentes.

Si con todo esto no has logrado alcanzar un mínimo de ventas deseable, es hora de que hagas una profunda revisión de tu novela. ¿Qué es lo que falla? ¿A qué público va dirigido? Tal vez es cuestión de que redirecciones las categorías: Aventura, Thriller, Histórica, etc. O quizá tu tipo de literatura no sea comercial, los ensayos y cuentos no son los que más se venden pero cuando lo hacen, su público es más selectivo.

También es probable que el tema sea muy bueno, pero que no termine de convencer, que el final tenga flecos, que no dejen un mensaje claro, no porque sea un final abierto, que los hay y son muy buenos, sino porque quede la idea en el aire de que el autor estuvo jugando con el lector y no dejó en claro por qué. Lo más probable sin embargo es que falte una corrección de estilo, que haga que la lectura no se estandarice con el nivel de las buenas novelas por carecer de una puntuación adecuada o de la manera como se acostumbra exponer las ideas: con lógica y cuidando la gramática, sin excesos de adjetivos calificativos, o por el contrario, que tenga exceso de escenas repetitivas o diálogos reiterativos. También es posible en el caso de los cuentos, que el “tono” sea demasiado parejo, muy parecido en todos los relatos, eso llega a aburrir.

Creo que un libro cual sea el tema que trate, debe ser entretenido. Reconozco que los temas de mis libros (excepto “La búsqueda” que es una novela basada en la vida real de una persona muy cercana a mí), son libros de aventuras, en donde abundan puntos de giro que hacen que no decaiga el interés, tal vez sea el motivo por el que se vendan tan bien. Al fin y al cabo fui lectora toda mi vida antes empezar a escribir de hace diez años, y me encantaban los libros de aventuras, quizá sea por ello que siento debilidad por ese tipo de escritura. Sé que no me ganaré ningún premio o el Nobel de Literatura, pero ¡cómo me divierto escribiendo!

Espero que haya podido aclarar las dudas que me plantean: al final creo que lo que se vende es un producto bueno, bien cuidado y de precio accesible. Lo demás es accesorio.

¡Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi