viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Cómo escoger el tema de una novela para que sea exitosa?

No hay duda de que el tema influye en la venta de un libro. En una conversación en Facebook surgida a partir de una encuesta que hizo Marlene Moleon referente a si era conveniente el intercambio de comentarios entre autores como factor de promoción de los libros, una de las respuestas hecha por Enrique Vélez (escritor y promotor) fue que no son tan importantes las reseñas o comentarios, ni siquiera el tema de la novela sino ser un buen vendedor (cito):

“Lo más curioso de todo es que realmente si lo que queremos con los reviews es que la novela se venda, no es escritor ni lector lo que necesitamos, sino un buen vendedor.”

¿Qué opinan ustedes?

Pero como en todo arte, la escritura no escapa a la subjetividad de los espectadores. Un texto que un autor puede calificar de maravilla, a cualquier lector podría parecerle soso.

Lo que acabo de decir está confirmado por mi último lanzamiento “Quién era Brian White”.  Según Enrique Vélez soy una buena vendedora, sin embargo esta vez a pesar de haber puesto en marcha algunas estrategias que no utilicé antes, como enviar un correo personal a todos mis fans (personas que me escriben cada vez que leen un libro mío para felicitarme o darme su opinión), logré llevar la novela a la lista de los más vendidos tanto en España como en Estados Unidos en menos de 48 horas, pero al cabo de un par de días desapareció de la lista. ¿El motivo?

Puede deberse a que lo compraron y no lo leyeron, de manera que no actuó el boca/oreja.

Lo compraron, lo leyeron y les pareció malo, por lo tanto no lo recomendaron.

Les pareció malo en comparación de mis otros libros que sí se venden a un ritmo regular.

¿Qué prueba esto?

Un libro puede estar bien escrito. Puede tener un tema que a nosotros nos parezca interesante, pero no por ello ni por más promoción que hagamos se venderá, porque no está dentro de los parámetros de interés o intelectuales de los lectores.

Yo había escrito siempre novelas de aventura, de guerra, de misterio y hasta de ciencia-fición, y el factor común era la intriga, el misterio y la acción. En ¿Quién era Brian White? Me introduje en el mundo interior de Blanca Miosi. ¿Y a quién rayos le interesa conocer mi mundo interior? Era lo que yo siempre había pensado, pero no hice caso de mi instinto y terminé publicando el libro, lo que me enseñó que más allá del hecho de que desee ser leída, si deseo vender libros debo escribir acerca de temas que sé que los lectores esperan de mí.

Para temas filosóficos existen muchos autores más conocidos con los que no podría competir porque tienen su nicho de lectores.

¿Quién era Brian White? Sin embargo no es tan profundo como me hubiera gustado, son solo simples pinceladas de pensamientos que me rondan, transformadas en la historia de un joven con todos los ingredientes de mis anteriores novelas: misterio, intriga, y en este caso agregué un componente más: amor. Apasionado, loco, ciego. Pero no resultó. Las personas que lo leyeron dejaron comentarios positivos en Amazon pero más bien creo que lo hicieron por tratarse de mí, y porque son buenas personas.

De manera que, ¿qué se necesita para vender mucho? En pocas palabras:

Dar al público lector lo que espera de uno. Por eso mi próxima novela ya en marcha será: “El rastreador”. Espionaje, intriga, acción.

Pero no se equivoquen. No es que yo escriba a pedido del público porque de esa manera sé que venderé. Lo hago porque básicamente me encanta escribir ese tipo de novela, ¡disfruto haciéndolas y espero que los lectores también lo hagan al leerlas!


Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi

viernes, 12 de septiembre de 2014

¿Necesitas ayuda para publicar? ¡Ahora todo es más fácil!

Con los cambios que se han percibido desde que es posible que los escritores autoediten sus obras el mundo editorial ha cambiado ostensiblemente. Y es que en esta era tecnológica todo es rápido, ya no hay que esperar a que transcurran años para que una idea cuaje o se ponga en práctica. El mágico “clic” de la era Internet lo hace posible y lo que antes tomaba años hoy se puede realizar en unos quince minutos como mucho.

Obviamente me refiero a la autoedición. He hablado mucho del asunto, y los que están familiarizados con el uso de las redes, los registros en las páginas web, en los foros, en las redes sociales en general, probablemente consideren que todo el mundo lo puede hacer y no es así.  Muchas cosas se dan por hechas y ahora hasta los entes gubernamentales lo envían a uno a casa para en lugar de ellos darnos información, los sustituyamos por una página web en la que figuran una serie de comandos que no siempre coinciden con las instrucciones que nos dan en una hoja que supuestamente es un tutorial.  (Así se llaman ahora las instrucciones, lo aclaro para quienes aún no lo sepan)

Ayer fui a actualizar mis datos del Registro de Información Fiscal y después de hacer una cola y esperar para ser atendida, una amable joven me señaló en una pantalla lo que tenía que hacer para actualizar yo misma mis datos ingresando un Nick y una clave.  Al llegar a casa lo hice no sin antes averiguar por mi cuenta cómo rayos se llamaba la página, y cuáles eran los pasos a seguir porque los que ella me dio en una nota no eran efectivos.

Asimismo hay muchos escritores que de Internet lo único que saben -y de manera precaria-, es entrar a su correo electrónico y cuando mucho, a Facebook. Jamás han comprado en Amazon, y si lo han hecho se sienten incapaces de publicar sus libros por sí mismos en ese sitio, a pesar de que las instrucciones son sencillas y muy claras.

Tomando en cuenta estos detalles ha surgido una nueva clase editorial: la que sirve de apoyo al escritor que desea subir sus libros a plataformas como Amazon o Smashwords, esta última es la súper plataforma, una distribuidora a través de la cual los libros se venden en IBooks, Barnes & Nobles, Kobo, Overdrive, Scribd, Flipkard, Baker & Taylor, etc. Cuyas regalías oscilan entre 60% si son estas tiendas o el 85% si se venden directamente por Smashwords.

Estas nuevas editoriales se especializan en dar servicios, asesoría, promoción y distribución, voy a mencionar a algunas que conozco a través de los contactos que hemos hecho en las redes sociales:

ERIGINAL BOOKS, Su directora es Marlene Moleon. Desde la ciudad de Miami, Florida ejerce una labor encomiable, hoy por hoy es la más conocida CEO (directora ejecutiva) de su propia editorial. Según sus palabras: “Es un agente de promoción cultural del siglo XXI en constante experimentación”. Marlene también es escritora, su novela “La isla de los pregones” quedó finalista en el Premio Azorin 2007, y su labor como promotora incansable la ha hecho parte indispensable de la comunidad de escritores hispanos aunque es bilingüe y su editorial publica en ambos idiomas.

EL BLOG DE ALEXIA JORQUES, desde España Alexia Jorques presta servicios de corrección ortotipográfica y de estilo, maquetación para formatos digitales e impresos; también de diseño de portadas, he visto las suyas y realmente son muy hermosas.

PUBLICA TU LIBRO PUBLICA TU SUEÑO,  lo encabeza Enrique Vélez Rosas desde Venezuela, y aquí algo muy importante dada la especial situación de nuestro país, es posible pagar sus servicios también en moneda local. Ofrece los servicios de corrección, maquetación, diseño de portadas y para quienes necesiten ayuda para subir sus libros a Amazon, su empresa lo hace, además de prestar asesoría para quienes vivan en países que estén bajo tratados en relación al pago de impuestos con los Estados Unidos. Algo en lo que pocos se fijan pero que a la larga puede ser una importante fuente adicional de ingresos.

