jueves, 20 de febrero de 2020

Lo mismo de siempre: Libro digital o de papel.

Acabo de ver dos debates en Facebook acerca de las preferencias entre el libro de papel y el libro digital.

Lo interesante del caso es que los que leen en papel suelen poner avisos despectivos respecto a los libros digitales, y las razones usuales son: "Me encanta el tacto"; "el olor del papel"; "pasar las páginas"; "Guardarlos" y otras similares.

A mí lo que me gusta es leer. Y cuando lo hago no me distraigo tocando el papel, oliendo las hojas ni pasando las páginas, esto último lo hago de manera automática, por estar abstraída en el contenido. ¿Qué importa en qué dispositivo lea? Creo que eso de discutir y preguntar o pregonar en público que el libro de papel es mejor, es una tontería. Tal vez necesitan hacerlo porque desean reafirmarse. ¿Inseguridad? 

Conozco muchas personas que prefieren el papel y otras tantas que han elegido el digital por razones prácticas. Lo cierto es que los estantes de mi biblioteca se estaban viniendo abajo y decidí hace un par de semanas ir a una librería que conozco, donde se hacen muchas presentaciones de libros. Le

propuse al dueño dejarle 34 libros en excelente estado, a consignación. Él aceptó gustoso.

-De la única manera como conseguimos libros importados ahora es esa -dijo. 

La próxima vez iré al parque donde suelo caminar e iré dejando cada vez un libro. Digo esto porque cuando uno deja algo a consignación, lo más probable es que nunca vea la paga. Si los regalo al menos lo haré con la satisfacción de pensar que a alguien le interesó el libro y tal vez sea feliz por unas horas. 

A lo largo de la vida uno compra muchos libros, y soy de las personas que no guardan cosas por mucho tiempo, no soy apegada a los objetos materiales. Si es ropa que no uso prefiero regalarla a quien mejor le quede, y generalmente es a alguna amiga. Mis armarios y closets guardan lo indispensable. No me gusta el desorden y el amontonamiento de cremas, cosméticos, recuerdos, adornos, que no tienen motivo para estar guardados. Respecto a los adornos, soy enemiga de los muebles cubiertos de adornos o las vitrinas llenas de objetos lindos pero inútiles. Tengo los necesarios para una decoración simple y elegante. Y ahora que veo los estantes de mi biblioteca, los libros están mejor distribuidos. Solo conservaré los que pienso releer o los que tienen lomos de lujo como los que vienen con letras doradas, son bonitos y decorativos, el resto los tengo en mi Kindle. 

Los libros de papel son piezas hermosas. Vale la pena conservar algunos libros para releerlos, obviamente. Para fines prácticos personalmente prefiero el libro digital, pero respeto a los que les sigue gustando el olor del papel. 

miércoles, 5 de febrero de 2020

¿Suerte o talento? ¿Por qué se venden los libros?

Parece que la publicación a través de editoriales y también la autopublicación o publicación independiente es cada vez más complicada o difícil. Con esto me remito a algunas conversaciones con amigos, siempre en los mismos términos, con ligeras variaciones:
"La gente no lee"; "las editoriales no están recibiendo manuscritos"; "las agencias tampoco"; mandé mi manuscrito y no he obtenido respuesta". "Publicar en Amazon es difícil, hay demasiados libros para sobresalir".

Y cuando les digo que yo no tuve mayores problemas para publicar a través de editoriales reconocidas, la respuesta invariablemente es: "En la época que publicaste la cosa era más fácil"; o "Cuando publicaste en Amazon estaba empezando la autopublicación, por eso tuviste suerte".
Y entonces no sé. Me siento infravalorada.
¿Será que ellos escriben mejor que yo, y que mis libros se vendieron y se siguen vendiendo por pura suerte?
¿Será que las editoriales en 2007, 2008, 2010 y 2012 tenían las puertas abiertas a toda clase de manuscritos por malos que fuesen?
¿Será que la agente Antonia Kerrigan aceptaba representar a cualquier escritor en esa época?


Lo cierto de todo es que todavía hoy, me escriben agentes y editoriales. No voy tras ellos. Sea porque ven mis libros entre los más vendidos o porque tengo suerte, como dicen.
Pero la suerte no lo es todo, aunque tal vez sea un componente importante, como todo en la vida. Escribir libros no es tarea fácil. Y escribir buenas historias menos. No seré una gran literata pero mis libros se venden no por pura suerte, o porque estuve antes que otros o porque las editoriales fueron magnánimas conmigo, o porque una gran agencia quiso representarme sin poner reparos. Deben tener algo bueno, digo yo.

