lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Tienes una estrategia para vender tus libros?

Ahora que tenemos la facilidad de publicar libros en cualquiera de las plataformas que tienen el servicio, ese punto dejó de ser un problema. Los autores independientes que realmente desean destacar cuidan más que nunca la presentación; las portadas son más profesionales, la maquetación bien cuidada, pocas novelas se suben sin su debida Tabla de Contenidos, y en general el aspecto de las obras tienen un acabado más profesional.  Hoy el principal problema consiste en saber venderlas. O lo que es igual: darlas a conocer al grueso del público que diariamente se suma a la lectura digital.

Las tablets y lectores electrónicos además del ya conocido y pionero Kindle son comprados cada vez por más personas ávidas de las novedades, y en países donde la oferta de libros es escasa y costosa, tener un lector electrónico es un gran ahorro porque pueden conseguirse toda clase de libros a precios de ganga. De manera que si bien la oferta de libros ha crecido, al mismo tiempo ha aumentado la demanda. Los que publicamos de manera digital no podemos quejarnos. Pero entonces surge el principal escollo: ¿cómo se venden los libros? Especialmente si nadie conoce al autor y mucho menos la obra que ofrece.

Y aquí debo hacer la pregunta que se haría Jeff Bezos: How?

En una de las pocas entrevistas concedidas por él le preguntaron cuál era el secreto para ser el emprendedor más importante de estos tiempos. Si tomamos en cuenta que el señor Bezos es considerado como el CEO N°1 del mundo, según la revista Forbes, debemos de pensar que su planteamiento tiene razón.  Las tres preguntas que él dice que lo llevaron al éxito son: How? What? Who? (¿Cómo? ¿Qué? ¿Quién?)

Y como nosotros no estamos persiguiendo formar una multinacional que venda toda clase de artículos, dirigiré estas tres preguntas hacia el mercado que nos interesa: los libros.

How? ¿Cómo hago para vender mis libros? Si tenemos a la mano las redes sociales lo más sensato es que hagamos uso de ellas, cuanto más si son gratuitas. ¿De qué manera? Utilizando la imaginación, haciendo buenas presentaciones, sea en Facebook, Twitter, Google +, Pinterest, Instagram, Linkedin. Evitemos ser demasiado repetitivos, lacónicos, seamos creativos, aprendamos a hacer hermosas imágenes que llamen la atención y piquen la curiosidad de nuestros probables lectores, y no nos restrinjamos a nuestros libros únicamente, seamos abiertos, colaboradores, practiquemos la bondad y la cordialidad, ¡es tan agradable saber que ayudamos a otros a conseguir sus sueños!

What? ¿Qué oportunidades existen? ¿Qué público es al que tengo que dirigir mis libros? En pocas palabras: planificar la estrategia. Dónde ofrecer, ¿qué proyectos tienen en el futuro, escribir un solo libro? ¿Escribir muchos libros? Y las respuestas vienen solas: Debemos planificar lo que haremos para vender mejor y llegar a la mayor cantidad de público posible utilizando los recursos que tenemos a mano: Reseñas, entrevistas, abrir grupos en Facebook, participar en programas de radio, hacer amistades con otros escritores, ayudarlos para que nos ayuden… y seguir escribiendo libros, pues cuantos más tengan más oportunidad de vender tendrán.

Y por último, Who? Esta es la más importante según mi modo de ver las cosas. ¿Con quiénes debemos asociarnos? En el caso de Bezos él se rodea del mejor personal posible. En el nuestro no podrá ser así pues no tenemos empleados, pero podemos asociarnos o formar alianzas con los mejores del medio. Los que más presencia tienen en la red, los que más seguidores tienen de manera que nuestros Tweets o avisos no se pierdan en el anonimato de treinta o cuarenta personas sino que lleguen a treinta mil cuarenta mil, un millón de almas.

Y todavía existe algo más que considero de suma importancia: la actitud. No se puede tener una actitud derrotista antes de empezar. Ni ser negativo, ni pensar que el mundo está en contra. Veo con sorpresa que muchas veces escritores inteligentes siempre encuentran pretextos para no ocuparse de la promoción de sus libros, lo que puede ser también inseguridad de su parte, pues si los promocionan y aún así no venden tal vez es porque sus libros no son tan buenos como piensan.

Pero también existe otro factor: No todos los libros son para todo tipo de lectores. Estemos claros en algo, y es que lo que más vende es la novela, y dentro de los géneros el que se lleva la palma es el romántico, ¡bien por ellos! Ocupan casi que de inmediato los primeros lugares de las listas, seguidos por los thrillers y las novelas históricas.  Así que si van a planificar estrategias tengan en cuenta qué es lo que más se vende. Existen libros exquisitos que no son del agrado del grueso del público, y mientras el escritor siga en esa línea lo más probable es que mantenga un grupo de escritores selectos fieles a su literatura, pero la gran mayoría lo ignorará.

Es la respuesta a la pregunta que se hacen tantos buenos escritores: ¿Por qué no se venden mis libros? Tal vez porque son demasiado buenos, y vamos a estar claros, los buenos libros requieren de buenos lectores.

Y esto es todo por hoy, ¡hasta la próxima, amigos!

Wobi: El secreto de Jeff Bezos

martes, 12 de agosto de 2014

¿Podría ser buena la piratería para los autores?

Cuando los ingresos de la industria de la música cayeron en picado debido a la introducción de los MP3, muchos escritores empezaron a preocuparse. Mientras que los músicos disponen de fuentes de ingresos alternativas, como las giras y el merchandising, los escritores en general solo tienen una: sus palabras. Ni siquiera Stephen King o J.K. Rowling llenarían un estadio para una lectura, y tanto la mayoría de los autores que ocupan un lugar intermedio en las listas de éxitos como los escritores noveles ya pueden considerarse afortunados si el número de asistentes a un acto gratuito en una librería es mínimamente aceptable.
Las medidas de la industria editorial para combatir la piratería no han servido más que para ahuyentar a los clientes dispuestos a pagar. Si bien no apruebo la piratería, sí creo que los autores necesitan replantearse sus creencias sobre esta cuestión.

La piratería: un tributo al éxito
En primer lugar la piratería casi puede considerarse un tributo al éxito. A los escritores que no venden más que un puñado de libros al mes en general no los piratean. ¿Por qué los hackers habrían de tomarse la molestia? Son los autores de los libros populares  los que salen en las listas de éxitos de ventas— los que están en el punto de la mira.
Mark Coker, fundador de Smashwords, insiste en que todas las obras vendidas en su página están libres de DRM. La mayor amenaza a la que se enfrenta un escritor no es la piratería, sino la oscuridad. Cualquier cosa que haga que una obra sea menos accesible y menos placentera la vuelve oscura.
Coker identifica a dos clases de piratas: los «sinvergüenzas y agarrados que nunca pagarán por nada… [Y] no representan una pérdida en ventas»,  y quienes se sienten justificados cuando piratean obras porque solo están disponibles en determinados formatos, el precio es demasiado elevado o no se venden en su territorio. Este segundo grupo sí representa algunas pérdidas en ventas.
Con el primer grupo no hay nada que hacer, pero los escritores necesitan plantearse cómo hacer frente al segundo. Mark Coker señala que «la piratería es un indicio de que existe una demanda de tu obra»: demanda que sólo satisfacen los piratas porque tú no has sabido conseguir que la compra fuera preferible a la piratería.
La manera de combatir la piratería es ofreciendo comodidad y buen precio. Tu obra debe estar disponible en todos los formatos, para que pueda leerse en cualquier libro electrónico y debe venderla el mayor número de minoristas; debe estar libre de DMR, sin restricciones territoriales, y el precio debe ser justo a fin de que los clientes tengan menos incentivos para robarlas.