VALORA Y CORRIGE, de Vivian Stusser. Escritora de género erótico, profesora en la Academia de Escritores, Vivian trabajó varios años como evaluadora y correctora de originales en la editorial Planeta de Venezuela.

FRANCISCO GIJÓN, escritor y divulgador de historia con múltiples libros publicados. Ofrece sus servicios de análisis de la obra y su viabilidad, corrección estilística e informe. (Hice uso de sus servicios y me consta que es bueno)

ROCÍO CASTRILLO, periodista y escritora, trabaja como correctora de artículos y discursos, también es escritora y tiene dos novelas en su haber: "Una mansión en Praga" y "Ellas y el sexo".

ERNESTO VALDES, cubano de nacimiento, vive en República Dominicana. Es un artista gráfico, ha diseñado muchas portadas para la mayoría de escritores que conozco. Sus trabajos son excelentes y sus precios inigualables. Pueden ver una muestra de ellos aquí.

Por último: si tienen dudas o requieren de apoyo adicional solo tecleen las palabras mágicas en Google: "Editoriales que prestan servicios para subir obras a Amazon".

Los autores independientes cada vez tienen más apoyo de estas pequeñas empresas especializadas que pueden ayudarlos a publicar y a corregir sus trabajos. Pero hay algo que debería quedar muy claro: escritores hay muchos, dentro de ellos destacarán algunos. Otros tendrán ideas magníficas pero pésimamente escritas. Para éstos aconsejaría un “negro literario”. A veces no es posible corregir una obra sin partir de cero desde el principio, cuando ese es el caso, es preferible que otro sea quien lleve a cabo la labor de escritura, de lo contrario podría quedar la corrección peor que el original, pues no hay peor cosa que una novela a la que se le noten los parches.

Digo esto porque estamos en una época en la que cualquiera puede publicar, ya que no es necesario ser escritor para hacerlo.  Respetemos el oficio evitando publicar cualquier cosa y si lo que desean es publicar a toda costa una biografía o algo que piensen que el mundo no debería perderse, contraten los servicios de un “negro” o un “fantasma” literario. El resultado podría ser muy bueno.

¡Hasta la próxima, amigos!

Blanca Miosi

domingo, 7 de septiembre de 2014

"Ahora sí me siento escritor" ¿Firmaste con una editorial?

Los escritores estamos viviendo una época que será recordada en los próximos años como el boom de los independientes, o el de la Generación Kindle, si prefieren identificarla con la marca que fue la pionera.  Recuerdo que hace un par de años se dio una discusión acerca de quién había inventado el nombre. Que yo recuerde surgió de una conversación que tuvimos por Twitter varios escritores, y fue Esteban Navarro quien acuñó el nombre. Esteban es un exitoso escritor con varias novelas publicadas. Empezó autoeditando en Amazon y fue seleccionado por una editorial, así como viene ocurriendo desde que esta plataforma se convirtió en terreno fértil para los cazatalentos.

Al principio el reclutamiento de los autores que figuraban en las listas de los más vendidos fue copioso. Algunos de ellos siguieron destacando y otros desaparecieron de Amazon pero al menos tuvieron el privilegio de haber sido fichados por una editorial.  Después las editoriales se volvieron más selectivas; solo fichaban a los que consideraban podrían convertirse en unos verdaderos bestsellers.

No sé si todos estarán satisfechos del paso que dieron, me consta que algunos escritores no obtuvieron lo que deseaban o lo que esperaban, es decir, dejar de promocionar sus libros para dedicarse en exclusiva a escribir, pero en el fondo creo que firmar con una editorial les supuso una reafirmación como escritores.

Pero los tiempos en esta época tecnológica son cortos, al menos es la sensación que tengo. Todo ocurre demasiado rápido y cuando menos lo esperamos ya las cosas han cambiado. ¿Por qué lo digo? Porque hoy en día decir que si no se firma con una editorial no se es un escritor “de los de verdad” podría oírse petulante. Hay buenos escritores que por motivos de mercadeo no son captados por las editoriales, que en su mayoría trabajan más como una empresa que como un apoyo al escritor. Sé de muchos autores que no tienen un ápice de talento y publican bajo sellos editoriales, pero escriben historietas que le gusta leer a la masa.  Y otros que escriben como los dioses y sus libros no son tomados en cuenta porque precisamente son demasiado buenos. Y ya sabemos cómo es el lector promedio, de otra forma no se explicaría cómo es posible que por ejemplo, en una feria de libros, los clientes (no voy a llamarlos lectores) hagan filas interminables para obtener una firma de un personaje de farándula.

Escribo este artículo porque leí con tristeza cómo un autor se autocalificada “ahora sí” como escritor después de haber firmado contrato con una editorial.  No es la mejor manera de empezar, pero no voy a echar por tierra sus expectativas, cada quién tiene el derecho de pasar por sus propias experiencias así como lo hicimos todos. Y conste que no lo digo porque no publico por editorial, que sí lo hago. Es más, empecé publicando por editoriales. Hoy me encuentro cómoda tal como estoy, en ambos mundos, y me siento orgullosa de ser autoeditada. Sé que nadie moverá mis libros mejor que yo. Si algo hemos aprendido los escritores es que nuestro trabajo no termina al poner la última letra en un manuscrito, y eso nos ha hecho fuertes, hemos aprendido mucho y comprendemos mejor a los lectores y el mercado.

Así que aquellos que no han obtenido un contrato editorial no se desanimen, ¡son libres! No siempre perder la libertad es la mejor opción.

¡Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi



lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Tienes una estrategia para vender tus libros?

Ahora que tenemos la facilidad de publicar libros en cualquiera de las plataformas que tienen el servicio, ese punto dejó de ser un problema. Los autores independientes que realmente desean destacar cuidan más que nunca la presentación; las portadas son más profesionales, la maquetación bien cuidada, pocas novelas se suben sin su debida Tabla de Contenidos, y en general el aspecto de las obras tienen un acabado más profesional.  Hoy el principal problema consiste en saber venderlas. O lo que es igual: darlas a conocer al grueso del público que diariamente se suma a la lectura digital.

Las tablets y lectores electrónicos además del ya conocido y pionero Kindle son comprados cada vez por más personas ávidas de las novedades, y en países donde la oferta de libros es escasa y costosa, tener un lector electrónico es un gran ahorro porque pueden conseguirse toda clase de libros a precios de ganga. De manera que si bien la oferta de libros ha crecido, al mismo tiempo ha aumentado la demanda. Los que publicamos de manera digital no podemos quejarnos. Pero entonces surge el principal escollo: ¿cómo se venden los libros? Especialmente si nadie conoce al autor y mucho menos la obra que ofrece.

Y aquí debo hacer la pregunta que se haría Jeff Bezos: How?

En una de las pocas entrevistas concedidas por él le preguntaron cuál era el secreto para ser el emprendedor más importante de estos tiempos. Si tomamos en cuenta que el señor Bezos es considerado como el CEO N°1 del mundo, según la revista Forbes, debemos de pensar que su planteamiento tiene razón.  Las tres preguntas que él dice que lo llevaron al éxito son: How? What? Who? (¿Cómo? ¿Qué? ¿Quién?)

Y como nosotros no estamos persiguiendo formar una multinacional que venda toda clase de artículos, dirigiré estas tres preguntas hacia el mercado que nos interesa: los libros.