Claro que escribir no lo es todo. Debo promocionar mis libros, hacerlos conocidos, hacerme conocida yo, esto quiere decir estar presente en las redes sociales, en mi blog, en Facebook, en Twitter, en Linkedin, tener una Página de Autor en Amazon, una página Web, publicar mis anuncios con imágenes atrayentes y frases convincentes.

Lo que no me parece efectivo son las presentaciones de libros. Solo tuve una en toda mi vida con la trilogía El manuscrito en la librería Kalathos el año pasado, 2019, y no se vendió un solo libro. No sé si fue porque en el país en el que vivo menosprecian mi escritura, porque no me conocen, o porque sencillamente comparar mi libro con Harry Potter fue una deficiente manera de hablar de él. Agradezco las buenas intenciones, pero eso no estuvo bien. La trilogía, uno de los libros más vendidos de Amazon, no tiene nada que ver con ese niño mago. Es absolutamente otra clase literatura. El caso es que un año después, pregunté a la librería y habían vendido solo cuatro ejemplares. Así que mandé a retirarlos, porque no quiero que sigan cogiendo polvo en un sitio donde no me aprecian.
Aquí en Venezuela desprecian a los que publicamos en Amazon. Y en la parte de abajo en la portada de la trilogía dice: "Amazon Publishing".

¿Qué quiere decir Amazon Publishing? que está publicado a través de la editorial de Amazon, una editorial al uso como otra cualquiera, no es autopublicación. Si estuviera autopublicada no saldría el nombre del sello.

Amazon Publishing tiene varios sellos: "Litle A", ""Two Lions" "Amazon Original Stories", "Amazon Publishing", "Amazon Crossing" "Amazon Encore"; "Thomas & Mercer" entre otros más, que no son de autopublicación (Kindle Direct Publishing) o KDP como lo llamamos nosotros. Esta editorial paga un anticipo, se encarga de la corrección (excelente, por cierto) de la maquetación, de la portada y lo más importante: de LA PROMOCIÓN. No hay mes en que uno de mis libros bajo su sello no sea promocionado de alguna manera. Y algo que también es importante: Los pagos por las regalías son MENSUALES el mismo día, con una puntualidad británica. Bueno, en KDP también sucede igual. Amazon Publishing se interesó por mi novela El manuscrito y la tradujeron al alemán.
Das Geheimnis des Manuskripts ¿Suerte?
En Venezuela hay muchas editoriales de autopublicación, en las que se paga para que los escritores puedan ver sus libros publicados, pero dudo mucho que con la misma efectividad que en Amazon.
Sin embargo esos escritores miran con aires de superioridad a los que publicamos por Amazon.
Mis libros están en esa plataforma en papel, en digital y en audiolibro. Y no he pagado un centavo para ello. Obviamente Amazon retiene un porcentaje por la venta de cada libro pero las regalías son superiores de las que da cualquier editorial: el 70%.

Y debo decir que la firma Audible de Amazon es quien elige a los autores que desea grabar, en mi caso, como dirán algunos tuve la "suerte" de que se interesaran por TODOS mis libros y me pagaron un anticipo por todos ellos. Cada nuevo libro que publique en adelante saldrá bajo esa firma de audiolibros, previo anticipo, por supuesto.

También tuve la "suerte" de que todos mis libros interesaran a una editorial francesa, y compraran los derechos de traducción.

Bueno, como decía mi querido Waldek, personaje principal de mi novela  La búsqueda: "Blanquita, no he visto a una persona que tenga tanta suerte como tú". Claro que algo de aquello debo tener, pero no todo lo dejo al azar. Cuando hago algo me dedico en cuerpo y alma a ese algo, sea ser secretaria ejecutiva, tener un taller de costura, representar a una empresa taiwanesa de maquinarias o ser escritora. Todo lo hago con pasión, y disfruto mucho, no considero pesado o trabajoso promocionar. Escribir para mí es una delicia, corregir me entretiene y aprendo mucho, diseñar los banners o las portadas de mis libros me emociona, maquetar un libro para papel me encanta, y bueno, creo que voy a terminar dándoles la razón: Tengo mucha suerte de que me agrade muchísimo todo lo que hago. Y si con ello gano dinero, mucho mejor.

