miércoles, 11 de marzo de 2015

¿Cómo vender más libros?, la gran pregunta de hoy.

Hoy voy a hacer mención a un artìculo publicado por el agente literario Guillermo Schavelzon, titulado: ¿Cómo vender más libros? La gran pregunta de hoy. Y la razón por la que hago esta entrada en mi blog es porque no puedo comentar en su blog debido a que debo poner una contraseña que ya he olvidado. Eso de las claves, la verdad, me tienen cansada, no veo por qué uno deba registrarse a un blog. Lo raro es que algunas veces he podido comentar allí sin necesidad de recurrir a ninguna contraseña. En fin.

La respuesta que iba a dejar es la que sigue, creo que valía la pena darla a conocer porque interesa tanto a los escritores como a los lectores, quienes hoy por hoy son la parte más importante del pastel.

Escribo, promociono y vendo libros. Empecé publicando por editoriales y todavía hoy tengo cuatro libros con ellas. Los restantes; tengo doce en total, los he autopublicado en Amazon, una plataforma que ha comprobado que los libros sì se venden, solo hay que saber dónde buscarlos.

No creo que la ediciòn digital tenga mucho que ver con el hecho de que las editoriales vendan menos, pues muchas de ellas se han sumado a la ola digital. La mayorìa, dirìa yo.

Segùn mi punto de vista, el lector llano, el que acostumbra leer como mìnimo dos libros al mes, encuentra ahora un mercado mucho màs amplio, tan grande que se pierde en èl. Y si vamos al catàlogo de Amazon, en el que se puede conseguir casi todo tipo de obras, y no solo vende libros digitales sino tambièn fìsicos, encontraremos que el lector ha pasado a ocupar el lugar del crìtico literario.

No podemos pretender que el lector siga siendo el invitado de piedra que està obligado a digerir una novela porque sì. Ahora tiene la palabra. puede calificar un libro aunque estè escrito por un famoso, y de estas crìticas no se salvan ni los libros de Gabriel Garcìa Màrquez, de manera que las editoriales deben dejar de ver al lector como una cifra, e integrarlo al "valor agregado" del libro.

Un libro mal escrito, y me refiero a uno que tenga datos falsos, poca credibilidad o se sumerja en cuestiones desconocidas por el autor ùnicamente porque estàn de moda (hay editoriales que solicitan obras de determinada tendencia), es fàcilmente detectable por un lector que en este momento tiene la herramienta màs poderosa del planeta: la red. Hoy en dìa es mucho màs difìcil "engañar" a un lector. Conozco lectores tan acuciosos que leen mis libros con Google abierto. Los blogs de reseñas no solo leen, comentan o recomiendan un libro; tambièn cuestionan y critican, antes algo impensable. Y a esto que estoy exponiendo aquì se le llama estar en contacto directo con los lectores, lo que antes no existìa. El escritor era un ser intangible, lejano, incomunicado, que vivìa segùn la mente de los lectores en alguna isla solitaria o un oasis en medio del desierto dedicado exclusivamente a escribir sus fantasìas.

Hoy en dìa debe interactuar con sus lectores, recibir directamente las crìticas y, si hacen como yo y ponen el correo electrònico al final de cada novela, recibir las preguntas directamente, como por què por ejemplo en mi novela "El legado" Oliver Adams deja repicar tantas veces el telèfono casi al final de la historia. O el motivo por el que siendo la viuda del protagonista de "La bùsqueda" nunca aparecì en la novela que relata su vida.

Por supuesto que se venden libros. En estos tres ùltimos años que he publicado en Amazon he vendido una cantidad que jamàs alguna editorial hubiera soñado, tanto en digital como en papel.  Pero no voy a utilizar este sitio para promocionarme sino para responder a la pregunta: ¿còmo vender màs libros?

Muy sencillo: haciendo que los autores bajen del pedestal en que las editoriales los han puesto y se acerquen màs a sus lectores. Es lo que se estila hoy, y excepto unos cuantos monstruos sagrados, la mayorìa de autores que conformamos este nuevo mundo de la ediciòn tenemos la obligaciòn de estar cerca de ellos.

Es muy fàcil encontrar en Twitter a los escritores famosos, escribirles unas lìneas y esperar respuesta. A mì me ha sucedido que escritores de libros superventas se han comunicado conmigo para aclarar que la portada de su libro ha cambiado, o a John Locke agradecièndome la menciòn de su libro y hacièndose mi seguidor, por mencionar a dos. Y asì como ellos yo sin ser famosa recibo mensajes de lectores agradecièndome por poner mi libro gratis o unas lìneas para que sepa que han leìdo mis libros. Y es obligatorio contestarles, pues son la columna vertebral de mi incipiente carrera como escritora. Si se han tomado el trabajo de comprar, leer mi libro y encontrarme en Twitter o escribirme un correo, no puedo menos que agradecerles.

Por eso no comprendo lo que plantea Schavelzon en su artìculo. Èl es consciente de que hoy se lee mucho màs que en ningùn momento de la historia de la humanidad, porque las personas tienen màs acceso a los libros, en parte gracias a la digitalizaciòn de la literatura. Las editoriales y los agentes deberìan prestar màs atenciòn al contenido de las obras que publican y no a los nùmeros y resultados de las ventas, si lo hicieran se darìan cuenta de la enorme cantidad de nuevos lectores que existe pero que no compran sus libros porque son más de lo mismo. Lo contrario de los escritores amazònicos, que proveen de una literatura fresca, acorde con los tiempos, con criterios de modernidad y en algunos casos tan brillante como el mejor publicado por editorial.

¡Hasta la pròxima, amigos!

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Qué hacer para ser tomado en cuenta para el Kindle Flash Promo?

Esta vez voy a hablar de un tema que me parece importante para los autores KDP (Autores independientes de Amazon). Sé que en la actualidad hay otras plataformas como Kobo IBooks, PlayBooks, y para no ir más lejos, Smashwords, una multiplataforma que distribuye los libros de todas las tiendas virtuales existentes, menos las de Amazon, obviamente.

Lo cierto es que en Amazon tenemos variadas maneras de promocionar los libros: una de ellas y la más eficiente, por lo que he comprobado, es el famoso Kindle Flash. Es la segunda vez que uno de mis libros ha sido escogido para esta promoción y los resultados son absolutamente positivos para posicionar el libro en los primeros lugares de la lista de los más vendidos.

¿Qué se necesita para ser tomados en cuenta para el Kindle Flash? Tres cosas:

1. En primer lugar que el libro esté por encima de un precio de US$ 2.99. Si está por debajo nunca será tomado en cuenta, porque no habrá promoción posible. A la gente le gusta las rebajas.

2. Que tenga un mínimo de comentarios, esto hará que sea más atractivo para una promoción. ¿Cómo conseguir comentarios? Aunque no es mi manera de hacerlo, aconsejaría en caso de no tenerlos, que acudiesen a las amistades que han leído el libro. En Facebook pueden ingresar a los grupos de literatura, frecuentarlos, interactuar, LEER a otros y COMENTAR para que por reciprocidad dejen comentarios en su libro. No esperen de brazos cruzados que la gente vaya a poner comentarios porque sí.

Siempre he dicho que en las redes sociales prima la  r e c i p r o c i d a d.  Veo por ejemplo en Twitter que hay muchos que se limitan a dar las gracias cuando alguien promociona sus libros. Y digo PROMOCIONAN, no simplemente retuitean, al menos yo me doy ese trabajo, en ocasiones elaboro un banner para determinado libro de un autor a veces desconocido por mí, por el simple hecho de que me gustó la portada o el tema de su libro. Sin embargo muchos no son recíprocos, inclusive algunos han dejado de seguirme. Supongo que no les interesa sentirse "obligados" conmigo y lo comprendo. En esos casos también dejo de promocionarlos y de seguirlos para no perjudicarlos. Y respecto al retuiteo creo que los que hacen solo eso son sumamente cómodos. Al menos dense el trabajo de copiar la imagen y hacer un slogan, no sé... un pequeño esfuerzo significará mucho a la hora de conseguir aliados.

3. El libro debe permanecer al menos tres meses con un precio por arriba de US$ 2.99 para que el Kindle Flash lo tome en cuenta.

Para poder entrar al programa el libro debe estar inscrito en KDP Select. Algunos pensarán que esta exclusividad le resta ventajas, yo creo que es todo lo contrario. como muchos saben, el KDP Select les permite poner su libro gratis por cinco días y ganar un extra por cada préstamo, lo que en ocasiones, dependiendo del precio del libro les hará ganar más que el porcentaje que acostumbran por la venta.

Uno de los motivos por el que no publico por Kobo u otras plataformas es que el nivel de ventas es muy bajo. Por poner un ejemplo, un libro puede llegar fácilmente al primer lugar de una de sus listas con solo haber vendido una o dos descargas. Y sacando cuentas, lo que suman los préstamos en Amazon me dan mucha más ganancia que si vendiera mis libros por otras plataformas. con todo, es cuestión de gustos, hay escritores a los que les va de maravilla en otras plataformas, y si así es, me alegra muchísimo. Creo que sirve para el caso en que sus ventas en Amazon no sean buenas, entonces se debe buscar nuevos caminos de distribución y venta.

Debo enfatizar que el género que más vende en Amazon es el de Ficción. Es importante que en el momento de buscar una clasificación para sus libros lo pongan en esta categoría, y los que escriben novelas con alto contenido erótico no pongan en los Keywords "erótico" entre las otras maneras de dar a conocer su libro, porque por políticas de la empresa (esto lo leí en algún lado), Amazon no promocionará ese libro en particular. Pongan simplemente romántica, romantica/paranormal/contemporánea/ o cualquier otra clave que se les ocurra, así tendrán más posibilidades de ser tomados en cuenta para figurar en las "Novedades", descuentos del 50%, novelas a precios de menos de... y el Kindle Flash. Recuerden que después de Ficción la categoría que más vende es Romántica. No hay más que mirar con detenimiento las listas y se darán cuenta.