How? ¿Cómo hago para vender mis libros? Si tenemos a la mano las redes sociales lo más sensato es que hagamos uso de ellas, cuanto más si son gratuitas. ¿De qué manera? Utilizando la imaginación, haciendo buenas presentaciones, sea en Facebook, Twitter, Google +, Pinterest, Instagram, Linkedin. Evitemos ser demasiado repetitivos, lacónicos, seamos creativos, aprendamos a hacer hermosas imágenes que llamen la atención y piquen la curiosidad de nuestros probables lectores, y no nos restrinjamos a nuestros libros únicamente, seamos abiertos, colaboradores, practiquemos la bondad y la cordialidad, ¡es tan agradable saber que ayudamos a otros a conseguir sus sueños!

What? ¿Qué oportunidades existen? ¿Qué público es al que tengo que dirigir mis libros? En pocas palabras: planificar la estrategia. Dónde ofrecer, ¿qué proyectos tienen en el futuro, escribir un solo libro? ¿Escribir muchos libros? Y las respuestas vienen solas: Debemos planificar lo que haremos para vender mejor y llegar a la mayor cantidad de público posible utilizando los recursos que tenemos a mano: Reseñas, entrevistas, abrir grupos en Facebook, participar en programas de radio, hacer amistades con otros escritores, ayudarlos para que nos ayuden… y seguir escribiendo libros, pues cuantos más tengan más oportunidad de vender tendrán.

Y por último, Who? Esta es la más importante según mi modo de ver las cosas. ¿Con quiénes debemos asociarnos? En el caso de Bezos él se rodea del mejor personal posible. En el nuestro no podrá ser así pues no tenemos empleados, pero podemos asociarnos o formar alianzas con los mejores del medio. Los que más presencia tienen en la red, los que más seguidores tienen de manera que nuestros Tweets o avisos no se pierdan en el anonimato de treinta o cuarenta personas sino que lleguen a treinta mil cuarenta mil, un millón de almas.

Y todavía existe algo más que considero de suma importancia: la actitud. No se puede tener una actitud derrotista antes de empezar. Ni ser negativo, ni pensar que el mundo está en contra. Veo con sorpresa que muchas veces escritores inteligentes siempre encuentran pretextos para no ocuparse de la promoción de sus libros, lo que puede ser también inseguridad de su parte, pues si los promocionan y aún así no venden tal vez es porque sus libros no son tan buenos como piensan.

Pero también existe otro factor: No todos los libros son para todo tipo de lectores. Estemos claros en algo, y es que lo que más vende es la novela, y dentro de los géneros el que se lleva la palma es el romántico, ¡bien por ellos! Ocupan casi que de inmediato los primeros lugares de las listas, seguidos por los thrillers y las novelas históricas.  Así que si van a planificar estrategias tengan en cuenta qué es lo que más se vende. Existen libros exquisitos que no son del agrado del grueso del público, y mientras el escritor siga en esa línea lo más probable es que mantenga un grupo de escritores selectos fieles a su literatura, pero la gran mayoría lo ignorará.

Es la respuesta a la pregunta que se hacen tantos buenos escritores: ¿Por qué no se venden mis libros? Tal vez porque son demasiado buenos, y vamos a estar claros, los buenos libros requieren de buenos lectores.

Y esto es todo por hoy, ¡hasta la próxima, amigos!

Wobi: El secreto de Jeff Bezos

martes, 12 de agosto de 2014

¿Podría ser buena la piratería para los autores?

Cuando los ingresos de la industria de la música cayeron en picado debido a la introducción de los MP3, muchos escritores empezaron a preocuparse. Mientras que los músicos disponen de fuentes de ingresos alternativas, como las giras y el merchandising, los escritores en general solo tienen una: sus palabras. Ni siquiera Stephen King o J.K. Rowling llenarían un estadio para una lectura, y tanto la mayoría de los autores que ocupan un lugar intermedio en las listas de éxitos como los escritores noveles ya pueden considerarse afortunados si el número de asistentes a un acto gratuito en una librería es mínimamente aceptable.
Las medidas de la industria editorial para combatir la piratería no han servido más que para ahuyentar a los clientes dispuestos a pagar. Si bien no apruebo la piratería, sí creo que los autores necesitan replantearse sus creencias sobre esta cuestión.

La piratería: un tributo al éxito
En primer lugar la piratería casi puede considerarse un tributo al éxito. A los escritores que no venden más que un puñado de libros al mes en general no los piratean. ¿Por qué los hackers habrían de tomarse la molestia? Son los autores de los libros populares  los que salen en las listas de éxitos de ventas— los que están en el punto de la mira.
Mark Coker, fundador de Smashwords, insiste en que todas las obras vendidas en su página están libres de DRM. La mayor amenaza a la que se enfrenta un escritor no es la piratería, sino la oscuridad. Cualquier cosa que haga que una obra sea menos accesible y menos placentera la vuelve oscura.
Coker identifica a dos clases de piratas: los «sinvergüenzas y agarrados que nunca pagarán por nada… [Y] no representan una pérdida en ventas»,  y quienes se sienten justificados cuando piratean obras porque solo están disponibles en determinados formatos, el precio es demasiado elevado o no se venden en su territorio. Este segundo grupo sí representa algunas pérdidas en ventas.
Con el primer grupo no hay nada que hacer, pero los escritores necesitan plantearse cómo hacer frente al segundo. Mark Coker señala que «la piratería es un indicio de que existe una demanda de tu obra»: demanda que sólo satisfacen los piratas porque tú no has sabido conseguir que la compra fuera preferible a la piratería.
La manera de combatir la piratería es ofreciendo comodidad y buen precio. Tu obra debe estar disponible en todos los formatos, para que pueda leerse en cualquier libro electrónico y debe venderla el mayor número de minoristas; debe estar libre de DMR, sin restricciones territoriales, y el precio debe ser justo a fin de que los clientes tengan menos incentivos para robarlas.

Neil Gaiman, Joe Konrath y la piratería
El autor de éxito internacional Neil Gaiman antes se oponía radicalmente a la piratería, pero ha cambiado de opinión desde que se dio cuenta de dos cosas. En los países donde se pirateaba su obra, sus ventas subían. Convenció a su editor para que le permitiera colgar su novela American Gods, que seguía vendiéndose bien, en su página web para que cualquiera pudiera descargarla y compartirla. Las ventas de todos sus libros aumentaron un 300 por ciento.
Gaiman sostiene asimismo que los autores ya no pierden ventas a través de la piratería. Al final de cada una de sus lecturas pregunta a los asistentes cómo descubrieron a sus escritores preferidos. Según sus cálculos, solo entre un cinco y un diez por ciento compró realmente el libro; el resto accedió a él porque se los prestaron o se lo regalaron. Llegó, pues, a la conclusión de que la piratería en realidad es «gente que presta libros» y equivale a publicidad gratuita.
Joe Konrath tiene opiniones parecidas pero entiende por qué muchos escritores temen a la piratería. Para poner a prueba sus teorías, Konrath decidió llevar a cabo un experimento. Colgó un libro gratuito en su página web el mismo que se vendía en Amazon por 1,99 dólares— e invitó a los piratas a descargarlo en un post de su blog llamado «Roba este libro electrónico». A continuación les pidió que lo colgaran en todas las páginas web que comparten archivos. No solo aumentaron sus ventas en general, sino también las de ese libro, ¡incluso a pesar de que Konrath subió el precio de la edición de Amazon en un dólar en medio de todo el proceso!