Neil Gaiman, Joe Konrath y la piratería
El autor de éxito internacional Neil Gaiman antes se oponía radicalmente a la piratería, pero ha cambiado de opinión desde que se dio cuenta de dos cosas. En los países donde se pirateaba su obra, sus ventas subían. Convenció a su editor para que le permitiera colgar su novela American Gods, que seguía vendiéndose bien, en su página web para que cualquiera pudiera descargarla y compartirla. Las ventas de todos sus libros aumentaron un 300 por ciento.
Gaiman sostiene asimismo que los autores ya no pierden ventas a través de la piratería. Al final de cada una de sus lecturas pregunta a los asistentes cómo descubrieron a sus escritores preferidos. Según sus cálculos, solo entre un cinco y un diez por ciento compró realmente el libro; el resto accedió a él porque se los prestaron o se lo regalaron. Llegó, pues, a la conclusión de que la piratería en realidad es «gente que presta libros» y equivale a publicidad gratuita.
Joe Konrath tiene opiniones parecidas pero entiende por qué muchos escritores temen a la piratería. Para poner a prueba sus teorías, Konrath decidió llevar a cabo un experimento. Colgó un libro gratuito en su página web el mismo que se vendía en Amazon por 1,99 dólares— e invitó a los piratas a descargarlo en un post de su blog llamado «Roba este libro electrónico». A continuación les pidió que lo colgaran en todas las páginas web que comparten archivos. No solo aumentaron sus ventas en general, sino también las de ese libro, ¡incluso a pesar de que Konrath subió el precio de la edición de Amazon en un dólar en medio de todo el proceso!

Lo que acaban de leer arriba es copia fiel del libro ahora traducido al español Digitalízate- Cómo autoeditar y por  qué de David Gaughran, un exitoso escritor irlandés que autoedita sus libros y los publica en todas las plataformas digitales.
Escucho con frecuencia que algunos escritores que se autoeditan se quejan de la piratería. Exponen como trofeos los lugares y publican las miles de descargas piratas de sus libros. Creo que en el fondo lo hacen por la satisfacción de saber que sus libros interesan. Estoy de acuerdo con David Gaughran. Lo peor que le puede suceder a un escritor es ser ignorado, así que si son pirateados, un mal necesario e imposible de combatir, ¡alégrense! Es la mejor manera de esparcir el boca-oreja, y si tu libro gustó, con seguridad se regará la noticia.
Yo nunca me he preocupado de visitar los sitios de piratas. Ni siquiera sé cuánto me piratean, en todo caso, me hacen un gran favor, pues mis libros se venden.
¡Hasta la próxima, amigos!

Blanca Miosi

Fuente: http://www.amazon.com/dp/B00M3CELNA/?tag=lesgedi-20 "Digitalízate - Cómo autoeditar y por qué", uno de los mejores libros acerca de la autoedición que he leído.

viernes, 25 de julio de 2014

¿Tienes temor de publicar como independiente?

Mucho se habla de lo positivo o de lo negativo de publicar a través de una editorial, pero la mayoría de escritores que opinan lo hacen desde su perspectiva, algunos solo han publicado por editoriales, otros lo han hecho como independientes, otros son “híbridos”, también los hay quienes publicaron por su cuenta en Amazon y después firmaron con una editorial y no les fue bien, o aquellos que publicaron por editorial y les fue muy bien. Y no debo dejar fuera a los que publican de manera independiente y les va extraordinariamente bien. O extraordinariamente mal.

Yo opinaré desde mi punto de vista: como escritora que empezó publicando por editorial, también como independiente. Como indie que vende de manera regular. Como escritora fichada por editorial debido al éxito de algunos de mis libros, pero sobre todo lo haré como independiente satisfecha por el rumbo que ha tomado mi carrera.

Existe de todo. Estamos viviendo una época con facilidades nunca vistas. También el público lector ha cambiado la percepción acerca de la literatura, tal vez porque la televisión es la principal influencia en la vida cotidiana o la revolución que ha sufrido el mundo de los libros con la lectura digital llegó para quedarse. Todo influye. Los tiempos cambian, la música, la vida misma.

Hoy cualquiera puede publicar un libro, hacerlo ha dejado de ser un problema. Ahora el asunto que crece en importancia es venderlo. Hay quienes piensan que si es una editorial la que se ocupa del libro lo hará de manera profesional y no tendrán que ocupar su tiempo en promocionarlo sino en escribir. Craso error. Las editoriales no atraviesan por su mejor momento. Y si antes, en el 2007 o 2008, sí lo estaban y tampoco se ocupaban de promocionar libros de escritores noveles, hoy con mayor razón no podrían hacerlo.

La inmensa ola de escritores independientes crece. Cada vez hay más libros, y los autores a falta de dinero hacen uso de la creatividad para venderlos. Un fenómeno que jamás se había visto; exceptuando algunos momentos puntuales en la historia en la que un grupo reducido de escritores se ayudaba mutuamente en el sentido de leerse, discutir, probablemente opinar y hasta recomendar agencias literarias o editoriales, hoy vemos grupos masivos de escritores que en un acuerdo tácito se promocionan unos a otros, porque son conscientes de que en la unión está la fuerza.

Lo hacen por varios medios gratuitos y disponibles para cualquiera que posea un ordenador (computadora, PC), y tenga acceso a Internet. El acuerdo es de tal magnitud que puedo ver cómo autores de Reino Unido publicitan a otros de Estados Unidos, o escritores de Australia promocionan a venezolanos. Sin apenas conocerse se solidarizan intercambiando todo tipo de información, publicidad y recomendaciones.

Hay blogs que día y noche postean los títulos de libros de todas partes del mundo, y los que están en un continente recomiendan los libros en el continente vecino a las horas en que aquellos duermen. Ya el huso horario no es una barrera. Internet facilita la tarea. Un periódico en Cancún publica artículos de escritores de España, Australia, Canadá, Argentina… Facebook aglutina a miles de grupos de escritores en todos los idiomas, Twitter esparce los nombres de los autores en cada rincón del planeta, Google Plus, Pinterest, Tumblr, Youtube, estas últimas propagadoras de vídeos, en las que escritores pueden grabar las presentaciones de sus libros, hablar de ellos, o hablar de los libros de otros, Linkedin se ha convertido en una red social más, y pare de contar.