¿Por qué se vende y se promociona tanto por ejemplo, "Las cincuentas sombras"? Porque está clasificada como romántica (Sacado de la página del libro en Amazon):

Pueden promocionar su libro como erótico, pero a la hora de subirlo a Amazon si desean que sea tomado en cuenta, el programa los dejara de lado. Recuerden que allí todo es automático.

Creo que es todo por hoy. Recuerden: El Kindle Flash es una gran ayuda para posicionar su libro, una vez arriba tenderá a bajar, pero bien podría mantenerse dentro de la lísta de los más vendidos si el tema gusta y los que lo compraron lo recomiendan. De lo que se trata es que llegue a estar a la vista para que el público lo pueda ver.

¡Hasta la próxima, amigos!






domingo, 1 de marzo de 2015

¿Criticas la promoción de libros en Twitter?

Otra vez toco el tema del uso de las redes sociales, un tema que a algunos les parece terrible e inútil para promocionar libros.

No veo el motivo por el que algunos(as) escritores(as) se horrorizan por el hecho de que otros usemos Twitter, Facebook o Google+ para dar a conocer nuestras obras. Hasta veo avisos que empiezan ofreciendo disculpas antes de dar alguna noticia en Facebook acerca de un buen comentario o un mejor posicionamiento de una novela, dadas por el propio autor. Esto solo me hace pensar que a algunos escritores les sabe muy mal que uno dé noticias de sus libros. Creo que nadie se resistiría a la tentación de postear un buen comentario o una subida en las listas de cualquiera de sus novelas, sin embargo, si yo publicara cada comentario tendría mi perfil lleno hablando únicamente de mis libros, y la mayoría sabe que dedico gran parte de mi tiempo a promocionar a otros.

Lo que me parece más gracioso es que se "preocupen" por el hecho de que las promociones de libros hagan infelices a los usuarios, como si Twitter les perteneciera. Mientras que los dueños de Twitter alientan su uso con todo tipo de avisos.

¿Por qué ese remilgo de algunos a promocionarse? ¿Por qué esa tendencia de otros a censurar o a criticar a los que lo hacemos?

Acabo de pasar por un blog en el que la autora considera que promocionar libros en Twitter es hacer spam, mientras que, según ella, enviar correos electrónicos anunciando su novela no lo es. Yo diría que usar el correo electrónico para promocionar los libros o los blogs SÍ ES SPAM. porque viola nuestra privacidad.

También es cierto que algunos escritores no saben promocionar sus libros de manera inteligente. Eso de alabar sus propios libros es contraproducente. Es preferible anunciarlos, no pedir que los compren ni tratar de convencer con argumentos como: "No te pierdas es increíble thriller" o "A solo 1.99 ¿no lo vas a leer?"

Convence más una imagen cuidada e interesante con algunas frases que indiquen de qué se trata, que mil palabras tratando de meter el libro a la fuerza o comparándose con este o aquel autor de renombre mundial.

Entrar a los grupos literarios de Facebook para anunciar el libro diciendo que es una maravilla también es un error. De la única manera que yo frecuento esos sitios es cuando algunos de mis libros está gratis y lo anuncio para que puedan descargarlos. Si algún día lo leen y les gusta, seguro tendré a lectores potenciales de mis demás libros o al menos alguna recomendación.

Y como siempre digo: Lo que no se conoce, no se compra. De qué vale escribir un libro si nadie lo va a leer, no hay peor castigo para el escritor que la oscuridad, el anonimato, y no se trata del ego, sino de simple lógica: escribimos para ser leídos.

Dejen de preocuparse de que Twitter se vea inundado de avisos y de criticar a quienes se esfuerzan por dar a conocer sus libros y hagan lo propio con los suyos, ya que no van a ayudar al menos no estorben. A quienes no les gustan nuestros avisos les diría simplemente que hagan uso del botón "Bloquear". Es gratis y el esfuerzo es menor que la crítica.

Aprovecho este espacio para anunciar que "La búsqueda" estará a disposición de todo el mundo el 3 de marzo en oferta Kindle Flash en Amazon. ¿Y saben por qué? porque las métricas así lo permiten, al menos en este caso y eso gracias a la promoción de mis libros que mis aliados, los queridos compañeros de Twitter y Facebook se dan a la tarea de hacer a diario, haciendo que mucha gente entre a ver el libro aunque no lo compre, porque cada "clic" cuenta para sumarse al famoso algoritmo amazónico. También importa que el libro no esté al precio mínimo, pues de lo contrario no habría rebaja atractiva para los lectores.

¡Hasta la próxima, amigos!

viernes, 27 de febrero de 2015

¿Sabes publicar o comprar libros online?

La publicación independiente, o los autoeditados, como también se nos conoce, porque somos los escritores quienes nos ocupamos de la edición de nuestros libros, no se ha detenido. Cada día hay más escritores que están tomando en serio publicar en las diferentes plataformas que ahora existen. Algunas tan prácticas como Smashwords, que permite que los libros sean publicados simultáneamente en muchas tiendas y centraliza la información de las ventas. Yo todavía no la he usado porque la subida de los libros es sumamente complicada, hasta ahora nada como Amazon, acepta cualquier formato de Word, que es con el que trabajo. Creo que uno de los mayores logros de esta plataforma es permitir que toda persona con un mínimo de conocimientos internáuticos pueda hacer uso de ella.

Otra de sus virtudes, y la más importante creo yo, es que no existe otra librería on line más grande y con mayor capacidad de distribución, tanto para los libros físicos como para los digitales. Muchas personas creen que los escritores independientes solo publicamos libros digitales y, para algunos, esto podría llegar a ser algo inalcanzable, pues no poseen un lector electrónico. Otros porque parece que el "olor" y el "tacto" del papel para ellos es imprescindible. Yo he dejado de lado el libro de papel para sumarme con entusiasmo a la lectura digital, no hay nada mejor que poder llevar toda una biblioteca en el bolso.

Pero para los que todavía se aferran a la lectura física, nosotros, los independientes, también publicamos en papel a través de la filial de Amazon CreateSpace. Al entrar a la página de venta del libro en un recuadro sale "Kindle" o "PaperBack", que es el libro en papel.

¿Cómo se compra un libro en Amazon? Muy sencillo. Como en cualquier tienda on line deben antes que nada registrarse. Esto es colocar sus datos, el de su tarjeta de crédito y su dirección. A partir de ese momento podrán comprar los libros que deseen. Una manera sencilla es ingresar a este enlace: Aquí. Los llevará a los libros más vendidos, o a este otro donde podrán ver las novedades: Aquí.

¿Quién dijo que los libros que vende Amazon no son buenos? Allí podemos encontrar a todos los autores, no solo a los independientes. Los clásicos, los bestsellers, y hasta algunos libros descatalogados, así como también miles de libros gratis. Y el servicio que esta empresa presta a los escritores que allí publican es excelente, tanto como a los que compran libros o cualquier artículo; se encuentra entre la compañías que mejor atención presta a los clientes.

También existe otra empresa filial: AmazonCrossing. Dan servicios de traducción, comercialización y distribución a los que publican en Amazon y generalmente son ellos quienes se comunican con los escritores después de haber elegido la obra que están interesados en traducir.  Ya hay muchos compañeros independientes que han sido seleccionados para que sus novelas sean traducidas al inglés y al alemán, parece que estos dos idiomas son los que más venden. Por cierto, uno de mis libros será publicado por ellos en ambos idiomas.

Los escritores independientes tenemos hoy, más que nunca, muchas posibilidades de internacionalizar nuestras obras, y los lectores cuentan con mayores facilidades, ya no es una barrera la lejanía, la poca diversidad en las librerías de sus países, la negativa o el absoluto silencio de las editoriales cuando los escritores presentan sus obras. Nos hemos beneficiado ambos. Y también se le está dando al lector más importancia que nunca, pues no son las editoriales poderosas las que influyen en los gustos literarios, son los lectores quienes llevan al top a sus escritores favoritos, a veces unos absolutos desconocidos, como en el caso de E.L James, y sus "Cincuenta sombras de Grey", que se convirtió en el fenómeno editorial del siglo XXI, en este caso, lectoras que se pasaron la voz y terminaron enganchadas en una historia erótica que al mismo tiempo influyó en muchas otras escritoras que se dedicaron de manera febril a relatar historias con un fondo erótico bastante explícito.

Pero hay otros ejemplos similares, como el de Verónica Roth, autora de "Divergente", también llevada al cine y con millones de copias vendidas, cuyo contenido es diferente: Una futurista ciudad de Chicago tiene la población dividida en facciones, grupos de personas con singulares valores culturales, religiones y conductas. Una novela dirigida a un público joven que gusta de la ciencia-ficción, ideal para la pantalla grande. Estos son dos ejemplos de escritoras independientes que lanzaron su libro en Amazon sin respaldo editorial, pero que al cabo de lograr la fama fueron absorbidas por grandes editoriales y firmaron por cifras millonarias.

¿De qué depende el éxito de una novela a ese nivel ? Nadie lo sabe. Supongo que ni los propios lectores. Pero es indudable que aunque mucha gente se queje de que E.L James y sus cincuenta sombras no tienen valor literario, la verdad es que logró la atención de las lectoras (y lectores) por la novedad del esquema planteado en la novela. Nadie había escrito antes con tanta claridad acerca de la relación sadomasoquista. Y si unimos esto a un par de protagonistas hermosos y perfectos, como los que gustan a las consumidoras de novelas rosa, el éxito era casi previsible.