Lo que acaban de leer arriba es copia fiel del libro ahora traducido al español Digitalízate- Cómo autoeditar y por  qué de David Gaughran, un exitoso escritor irlandés que autoedita sus libros y los publica en todas las plataformas digitales.
Escucho con frecuencia que algunos escritores que se autoeditan se quejan de la piratería. Exponen como trofeos los lugares y publican las miles de descargas piratas de sus libros. Creo que en el fondo lo hacen por la satisfacción de saber que sus libros interesan. Estoy de acuerdo con David Gaughran. Lo peor que le puede suceder a un escritor es ser ignorado, así que si son pirateados, un mal necesario e imposible de combatir, ¡alégrense! Es la mejor manera de esparcir el boca-oreja, y si tu libro gustó, con seguridad se regará la noticia.
Yo nunca me he preocupado de visitar los sitios de piratas. Ni siquiera sé cuánto me piratean, en todo caso, me hacen un gran favor, pues mis libros se venden.
¡Hasta la próxima, amigos!

Blanca Miosi

Fuente: http://www.amazon.com/dp/B00M3CELNA/?tag=lesgedi-20 "Digitalízate - Cómo autoeditar y por qué", uno de los mejores libros acerca de la autoedición que he leído.

viernes, 25 de julio de 2014

¿Tienes temor de publicar como independiente?

Mucho se habla de lo positivo o de lo negativo de publicar a través de una editorial, pero la mayoría de escritores que opinan lo hacen desde su perspectiva, algunos solo han publicado por editoriales, otros lo han hecho como independientes, otros son “híbridos”, también los hay quienes publicaron por su cuenta en Amazon y después firmaron con una editorial y no les fue bien, o aquellos que publicaron por editorial y les fue muy bien. Y no debo dejar fuera a los que publican de manera independiente y les va extraordinariamente bien. O extraordinariamente mal.

Yo opinaré desde mi punto de vista: como escritora que empezó publicando por editorial, también como independiente. Como indie que vende de manera regular. Como escritora fichada por editorial debido al éxito de algunos de mis libros, pero sobre todo lo haré como independiente satisfecha por el rumbo que ha tomado mi carrera.

Existe de todo. Estamos viviendo una época con facilidades nunca vistas. También el público lector ha cambiado la percepción acerca de la literatura, tal vez porque la televisión es la principal influencia en la vida cotidiana o la revolución que ha sufrido el mundo de los libros con la lectura digital llegó para quedarse. Todo influye. Los tiempos cambian, la música, la vida misma.

Hoy cualquiera puede publicar un libro, hacerlo ha dejado de ser un problema. Ahora el asunto que crece en importancia es venderlo. Hay quienes piensan que si es una editorial la que se ocupa del libro lo hará de manera profesional y no tendrán que ocupar su tiempo en promocionarlo sino en escribir. Craso error. Las editoriales no atraviesan por su mejor momento. Y si antes, en el 2007 o 2008, sí lo estaban y tampoco se ocupaban de promocionar libros de escritores noveles, hoy con mayor razón no podrían hacerlo.

La inmensa ola de escritores independientes crece. Cada vez hay más libros, y los autores a falta de dinero hacen uso de la creatividad para venderlos. Un fenómeno que jamás se había visto; exceptuando algunos momentos puntuales en la historia en la que un grupo reducido de escritores se ayudaba mutuamente en el sentido de leerse, discutir, probablemente opinar y hasta recomendar agencias literarias o editoriales, hoy vemos grupos masivos de escritores que en un acuerdo tácito se promocionan unos a otros, porque son conscientes de que en la unión está la fuerza.

Lo hacen por varios medios gratuitos y disponibles para cualquiera que posea un ordenador (computadora, PC), y tenga acceso a Internet. El acuerdo es de tal magnitud que puedo ver cómo autores de Reino Unido publicitan a otros de Estados Unidos, o escritores de Australia promocionan a venezolanos. Sin apenas conocerse se solidarizan intercambiando todo tipo de información, publicidad y recomendaciones.

Hay blogs que día y noche postean los títulos de libros de todas partes del mundo, y los que están en un continente recomiendan los libros en el continente vecino a las horas en que aquellos duermen. Ya el huso horario no es una barrera. Internet facilita la tarea. Un periódico en Cancún publica artículos de escritores de España, Australia, Canadá, Argentina… Facebook aglutina a miles de grupos de escritores en todos los idiomas, Twitter esparce los nombres de los autores en cada rincón del planeta, Google Plus, Pinterest, Tumblr, Youtube, estas últimas propagadoras de vídeos, en las que escritores pueden grabar las presentaciones de sus libros, hablar de ellos, o hablar de los libros de otros, Linkedin se ha convertido en una red social más, y pare de contar.

Con tantas herramientas ¿qué pueden ofrecer las editoriales? ¿Entrevistas? ¿Presentaciones? ¿La grabación de un vídeo promocional? ¿La distribución internacional? Todo eso ya lo tienen los autores independientes, de manera que es cada vez menos necesaria la participación editorial en la promoción de libros. No solo es innecesaria, se corrobora que es inexistente.

Sin embargo siempre habrá un sector de autores que por alguna razón querrá vender sus derechos. Yo también lo haría si el anticipo fuese lo equivalente a lo que ganase en el mismo lapso de tiempo vendiendo por Amazon. Si el contrato durase ocho años, que me paguen lo equivalente. Pero será difícil, por no decir imposible. Lo más que llegan a ofrecer es un anticipo de 6.000 euros, hasta 10.000, lo cual no cubre ni un trimestre de ventas por el gigante de Bezos. Y hablo de autores que venden de manera regular, no de los que sobrepasan cantidades como los 10.000 o 20.000 dólares mensuales, que los hay y bastantes. Cualquiera que ocupe el top 100 general de Amazon.com en inglés percibirá una cantidad similar, y si ocupa los primeros lugares, tengan la seguridad de que ganará muchísimo más. ¡Pero hay quienes ceden sus derechos a las editoriales, gratis!, en espera de recibir al año las ganancias que le corresponden, lo que muchas veces no ocurre por varios motivos: "No vendió lo suficiente", es el principal.

Hoy en día se puede vivir de la escritura, la diferencia es que es un trabajo nunca mejor dicho: de tiempo completo. El escritor debe saber venderse y vender sus libros. En primer lugar no tener uno solo. Como mínimo debe tener siete u ocho. Y si son sagas mejor, especialmente las que tienen principio y fin en cada libro pero que conservan un hilo conductor que hará que el lector desee comprar la que sigue. Por eso creo que la influencia del cine y la televisión es crucial.

Los lectores no son tan exigentes en tanto la historia sea buena y los haga evadirse, tan es así que libros excepcionales escritos por plumas privilegiadas venden mucho menos que las novelas románticas o de acción, misterio, policiales o de aventura. Pero esto no es ahora, siempre ha sido así. Es decir, la calidad de los lectores no tiene que ver con el hecho de que hoy en día exista la publicación digital y no lo digo en sentido peyorativo. Yo me considero una lectora promedio, prefiero lectura de evasión que leer La odisea de Homero. Eso no quita que de vez en cuando lea a los clásicos.

Eso lo saben las editoriales y es el motivo por el que fichen a autores de estos géneros. El problema surge cuando los escritores después de firmar se cruzan de brazos y dejan de promocionar sus libros. No han comprendido que la firma incluye al escritor, junto a su libro. Es decir: El escritor debe seguir trabajando pero esta vez para la editorial a cambio de un menor porcentaje que cuando lo hacía para él solo.

¿Triunfan todos los independientes? No. Obviamente. Así como tampoco lo hacen todos los que publicaron por editorial. Estos últimos se dieron el gusto de ver su libro en muchas librerías y a veces sin traspasar fronteras, pero nada más. Algunos miran por encima del hombro a los independientes como si fuesen de segunda categoría, pero lo cierto es que si a ver vamos, uno que va por libre vende mucho más que un editado. Y es lo que interesa. Llegar a más gente. Porque uno escribe para ser leído.