¡Hasta la próxima, amigos!

lunes, 3 de febrero de 2020

Los beneficios de las promociones en Amazon


Las promociones de Amazon son la manera más efectiva de aumentar las ventas. Es cierto que ayudan los avisos que uno pueda poner en Facebook, Twitter, hasta en Instagram (lo considero un lugar más apropiado para publicar fotos, aunque esas fotos no interesen a nadie sino tal vez a un grupo de seguidores generalmente conocidos de las mismas redes sociales que solemos frecuentar, de manera que es un círculo vicioso. Igual sucede con Linkedin. Todos nos vemos y somos las mismas caras, a excepción de que en este último sitio, tal vez se interese por uno alguien relacionado a una editorial, una productora de cine o televisión o algún que otro que desee ofrecer servicios de promoción, lo que es lo mismo que nada. Está comprobado que los famosos promotores de libros hacen exactamente lo mismo que uno pero en menor medida y sin absoluta empatía por nuestros seguidores, excepto una página que se llama Ebrolis. La recomiendo.

Bueno, decía que las promociones de Amazon son las más efectivas y me alegra mucho cada vez que recibo un correo en el que me informan que una, dos o tres de mis novelas entrarán en Kindle Monthly Deal, Kindle Flash o en ofertas especiales por el día del libro, Prime Reading, o las muchas temporadas promocionales como Black Friday, El día del Libro, etc. 

Esta vez recibí algunos correos al respecto, y mi sorpresa fue mayor cuando se juntaron varios Kindle Flash, Kindle Monthly Deal y ofertas al 50% de mis libros Hijo del pasado, El sustituto, El Secreto, El coleccionista y El retorno.

Actualmente y durante todo el mes de febrero cada una de las novelas que componen La trilogía El manuscrito está al 50% de su precio normal que es US$ 3,99; es decir: ¡a US$ 1,99 ! al igual que en las tiendas Amazon USA, en Amazon España estará a EU 2,49 y me acabo de enterar, también en Amazon México a $32 pesos, aquí dejo los títulos. Haciendo clic, pueden acceder a cualquiera de las tres tiendas, USA, España y México: El secreto 
El coleccionista El retorno  ¡Una verdadera ganga!

Hijo del pasado estará todo el mes de febrero al 50% en Amazon España: de EU 4,99 a EU 2,50.


El sustituto también está al 50% de su precio en Amazon España: de EU 4,99 a EU 2,50. 


Hijo del pasado tuvo un Kindle Flash el 1 de febrero de este año que empieza para Amazon USA, lo cual agradezco infinitamente, aunque se ha mantenido en en el top desde hace 10 meses, pero una ayuda nunca está demás. ¡Y durante el mes de febrero estará en España al 50%! 

¿No es genial?  Así como con mis libros, muchos otros se benefician con las promociones amazónicas, una manera que nos brinda Amazon de hacer nuestras obras visibles en la librería más grande del mundo, y que  no se pierdan entre los millones de libros que allí se exhiben diariamente.

No me queda sino invitarlos a entrar en los enlaces y aprovechar las magníficas oportunidades que brinda Amazon.

De última hora: me acabo de enterar de que hoy martes 4-2-2020 la trilogía aparece entre los Ebooks del Kindle Flash: 
https://www.amazon.com/gp/browse.html/ref=pe_1763910_472318490_pe_button/?ie=UTF8&node=17692692011

¡Hasta La próxima, amigos!

sábado, 4 de enero de 2020

¿Leer mucho te convierte en escritor?

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Durante toda mi vida fui lectora y lo sigo siendo. Alimenté mi mente desde pequeña con historias que iban desde "Mujercitas" de Luisa M. Alcott, novelitas cortas de cowboys, pasé por Moby-Dick de Herman Melville, El viejo y el mar de Ernest Hemingway, las estupendas novelas de Julio Verne, Alejandro Dumas, los extraordinarios libros de Herman Hesse, Frederick Nietzsche, Gabriel García Márquez, y algunos de los grandes de las letras que la mayoría debe conocer. Me encantan las novelas de aventuras, las de ficción histórica y los thrillers de espías, como los de Frederick Forsyth, o los de leyes y abogados como los de John Grisham, la exquisita investigación de Oriana Fallaci, soy fan de David Baldacci, León Uris, Daniel Silva, Noah Gordon, Ken Follet, Jeffry Archer y muchísimos más. Sería interminable nombrarlos, pero debo decir que ninguna de las novelas que leí me convirtió en escritora.