Pienso que hay muchos otros factores para que las novelas tengan éxito, y a mi modo de ver depende más que nada del mundo en el que estamos viviendo. De la clase de contenidos que vemos en la televisión, y del entorno social y cultural. 

Y bien amigos escritores y lectores, espero que esta disertación les haya sido útil, tanto a los escritores emergentes como a los lectores que todavía no se atreven a comprar por Internet, o a leer un libro digital, recuerden que el futuro es ahora, y debemos aprovechar las tecnologías a nuestro alcance.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 18 de febrero de 2015

La tertulia de los sábados

Somos cuatro en la tertulia de los sábados; cuatro fijos, algunas veces se suman Alessandra u Oscar, pero siempre Iris, Heberto, Krina y yo fieles a nuestra cita nos reunimos y cada sábado leemos nuestros trabajos. Heberto con los cuentos de su nuevo libro de minibiografías, esta vez de inventores; Krina con sus cuentos para una antología de autores consagrados y yo con mi novela El rastreador, que poco a poco va tomando forma.

Iris no escribe, pero es un águila para cazar errores. Especialmente estos, los adverbios terminados en mente que se nos escapan de manera rutinaria y que el maestro García Márquez odiaba como la peste. También las repeticiones, cacofonías e incongruencias son la especialidad de Iris.

Krina es una polaca criada en Israel, viuda de un portugués, nacionalizada venezolana. No me sorprende que hable tan bien español. Lo que de verdad me asombra es que escriba en nuestro idioma con tal soltura y belleza como para haber ganado varios premios literarios. Heberto dice: Si Krina se presenta a un concurso, yo no lo hago. Lo más probable es que se lleve el premio. Como en efecto ha sucedido.  Qué orgullo sentarme al lado de estos dos pesos pesados de la Literatura con mayúsculas.

Este martes feriado de carnaval, nos reunimos en casa como algo inusual, pues siempre lo hacemos en casa de Heberto.  Krina llevó un cuento con un título extraño: “Pizza y destino”. Lo que llama la atención en su narrativa es la capacidad que tiene para relatar un acontecimiento de manera detallista, sin perder el hilo conductor, sin hacer concesiones, no importa si el cuento llega a quince o veinte páginas, en cada párrafo habrá un motivo de regocijo, de admiración o se abrirá una nueva interrogante. Es lo que llamo escritora innata. Aunque si a ver bien vamos, todos los que escribimos somos escritores innatos, de lo contrario no pudiéramos hilvanar una frase tras otra. Algunos hemos empezado tarde, como el caso de Heberto, quien después de apenas diez años se ha convertido en un ganador de premios literarios y profesor de narrativa. Pasó de no escribir absolutamente nada a escribir todos los días porque es metódico, y es un lector tan atento que detecta los errores que a otros les pasan inadvertidos.

Esa coma está de más, es su acotación preferida. Y nosotros borramos con fervor esas comas de los lugares inútiles. Siempre tiene razón, el texto cobra soltura, elegancia. O también cuando se trata de artículos: Krina, quita esa ‘la’, o ese ‘lo’, o no pongas ‘un’, bórralo. Y ella sonríe satisfecha: No saben qué feliz soy cuando me eliminan los artículos.

Los cuentos de Heberto son pulcros, definidos, reconocibles por el uso del asíndeton que ya forma parte de su estilo, lo que confiere a su narrativa una pasión contenida, una fluidez que muchas veces envidio. Rara vez le encontramos errores, y cuando sucede uno siente que está aprendiendo y que es capaz de detectar fallas en un texto ya pulido.

Dicen que la escritura es una labor solitaria y tienen razón quienes así lo aseveran, porque se escribe en soledad. En el acto de escribir uno se encuentra solo, sin nadie en quién apoyarse, salvo Google para alguna información o para sacarnos de alguna duda, pero la creatividad, el momento mágico en el que el escritor se encuentra frente al papel o a la pantalla es íntimo. No hay espacio para nadie más. La corrección, en cambio, es diferente. Con estas lecturas conjuntas tenemos la oportunidad de captar la reacción de los demás, presentir si lo que estamos haciendo va por buen camino o, como en el caso de los cuentos, cuya extensión permite leerlos completos de una sola sentada, si causaron el efecto deseado. ¿En serio les pareció bien el cuento? Es la pregunta acostumbrada de Krina. Sabe que escribe bien, porque refuta con pasión cada enmienda o intento de cambio, pero aquella duda que corroe a todo escritor también puede con ella, y la comprendo, porque me ocurre igual. Yo prefiero no preguntar si lo que escribí gustó. Soy como el avestruz, escondo la testa porque me horroriza saber lo mal que lo hice. Sin embargo mis amigos siempre alaban cada nuevo capítulo: Es un verdadero Thriller, dicen y yo no estoy segura si es un halago o una crítica solapada, porque los thrillers, aunque me encantan y a mucha gente también, no se consideran precisamente literatura de la buena.

Cada escritor sabe hasta dónde llega su destreza, qué genero le va mejor, o qué es lo que le apasiona escribir. Y aunque digan que yo escribo todos los géneros sé que en todos pervive la tendencia que tengo por las historias de aventuras. Por eso creo que “La búsqueda”; una historia acerca de nazis y campos de concentración me salió como un thriller; cualquiera de los cuentos de Krina asemejan novelas por los giros y descripciones detalladas, y Heberto es una autoridad en cuentos. La teoría llevada a la práctica como resultado de una fórmula mágica de la que es imposible sustraerse: El cuento debe tener introducción, nudo y desenlace. (No siempre en ese orden). El nudo surge a partir de un quiebre o alteración de lo planteado en la introducción. Sin estos elementos no puede escribirse un cuento, pues carecería de interés. Sería una mera enumeración de acontecimientos.

Así voy adentrándome en ese misterioso proceso de la escritura, voy descubriendo tertulia tras tertulia que todavía me falta mucho por aprender, y agradezco a la vida que siempre ponga en mi camino personas de quienes pueda hacerlo. Mi carrera como escritora es la suma de situaciones y de encuentros especiales. Cuando doy una mirada hacia atrás veo que todo sucedió como debía ser. No hubo ningún movimiento en falso, cada tropezón tuvo su motivo y me encaminó hacia la vía correcta. Todo a su tiempo, ni antes ni después.  No tengo dudas.

Muchas gracias a mis amigos contertulios y a todos quienes se cruzaron en mi camino durante estos catorce años.  Me siento satisfecha por el camino recorrido y tengo curiosidad por lo que me depara el futuro.

¡Hasta la próxima, amigos!


domingo, 25 de enero de 2015

¿Qué hace especial a una novela?

Aunque algunos auguran la decadencia del auge de la publicación independiente creo que son opiniones parcializadas. Me parece que como ocurre con todo, después de tres años de su puesta en marcha, empieza la selección natural (haciendo apología a la teoría de Darwin), en este caso empezamos a comprender mejor de qué va el asunto.

Esto no quiere decir que los que tengan más amigos vendan, como pensaban muchos al comenzar la aventura. Ni tampoco los que tengan novelas excelentes. Todo depende de las tendencias literarias de los lectores. Ni siquiera de las tendencias creadas por las grandes editoriales. Son los gustos de la sociedad en la que estamos inmersos los que dictaminarán qué libros irán hacia arriba y cuáles hacia abajo.

Los gustos literarios dependen del entorno, no es lo mismo vender en España que en Estados Unidos o en Sudamérica. El lector, como todo ser humano tiene preferencias y es el resultado de una serie de factores que rodea su existencia, por eso no es muy recomendable imitar a los grandes Best Sellers, porque los diferentes mercados no responderán igual. Lo mejor es ser originales y si desean incursionar en territorio extranjero amoldarse a la perspectiva desde donde ellos ven el mundo, que no es lo mismo que imitar o copiar los temas de moda en ese lugar. Es situarse en escena.

También hemos aprendido que no todo lo que publicamos se venderá al mismo ritmo que alguna de nuestras novelas de más éxito. Eso de "Tú lo tienes fácil, porque has publicado muchas novelas", no es del todo cierto. Yo tengo once y de ellas cuatro son las que más se venden.

No puedo quejarme por haber incursionado en Amazon. Lo hice porque como algunos saben, rechazaron mi novela El manuscrito I El secreto. Sin embargo no me desanimé, tenía fe en el tema de mi novela, aunque no tanto en su calidad, pues era la primera vez que sufría un rechazo. La reescribí, le agregué escenas, profundicé algunos personajes y me decidí a publicarla en Amazon, en donde tenía La búsqueda y El legado (ya publicadas por editoriales pero con los derechos digitales libres) sin mayor esperanza de ventas estaban en el foso, en tres meses tuve siete ventas, tres de ellas de amigos, y una mía. 

El manuscrito tuvo un comportamiento diferente. En menos de un mes se situó en la lista de los más vendidos y llegó arriba. En España se abrió la tienda Amazon y ocurrió lo mismo. Ediciones B, la primera editorial en tener claro que el asunto de los libros digitales era el futuro contactó directamente con cinco autores independientes de los cuales yo formaba parte, y firmamos para la edición digital y la de papel. Pero el principal efecto fue que los lectores de El manuscrito se fijaron en mis otros libros y empezaron a comprar La búsqueda, mi primera novela escrita con decencia. Fue con la que aprendí gracias a mi querido maestro Fernando Hidalgo quien con infinita paciencia y diplomacia resaltaba sus errores. Errores que yo era incapaz de ver pues no sabía qué había escrito bien o mal. Esa novela fue la primera que publiqué en una editorial después de seis meses de corrección. Pero no funcionaba en Amazon,

¿Qué es lo que hizo que El manuscrito sí lo hiciera? No lo sé. Suerte. Oportunidad. Tema. Tendencia. Para ser sincera lo ignoro. Poco tiempo después una editorial de Turquía compró los derechos de traducción al turco. AmazonCrossing se interesó por los derechos al inglés pero ya estaba en plena traducción con la empresa que tradujo La búsqueda.