Creo que ya es tiempo de que unos dejen de ver a los otros como superiores. Que no lo son. He leído verdaderas maravillas de autores indies. También he leído bazofias. Pero del otro lado también las hay y por montones.

En resumen, creo que todo autor debería tratar por lo menos una vez en la vida de publicar por su cuenta. Es como probarse a sí mismo. Que no les dé temor. No tengan miedo de enfrentarse a los lectores, son los que darán su veredicto. Y algunos pueden ser peores que el peor crítico literario. No teman competir, todos los independientes nos hemos lanzado a esas aguas pantanosas de Amazon y nos hemos probado a nosotros mismos. No nos critiquen, demuestren que también son capaces.

Y si prefieren libros en papel, también es posible publicarlos siendo independiente. Casi todos los que vendemos por Amazon lo hacemos en ambas versiones y la distribución es global.

¡Hasta la próxima, amigos!

jueves, 17 de julio de 2014

5 razones por las que deberíamos darle aún más a la tecla en Twitter.

Traigo estos cinco interesantes tips copiados de La Pocima Marketing:

Pese a que su crecimiento anda algo estancado últimamente, nadie puede negar que Twitter ha cambiado radicalmente la manera de comunicarnos, de informarnos e incluso de ver la televisión, para la que la famosa red de microblogging se ha convertido en una suerte de hermana siamesa.

Según un reciente estudio de la consultora Sysomos, España se cuela en el Top 10 de los países más tuiteros del mundo aferrándose a la novena posición. Los españoles no somos ni mucho menos alérgicos a la red social del pajarito, pero a nuestra relación con ella le falta aún algo más pasión.

A continuación, y de la mano de la publicación alemana especializada en tecnología T3N, enumeramos 5 razones por la que debería convertir el cariño que muy probablemente tiene ya a Twitter en auténtico frenesí:

1. Todos tenemos intereses
En Twitter, a diferencia de en Facebook, no seguimos a las personas por criterios de amistad sino porque compartimos con ellas intereses comunes. Si en Facebook nuestro círculo de amistades está integrado por aquellas personas con las que fuimos al colegio, en Twitter ese círculo lo componen personas que nos gustaría que hubieran sido nuestros amigos en el colegio. Da igual los temas que nos interesen en Twitter (el deporte, la política, el cine o las celebridades), en la red social del pajarito tendremos siempre la oportunidad de darnos un auténtico baño de sabiduría en temas de lo más variopintos.

2. Es posible hacer networking sin echar mano de motivos concretos
En redes sociales como LinkedIn para seguir a determinadas personas necesitamos apoyarnos en algún tipo de excusa. En Twitter no es necesario tener nexos en el mundo real con las personas que queremos seguir. Si nos gustan sus tuits, las seguimos y si resulta que a ellas también les gustan nuestros mensajes, probablemente también nos seguirán. Así de fácil. Además, el networking se inicia, pero nunca termina en Twitter, donde descubrimos constantemente nuevas personas y temas de nuestro interés.

3. Si no queremos compartir nada en público, también podemos utilizar Twitter
Twitter es también una red social apta para aquellas personas más celosas de su privacidad. El usuario tiene la posibilidad de proteger sus tuits y que estos sean sólo accesibles para determinados seguidores. Además, es posible asimismo “esconder” nuestros tuits al todopoderoso e indiscreto Google.

4. Ver la televisión es más divertido con Twitter
Gracias a los hasthtags que promueven hoy por hoy prácticamente todos los programas de televisión, es posible comentar en vivo con otros usuarios lo que acontece en la pequeña pantalla. Que Twitter y la televisión hacen muy buenas migas está quedando demostrado a la perfección en el Mundial de Fútbol de Brasil, donde la red social del pajarito está batiendo todos los récords espoleada por la pequeña pantalla.

5. Las empresas son sorprendentemente rápidas escuchando al cliente en Twitter
Mientras que en otros canales a las quejas que los clientes formulan a las empresas les terminan saliendo en muchos casos telarañas, en Twitter las marcas se muestran sorprendentemente veloces atendiendo al consumidor a sabiendas de que el silencio puede tornarse en una auténtica “shitstorm”.

Fuente: www.lapocima.es http://goo.gl/gFwQW

Hasta la próxima, amigos!

domingo, 13 de julio de 2014

AMANDA, leída por María José Feria Ruiz ¡Muchas gracias!


María José Feria Ruiz
AMANDA es una novela corta que publiqué hace unos meses, se está vendiendo bastante bien en Amazon. Es un libro modesto en páginas y creo que no va dirigido a toda clase de público, sin embargo me he llevado buenas sorpresas con él. Copio y pego aquí un comentario por demás sobresaliente que me ha conmovido de la doctora en filología hispánica María José Feria Ruiz. Aclaro que no la conocía, su presencia en mi vida fue a través de mis novelas, como tantos amigos que las letras me han traído.

AMANDA, una magnífica novela de Blanca Miosi. 

OH, FORTUNA !!!


¿Y tú …. Con qué sueñas?
Estoy buscando un libro. Veo AMANDA, un sugerente nombre de mujer. He leído bellísimos párrafos y me pregunto por qué este libro no está tan concurrido; acaso posee algún oscuro sortilegio que desconozco, a qué le teme entonces, la gente? Me acerco sin caer en la cuenta de que no soy yo quien lo elige, es el propio libro el que me escoge. “Todo viene a nosotros por algo “.
Amanda, en vano vino a tentarme, salí ilesa porque nada aspiro ni deseo; amarla tampoco puedo. Se aleja y … elige a Raúl.
Que nadie se engañe, AMANDA es una brevísima historia que encierra lo más grandioso y profundo de los valores universales. Es una admirable síntesis del amplio despliegue de la literatura de Goethe, que penetra suavemente en el espíritu de quien la lea.
Sólo una brillante inteligencia podría realizar tal prodigio.
Los libros de Blanca Miosi me conducen siempre hacia lo extraordinario y lo mágico. En esta ocasión recreará la obra de Fausto, donde el enigma, ocultismo y la magia, estarán en conexión con la música que suena imperecedera durante casi toda la novela.
“La música refleja estados de ánimo, a la vez que los provoca, dejando uno muy especial en cada persona “.
Amanda es … una mujer atractiva!!
Amanda es … una dama !!
Amanda es … misteriosa !!
¿Quién era Amanda realmente?
Amanda es mujer, y no. Nunca la verás llorar, quizás estremecerse, disimular y vencer su desilusión. Parece condenada a vagar. Es su sino, conquistar ofreciendo a los hombres cuanto desean obtener, haciendo que sus deseos se conviertan en realidad. Pero todo tiene un precio. No es un regalo, es un trueque; una extraña fórmula. Y una vez se cierra el pacto, tiene lugar la aventura. Es una mujer o un objeto que no puedes atrapar. Es la suerte la que te atrapa a ti. “ Ella lo había escogido a él … Él había caído en su trampa como un conejo …”
Esta bella novela comienza con Raúl, un hombre que tiene una gran insatisfacción con la vida, situándolo en el final de una fascinante proyección cinematográfica en blanco y negro, narrada pausadamente, con un profundo carácter psicológico.