Con tantas herramientas ¿qué pueden ofrecer las editoriales? ¿Entrevistas? ¿Presentaciones? ¿La grabación de un vídeo promocional? ¿La distribución internacional? Todo eso ya lo tienen los autores independientes, de manera que es cada vez menos necesaria la participación editorial en la promoción de libros. No solo es innecesaria, se corrobora que es inexistente.

Sin embargo siempre habrá un sector de autores que por alguna razón querrá vender sus derechos. Yo también lo haría si el anticipo fuese lo equivalente a lo que ganase en el mismo lapso de tiempo vendiendo por Amazon. Si el contrato durase ocho años, que me paguen lo equivalente. Pero será difícil, por no decir imposible. Lo más que llegan a ofrecer es un anticipo de 6.000 euros, hasta 10.000, lo cual no cubre ni un trimestre de ventas por el gigante de Bezos. Y hablo de autores que venden de manera regular, no de los que sobrepasan cantidades como los 10.000 o 20.000 dólares mensuales, que los hay y bastantes. Cualquiera que ocupe el top 100 general de Amazon.com en inglés percibirá una cantidad similar, y si ocupa los primeros lugares, tengan la seguridad de que ganará muchísimo más. ¡Pero hay quienes ceden sus derechos a las editoriales, gratis!, en espera de recibir al año las ganancias que le corresponden, lo que muchas veces no ocurre por varios motivos: "No vendió lo suficiente", es el principal.

Hoy en día se puede vivir de la escritura, la diferencia es que es un trabajo nunca mejor dicho: de tiempo completo. El escritor debe saber venderse y vender sus libros. En primer lugar no tener uno solo. Como mínimo debe tener siete u ocho. Y si son sagas mejor, especialmente las que tienen principio y fin en cada libro pero que conservan un hilo conductor que hará que el lector desee comprar la que sigue. Por eso creo que la influencia del cine y la televisión es crucial.

Los lectores no son tan exigentes en tanto la historia sea buena y los haga evadirse, tan es así que libros excepcionales escritos por plumas privilegiadas venden mucho menos que las novelas románticas o de acción, misterio, policiales o de aventura. Pero esto no es ahora, siempre ha sido así. Es decir, la calidad de los lectores no tiene que ver con el hecho de que hoy en día exista la publicación digital y no lo digo en sentido peyorativo. Yo me considero una lectora promedio, prefiero lectura de evasión que leer La odisea de Homero. Eso no quita que de vez en cuando lea a los clásicos.

Eso lo saben las editoriales y es el motivo por el que fichen a autores de estos géneros. El problema surge cuando los escritores después de firmar se cruzan de brazos y dejan de promocionar sus libros. No han comprendido que la firma incluye al escritor, junto a su libro. Es decir: El escritor debe seguir trabajando pero esta vez para la editorial a cambio de un menor porcentaje que cuando lo hacía para él solo.

¿Triunfan todos los independientes? No. Obviamente. Así como tampoco lo hacen todos los que publicaron por editorial. Estos últimos se dieron el gusto de ver su libro en muchas librerías y a veces sin traspasar fronteras, pero nada más. Algunos miran por encima del hombro a los independientes como si fuesen de segunda categoría, pero lo cierto es que si a ver vamos, uno que va por libre vende mucho más que un editado. Y es lo que interesa. Llegar a más gente. Porque uno escribe para ser leído.

Creo que ya es tiempo de que unos dejen de ver a los otros como superiores. Que no lo son. He leído verdaderas maravillas de autores indies. También he leído bazofias. Pero del otro lado también las hay y por montones.

En resumen, creo que todo autor debería tratar por lo menos una vez en la vida de publicar por su cuenta. Es como probarse a sí mismo. Que no les dé temor. No tengan miedo de enfrentarse a los lectores, son los que darán su veredicto. Y algunos pueden ser peores que el peor crítico literario. No teman competir, todos los independientes nos hemos lanzado a esas aguas pantanosas de Amazon y nos hemos probado a nosotros mismos. No nos critiquen, demuestren que también son capaces.

Y si prefieren libros en papel, también es posible publicarlos siendo independiente. Casi todos los que vendemos por Amazon lo hacemos en ambas versiones y la distribución es global.

¡Hasta la próxima, amigos!

jueves, 17 de julio de 2014

5 razones por las que deberíamos darle aún más a la tecla en Twitter.

Traigo estos cinco interesantes tips copiados de La Pocima Marketing:

Pese a que su crecimiento anda algo estancado últimamente, nadie puede negar que Twitter ha cambiado radicalmente la manera de comunicarnos, de informarnos e incluso de ver la televisión, para la que la famosa red de microblogging se ha convertido en una suerte de hermana siamesa.

Según un reciente estudio de la consultora Sysomos, España se cuela en el Top 10 de los países más tuiteros del mundo aferrándose a la novena posición. Los españoles no somos ni mucho menos alérgicos a la red social del pajarito, pero a nuestra relación con ella le falta aún algo más pasión.

A continuación, y de la mano de la publicación alemana especializada en tecnología T3N, enumeramos 5 razones por la que debería convertir el cariño que muy probablemente tiene ya a Twitter en auténtico frenesí:

1. Todos tenemos intereses
En Twitter, a diferencia de en Facebook, no seguimos a las personas por criterios de amistad sino porque compartimos con ellas intereses comunes. Si en Facebook nuestro círculo de amistades está integrado por aquellas personas con las que fuimos al colegio, en Twitter ese círculo lo componen personas que nos gustaría que hubieran sido nuestros amigos en el colegio. Da igual los temas que nos interesen en Twitter (el deporte, la política, el cine o las celebridades), en la red social del pajarito tendremos siempre la oportunidad de darnos un auténtico baño de sabiduría en temas de lo más variopintos.

2. Es posible hacer networking sin echar mano de motivos concretos
En redes sociales como LinkedIn para seguir a determinadas personas necesitamos apoyarnos en algún tipo de excusa. En Twitter no es necesario tener nexos en el mundo real con las personas que queremos seguir. Si nos gustan sus tuits, las seguimos y si resulta que a ellas también les gustan nuestros mensajes, probablemente también nos seguirán. Así de fácil. Además, el networking se inicia, pero nunca termina en Twitter, donde descubrimos constantemente nuevas personas y temas de nuestro interés.

3. Si no queremos compartir nada en público, también podemos utilizar Twitter
Twitter es también una red social apta para aquellas personas más celosas de su privacidad. El usuario tiene la posibilidad de proteger sus tuits y que estos sean sólo accesibles para determinados seguidores. Además, es posible asimismo “esconder” nuestros tuits al todopoderoso e indiscreto Google.