WALDEK, The boy who defied the Nazis había sido traducida por ARS Linguapor mi cuenta al ver los buenos resultados en español: más de un año en el primer lugar de los más vendidos en Amazon USA, e hice bien, ha tenido aceptación, más de la que yo esperaba, está en dos listas de bestesellers; Historical y Holocaust.

Y The Manuscript I The Secret ya está traducida por ARS Lingua  y publicada en Amazon.

¿Qué tiene El manuscrito I El secreto? Creo que más que nada originalidad. Tal vez sea el motivo por el que interese tanto. AmazonCrossing volvió a comunicarse conmigo esta vez desde Alemania, interesada en traducirla a ese idioma. Así que si las cosas van como están programadas el lanzamiento será en octubre. Estoy realmente emocionada, es un mercado muy interesante, tengo allí lectores en español, ¡y ahora saldrá una de mis novelas en alemán!

Pero eso no es todo. El fenómeno de La búsqueda sigue. Este enero me enteré en Twitter que hubo una discusión del tema de la novela en una librería en un club de lectores de Nueva York:

Algo inesperado, pues ni siquiera era seguidora de la persona que lo anunciaba.

Y otra noticia que merece la pena que resalte es que La búsqueda formará parte de las imágenes y textos del libro escolar del 9°, que editará en abril de este año la Editorial Santillana SAS Colombia, según me comunicó los primeros días de enero la documentalista de esa empresa

Estoy pasando por momentos realmente sorprendentes, maravillosos, debidos a estas dos novelas, pero antes que nada gracias a que me esforcé para que estuvieran bien escritas.

Tal vez no sea la mejor escritora que exista, solo tengo la suerte de escribir libros diferentes, no me sumo a las tendencias, pero eso sí: trato de situarme en el contexto del mercado que me interesa vender. Quizá sea el motivo de que mis novelas se vendan tanto en Estados Unidos, donde existe enorme cantidad de hispanohablantes viviendo inmersos en la cultura anglosajona.

Es probable que deduzcan  que escribo pensando en el marketing, y no es así. Toda la vida he leído a escritores norteamericanos, más que a españoles o a sudamericanos y, según parece, somos el resultado de lo que consumimos, lo cual no es aplicable solo a los alimentos, también a las costumbres, lecturas, películas...

No sé qué me depare el futuro, estoy viviendo un presente que jamás imaginé cuando puse por primera vez el dedo en una tecla para escribir una novela. Y este presente lo quiero disfrutar al máximo porque no se repetirá. 

¡Hasta la próxima, amigos!

miércoles, 14 de enero de 2015

¿Para qué uso Facebook?

Estamos ya a 14 de enero del 2015, y es la primera entrada del año que hago en este, mi querido blog. ¿De qué hablaré esta vez?

Esta vez le toca el turno a Facebook.

Cuando vi que todos mis amigos bloggeros se estaban pasando a Facebook me entró una especie de pánico porque no estaba acostumbrada a interactuar en otros portales que no fuesen foros literarios o mi blog. Así que abrí mi cuenta y dejé pasar unos meses hasta que me animé.  Ni siquiera sabía de qué hablar, no conocía a nadie ni sabía ir de visita a los muros o perfiles. Miren nada más qué poca imaginación la mía. Así que empecé poniendo fotos de mis libros y a hablar de ellos, como si a alguien pudiera importarle. Pero era lo que mejor conocía y mamá siempre me dijo que no hablara de algo que no sabía, consejo que he seguido a rajatabla hasta que de pronto se despertó en mi el ansia de hablar de todo y con todos, porque al parecer estamos en una época en la cual es fácil enterarse yendo a Google.

Facebook no resultó tan antipático, para empezar no me gustaba el formato, pero ya me acostumbré y ahora no le presto atención. Con el paso del tiempo tengo una mejor idea de la utilidad de ese sitio y he llegado a ciertas conclusiones.

Facebook es un sitio ideal para las personas que deseen contactar con amistades lejanas o perdidas en el tiempo, familiares o amigas del colegio, de aquellos tiempos que ya no volverán.

Pero creo que la mayor utilidad de Facebook es que permite exhibir la parte de la vida de una persona, la que se desea que sea expuesta al público. Fotos de cuando era joven; yo prefiero poner las de un par de años para acá porque de joven era y un fiasco y cuando se es mayor eso ya no importa. Un cumpleaños, regalos que te dieron, viajes, todo lo que parezca que es bueno ventilar. Por supuesto, hay quienes lo usan para demostrar lo contrario hacia determinadas personas.

La mayoría se atreve a dar al "Me gusta" y nada más. Con eso basta y sobra, claro que las empresas tecnológicas con ese "Me gusta" hacen y deshacen a su antojo porque todo va a parar a un programa especializado en el que dejamos de ser seres anónimos y delatamos hasta nuestras costumbres más íntimas.

Los que piensan que Facebook es el escaparate de una librería para vender libros, están equivocados. Es más fácil vender allí perfumes, ropa, zapatos, antigüedades, coches y toda clase de artículos siempre y cuando estén exhibidos en imágenes. A la gente le gusta ver y comprar, es algo inevitable que nace con el ser humano como si formara parte de nuestro ADN.

Pero de ahí a comprar libros hay una gran diferencia. En primer lugar porque hay que leerlos, es decir, enterarse de qué se trata, y luego si la persona tomó nota, lo cual es muy dudoso, lo comprará cuando vaya a una librería. Y seguramente apenas vea la mesa de novedades ya olvidó el título que tenía anotado. Pero la tecnología nos ha facilitado las cosas, ¡ahora se pueden  comprar libros estando frente a la pantalla! sin embargo siempre está aquello de que "debo enterarme primero de qué se trata" y sobreviene una pereza...

Así que los que se la pasan divulgando las bondades de sus libros con imágenes extraordinarias y palabras grandilocuentes... me temo que no venderán mucho. Los veo a diario, uno tras otro, y hasta yo, que tengo un Kindle, y puedo hacer clic y tenerlo en un segundo siento cierto rechazo.  Compré muchos al comienzo, cuando estrenaba mi lector electrónico, pero la mayoría de esos libros han quedado por la mitad, no porque el Kindle sea dificultoso de usar, es lo más simple del mundo. Es por el contenido.  Sin embargo también tuve la suerte de encontrar escritores estupendos de los cuales no solo disfruté la lectura; también aprendí mucho.

Hay algo que sí funciona en Facebook y lo uso con relativa frecuencia: Dar noticias.

¿A qué me refiero?

Si soy escritora, la mayoría de mis "amistades" ya lo saben y no tengo que decirles cada día que compren mi libro. Lo que hago es dar noticias acerca de ellos o de lo que sucede con mis novelas. Publico las entrevistas que me hacen o la novela que acaba de lanzar algún escritor amigo, alguna buena nueva de alguien que está triunfando, o las reseñas que hacen los lectores de mis novelas o comento la que acabo de leer.

También si estoy escribiendo alguna nueva, o la portada para pedir alguna opinión. Noticias relacionadas con el mundo editorial y literario y ese tipo de cosas que a cualquiera que esté en esto de la escritura podría interesar. A veces me apetece poner la imagen de mi novela bandera "La búsqueda", que sigue incombustible en los primeros lugares y merece que se conozca aunque la mayoría de mis amigos la haya leído, porque pienso que se alegrarán al saberlo. O algún banner que he aprendido a hacer para Twitter porque me divierte.

Tengo once libros publicados, algunos amigos escritores muchos más, lo sé, pero si tuviera que promocionarlos en Facebook invadiría los grupos que tengo y también mi muro, y no es la idea. Hay un lugar para cada cosa y ese es Twitter, más efectivo, no se acumulan las noticias, es dinámico, y a diario entra gente nueva no solo para decirte que pongas un "Me gusta" en su página como sucede en Facebook. Allí me entero de todo, inclusive de las colas en tal o cual sitio en Caracas para comprar leche, detergente o azúcar, que es lo que más escasea. Por suerte no he tenido que hacer ninguna todavía, pero ya llegará el momento.

Facebook es una verdadera red social, en la que se conversa, se hacen amigos (y enemigos), se entera uno de política, quién está enfermo, quién cumple años o quién falleció. La idea es fantástica y me encanta, pero hay días en que me saturo porque pierdo mucho tiempo que podría dedicarlo a escribir. Y ya bastante tengo con Twitter.

Facebook me ha regalado unos amigos increíbles, que de otra manera jamás hubiera conocido, por eso es tan adictivo, porque nos comunicamos. ¡Con la falta que hace!

Y bueno, ya es suficiente por hoy. Seguiré escribiendo El rastreador que está en su punto cumbre y cómo no, visitando Facebook, pero con la mesura de los últimos tiempos.

¡Hasta la próxima, amigos!


miércoles, 31 de diciembre de 2014

La importancia de las estadísticas, mi último post del 2014

Mi última entrada del año no la dedicaré a dar saludos, que ellos rondan por todas las redes sociales y ya he dado y recibido tantos que deben ser poquísimas las personas (que me conozcan) que queden fuera)

Hoy estuve viendo las estadísticas del blog. Siempre es bueno saber el comportamiento de nuestra presencia en las redes sociales, para saber qué podemos mejorar o qué evitar. Pues bien, los resultados han sido los siguientes:

Entradas totales desde que inicié el blog: 338.154 visitas.