Raúl es el más común de los mortales, débil de espíritu e incapaz de ser feliz. No le importa la felicidad, sino la trascendencia; es decir, la superioridad en cualquiera de sus aspectos, y la inmortalidad. “Él no esperaba nada del amor y mucho menos buscaba la felicidad”.
El protagonista, anhelante, deambula entre las sombras del cine, de la noche, y de su alma; hasta su encuentro “fortuito” con Amanda. A Raúl sólo le interesan sus propios beneficios y aceptará el acuerdo. Todos lo aceptan. Desencadena con Amanda una pasión irrefrenable, un sendero de seducción y prosperidad económica. Empieza poco a poco, a elevarse con una energía y una suerte casi mágica, antes desconocida y absolutamente deliciosa. Tiene un acercamiento lo más parecido a la felicidad efímera. Imagina que podría duplicar o triplicar lo que posee, igual que su poder y satisfacción. Parece complicado, pero en realidad no lo es. Sólo debía usar su voluntad para cambiar todo en su vida.
Raúl no es capaz de ser feliz, porque hay que ser honrado, no egoísta con las personas que te importan, como los amigos que dan belleza a nuestras vidas y nos ayudan. Se quedará absolutamente solo!!
Veremos al protagonista, descender peldaño a peldaño en un sufrimiento total de tragedia y de angustia. No existe la esperanza para él, y lo acompañamos en su descenso a los infiernos, al mundo de las sombras y las tinieblas, a los más profundos abismos de la tierra. Raúl toca fondo. “…Por primera vez era consciente. Su escalera había terminado, había llegado al fondo, pisaba tierra y no tenía nada que perder …”

No existe ascenso ni fuerzas para iniciar una nueva vida, por eso opta por la resignación. Regresa al estado caótico del que emergió, pero nunca estuvo más lúcido que ahora, cuando le envuelven las sombras. Sucumbe ante la inútil búsqueda de la trascendencia que sólo lleva a la autodestrucción. El alma hay que dejarla en paz.
AMANDA es un gran libro al que accedí sin reservas. Encarna una filosofía y un mensaje de profundo significado. Es muy creativo y te hace reflexionar; junto al Fausto, será una novela que estará siempre vigente. Es una historia cargada de dramatismo y espiritualidad, muy vinculada a lo exotérico.
El mundo de la magia no es un mundo cerrado, por eso es una novela cíclica, envolvente, circular y en cierta manera ….INFINITA !!
OH, FORTUNA !!
Me permito la libertad de incluir esta sinfonía que se cita en el libro, y que a mí siempre me estremeció. Ahora me traerá recuerdos de Amanda y Raúl. (La autora de la reseña se refiere a Carmina Burana)
Blanca, eres la directora de una gran obra, va para ti mi más sincera ovación.
Bravo, Blanca !!!!

Enlace universal viewBook.at/Amanda para todas las tiendas Amazon.

domingo, 6 de julio de 2014

Buenos autores independientes: Jordi Díez

Jordi es un viajero empedernido,
gusta del turismo de aventura.
Conocí la literatura de Jordi Díez al leer su novela “El péndulo de Dios”. Empecé el libro con mucha curiosidad porque conocía al autor desde hacía un par de años y cuando todavía no habíamos entablado amistad visitaba su página Mis ÚltimasLecturas, en las que escribe con mucha propiedad su opinión de las novelas que va leyendo.

Un comentarista que se muestra escéptico ante la obra de un famoso merece todo mi respeto porque demuestra que no se deja arrastrar por modas o circunstancias externas a la hora de dar su opinión. No pude leer entonces “La virgen del Sol” porque no la encontraba en mi país, y no existía versión digital; había sido publicada por Ediciones B y la novela tuvo bastante éxito, llegó a vender más de treinta mil ejemplares, que en papel ya es mucho decir.

Así que apenas tuve oportunidad de leer a Jordi lo hice y así fue como empecé con “El péndulo de Dios”, que lanzó como escritor independiente en Amazon en versión digital.

No me defraudó. Y no porque "El péndulo de Dos" sea un género que me fascina, justamente por ese motivo tenía miedo de que la novela fuese una más de las tantas escritas acerca de temas tan repetitivos como asuntos relacionados con la iglesia, los templarios, las sociedades secretas, una secuela que dejó Dan Brown y que me gusta, ¡siempre y cuando sea escrita por él! Las copias me parecen odiosas y faltas de imaginación, aunque las editoriales y los escritores se aferren a las modas en su afán de que se les pegue aunque sea un poco del éxito de quien las inició.

Desde las primeras líneas supe que la novela me engancharía. Con frases cortas, precisas, bien construidas, la impecable manera de describir la acción, y la caracterización de los personajes en medio de una trama que nada tenía que envidiar a la de las novelas de los escritores famosos, fui entrando en ese mundo creado por Jordi, conociendo los secretos, develando junto con Cécil los enigmas que iban apareciendo y que yo como lectora descubría a la par que la novela avanzaba hasta llegar al final sobrecogedor.

Entonces apenas salió “La virgen del Sol” en edición digital la compré. No podía dejar pasar a un escritor de esta categoría. Ésta, su primera novela fue toda una revelación para mí. Escrita en otro ritmo, por una pluma reflexiva, inquietante, que me iba adentrando en la mente de un hombre que empezó con una tarea y en el devenir de la novela la fue transformado en otra, centrándose en su yo interior, en sus preguntas y necesidades, una tarea más trascendente desde todo punto de vista, Jordi terminó de conquistarme como lectora. Supe que a partir de allí leería todo lo que él publicase.

He leído sus cuentos “El reloj” y “Guaneró”, ambos impresionantes como todo lo que escribe. Un autor que sabe moverse en diferentes registros, y que es justamente lo que a mí me gusta. No me gusta encasillarme al escribir ni tampoco al leer.

Actualmente su novela  “El péndulo de Dios” está publicada también en inglés con el título “The Pendulum of God”.

Es para mí un placer tener el día de hoy en mi blog a Jordí Díez, quien al lado de otros escritores independientes (aunque Jordi en este momento tiene sus dos novelas bajo un sello editorial importante, publica por su cuenta en Amazon), forman un grupo selecto de autores que de ninguna manera deben pasar por debajo de la mesa.

Tengo a Jordi Díez al lado de Heberto Gamero, José Luis Palma, Rafael R. Costa de quienes hablé en posts pasados y entre otros autores de los que iré hablando más adelante.

Espero que esta pequeña semblanza capture la atención del público que busca buena lectura de escritores independientes.

¡Hasta la próxima, amigos!
Blanca Miosi

Blog personal de Jordi Díez: Aquí
Página WEB Aquí



viernes, 27 de junio de 2014

Ciclo Tres Ases de la literatura: Rafael R. Costa

Hoy viernes, día elegido para hablar de un escritor muy especial.

Como he dicho en entradas pasadas soy lectora desde pequeña, por mis manos pasaron toda clase de libros y sin haber llegado a ser una especialista en la materia, puedo decir que reconozco un libro cuando está escrito por alguien que va más allá del mero hecho de contar historias, del que no solo se fija en las reglas gramaticales o en la puntuación, sino que tiene la virtud de envolvernos con sus palabras y al mismo tiempo que nos enteramos de la trama de sus obras disfrutamos una enormidad con la forma de utilizarlas. Es verdad que el orden de los factores no altera el producto, pero en el caso de las letras puedo decir fehacientemente que sí. Sí lo altera, lo hace sublime.