4. Ver la televisión es más divertido con Twitter
Gracias a los hasthtags que promueven hoy por hoy prácticamente todos los programas de televisión, es posible comentar en vivo con otros usuarios lo que acontece en la pequeña pantalla. Que Twitter y la televisión hacen muy buenas migas está quedando demostrado a la perfección en el Mundial de Fútbol de Brasil, donde la red social del pajarito está batiendo todos los récords espoleada por la pequeña pantalla.

5. Las empresas son sorprendentemente rápidas escuchando al cliente en Twitter
Mientras que en otros canales a las quejas que los clientes formulan a las empresas les terminan saliendo en muchos casos telarañas, en Twitter las marcas se muestran sorprendentemente veloces atendiendo al consumidor a sabiendas de que el silencio puede tornarse en una auténtica “shitstorm”.

Fuente: www.lapocima.es http://goo.gl/gFwQW

Hasta la próxima, amigos!

domingo, 13 de julio de 2014

AMANDA, leída por María José Feria Ruiz ¡Muchas gracias!


María José Feria Ruiz
AMANDA es una novela corta que publiqué hace unos meses, se está vendiendo bastante bien en Amazon. Es un libro modesto en páginas y creo que no va dirigido a toda clase de público, sin embargo me he llevado buenas sorpresas con él. Copio y pego aquí un comentario por demás sobresaliente que me ha conmovido de la doctora en filología hispánica María José Feria Ruiz. Aclaro que no la conocía, su presencia en mi vida fue a través de mis novelas, como tantos amigos que las letras me han traído.

AMANDA, una magnífica novela de Blanca Miosi. 

OH, FORTUNA !!!


¿Y tú …. Con qué sueñas?
Estoy buscando un libro. Veo AMANDA, un sugerente nombre de mujer. He leído bellísimos párrafos y me pregunto por qué este libro no está tan concurrido; acaso posee algún oscuro sortilegio que desconozco, a qué le teme entonces, la gente? Me acerco sin caer en la cuenta de que no soy yo quien lo elige, es el propio libro el que me escoge. “Todo viene a nosotros por algo “.
Amanda, en vano vino a tentarme, salí ilesa porque nada aspiro ni deseo; amarla tampoco puedo. Se aleja y … elige a Raúl.
Que nadie se engañe, AMANDA es una brevísima historia que encierra lo más grandioso y profundo de los valores universales. Es una admirable síntesis del amplio despliegue de la literatura de Goethe, que penetra suavemente en el espíritu de quien la lea.
Sólo una brillante inteligencia podría realizar tal prodigio.
Los libros de Blanca Miosi me conducen siempre hacia lo extraordinario y lo mágico. En esta ocasión recreará la obra de Fausto, donde el enigma, ocultismo y la magia, estarán en conexión con la música que suena imperecedera durante casi toda la novela.
“La música refleja estados de ánimo, a la vez que los provoca, dejando uno muy especial en cada persona “.
Amanda es … una mujer atractiva!!
Amanda es … una dama !!
Amanda es … misteriosa !!
¿Quién era Amanda realmente?
Amanda es mujer, y no. Nunca la verás llorar, quizás estremecerse, disimular y vencer su desilusión. Parece condenada a vagar. Es su sino, conquistar ofreciendo a los hombres cuanto desean obtener, haciendo que sus deseos se conviertan en realidad. Pero todo tiene un precio. No es un regalo, es un trueque; una extraña fórmula. Y una vez se cierra el pacto, tiene lugar la aventura. Es una mujer o un objeto que no puedes atrapar. Es la suerte la que te atrapa a ti. “ Ella lo había escogido a él … Él había caído en su trampa como un conejo …”
Esta bella novela comienza con Raúl, un hombre que tiene una gran insatisfacción con la vida, situándolo en el final de una fascinante proyección cinematográfica en blanco y negro, narrada pausadamente, con un profundo carácter psicológico.

Raúl es el más común de los mortales, débil de espíritu e incapaz de ser feliz. No le importa la felicidad, sino la trascendencia; es decir, la superioridad en cualquiera de sus aspectos, y la inmortalidad. “Él no esperaba nada del amor y mucho menos buscaba la felicidad”.
El protagonista, anhelante, deambula entre las sombras del cine, de la noche, y de su alma; hasta su encuentro “fortuito” con Amanda. A Raúl sólo le interesan sus propios beneficios y aceptará el acuerdo. Todos lo aceptan. Desencadena con Amanda una pasión irrefrenable, un sendero de seducción y prosperidad económica. Empieza poco a poco, a elevarse con una energía y una suerte casi mágica, antes desconocida y absolutamente deliciosa. Tiene un acercamiento lo más parecido a la felicidad efímera. Imagina que podría duplicar o triplicar lo que posee, igual que su poder y satisfacción. Parece complicado, pero en realidad no lo es. Sólo debía usar su voluntad para cambiar todo en su vida.
Raúl no es capaz de ser feliz, porque hay que ser honrado, no egoísta con las personas que te importan, como los amigos que dan belleza a nuestras vidas y nos ayudan. Se quedará absolutamente solo!!
Veremos al protagonista, descender peldaño a peldaño en un sufrimiento total de tragedia y de angustia. No existe la esperanza para él, y lo acompañamos en su descenso a los infiernos, al mundo de las sombras y las tinieblas, a los más profundos abismos de la tierra. Raúl toca fondo. “…Por primera vez era consciente. Su escalera había terminado, había llegado al fondo, pisaba tierra y no tenía nada que perder …”

No existe ascenso ni fuerzas para iniciar una nueva vida, por eso opta por la resignación. Regresa al estado caótico del que emergió, pero nunca estuvo más lúcido que ahora, cuando le envuelven las sombras. Sucumbe ante la inútil búsqueda de la trascendencia que sólo lleva a la autodestrucción. El alma hay que dejarla en paz.
AMANDA es un gran libro al que accedí sin reservas. Encarna una filosofía y un mensaje de profundo significado. Es muy creativo y te hace reflexionar; junto al Fausto, será una novela que estará siempre vigente. Es una historia cargada de dramatismo y espiritualidad, muy vinculada a lo exotérico.
El mundo de la magia no es un mundo cerrado, por eso es una novela cíclica, envolvente, circular y en cierta manera ….INFINITA !!
OH, FORTUNA !!
Me permito la libertad de incluir esta sinfonía que se cita en el libro, y que a mí siempre me estremeció. Ahora me traerá recuerdos de Amanda y Raúl. (La autora de la reseña se refiere a Carmina Burana)
Blanca, eres la directora de una gran obra, va para ti mi más sincera ovación.
Bravo, Blanca !!!!

Enlace universal viewBook.at/Amanda para todas las tiendas Amazon.

domingo, 6 de julio de 2014

Buenos autores independientes: Jordi Díez

Jordi es un viajero empedernido,
gusta del turismo de aventura.
Conocí la literatura de Jordi Díez al leer su novela “El péndulo de Dios”. Empecé el libro con mucha curiosidad porque conocía al autor desde hacía un par de años y cuando todavía no habíamos entablado amistad visitaba su página Mis ÚltimasLecturas, en las que escribe con mucha propiedad su opinión de las novelas que va leyendo.