Artículos posteados: 474

La mayoría de las visitas proceden de la URL de Google

Los sitios de donde proceden lo encabeza siempre Google, luego facebook, y Twitter, que ha ido subiendo últimamente de manera asombrosa.

La palabra clave de búsqueda es Blanca Miosi o Blanca Miosi y su Mundo. Aquí hay algo interesante: no me buscan por el nombre de mis novelas.

Las fuentes de tráfico en su mayoría son de Estados Unidos. Al principio eran de España, pero hoy en día son más los hispanoparlantes y tal vez algunos anglosajones los que encabezan la lista. Asumo que es por mi novela en inglés "Waldek".

En números sigue España, luego Alemania, Francia, México, Argentina y Chile. De Perú tengo visitas pero son muy contadas, de manera que no entran en las estadísticas.

La entrada más visitada: "Como vender un libro de manera eficiente" Visitada 11.618 veces y con 85 comentarios,

¿Qué se puede deducir de todo esto?

1. Que los blogs siguen teniendo importancia, siempre y cuando se hable de lo que a la mayoría de las personas interesa: ¿Cómo publicar, cómo vender, cómo comportarse en las redes sociales, qué hacer frente a los comentarios negativos...  siempre que escribo una entrada acerca de mis novelas o de mi persona las entradas se reducen a la mínima expresión, (como en este post) ni siquiera mis amistades más cercanas entran a comentar, lo cual indica que al menos en mi caso, lo que buscan es información práctica o una especie de ayuda para la mejor proyección de sus obras. Observo sin embargo, que hay blogs donde hablan de aspectos personales y cómo criar a los niños o cualquier tipo de asunto que no tiene que ver con lo que yo acostumbro postear y tienen un éxito bárbaro. Creo que, como en todo, cada administrador de blog tiene su nicho de lectores.

2. Google es la plataforma más importante hoy en día, y hablo de Google .com, .es, .mex. .ar. .pe, .au, .de, .fr, o de cualquier país. no estoy segura si todos provienen de la entrada general de Google pero muchos ya empiezan a utilizar Google+ y creo que eso influye mucho.

3. Facebook también genera visitas, pero siempre que estén relacionadas con las personas que frecuentan Facebook, es decir, la mayoría son conocidas,

4. Twitter se está convirtiendo en una importante fuente de tráfico aunque algunas personas no la entiendan ni tengan la menor idea cómo usarla. Lo digo porque últimamente me encuentro con muchos inexpertos que en lugar de utilizar esa plataforma tan importante a favor suyo, lo que hacen es alejar a los clientes potenciales de sus libros. (Hablo de libros porque es lo que escribo y vendo).

5. ¿Por qué la gente me busca por mi nombre: Blanca Miosi y no por mis novelas, una de ellas tan conocida como "La búsqueda"?  Podría deberse a que mi nombre sea corto, fácil de retener, o como dice Jordi Díez, "musical". Pero también es posible que mi presencia en las redes sociales sea bastante más importante de lo que yo crea.
Aquí con un poemario de Rafael R.Costa

He notado que  la cantidad de escritores que me envía mensajes directos es para pedirme entrevistas, o para que por favor lo ayude a promocionar su libro. Supongo que muchos recibirán iguales peticiones, pero yo no me limito a leer los mensajes. Voy al link, estudio de qué se trata, veo si la imagen es atractiva e invento algún eslogan, entonces salen unos Tweets que a veces se vuelven virales.  Eso los autores lo aprecian, y corresponden en la medida de sus posibilidades y conocimientos. Twitter es una comunidad muy entretenida y amigable, es importante estar presente y responder a los comentarios, por eso he dejado de utilizar los robots (tan útiles para las horas nocturnas) y solo tengo tres de mis once novelas en Comercio Center, que por otro lado se ha convertido en una plataforma muy importante, cada día con nuevas herramientas, como la facilidad de poner vídeos, y otro tipo de promociones gratuitas, y si pagan una suma irrisoria también podrán tener acceso a muchas otras formas de venta.

Hot Suite no lo utilizo sino para cuando salgo de viaje. Y como viajo tan poco, pues... comprenderán que casi nunca lo uso. Es práctico, pero para efectos de popularidad no lo aconsejo.

En suma, estos años que he venido utilizando mi blog, según las estadísticas han servido para que el nombre "Blanca Miosi" se haya ido haciendo conocido, pues es así como me buscan, las estadísticas no engañan, sirven para comprender lo que sucede y por qué. Así que con seguridad seguiré en el 2015 con más ideas acerca de cómo hacer para que los escritores puedan hacer buen uso de los métodos de venta más eficientes.

¡Hasta el próximo año, amigos!
Diciembre, 2015



miércoles, 17 de diciembre de 2014

Recuerdos y tonterías en estas fechas...

Con el intenso olor del guiso de las hallacas incrustándose en mi nariz no puedo dejar de sentir que otra Navidad se está instalando en el ambiente. Es como si el arquitecto al diseñar el plano hubiera tomado en cuenta la dirección de la corriente de aire que baja desde las faldas del Ávila directamente hacia el edificio. Una corriente que lleva el olor del guiso de las hallacas hacia los dormitorios y de allí a los recuerdos que parece que estuvieran impregnados de perfumes.

En estos días he recibido varios correos solicitándome entrevistas. Correos electrónicos, obvio. Ya no se puede decir “te envié una carta y el cartero la perdió”.  Ahora es preferible aunque menos creíble: “No pude escribirte porque no tenía conexión”. Los tiempos y el idioma, la manera de expresarse han cambiado mucho en pocos años. Pocos, para quienes como yo, pasan de los cincuenta y dele.

Pero no quiero alejarme de la idea principal de esta entrada que es básicamente el ambiente navideño que percibo con el olor de las primeras hallacas, el plato tradicional venezolano de estas fechas; no porque yo sea muy afecta a él, que si a ver vamos, prefiero los tamales peruanos, un tanto parecidos pero de sabor diferente, lo que me lleva a alejarme un poquito de lo que quería decirles, para recordar a la negra grande y robusta que caminaba con una enorme cesta en la cabeza llena de tamales gritando: ¡Taaamaaaleeees!...  ¡Taaamaaaleeees!... ¡Taaamaaaleeees!... y así iba por las noches alrededor del parque José María Eguren allá en Miraflores, ahora llamado Juan José Chumbiongo no sé a cuenta de qué. Por suerte, el traspaso de nombre del parque ocurrió mientras vivía en Venezuela porque no me hubiera acostumbrado a la nueva dirección. La calle Eguren fue emblemática, allí ocurrieron toda clase de cosas que hacen de una cuadra —porque era de una sola cuadra, justo la que daba el nombre al parque—, inolvidable. Fue el único lugar donde viví tres años seguidos, todo un récord, y tuve oportunidad de hacer algunas amistades, como la del  rubio francesito que vivía una casa antes de terminar la cuadra que daba al Paseo de la República; Jean Francoise. Después me enteré de que no era francés sino sudafricano, y a fuerza de tantas tarjetas navideñas que puse bajo su puerta acabó enviándome una firmada con su puño y letra. O a Francisco, el que quería ser seminarista, que vivía en el edificio de la esquina frente al parque, y de quien me enamoré locamente sin haber cruzado una palabra con él en toda mi vidal. Mi amor se elevó a los cielos al enterarme de que estudiaba para ser seminarista. Y cómo podría pasar por alto a los hermanos Flores; eran ocho en total y vivían en un apartamento de dos pisos cuatro edificios a la derecha del mío. Recuerdo la rareza de esa familia porque el padre jamás cruzaba palabra con la madre que parecía ser la que llevaba los pantalones en esa casa, sin embargo cuando quedó embarazada la madre de Katty por novena vez, cuando ya mi amiga contaba trece años, como yo, comprendí que al menos se comunicaban por las noches.

Pero sin ir más lejos, en el edificio Santa Teresita, el 177 de la calle Eguren donde yo vivía, habitaban los personajes más disímiles —y ahora, después de cuarenta años sigo pensando lo mismo—, que alguna vez conocí.
En la planta baja vivía Nelly; la última vez que fui a Lima la vi y sigue viviendo allí. Era prostituta de alto vuelo, como se les decía a las mujeres de esa categoría que se dedicaban al oficio.  Sin dudarlo era la más guapa de la cuadra: alta, de muy buen cuerpo, de cabello un poco debajo de los hombros y de un color de piel como la canela clara, nadie al verla podría deducir que era prostituta, pues su comportamiento, a mi modo de ver era muy decente, amable y hasta cariñoso con todo el mundo. Tenía dos hijas, una rubia y la otra morena como ella. Según la mamá de Carmen, la que vivía en el tercer piso, era lo peor que podría haber ocurrido en ese edificio tan decente: tener a una mujer de la vida viviendo entre ellos. Y lo decía a voz en grito desde la cocina que daba a un patio central adonde iban a dar todas las cocinas del edificio y donde se mezclaban todos los olores de lo que se cocinaba en cada apartamento. “¡Esa puta está otra vez sancochando ají!”, gritaba entre estertores, mientras mamá movía la cabeza mirándome con ojos de reconvención a la par que tosía por los efectos del ají. Y era cierto. Nelly, como buena norteña, además de dedicarse a la vida alegre, como todos decían, era una magnífica cocinera, lo digo con uso de razón porque probé su comida algunas veces. Pero eso de sancochar ají nunca lo pude entender si lo hacía como una receta secreta o era para joder a todos los del edificio, especialmente a las mujeres que a esa hora hacían oficios en la cocina.