Rafael R. Costa es un escritor que utiliza las mismas palabras que los demás escritores, sin embargo, el producto final posee la magia de las novelas que no se olvidan. Copio un extracto cualquiera de la primera novela que leí de él, “La interpretadora de sueños”:

“El 2 de octubre de 1919, un jueves, el cielo sobre Praga se mostraba hermoso pero muy violento: en esa época del año la temperatura variaba bruscamente, los mediodías parecían de primavera y los atardeceres auténticas avanzadillas del invierno más crudo; las nubes no dejaban de moverse a ojos vistas, parecían ir de aquí para allá desordenadamente en vez de trazar  recorridos rectos, además eran panzudas y negras, como exhaladas por una chimenea siniestra de fogón inagotable, y es que daba la sensación de que sobre la recién creada Checoslovaquia el rescoldo de la guerra no se hubiese apagado del todo y boqueara sus últimas y hediondas volutas. El propio aire era tan húmedo en las riberas del Moldava que la cara y la ropa se empapaban de agua sólo después de calar la piel y enfriar los huesos. A decir verdad no estaba asustada, pero sí precavida, por eso no se sobresaltó cuando al unísono estallaron las ochenta y tres campanas de las iglesias praguenses anunciando que eran las seis y media.”
Es probable que a cualquiera de nosotros escribir la descripción del clima nos hubiera resultado un reporte del tiempo. Aquí Rafael R. Costa da una muestra de su maestría: no solo nos hace sentir el frío que cala los huesos; también nos sitúa en una fecha determinada, nos dice que Checoslovaquia está recién creada, que acaba de terminar una guerra, que el personaje se encuentra a las riberas del río Moldava, que en la ciudad de Praga existen ochenta y tres iglesias ¡y que son las seis y media! Todo esto acompañado de una prosa impecable, hermosa, con unas metáforas que no resultan aburridas sino por el contrario, incitan a la lectura.

¿Y a que no saben que Rafael R. Costa es un escritor independiente? Como sus predecesores en este “trío de ases”, también es un escritor prolífico, finalista en el premio Planeta, poeta, dibujante, y de una personalidad a la que podría comparar con la de una tortuga. Su sensibilidad y humildad lo lleva a tomar su propio camino. Prefiere el anonimato a tener que convencer de que lo lean, anda un poco perdido en este mundo impredecible e insoslayable de las redes sociales, de manera que su adaptación a ellas es un poco como un milagro. Muchas veces me he preguntado cómo es que Rafael pudo llegar a Facebook o abrir una cuenta en Twitter. Después me enteré de que tiene un ángel que vela por él.

Un escritor de estas características no podía pasar inadvertido mucho tiempo. No al menos desde que existen las tan odiadas o amadas (según el punto de vista de cada cual) redes sociales. La editorial Planeta, para su sello Espasa, ¡le puso el ojo a la Georginas de “La “interpretadora de sueños” y con un cambio en la portada lanzará la novela por todo lo alto! Sin embargo en el extraño mundo amazónico sus novelas no se encuentra en las listas, ¿será que algo está fallando en la mente de los lectores? Siempre me he preguntado cómo autores de la talla de Rafael, José Luis palma o Heberto Gamero no venden tanto como otros cuyos títulos dejan muchísimo que desear. Parece que (con sus excepciones), lo que más vende es la lectura fácil, sin mayor compromiso, en la que todo termina color de rosa.

Pero me apetece dar a conocer un poco más a este prodigioso autor.  Es sabido que hay personas que vienen al mundo con ciertos designios, en este caso, Rafael llegó para quedarse, pues su llegada a la vida engañó a la muerte apenas a los minutos de nacido. Ya se asomaba sus dotes de creador de historias, cuando debajo de un membrillero en una tarde lluviosa de 1959 a su madre le empezaron los dolores de parto. Así, a orillas del río Huelva el pequeño Rafael escuchó el murmullo de las aguas y decidió que era el momento. Nació en la cama de la abuela materna, pero morado y sin respirar. Como la gente de los pueblos siempre tiene recursos, lo cogieron de los pies y le dieron golpes a lo largo de la columna vertebral. No sucedió nada. Le pincharon con una aguja desde la planta de los pies al cuello… y nada.  Dos personas se subieron a una cama y cogido de las extremidades lo dejaban caer de súbito varias veces sobre el colchón… y tampoco funcionó. Lo sumergieron alternativamente en baños de agua caliente y de agua fría y tampoco pareció dar resultado, entonces, dándolo por muerto se dedicaron a cuidar a su extenuada madre.

Alguien lo envolvió en una toalla y lo puso sobre la mesa del comedor, donde permanecían los hombres. A uno de ellos que estaba fumando se le ocurrió abrirle la boca y lanzar dentro una bocanada de humo, y ¡sucedió el milagro! Según cuentan los que vieron el prodigio, el pequeño Rafael empezó a mover las piernas como si fuese un ciclista y movió los brazos como un boxeador, tosió y escupió una bola de coágulo. Así fue su entrada al mundo. Según él dice: "murió como persona y nació como personaje de novela". Y vaya personaje.

Sus libros se encuentran en todas las tiendas Amazon, “La interpretadora de sueños”, “Berlín Melodrama” y “El nazi elegante” son tres novelas que pueden leerse de manera independiente, pero tienen en común a Georginas, la inolvidable protagonista de la primera novela.

También tiene otros títulos: El caracol de Byron, “El niño que se creía Paul Newman”, “Valdemar Canaris, el navegante solitario”, “El cráneo de Balboa”… entre otros, que pueden encontrar AQUÍ.

Y bueno, amigos, esto es todo por hoy, ¡hasta la próxima!

Blanca Miosi


martes, 17 de junio de 2014

Tres Ases de la Escritura: Heberto Gamero

Podría decir mucho de Heberto Gamero porque lo conozco en persona, un ser humano excepcional que me alegra haber conocido en una de las tantas presentaciones de libros. No obstante me referiré a su obra porque a través de la palabra conocemos al que está detrás, quizá mejor que si lo viéramos en persona o leyéramos alguna entrevista en la que él nos dijera cómo es.

He leído de Gamero “Caracas-Ushuaia, un viaje encuatro ruedas”, en el que relata su impresionante periplo hacia el fin del mundo del Sur de América acompañado por su copiloto quien no es otra que su mujer. Un sueño, según él mismo dice, que quiso hacer realidad desde que era pequeño, de cuando correteaba por las calles de su pueblo y no tenía claro qué es lo que le depararía la vida. El resultado de ese viaje cruzando pueblos, selvas y desiertos fue un libro que más que un diario de viaje es un compendio minucioso de los pensamientos que se agolpaban a su mente durante el trayecto. No se limitó a sobrevivir como muchos viajeros, sino a entrar en escena, así vemos que consigue una cita para visitar a Mario Benedetti, que nos habla de Darwin, de Robert Scott… de aquellos personajes que formaron parte de la historia de la Tierra, de su geografía y de su intelectualidad.

Pero es en “La marca” un libro corto autobiográfico de un segmento crucial en su vida que se lee en dos sentadas como Gamero se nos muestra tal cual es. Un libro intenso, en el que nos relata cómo llegó desde un pueblo en Punta Cardón al norte de Venezuela, a la capital, Caracas, con el sueño de convertirse en el mejor empleado del mundo. Hasta que se convenció de que no bastaba para él ser el mejor empleado, el más fiel, el más trabajador; comprendió que si no ponía esas cualidades a la orden de sí mismo, su vida pasaría sin pena ni gloria y estaría condenado a la mediocridad. Hoy en día es un exitoso empresario y tiene el suficiente tiempo libre para dedicarlo a su otro sueño, el más acuciante, el que según sus palabras es el que más disfruta: Escribir. Con mayúsculas. Y créanme que cuando él se decide, lo logra.