Un comentarista que se muestra escéptico ante la obra de un famoso merece todo mi respeto porque demuestra que no se deja arrastrar por modas o circunstancias externas a la hora de dar su opinión. No pude leer entonces “La virgen del Sol” porque no la encontraba en mi país, y no existía versión digital; había sido publicada por Ediciones B y la novela tuvo bastante éxito, llegó a vender más de treinta mil ejemplares, que en papel ya es mucho decir.

Así que apenas tuve oportunidad de leer a Jordi lo hice y así fue como empecé con “El péndulo de Dios”, que lanzó como escritor independiente en Amazon en versión digital.

No me defraudó. Y no porque "El péndulo de Dos" sea un género que me fascina, justamente por ese motivo tenía miedo de que la novela fuese una más de las tantas escritas acerca de temas tan repetitivos como asuntos relacionados con la iglesia, los templarios, las sociedades secretas, una secuela que dejó Dan Brown y que me gusta, ¡siempre y cuando sea escrita por él! Las copias me parecen odiosas y faltas de imaginación, aunque las editoriales y los escritores se aferren a las modas en su afán de que se les pegue aunque sea un poco del éxito de quien las inició.

Desde las primeras líneas supe que la novela me engancharía. Con frases cortas, precisas, bien construidas, la impecable manera de describir la acción, y la caracterización de los personajes en medio de una trama que nada tenía que envidiar a la de las novelas de los escritores famosos, fui entrando en ese mundo creado por Jordi, conociendo los secretos, develando junto con Cécil los enigmas que iban apareciendo y que yo como lectora descubría a la par que la novela avanzaba hasta llegar al final sobrecogedor.

Entonces apenas salió “La virgen del Sol” en edición digital la compré. No podía dejar pasar a un escritor de esta categoría. Ésta, su primera novela fue toda una revelación para mí. Escrita en otro ritmo, por una pluma reflexiva, inquietante, que me iba adentrando en la mente de un hombre que empezó con una tarea y en el devenir de la novela la fue transformado en otra, centrándose en su yo interior, en sus preguntas y necesidades, una tarea más trascendente desde todo punto de vista, Jordi terminó de conquistarme como lectora. Supe que a partir de allí leería todo lo que él publicase.

He leído sus cuentos “El reloj” y “Guaneró”, ambos impresionantes como todo lo que escribe. Un autor que sabe moverse en diferentes registros, y que es justamente lo que a mí me gusta. No me gusta encasillarme al escribir ni tampoco al leer.

Actualmente su novela  “El péndulo de Dios” está publicada también en inglés con el título “The Pendulum of God”.

Es para mí un placer tener el día de hoy en mi blog a Jordí Díez, quien al lado de otros escritores independientes (aunque Jordi en este momento tiene sus dos novelas bajo un sello editorial importante, publica por su cuenta en Amazon), forman un grupo selecto de autores que de ninguna manera deben pasar por debajo de la mesa.

Tengo a Jordi Díez al lado de Heberto Gamero, José Luis Palma, Rafael R. Costa de quienes hablé en posts pasados y entre otros autores de los que iré hablando más adelante.

Espero que esta pequeña semblanza capture la atención del público que busca buena lectura de escritores independientes.

¡Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi

Blog personal de Jordi Díez: Aquí
Página WEB Aquí



viernes, 27 de junio de 2014

Ciclo Tres Ases de la literatura: Rafael R. Costa

Hoy viernes, día elegido para hablar de un escritor muy especial.

Como he dicho en entradas pasadas soy lectora desde pequeña, por mis manos pasaron toda clase de libros y sin haber llegado a ser una especialista en la materia, puedo decir que reconozco un libro cuando está escrito por alguien que va más allá del mero hecho de contar historias, del que no solo se fija en las reglas gramaticales o en la puntuación, sino que tiene la virtud de envolvernos con sus palabras y al mismo tiempo que nos enteramos de la trama de sus obras disfrutamos una enormidad con la forma de utilizarlas. Es verdad que el orden de los factores no altera el producto, pero en el caso de las letras puedo decir fehacientemente que sí. Sí lo altera, lo hace sublime.

Rafael R. Costa es un escritor que utiliza las mismas palabras que los demás escritores, sin embargo, el producto final posee la magia de las novelas que no se olvidan. Copio un extracto cualquiera de la primera novela que leí de él, “La interpretadora de sueños”:

“El 2 de octubre de 1919, un jueves, el cielo sobre Praga se mostraba hermoso pero muy violento: en esa época del año la temperatura variaba bruscamente, los mediodías parecían de primavera y los atardeceres auténticas avanzadillas del invierno más crudo; las nubes no dejaban de moverse a ojos vistas, parecían ir de aquí para allá desordenadamente en vez de trazar  recorridos rectos, además eran panzudas y negras, como exhaladas por una chimenea siniestra de fogón inagotable, y es que daba la sensación de que sobre la recién creada Checoslovaquia el rescoldo de la guerra no se hubiese apagado del todo y boqueara sus últimas y hediondas volutas. El propio aire era tan húmedo en las riberas del Moldava que la cara y la ropa se empapaban de agua sólo después de calar la piel y enfriar los huesos. A decir verdad no estaba asustada, pero sí precavida, por eso no se sobresaltó cuando al unísono estallaron las ochenta y tres campanas de las iglesias praguenses anunciando que eran las seis y media.”
Es probable que a cualquiera de nosotros escribir la descripción del clima nos hubiera resultado un reporte del tiempo. Aquí Rafael R. Costa da una muestra de su maestría: no solo nos hace sentir el frío que cala los huesos; también nos sitúa en una fecha determinada, nos dice que Checoslovaquia está recién creada, que acaba de terminar una guerra, que el personaje se encuentra a las riberas del río Moldava, que en la ciudad de Praga existen ochenta y tres iglesias ¡y que son las seis y media! Todo esto acompañado de una prosa impecable, hermosa, con unas metáforas que no resultan aburridas sino por el contrario, incitan a la lectura.

¿Y a que no saben que Rafael R. Costa es un escritor independiente? Como sus predecesores en este “trío de ases”, también es un escritor prolífico, finalista en el premio Planeta, poeta, dibujante, y de una personalidad a la que podría comparar con la de una tortuga. Su sensibilidad y humildad lo lleva a tomar su propio camino. Prefiere el anonimato a tener que convencer de que lo lean, anda un poco perdido en este mundo impredecible e insoslayable de las redes sociales, de manera que su adaptación a ellas es un poco como un milagro. Muchas veces me he preguntado cómo es que Rafael pudo llegar a Facebook o abrir una cuenta en Twitter. Después me enteré de que tiene un ángel que vela por él.