Y qué decir de las hermanas Nora, Viviana y Mayra. Esta última se fue de allí en cuanto se casó con un suizo que se la llevó a vivir a Europa, pero Viviana y Nora, que vivían con el padre, dueño de una estación de servicios y que murió tiempo después, se hicieron amigas de Nelly. Viviana se declaró lesbiana y terminó suicidándose porque su enamorada la abandonó y, de las tres, Nora, que era amiga mía por cuestiones de edad, declarada como la más loca de la cuadra durante mucho tiempo, terminó siendo cuerda, se casó y ahora vive en algún lugar de Lima, y hasta donde supe tenía una niña que ya debe ser una mujer adulta. Es curioso que piense en ella como si tuviera la misma edad de entonces.

De la mamá de Carmen no tengo mucho que decir, pero de Carmen… era con la única con la que mi madre me dejaba salir, porque decía que era una niña decente. Pero a mi modo de ver, una amiga más loca que Carmen no podía haber encontrado, al menos en esa cuadra. Y cuando lo digo no me refiero a las locuras que hacía, que eran bastantes, sino a que en definitiva le fallaba algo en la cabeza, como se comprobó cuando al cabo de años volví a saber de esa familia y me enteré de que seguía siendo una adolescente a pesar de tener más de treinta años. Tenía un hermano con un serio retraso mental; nació cuando yo todavía vivía allí.

Los fines de semana eran los mejores. Desde la ventana de mi dormitorio podía contar los coches que se cuadraban en frente, en el parque, una larga fila en espera de Nelly. Algunas veces por las fiestas que ella hacía con otras amigas y en ocasiones porque según mamá eran sus clientes que esperaban turno. Nunca quise creerle, me parecía absurdo que los hombres hicieran fila para estar con Nelly. ¡Qué asco! Pensaba. Pero mamá parecía comprenderlo bien porque según me dijo cierto día, una tía lejana ejercía de puta en un burdel llamado “El Trocadero” y allí todos los hombres hacía fila para entrar al cuarto de las que ofrecían sus servicios.

Los que no parecían sentirse ofendidos por la presencia de Nelly en el edificio eran los hombres. Al marido de mi madre le caía muy bien, eso lo sé porque Nelly siempre me decía: “Tu papá es tan buena gente, Blanquita…”; y al papá de Carmen lo vi conversando en la puerta de Nelly un par de veces, por lo que deduje que también eran buenos amigos, a pesar de los gritos de su esposa por el tragaluz de la cocina. Hasta el conserje del edificio era la mar de atento con ella. Si había que hacer algún trabajo, la casa de Nelly era la primera en ser atendida, la jardinera que daba a sus ventanas, las más cuidadas, su pasillo el más brillante de lo pulida que dejaba la entrada. Varias veces lo vi entrando a su casa con botes de pintura y brochas, así que supongo, también se ocupaba de dar mantenimiento a su casa. La mujer del conserje, sin embargo, era la única que no se quejaba de nada, parecía muy feliz con Nelly al igual que su marido. Muchos años después, en el entierro de mamá, Nelly fue a darle el último adiós, finalmente se habían hecho amigas, según me dijo, y cuando le pregunté cómo estaba me dijo con parsimonia: "Como siempre, Blanquita, trabajando".
Nelly es una de esas mujeres que morirá en su ley.

Pero ya me extendí hacia otros asuntos que no venían a cuento, y el olor a guisos de hallacas en el edificio se ha intensificado tanto que he tenido que poner a funcionar el extractor de la cocina, uno que instaló Henry con la finalidad de que no hubiera el más ligero atisbo de olor a comida más allá de medio metro del lugar donde se preparan los alimentos. Y lo digo en serio: creo que iría mejor en un restaurante por lo potente que es. No recicla el vapor que sale de los alimentos y lo lanza por encima de las cabezas, no. El olor, el aire caliente y el vapor se van a través de un ducto hacia la calle y es lanzado, según las propias palabras de Henry a seis metros del edificio.

Esta Navidad como otra más desde hace cuatro años no estará él presente en la cena navideña. Diciembre significa para mí un mes de recuerdos y de nostalgia que cada vez se va haciendo más difusa, menos dolorosa, más acorde con mis circunstancias. Al fin y al cabo uno es como el mundo que lo rodea, es el mimetismo que como si fuera un camaleón aprendí desde pequeña por las dichosas circunstancias que rodearon mis existencia y que, ahora con muchos años más, siguen sirviéndome de escudo.

Por otro lado, es difícil dejar de pensar en él. Los trescientos sesenta y cinco días del año lo tengo presente por el simple hecho de que la novela de su vida se llama La búsqueda y quiéralo o no es el libro que más éxito ha tenido de todos los que he escrito. Lo veo en Twitter, en Facebook, en Amazon, en las entrevistas que me hacen… Por cierto, ya que hablaba de correos, en estos días respondí a cuatro cuestionarios y en todos me tocó hablar de Waldek. Incluso ahora mismo que escribo estas líneas, si Henry está mirando por encima del hombro lo que escribo, sabrá que ya me he acostumbrado a llamarlo Waldushu, como su madre lo hacía. Porque deben saber, el nombre de él era Henriek Waldemar. Waldek, para su familia polaca y Waldushu, para su mamá.


Queridos amigos, compañeros de camino y lectores; a todos los que me han acompañado a lo largo de un año más: ¡Les deseo una Feliz Navidad en buena compañía para los que aún la tengan, y con buenos recuerdos, para los que van quedando solos!

¡Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi

lunes, 8 de diciembre de 2014

De los niks y de los independientes. Una lista de los mejores.

Vamos a ver… ¿por qué algunos escritores se esconden detrás de un nick impronunciable? ¿Tendrá algo que ver Freud con esto?, tal vez no vaya por ahí el asunto, pero es probable que exista algún lío psicológico.
Una persona, sea hombre o mujer, vamos, un ser humano para dejarnos de problemas de género, que ahora ya hay muchos, si desea ser escritor lo primero que tiene que hacer es darse a conocer para que, en caso de que publique, puedan localizarlo por su nombre en Facebook, Twitter, y demás canales de las redes sociales.
Hasta para los que promocionamos los libros es un caos; por poner un ejemplo: en lugar de decir:

“El resplandor de la jungla” por @RobertoManzano Una novela que te llevará por los senderos perdidos linkxxxxxxxxxxxx.

Uno tiene que poner:

“El resplandor de la jungla” por Roberto Manzano @mataratoncito Una novela que te llevará por los senderos perdidos linkxxxxxxxxxxxx.

Y es que siempre se debe etiquetar, de lo contrario el autor del libro nunca se enteraría que alguien tuiteó su libro y no podría hacer RT o clicar la estrella de favoritos. Y entonces las 140 palabras que permite Twitter no alcanzan.
¿A que no suena mejor un nombre y apellido como nick que @mataratoncito?
Es más serio, práctico y facilita la labor a todo el mundo, tanto a los lectores como a los amigos. Y lo más importante: más profesional. 


Pasando a otra cosa:
Hace unos días leí un post en Facebook de mi querido amigo Rafael R. Costa, que por suerte tiene un nick igual a su nombre, en el que decía:

NOVELAS QUE INTENTÉ LEER
y no pudo ser

RAYUELA
CIEN AÑOS DE SOLEDAD
ULYSSES
EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO
TRAVESURAS DE LA NIÑA MALA
LA MADRE
ALGUNOS INDIES


Obviamente los comentarios abundaron sobre todo al referirse a los escritores indies (o independientes, como prefiero llamarlos), especialmente de otros escritores, algunos también independientes, que por lo visto se creen luminarias. No me agrada hacer público mi descontento por el hecho de que existan escritores independientes incomibles, como si yo fuera una literata consumada. De hecho, con la cantidad de libros que llevo vendidos y el volumen de comentarios que generan mis libros podría darme ese lujo y hablar mal, burlarme o despotricar de los indies, pero no lo hago. Creo que todos tenemos cabida en este mundo, y como se referían a Amazon específicamente, me parece que en esa jungla hay de todo, buenos, malos, mediocres, tanto independientes como de editoriales.

Sé que algunos se creen superiores y miran a los demás por encima del hombro. Yo los veo como seres humanos que intentan el camino de la escritura y que a fuerza de ensayo y error terminarán aprendiendo, tal vez algunos no, pero no veo por qué deba hablar mal de los escritores que no lo hacen tan bien como los mejores. En todas las circunstancias de la vida existen niveles; en literatura no podía ser menos. Lo gracioso de todo es que algunos de esos escritores que hablan mal de los que no escriben muy bien, ni son tan buenos ni venden mucho. Pero lo atribuyen a que sus libros son demasiado buenos para que los lea la plebe que compra a los que sí venden. Es probable que tengan razón, no lo pongo en duda. Lo que me desagrada es el aire de superioridad que asumen.

Yo no voy a poner a los autores de libros que no me han gustado. Prefiero tomar el camino desde el otro extremo: Pondré a los que he leído y que me han parecido admirables, fuera de lo común. No enlistaré a los escritores famosos porque son demasiados, me referiré a los independientes aunque algunos hayan publicado por editorial.