Así pues, tiene en su haber gran cantidad de cuentos, alguno de ellos ganadores de premios de literatura, recopilados en varios libros: “Los zapatos de mi hermano” y “Cuentos de Pareja”, y las que creo yo son un alarde de buena literatura: “Minibiografías ilegales de escritoresmalditos” y "Minibiografías ilegales de pintores malditos”. Está por publicar las de músicos, que presiento deben ser tan buenas como las que las anteceden. El título es una colaboración del escritor José Luis Palma, una travesura de su ingenio siempre presto a encontrar buenos títulos. Copio un extracto de “Pintores”:
"Diego de Silva y Velázquez
Ella duda de la propuesta del pintor. Velázquez la mira con ojos convincentes y le dice que no importa que pose desnuda siempre que tenga el rostro oculto; o al menos, si no completamente oculto, de perfil, o a lo sumo tras una densa nube que haga imposible reconocerla. Es cierto que su cuerpo quedaría expuesto, pero nadie podría saber de quién se trataba si sólo él la había visto desnuda. Sería el cuerpo de una mujer blanca, como muchas; de piel suave y tersa, como muchas; de abultadas caderas y angelical perfil, como muchas; de esbelta espalda y torneados hombros, como muchas… Pero había algo que sólo a ella pertenecía, algo que no estaba allí, dentro de ella, algo que se extendía como el agua derramada, que flotaba en el ambiente y perduraba hasta mucho más allá del alcance de sus brazos, incluso más allá de los límites de su mirada. ¿Su olor? ¿Su dulzura? ¿Su pelo recogido? ¿El lóbulo de la oreja apenas insinuado? ¿El tono rojizo de su cabello? ¿Todo ello junto? Era algo que el maestro podía percibir en las partículas que flotaban en el aire, en el murmullo del silencio, en el paso de las nubes, en el color más allá de los colores.     
No parece muy convencida. Ríe con indecisión mientras que con su dedo dibuja pequeños círculos en la cabeza del maestro. Él insiste con extremada paciencia, como si le diera los toques finales a uno de sus cuadros. Le dice que en verdad no tiene por qué preocuparse, que hará todo lo posible para que su identidad quede en el anonimato. No sé, no sé, me da miedo. Ella medita, duda, sus padres, sus hermanos, alguien podría reconocerla. Sin embargo una sensación de euforia flota en el ambiente: el placer de la aventura, el encanto de lo prohibido, el goce de lo oculto, la posibilidad de nunca envejecer, de quedar allí, para siempre, su imagen eternizada y, por qué no, también su alma reflejada en los colores que su cuerpo despide, que flotan en el aire y que sólo Velázquez; anticipándose más de doscientos años al impresionismo, podía interpretar… “

Vale la pena leer su obra, el ritmo vibrante y nostálgico de su escritura es un deleite para los amantes de las letras. Lo recomiendo plenamente para quienes deseen deleitarse y al mismo tiempo aprender más acerca de los grandes pintores y escritores de la historia.

Heberto Gamero dicta cursos en talleres de cuentos y es fundador de una organización sin fines de lucro para enseñar narrativa a niños de pocos recursos. Una loable labor para alejarlos de las malas tentaciones.

Si desean conocer más de él pueden visitar su página de autor en Amazon


Wikipedia

Hasta la próxima amigos!

sábado, 14 de junio de 2014

Tres ases de la escritura

Hoy no voy a hablar de editoriales ni de redes sociales ni de cómo vender libros. Hoy tocaré un tema que me viene rondando la cabeza desde hace un tiempo y es el de los buenos escritores independientes. Ya me cansé de escuchar acerca de la mala calidad y todo lo que dicen de los que nos atrevemos a publicar por nuestra cuenta en las plataformas digitales y también, gracias a Amazon, en papel por medio de CreateSpace.

En un lapso de dos años he leído muchos libros. Más que en cualquier período de mi vida, y eso debido a que tener un Kindle da muchas facilidades. Con un clic tengo el libro que desee en pocos segundos al alcance de mis ojos. Hay libros muy buenos de escritores independientes, pero hoy dedicaré este post al primero de los tres escritores que he elegido por su prosa, la elegancia de sus palabras y porque se sitúan más allá que cualquiera de nosotros. Su literatura trasciende, es difícil de olvidar y creo que el tiempo me dará la razón. Ellos son:

José Luis PalmaHeberto Gamero y Rafael R. costa. Sus libros están a la venta en Amazon.

José Luis Palma es un escritor con un recorrido importante, aunque cuando leí El paciente de El Pardo no sabía bien de quién se trataba. Lo conocí en el grupo de escritores indies que formé hace un tiempo y me llamó la atención el título de este libro en especial porque me enteré de que era médico, así que supuse que sería un libro interesante. Me gustó tanto este primer libro que quise leer a Palma en otro registro y compré El declive. Reproduzco aquí el comentario que en su momento dejé en Amazon:

"Los libros de este autor son absolutamente diferentes a los que normalmente leo. No tienen nada que ver con thrillers, aventuras o casos policiales. En cada uno de ellos he encontrado un tema que profundiza en los personajes, más que en el entorno, más que en la trama, más que en la propia historia, si se quiere. Cada uno de sus personajes se deja analizar por el lector de una manera radiográfica, pero es a través de los ojos de José Luis Palma como los captamos. 
En El declive, la novela empieza con el encuentro fortuito de un diario. Es a través de ese diario que conocemos a los personajes y sus alegrías, tragedias, ilusiones y sufrimientos. Es un legado que hace una madre a su hija, quien al parecer jamás la llegó a conocer del todo. ¿Y es que alguna vez logramos conocer a los seres que nos rodean? Es la pregunta que me hacía cuando leía página tras página. ¿Acaso sabemos por qué nos enamoramos o dejamos de enamorarnos? ¿Alguien puede explicar de manera racional por qué se pasa del amor devoto y apasionado a la indiferencia absoluta?
 José Luis Palma es un maestro para relatar escenas eróticas, son casi un poema, un canto a la mujer y a sus dones, momentos en los que los deseos carnales se mezclan con profunda ternura, tristeza incluida. Este libro en particular deja una huella de fatalismo por la vida que muchos llevamos sin haberla elegido, por los amores perdidos sin saber el motivo exacto, por la nostalgia de momentos que sabemos que de nada sirve recordar. Solo puedo decir que es una obra maestra escrita en primera y en segunda persona casi en su integridad, algo realmente difícil, y que no siempre resulta atractivo, sin embargo en este caso, envuelve al lector en un halo de intimidad, como si las confesiones fueran hechas susurrando al oído.
 No puedo menos que recomendar el libro con vehemencia."

Un escritor de esta categoría  se reconoce de inmediato, así lo hicieron los jurados en los Premios en los que participó, (Planeta 1999 y 2000) en los que resultó entre los diez finalistas. Sus libros provocan adicción. Leí En los Lugares de la inocencia perdidaMi amor por un reino en CórdobaHora y media a Manhattan… y en todos encontré eso que él dijo en una oportunidad: jirones de su alma. Pues cuando se escribe se va dejando el alma a retazos, es verdad. Por momentos no sabía si leía ficción o si el autor me contaba a susurros su vida, sus deseos o sus anhelos.

José Luis Palma publicó El paciente de El pardo a través de una editorial hace unos años, cuando se decidió a poner por escrito aquellos treinta y ocho días de agonía del general Franco en los que fue testigo presencial por haber sido parte del equipo de médicos que lo atendió al final de sus días. Un libro excelente que se lee con facilidad pese al tema delicado. Pero es en El declive o en Hora y media a Manhattan donde su genio literario se dispara y nos envuelve con esa aura invisible con la que saben hacer los buenos autores. Creo que detrás de ellos se aloja un ser humano fuera de lo común, no es posible que alguien escriba de una manera y sea de otra. Son indivisibles. Es lo que hace que admire tanto a la obra como al autor.

En mi próxima entrada hablaré de Heberto Gamero, todo un personaje que vale la pena que conozcan, así como a su obra.

¡Hasta la próxima amigos!

Blanca Miosi