Un escritor de estas características no podía pasar inadvertido mucho tiempo. No al menos desde que existen las tan odiadas o amadas (según el punto de vista de cada cual) redes sociales. La editorial Planeta, para su sello Espasa, ¡le puso el ojo a la Georginas de “La “interpretadora de sueños” y con un cambio en la portada lanzará la novela por todo lo alto! Sin embargo en el extraño mundo amazónico sus novelas no se encuentra en las listas, ¿será que algo está fallando en la mente de los lectores? Siempre me he preguntado cómo autores de la talla de Rafael, José Luis palma o Heberto Gamero no venden tanto como otros cuyos títulos dejan muchísimo que desear. Parece que (con sus excepciones), lo que más vende es la lectura fácil, sin mayor compromiso, en la que todo termina color de rosa.

Pero me apetece dar a conocer un poco más a este prodigioso autor.  Es sabido que hay personas que vienen al mundo con ciertos designios, en este caso, Rafael llegó para quedarse, pues su llegada a la vida engañó a la muerte apenas a los minutos de nacido. Ya se asomaba sus dotes de creador de historias, cuando debajo de un membrillero en una tarde lluviosa de 1959 a su madre le empezaron los dolores de parto. Así, a orillas del río Huelva el pequeño Rafael escuchó el murmullo de las aguas y decidió que era el momento. Nació en la cama de la abuela materna, pero morado y sin respirar. Como la gente de los pueblos siempre tiene recursos, lo cogieron de los pies y le dieron golpes a lo largo de la columna vertebral. No sucedió nada. Le pincharon con una aguja desde la planta de los pies al cuello… y nada.  Dos personas se subieron a una cama y cogido de las extremidades lo dejaban caer de súbito varias veces sobre el colchón… y tampoco funcionó. Lo sumergieron alternativamente en baños de agua caliente y de agua fría y tampoco pareció dar resultado, entonces, dándolo por muerto se dedicaron a cuidar a su extenuada madre.

Alguien lo envolvió en una toalla y lo puso sobre la mesa del comedor, donde permanecían los hombres. A uno de ellos que estaba fumando se le ocurrió abrirle la boca y lanzar dentro una bocanada de humo, y ¡sucedió el milagro! Según cuentan los que vieron el prodigio, el pequeño Rafael empezó a mover las piernas como si fuese un ciclista y movió los brazos como un boxeador, tosió y escupió una bola de coágulo. Así fue su entrada al mundo. Según él dice: "murió como persona y nació como personaje de novela". Y vaya personaje.

Sus libros se encuentran en todas las tiendas Amazon, “La interpretadora de sueños”, “Berlín Melodrama” y “El nazi elegante” son tres novelas que pueden leerse de manera independiente, pero tienen en común a Georginas, la inolvidable protagonista de la primera novela.

También tiene otros títulos: El caracol de Byron, “El niño que se creía Paul Newman”, “Valdemar Canaris, el navegante solitario”, “El cráneo de Balboa”… entre otros, que pueden encontrar AQUÍ.

Y bueno, amigos, esto es todo por hoy, ¡hasta la próxima!

Blanca Miosi


martes, 17 de junio de 2014

Tres Ases de la Escritura: Heberto Gamero

Podría decir mucho de Heberto Gamero porque lo conozco en persona, un ser humano excepcional que me alegra haber conocido en una de las tantas presentaciones de libros. No obstante me referiré a su obra porque a través de la palabra conocemos al que está detrás, quizá mejor que si lo viéramos en persona o leyéramos alguna entrevista en la que él nos dijera cómo es.

He leído de Gamero “Caracas-Ushuaia, un viaje encuatro ruedas”, en el que relata su impresionante periplo hacia el fin del mundo del Sur de América acompañado por su copiloto quien no es otra que su mujer. Un sueño, según él mismo dice, que quiso hacer realidad desde que era pequeño, de cuando correteaba por las calles de su pueblo y no tenía claro qué es lo que le depararía la vida. El resultado de ese viaje cruzando pueblos, selvas y desiertos fue un libro que más que un diario de viaje es un compendio minucioso de los pensamientos que se agolpaban a su mente durante el trayecto. No se limitó a sobrevivir como muchos viajeros, sino a entrar en escena, así vemos que consigue una cita para visitar a Mario Benedetti, que nos habla de Darwin, de Robert Scott… de aquellos personajes que formaron parte de la historia de la Tierra, de su geografía y de su intelectualidad.

Pero es en “La marca” un libro corto autobiográfico de un segmento crucial en su vida que se lee en dos sentadas como Gamero se nos muestra tal cual es. Un libro intenso, en el que nos relata cómo llegó desde un pueblo en Punta Cardón al norte de Venezuela, a la capital, Caracas, con el sueño de convertirse en el mejor empleado del mundo. Hasta que se convenció de que no bastaba para él ser el mejor empleado, el más fiel, el más trabajador; comprendió que si no ponía esas cualidades a la orden de sí mismo, su vida pasaría sin pena ni gloria y estaría condenado a la mediocridad. Hoy en día es un exitoso empresario y tiene el suficiente tiempo libre para dedicarlo a su otro sueño, el más acuciante, el que según sus palabras es el que más disfruta: Escribir. Con mayúsculas. Y créanme que cuando él se decide, lo logra.

Así pues, tiene en su haber gran cantidad de cuentos, alguno de ellos ganadores de premios de literatura, recopilados en varios libros: “Los zapatos de mi hermano” y “Cuentos de Pareja”, y las que creo yo son un alarde de buena literatura: “Minibiografías ilegales de escritoresmalditos” y "Minibiografías ilegales de pintores malditos”. Está por publicar las de músicos, que presiento deben ser tan buenas como las que las anteceden. El título es una colaboración del escritor José Luis Palma, una travesura de su ingenio siempre presto a encontrar buenos títulos. Copio un extracto de “Pintores”:
"Diego de Silva y Velázquez
Ella duda de la propuesta del pintor. Velázquez la mira con ojos convincentes y le dice que no importa que pose desnuda siempre que tenga el rostro oculto; o al menos, si no completamente oculto, de perfil, o a lo sumo tras una densa nube que haga imposible reconocerla. Es cierto que su cuerpo quedaría expuesto, pero nadie podría saber de quién se trataba si sólo él la había visto desnuda. Sería el cuerpo de una mujer blanca, como muchas; de piel suave y tersa, como muchas; de abultadas caderas y angelical perfil, como muchas; de esbelta espalda y torneados hombros, como muchas… Pero había algo que sólo a ella pertenecía, algo que no estaba allí, dentro de ella, algo que se extendía como el agua derramada, que flotaba en el ambiente y perduraba hasta mucho más allá del alcance de sus brazos, incluso más allá de los límites de su mirada. ¿Su olor? ¿Su dulzura? ¿Su pelo recogido? ¿El lóbulo de la oreja apenas insinuado? ¿El tono rojizo de su cabello? ¿Todo ello junto? Era algo que el maestro podía percibir en las partículas que flotaban en el aire, en el murmullo del silencio, en el paso de las nubes, en el color más allá de los colores.     
No parece muy convencida. Ríe con indecisión mientras que con su dedo dibuja pequeños círculos en la cabeza del maestro. Él insiste con extremada paciencia, como si le diera los toques finales a uno de sus cuadros. Le dice que en verdad no tiene por qué preocuparse, que hará todo lo posible para que su identidad quede en el anonimato. No sé, no sé, me da miedo. Ella medita, duda, sus padres, sus hermanos, alguien podría reconocerla. Sin embargo una sensación de euforia flota en el ambiente: el placer de la aventura, el encanto de lo prohibido, el goce de lo oculto, la posibilidad de nunca envejecer, de quedar allí, para siempre, su imagen eternizada y, por qué no, también su alma reflejada en los colores que su cuerpo despide, que flotan en el aire y que sólo Velázquez; anticipándose más de doscientos años al impresionismo, podía interpretar… “

Vale la pena leer su obra, el ritmo vibrante y nostálgico de su escritura es un deleite para los amantes de las letras. Lo recomiendo plenamente para quienes deseen deleitarse y al mismo tiempo aprender más acerca de los grandes pintores y escritores de la historia.