Heberto Gamero
José Vicente Alfaro
Jordi Díez
Krina Ber
Francisco Gijón
José Luis Palma
Roberto López-Herrero
Carmen Grau
Rafael R. Costa
Peter Joshep
Micky Baine
Mercedes Pinto
Pablo Martínez Burkett
Julio G. Castillo
FG Labandal
Neo Coslado
Mois Benarroch (En su particular uso del español)
Estos escritores son los que a mi juicio muy personal poseen genialidad. También la mayoría de los que he mencionado tienen un cuidado escrupuloso en la presentación, una gramática impecable, se nota que sus obras han sido el resultado de horas de corrección y de trabajo y los temas escogidos son originales. Hay más escritores con libros igualmente bien corregidos, pero los temas, las historias de sus novelas no me han calado o en algunos casos me han parecido demasiado farragosas o poco convincentes, eso de ninguna manera los desmerita como escritores, es solo cuestión de gustos. También sé que hay muchos otros que no he leído, por eso no figuran en esta lista.

Es probable que algunos escritores al ver esta escasa lista se sientan excluidos, pero no deberían. En esta lista ni yo entraría. Me considero una escritora del montón que vende porque sus libros no son precisamente alta literatura.

¡Hasta la próxima, amigos!

domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Buscas editorial? Entonces no pidas ayuda a tus amigos escritores.

Han pasado muchas lunas desde que empecé a publicar, y unas cuantas más desde que empecé a escribir. Las primeras seis novelas las hice una detrás de otra, sin parar, fueron tres años trepidantes, en los que ni siquiera sabía qué haría con esas novelas, pues no me había planteado la idea de publicarlas. Solo escribía, En esos años salieron El pacto, La búsqueda, El legado, Dos Caminos, un destino, Quién era Brian White, Dimitri Galunov... 

Me decidí a publicar cuando una amiga española me envió su primera novela publicada. La Editorial Roca hace unas ediciones muy hermosas, sus portadas, maquetación y corrección son inmejorables, y al recibir su libro quedé tan entusiasmada por el contenido y por la presentación que me fijé en la editorial y era Roca. Le pregunté con mucha ilusión cómo podía comunicarme con ellos y como tardaba tanto en contestarme entré a la página de la editorial y escribí a "Contactos". Tuve la enorme suerte de que la pequeña carta de pocas líneas con la sinopsis de La búsqueda gustara y a los quince días firmaba con ellos. Corría el año 2.007. Mucho después me llegó la respuesta de mi amiga, pero ya no la necesitaba. Mi novela se publicó los primeros meses del 2008.

Entusiasmada por haber podido publicar con tanta facilidad pensé que el segundo paso era encontrar un agente literario, así que escribí a otra amiga que estaba fichada por la agencia Sandra Bruna, y le pedí el favor de que me diera algún correo para contactar con ellos. Mi amiga me envió un correo con una dirección falsa. Gracias a ello decidí buscar en Internet por mi cuenta y empecé por la letra A de un listado de agencias. Fue así como Antonia Kerrigan después de recibir la sinopsis de El legado me pidió la novela completa y una semana después firmaba con ella. A mediados del 2009 la Editorial Viceversa publicó mi novela.

Después vinieron El manuscrito I El secreto, El piso de la Calle Ryden, El gigoló, Amanda, El manuscrito II El coleccionista, y las versiones en inglés y francés de La búsqueda, a la que considero mi mejor novela, no porque yo lo asevere, sino porque así lo dicen los trescientos comentarios de cinco estrellas que tiene en Amazon, aunque también tengo otro tanto de cuatro y unas cuantas de una estrella de lectores muy exigentes, o escritores que tal vez vean fallas garrafales en mi novela. 

¿Qué aprendí de estas experiencias?

Que cuando se trata de buscar editorial, agencia o un lugar en el mundo editorial, es mejor no pedir favores a nadie, Los amigos dejan de serlo cuando se les pide favores tan simples como dar un correo de su editorial.  Hoy después de varios años veo a esas amigas escritoras que no tuvieron la voluntad de ayudarme, y lo que yo he logrado es tanto o más que ellas, pero fue por mis propios medios, como seguramente ellas también lo hicieron.

Alguno(a)s tenían (no sé si todavía), blogs con una serie de entradas aconsejando cómo hacer para ser publicado por editoriales, cómo se deben presentar las cartas, qué se debe poner en ellas, cómo hacer las sinopsis de las novelas, y hasta cómo vestirse para presentarse a la editorial, pero ninguno te dará un nombre, un teléfono o se comprometerá más allá de unos cuantos consejos.

La publicación independiente me ha dado enormes satisfacciones, y aunque publico todavía por ediciones B, lo hago también en Amazon y no puedo quejarme por cómo me ha ido. Mis libros se venden a un ritmo regular en todo el mundo, en lugares como Holanda, Alemania, Francia, Estados Unidos, Brasil, México, Italia, Australia... países a los que jamás habría llegado si no fuera por la brillante idea de Jeff Bezos. 

Por supuesto que no todo lo que brilla es oro. Detrás de la venta de mis libros existe un enorme esfuerzo de promoción, A algunos tal vez no les guste que los autores independientes promocionemos nuestros libros, pero eso a mí no me impresiona. Yo voy a lo mío. También ayudo a muchos. Y si alguien me pide un correo de alguna editorial, se lo doy, y le digo con quién puede hablar y si desea puede mencionar mi nombre, aunque no le sirva de mucho. No tengo ningún complejo. No quiero parecerme a las personas mezquinas que no quisieron darme detalles que podrían haber facilitado las cosas.  Aunque para ser francos, lo tuve fácil desde el comienzo, sea porque tuve suerte o sea porque mis novelas eran buenas. Eso que lo decidan los lectores y parece que mis libros gustan, aunque sé que no soy una escritora de concurso.

Quería escribir este post para que quienes no me conozcan sepan que el escritor no se hace de un día para el otro, ni de un año para el otro. Se requieren muchos años de prueba y error para aprender el oficio, y todavía así seguir aprendiendo, Y también mucho trabajo de corrección para ser aceptado por una editorial si es la meta que persiguen. Antes de publicar La búsqueda la estuve corrigiendo varios años, mientras escribía mis otras novelas. 

Escribir es fácil. Hacerlo bien es lo difícil, y para eso hay talleres, hoy muchos más que antes, y foros literarios, donde pueden aprender a leer textos, comprenderlos, y enterarse por qué lo que escriben no siempre es una obra de arte.

¡Hasta la próxima, amigos!

Si desean conocer mi obra pueden pasar por aquí: Libros de Blanca Miosi


jueves, 27 de noviembre de 2014

Te quejas de que tus libros no se venden... ¿pero qué haces para venderlos?

Hoy voy a hablar de algunos puntos que tal vez interesen a los escritores que empiezan a publicar como independientes, aunque también podría ser útil para quienes lo hacen desde tiempo atrás.

De vez en cuando recibo mensajes por Facebook, a través de mi página Web o por mi correo electrónico de escritores con algunas preguntas referentes a cómo hacer para tener más visibilidad en las redes sociales o cómo destacar entre la enorme cantidad de libros de Amazon.

Como he dicho muchas veces, tal vez yo figure en el top 100 porque empecé cuando Amazon tenía unos seis meses de vigencia con la publicación de libros electrónicos en español. De esa fecha al día de hoy han transcurrido tres veranos y ahora son muchos más libros de escritores independientes y de editoriales que decidieron finalmente bajar sus precios y entrar a competir con nosotros, lo que hace cada vez más difícil figurar, llegar a las listas y sobresalir.

Cuando uno entra a este juego debe tener una visión periférica, es decir no fijarse en un solo mercado, sino ver la globalidad que se dispone con las ventajas de distribución que nos brinda Amazon y también otras tiendas en línea, porque ahora ya hay muchas. He notado que la mayoría de los escritores de España solo promocionan sus libros dirigiendo los enlaces a Amazon de España, y aunque ese mercado es bueno para empezar, se satura rápidamente y la novela empieza a bajar y a salir de las listas de más vendidos, a menos, claro, de que sea un novelón, uno de esos libros extraordinarios que duran meses y meses en los primeros lugares.

Debido a eso, siempre recomiendo usar el enlace universal, es muy sencillo y no se trata solo de un ACORTADOR de enlaces, se trata de un link que sirve para que cualquier persona en cualquier parte del mundo pueda entrar directamente al libro en cuestión a la tienda Amazon correcta. Por ejemplo, si vive en Alemania, entra a Amazon de Alemania, Si está en México entrará a la tienda Amazon de ese país, y si está en Estados Unidos por consiguiente, podrá comprar en esa tienda, es decir: Amazon.com.

Esto ayuda mucho a las ventas, pues  permite que el comprador con un solo clic llegue al lugar adecuado sin tener que buscar cuál  Amazon  le corresponde, y créanme, no hay nada más huidizo que un lector impaciente, y en la red todos somos impacientes.

Vender libros no es fácil cuando se es un desconocido, por eso es necesario dar a conocer el libro. Para eso existen plataformas donde se pueden publicitar, como Facebook, Pinterest, Google+ y Twitter. Hay otras, pero estas son las principales, y entre ellas la que creo es más efectiva es sin duda Twitter.

En Twitter pasan millones de avisos cada hora, para que un aviso destaque y pueda ser visto por algún probable comprador se requiere no hacer un par de Tweets dos veces por semana como he escuchado decir a algunos. Es necesario estar siempre presente, y no siempre en persona, se puede utilizar HotSuite, que es un programador de Tweets, o también ComercioCenter que promocionará los libros cada dos horas, cada hora o cada media hora, según se desee. Ambos servicios son gratuitos, así como el de los enlaces universales; relinks.me es el más sencillo de todos.