Heberto Gamero dicta cursos en talleres de cuentos y es fundador de una organización sin fines de lucro para enseñar narrativa a niños de pocos recursos. Una loable labor para alejarlos de las malas tentaciones.

Si desean conocer más de él pueden visitar su página de autor en Amazon


Wikipedia

Hasta la próxima amigos!

sábado, 14 de junio de 2014

Tres ases de la escritura

Hoy no voy a hablar de editoriales ni de redes sociales ni de cómo vender libros. Hoy tocaré un tema que me viene rondando la cabeza desde hace un tiempo y es el de los buenos escritores independientes. Ya me cansé de escuchar acerca de la mala calidad y todo lo que dicen de los que nos atrevemos a publicar por nuestra cuenta en las plataformas digitales y también, gracias a Amazon, en papel por medio de CreateSpace.

En un lapso de dos años he leído muchos libros. Más que en cualquier período de mi vida, y eso debido a que tener un Kindle da muchas facilidades. Con un clic tengo el libro que desee en pocos segundos al alcance de mis ojos. Hay libros muy buenos de escritores independientes, pero hoy dedicaré este post al primero de los tres escritores que he elegido por su prosa, la elegancia de sus palabras y porque se sitúan más allá que cualquiera de nosotros. Su literatura trasciende, es difícil de olvidar y creo que el tiempo me dará la razón. Ellos son:

José Luis PalmaHeberto Gamero y Rafael R. costa. Sus libros están a la venta en Amazon.

José Luis Palma es un escritor con un recorrido importante, aunque cuando leí El paciente de El Pardo no sabía bien de quién se trataba. Lo conocí en el grupo de escritores indies que formé hace un tiempo y me llamó la atención el título de este libro en especial porque me enteré de que era médico, así que supuse que sería un libro interesante. Me gustó tanto este primer libro que quise leer a Palma en otro registro y compré El declive. Reproduzco aquí el comentario que en su momento dejé en Amazon:

"Los libros de este autor son absolutamente diferentes a los que normalmente leo. No tienen nada que ver con thrillers, aventuras o casos policiales. En cada uno de ellos he encontrado un tema que profundiza en los personajes, más que en el entorno, más que en la trama, más que en la propia historia, si se quiere. Cada uno de sus personajes se deja analizar por el lector de una manera radiográfica, pero es a través de los ojos de José Luis Palma como los captamos. 
En El declive, la novela empieza con el encuentro fortuito de un diario. Es a través de ese diario que conocemos a los personajes y sus alegrías, tragedias, ilusiones y sufrimientos. Es un legado que hace una madre a su hija, quien al parecer jamás la llegó a conocer del todo. ¿Y es que alguna vez logramos conocer a los seres que nos rodean? Es la pregunta que me hacía cuando leía página tras página. ¿Acaso sabemos por qué nos enamoramos o dejamos de enamorarnos? ¿Alguien puede explicar de manera racional por qué se pasa del amor devoto y apasionado a la indiferencia absoluta?
 José Luis Palma es un maestro para relatar escenas eróticas, son casi un poema, un canto a la mujer y a sus dones, momentos en los que los deseos carnales se mezclan con profunda ternura, tristeza incluida. Este libro en particular deja una huella de fatalismo por la vida que muchos llevamos sin haberla elegido, por los amores perdidos sin saber el motivo exacto, por la nostalgia de momentos que sabemos que de nada sirve recordar. Solo puedo decir que es una obra maestra escrita en primera y en segunda persona casi en su integridad, algo realmente difícil, y que no siempre resulta atractivo, sin embargo en este caso, envuelve al lector en un halo de intimidad, como si las confesiones fueran hechas susurrando al oído.
 No puedo menos que recomendar el libro con vehemencia."

Un escritor de esta categoría  se reconoce de inmediato, así lo hicieron los jurados en los Premios en los que participó, (Planeta 1999 y 2000) en los que resultó entre los diez finalistas. Sus libros provocan adicción. Leí En los Lugares de la inocencia perdidaMi amor por un reino en CórdobaHora y media a Manhattan… y en todos encontré eso que él dijo en una oportunidad: jirones de su alma. Pues cuando se escribe se va dejando el alma a retazos, es verdad. Por momentos no sabía si leía ficción o si el autor me contaba a susurros su vida, sus deseos o sus anhelos.

José Luis Palma publicó El paciente de El pardo a través de una editorial hace unos años, cuando se decidió a poner por escrito aquellos treinta y ocho días de agonía del general Franco en los que fue testigo presencial por haber sido parte del equipo de médicos que lo atendió al final de sus días. Un libro excelente que se lee con facilidad pese al tema delicado. Pero es en El declive o en Hora y media a Manhattan donde su genio literario se dispara y nos envuelve con esa aura invisible con la que saben hacer los buenos autores. Creo que detrás de ellos se aloja un ser humano fuera de lo común, no es posible que alguien escriba de una manera y sea de otra. Son indivisibles. Es lo que hace que admire tanto a la obra como al autor.

En mi próxima entrada hablaré de Heberto Gamero, todo un personaje que vale la pena que conozcan, así como a su obra.

¡Hasta la próxima amigos!

Blanca Miosi



martes, 10 de junio de 2014

Creo que debo ser justa con las editoriales

Aunque en reiteradas oportunidades haya alzado la voz para hablar en nombre de los compañeros que no han tenido posibilidades de publicar en editoriales o que después de hacerlo sus libros hayan desaparecido de las listas de Amazon, mi experiencia con ellas ha sido positiva en cuanto a publicar se refiere.

En el artículo posteado hace unas horas en Facebook por Fernando Hidalgo"El sorprendente asunto de los manuscritos rechazados"  (artículo de Isaac Belmar) en el que se habla de la mala praxis que llevan a cabo las editoriales respecto de los manuscritos que reciben, sobre todo si se trata de escritores noveles, debo decir que yo también fui una escritora novel, y al decir esto no quiero que se entienda que ahora no me considero novel, pero después de publicar por cinco editoriales creo que puedo decir que tan novel no soy. Otro asunto es que no sea una escritora súper ventas, al menos en papel, pero sería injusta al afirmar que las editoriales se portaron mal conmigo. No es así. Mis novelas se publicaron sin ningún problema. "La búsqueda" fue aceptada a los quince días de haber enviado el manuscrito previa carta con la sinopsis. A la editorial le interesó, pidió el manuscrito y solo pasaron días para que firmara el contrato. 

Conseguir agente tampoco fue un rollo, como veo que muchos se quejan porque no los aceptan. Escribí a la primera que salió en la lista, porque su nombre empezaba por "A" (Antonia Kerrigan) y le envié una carta muy corta con una breve sinopsis de "El legado". Una semana después firmaba con ella. Y dos meses después la novela era publicada por una editorial.

"El manuscrito I" sí fue rechazado por la editorial que publicó "El legado", pero ni corta ni perezosa lo publiqué en Amazon y al mes ocupaba el segundo lugar en Amazon.com y Amazon.es. Fue cuando Ediciones B me llamó y publiqué con ellos. Desapareció por algunos meses del mapa, pero después regresó con fuerza y está entre los 10 primeros desde hace muchos meses. Igualmente "La última portada" que también publiqué con Ediciones B. Entra y sale del top 100, es decir, la novela no está desaparecida.

Entonces se preguntarán: ¿Cuál es mi descontento con las editoriales?, si las que tengo todavía con un par de ellas se siguen vendiendo como sucedería con cualquier editorial. 

Es que suelo solidarizarme con los compañeros. Me indigna que otros tengan tantas trabas, que sus libros después de haber sido fichados desaparezcan, y también es porque estoy muy contenta como escritora independiente. Tengo lo mejor de los dos mundos, y creo que a eso debemos llegar todos los escritores, no ceder absolutamente todos nuestros derechos, y antes de firmar contratos imponer ciertas condiciones, pues los contratos están hechos para negociarse. Por eso desde mi trinchera sigo y seguiré abogando porque cambien ciertas reglas de juego: un lapso de tiempo menor para los contratos con editoriales, unas regalías más apropiadas, porque somos los creadores del producto, y por un mejor trato personal con los escritores. 

De la promoción ya ni hablo. Actualmente el que publique por su cuenta o lo haga a través de una editorial, tiene la obligación de promocionarse. Ya está visto que es materialmente imposible que otros lo hagan por uno.

Lo que sí me parece bizarro aceptar es que porque a algunos escritores todas las editoriales hayan rechazado sus manuscritos o no los deseen representar agencias literarias de renombre, digan que NINGUNA editorial HA LEÍDO sus manuscritos. Si a mí me hubiera ocurrido, lo primero que haría sería repensar si mis novelas valen la pena, si están bien escritas, si el tema podría causar interés o rechazo, si el mercado está saturado de vampiros, historias que parecen salidas de una copia de Tolkien o si es una reverberación de otras tantas de las que las editoriales ya no desean publicar más. Las únicas novelas que el mercado editorial sigue aceptando son las románticas/eróticas, pues parece que es un tema inagotable al que millones de aficionadas(os) a la lectura rosa interesa, digo esto sin ningún ánimo peyorativo.

Por otro lado, hoy en día el escritor que desea comprobar si su libro es o no aceptable, comercial, vendible, interesante o publicable, lo único que tiene que hacer es subirlo a Amazon o a cualquier plataforma gratuita y someterlo al juicio de los lectores. Si aún así, el libro no termina de arrancar o no despierta interés, es mejor que lo revisen o escriban acerca de otro género o de otro tema. si lo que desean es vender, hacerse conocidos o llegar a vivir de los libros algún día.

Pero también existe otro tipo de escritor: Aquellos que tienen una prosa exquisita, que escogen temas originales pero cuyos libros no van dirigidos a un público masivo sino especializado, un lector con un promedio intelectual más elevado o con diferentes expectativas existenciales que van más allá del mero divertimento, en esos casos no queda más remedio que resignarse a escribir para un grupo reducido con el consiguiente resultado de no tener mayores oportunidades en editoriales ni en plataformas de ventas masivas de libros. Estos últimos son los que considero escritores de corazón. Lo hacen porque para ellos es una satisfacción íntima, personal e intransferible, a la que tienen acceso unos pocos, pero esos pocos son tan valiosos para ellos como los millones de lectores que van tras otro tipo de lectura más superficial. En este terreno entra la poesía, los ensayos, los cuentos (algunos verdaderamente fantásticos), y todos los libros que nos dejen algo más que unas horas de ocio y evasión, porque se quedan con nosotros, nos convierten en mejores seres humanos y marcan un hito en nuestras vidas. 

¡Hasta la próxima amigos!



domingo, 1 de junio de 2014

¿Está tu novela bien o mal escrita?

 ¿Cuál es la mejor manera de saber si el libro que has escrito es bueno o es malo?

Haciéndolo evaluar por un experto. Él te dirá todo lo malo que es. Te indicará dónde fallas, si tienes muletillas, te anotará las fallas gramaticales y ortográficas, la falta de continuidad, y si es muy bueno también notará si cometiste alguna falta relacionada con el tiempo histórico en que elegiste ambientar tu novela, por ejemplo: si la dirección que tomaste de Google Earth corresponde a la que era hace trescientos años o si existía para la época tal monumento, plaza o edificio público.

También puede indicarte si le falta fuerza al personaje principal, o si en medio de la novela queda huérfano porque la contraparte toma más importancia. También podría indicarte alguna falla estructural, algo que parecen conocer todos, hasta los comentaristas de Amazon, pero que realmente pocos saben de qué se trata.

¿Es un experto evaluador necesariamente un escritor exitoso?

No necesariamente. Así como los entrenadores de los grandes atletas no son campeones en atletismo. En algunos casos ni siquiera son escritores, pero son magníficos lectores. Un experto sabe dónde están las fallas y te podrá decir lo peor de tu novela, y cuanto más brutal sea la evaluación, más útil será, porque podrás evitar cometer los mismos errores.

¿Qué hacer después de la evaluación?

Volver a escribir la novela tratando de evitar los mismos errores. Es la única manera de aprender. Y si careces de formación básica sería bueno que tengas a mano un manual de ortografía y gramática, pues ortografía y gramática no te enseñarán en ningún taller literario; se supone que ya las conoces, por eso te consideras escritor.

Yo tengo un experto evaluador. Lee todos mis libros una vez que los he terminado y corregido y, pueden estar seguros: siempre encontrará fallas. El día que no las encuentre pensaré que no le interesa lo que escribo. Generalmente después de su lectura debo reescribir la novela, y en algunos casos resolver problemas que he dejado abiertos.

Recuerda: un evaluador sincero es mejor que cinco amigos diciéndote que tu novela es una maravilla. Es la única manera como lograrás aprender.


¡Hasta la próxima, amigos!