¿Un ejemplo de un súper ventas que sabe utilizar Twitter? Mario Escobar Golderos. Es un escritor que tiene sus libros traducidos a cuatro idiomas y ha escrito una treintena de libros, pero no por ello se duerme sobre sus laureles. Es un activo participante en Twitter, Facebook y otras redes sociales, y lo más importante: no solo promociona sus libros; ayuda a muchos escritores. Creo que es la principal llave que abrirá las puertas a las ventas. No se trata de ser mezquino y esperar a que otros publiciten nuestros libros, dar las gracias y ya está. Estoy segura de que los que se limitan a eso venden muy poco o nada. El asunto es trabajar elaborando hermosos banners (imágenes) en donde destaquen su obra, las mejores frases, o algún buen comentario siempre de otra persona.

Lo peor que pueden hacer es ensalzar sus propios libros. Esos jamás. Queda muy feo y es chocante. Es preferible que sean otros los que hablen bien de nuestros libros. Tampoco tengan temor de "saturar la red con sus publicaciones", sería imposible hacerlo aunque nos propongamos. Los que se quejan de ello es porque tienen muy pocos seguidores y siempre reciben las mismas noticias de las mismas personas, por eso es importante que expandan su mercado siguiendo a personas que no solo sean escritores, también los que tienen otros oficios leen.

Son lo que yo llamo "aliados". No me gusta mucho llamarlos "seguidores" porque es un camino de ida y vuelta. Nuestros aliados son aquellos que en un acuerdo tácito se disponen a tuitear nuestras noticias y nosotros las de ellos. A mí me gusta dar pequeñas sorpresas, de vez en cuando elaboro banners para los libros de mis amigos, y me da mucho gusto cuando veo que son efectivos o que les gustan.

Con un poco de trabajo consecuente y buena voluntad para con los demás podrán llegar a vender muchos libros. Hay quienes prefieren pasar de las promociones en Twitter y se dedican a poner frases, o a conversar de cualquier cosa, y estoy segura de que venden muy poco. No es la mejor forma de usar una herramienta tan práctica y valiosa. He conseguido magníficos lectores en Twitter, que recomiendan mis libros, y siempre les agradezco,

Así que ya saben, en lugar de quejarse de que no venden o venden muy poco, háganse presentes en la red, que hoy por hoy es el sitio con el que contamos los independientes y ¡es gratuito! No lo tomen como una pérdida de tiempo sino como un trabajo que va inherente al de escritor, pues un escritor que no venda no tendrá quién lo lea. Y escribimos para ser leídos.

¡Hasta la próxima, amigos!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

No todas las buenas portadas son efectivas

Con la publicación digital ha cambiado sensiblemente el diseño de las portadas de las novelas.

Versión digital
Quienes todavía conservan la idea de que una portada puede ser igual tanto para la versión digital como para la versión impresa, están desaprovechando una oportunidad promocional. Y la razón es bastante obvia: Un libro en papel es de tamaño grande, (el estándar es 6x9 pulgadas) se puede por lo tanto ver el diseño en detalle, y no es muy importante si el nombre del autor está en letras pequeñas o cursivas, pues de todas maneras se distinguirá.

En la versión digital el libro se exhibe en un tamaño pequeño de manera que no siempre una cubierta que haya tenido éxito en el formato de papel puede tenerlo en digital, en algunas ocasiones la misma portada se aprecia confusa y hasta desagradable.

Las portadas para las versiones digitales deberían ser sencillas, claras, con el título en una fuente sencilla y elegante, al igual que el nombre del autor. Se toma más en cuenta la combinación de colores que los detalles, un solo detalle con la idea del argumento podría servir.

Para mediados de diciembre publicaré la versión en inglés de mi novela EL MANUSCRITO I El secreto - THE MANUSCRIPT I The Secret, y las portadas son diferentes para ambas versiones, digital y papel, aunque conservan los colores y la esencia del mensaje:
Versión impresa
En estos días he dejado un poco abandonado el blog porque estoy escribiendo mi nueva novela que tendrá por título EL RASTREADOR. Estoy tan entusiasmada que ya tengo la portada y apenas voy por el capítulo 12. Espero terminarla para principios del año próximo. Veamos.
Versión digital


Versión impresa


¡Hasta la próxima, amigos!



lunes, 3 de noviembre de 2014

Un caso insólito. Mi consejo: "Vive y deja vivir"

Causa tristeza ver que haya gente ocupándose de lo que uno hace y vomitando tanta maldad, en lugar de dedicarse a lo suyo. Tanto en Twitter como en Facebook tenemos la facultad de librarnos de las personas que nos desagradan bloqueándolas, así no tenemos que vernos obligados a ver lo que publican. De hecho a este sujeto lo bloqueé hace meses para que no sufriera tanto al verme en Twitter, pero hoy encontré un Tweet en mi time line enviado por un usuario con el link dirigido a su blog. Fue así como me enteré.

Algunas de las perlas que extraje de su larguísimo artículo: (Las frases en negritas son obra del autor del artículo en cuestión)

“Vaya por delante que no estamos en contra de que los autores o entidades promocionen sus libros en las redes sociales. De hecho, es lo normal, y nosotros también lo hacemos. El problema surge cuando determinados autores, casi siempre “indies” (en la forma de llegar al lector, pero ni de broma en el contenido de sus obras), usan estas plataformas como escaparate exclusivo e intrusivo de sus libros electrónicos.”

“O dicho de otra forma: que Blanca Miosi tuitee sobre sus creaciones nos parece respetable, pero que se retroalimente de hordas de escritores desesperados, endogámicos y monomaniacos (no sabemos si esa monomanía se la induce previamente o viene de serie), para que invadan las timelines del resto de los mortales a cambio de mencionarlos en la suya, ya es pasarse un poco de la raya.”

“Y esto viene a cuento porque ayer mismo nos llegó uno de estos tuits,  cuyo contenido rezaba algo así comodescubre a Blanca Miosi en tal web con tales libros, y nuestra paciencia llegó a su fin.  Respondimos a su autor, con ironía, que lo difícil sería no descubrirla cuando las menciones a la susodicha  se cuentan por centenas en nuestro perfil y en el de nuestros seguidores, cual infestación de hilillos de chapapote del Prestige."

“Pues bien, Blanca Miosi es, supuestamente, una prolífica autora sudamericana, de gran éxito en la plataforma de venta de eBooks de Amazon y otros servicios análogos (hemos dicho servicios, no retretes, entendednos bien), que ha publicado alguna que otra novela en editoriales tradicionales, posee una cándida sonrisa y un tiempo libre que para sí quisiera la cigarra de la fábula de Esopo, y se ha convertido en los últimos años en algo parecido a un gurú de escritores noveles desesperados por ver sus libros publicados, a quienes utiliza a su antojo como vía de promoción.”

“Leyendo por encima las sinopsis de sus obras apreciamos asimismo un patrón bien claro: todas ellas pisan sobre seguro y no se mueven ni un ápice de lo comercialmente establecido para así salir bien guapa en la foto de sus tan cacareados best-sellers”.
“Vamos, que probablemente los fans de los top ventas de supermercado estaréis encantados con ella, aunque nosotros jamás compraríamos sus libros porque nos fastidiaría bastante que, después de todo, sus burdas técnicas de spamming funcionaran; y porque hay muchas cosas en todo esto que no nos encajan, como, por ejemplo, que con lo caros que están los RT hoy en día la gente se desviva por laudar unos libros del todo intrascendentes, mientras que nadie haga lo propio con, pongamos por caso, Eduardo Mendoza, cuya solidez como escritor está por encima de toda duda.

“Blanca Miosi, sea quien sea, representa todo lo que en Cliffhanger nacimos para combatir: el narcisismo de los artistas autoproclamados; lo mimético de una literatura incapaz de hablar por sí misma; la excesiva importancia de las campañas de marketing, por cutres que sean; la tendencia a medir el  valor de un texto o autor por su número de followers”

Yo me pregunto qué mal podemos hacer los escritores para que personas como estas reaccionen de manera tan furiosa. Este sujeto no solo me tacha de escritora mediocre, oportunista, y de hecho da a entender que no tengo nada más que hacer que estar promocionando mis libros en Internet. Los que realmente me conocen saben que durante las mañanas y parte del día estoy poco en Twitter. En las noches estoy un rato más largo y procuro no olvidar a ningún autor de mi larga lista para promocionarlos, pero no es una obligación que lo hagan conmigo. De hecho hay varios que jamás me mencionan o se limitan a hacer un RT de mis anuncios y yo los sigo promocionando. Pero tampoco lo hago todos los días, pues tengo muchas cosas que hacer.

Investigué un poco y el autor del artículo no tiene nombre, solo usa un alias: Cilffhanger Publishig. Es dueño de una editorial del mismo nombre que ha publicado no sé si con éxito algunos libros, pero como podrán apreciar, hace muchos meses que no se hace presente en Twitter ni en su blog.

Queridos amigos, los que se sientan presionados por mí (si es que alguna vez he ejercido presión sobre alguien) o los que no quieran seguir promocionando mis libros, pueden dejar de hacerlo. Nunca he obligado a nadie ni he solicitado que me promocionen. Ni siquiera acostumbro etiquetar para que retuiteen mis avisos como veo que hacen algunos con demasiada insistencia, Yo hago mi trabajo y dejo que los demás hagan el suyo, porque promocionar es un trabajo, uno más que los escritores independientes hacemos para dar a conocer nuestros libros.

Yo siempre aconsejo que para evitar sentirse agobiados por enormes cantidades de avisos de las mismas personas, deben ampliar sus círculos, a medida que tengan más seguidores o sigan a una diversidad de personas, menos aglomeración de avisos iguales verán en su time line. Así todos tendremos oportunidad de utilizar las redes sociales sin mortificar a los seres delicados. Y para estos existe un botón en Twitter: Bloquear. Así solo verán lo que a ellos les gusta.

 ¡Hasta la próxima, amigos!