Cuando empecé a escribir lo hacía mal (probablemente todavía lo hago) porque solo sabía leer. Escribir es absolutamente diferente. No digo que leer no influya en los deseos de ser escritor, creo que es el primer paso. Sin embargo, hay excepciones. Sé de escritores que antes de su primera entrada al mundo de las letras no fueron lectores empedernidos. Son los que nacen con talento y al mismo tiempo saben utilizar el idioma, dominan el arte de narrar porque vivieron rodeados de un ambiente culto, y están acostumbrados al buen lenguaje, pero muchas veces ni siquiera con todas esas ventajas se llega a ser un escritor reconocido, porque no basta con saber escribir; también son necesarias la intuición y la lógica aunque parezcan paradójicas, y el sentido común para llevar adelante una obra de principio a fin.
Comprendí después de escribir mi primera novela que no era suficiente tener mucha imaginación y buenas historias. Si no podía contarlas como los autores que me embelesaron desde niña, nadie me leería. Y no lo habría sabido si un lector editorial no me lo hubiera dicho con cruda franqueza.

¿Cómo puede un escritor ver sus errores si no sabe dónde se encuentran? Yo pensaba que escribía bien y no era cierto. Mi nueva tarea fue aprender a detectar esos errores. Y aprender a leer con ojos de quien desea convertirse en escritora, ya no como lectora.

Los que publicamos en Amazon o en editoriales al uso cada vez que lanzamos un nuevo libro nos enfrentamos a miles de autores con antecedentes y seguidores. Destacar requiere mucho trabajo de carpintería, no solo de lanzar un nuevo libro y esperar a que nuestros lectores den su aprobación. Debemos aprender a utilizar metáforas sin agobiar, analogías con sutileza, los adverbios con cuidado para no caer en exageraciones que hagan de la lectura una carga en lugar de una delicia, y aprender a usar el tono, la musicalidad, la belleza de la narrativa que es la que termina cautivando al lector. Y solo se logra con la práctica y la perseverancia. Voy por mi novela número 19 y todavía lucho con las palabras, leo y releo cada párrafo hasta quedar satisfecha, y cada vez me cuesta más escribir, no porque me falten ideas; es debido a que ahora soy más exigente conmigo misma.

Tuve suerte de encontrar en mi camino a personas que me ayudaron. No a publicar en editoriales con recomendaciones, sino a escribir mejor. Y siempre estaré agradecida a una persona en especial, la que hizo que cierto día se encendiera una luz en mi cerebro y empezara a ver dónde estaban mis errores. La verdadera ayuda no es la recomendación. La verdadera ayuda es la enseñanza. ¿Cómo recomendar a un escritor mediocre?

Quise empezar este año agradeciendo a la persona que más me enseñó y sigue haciéndolo, pero no diré su nombre porque sé que prefiere mantener el anonimato. Y hoy más que nunca creo que un escritor es escritor y un lector es lector. Son dos funciones diferentes.

¡Hasta la próxima, amigos!

lunes, 30 de diciembre de 2019

PUNTA CANA 7 NOCHES de Jordi Díez ¡La recomiendo!

PUNTA CANA 7 NOCHES de Jordi Díez
Venta: http://mybook.to/puntacana

Soy de las personas que consideran muy difícil comentar los libros escritos por los amigos, en especial si son cercanos, porque la amistad nubla la objetividad, pero no es el caso con mi querido amigo y colega Jordi Díez. Sé que al leer uno de sus libros me encontraré con una historia bien escrita, bien hilvanada y sobre todo muy interesante. De él he leído La virgen del sol, El péndulo de Dios, Anacaona, y algunos cuentos que tuve la suerte de bajarlos de Amazon cuando estuvieron a la venta, y nunca me ha defraudado. Ahora como última entrada del año dedicaré unas líneas a su más reciente novela: Punta Cana 7 noches, una novela de acción en la que Jordi Díez hace gala no solo de su buen hacer literario; también de un humor elegante e irónico.
He pasado un par de días sumergida en el thriller del inspector Guarionex. Un nombre estrafalario pero muy atrayente, también muy de acuerdo con el papel del personaje que encarna, el de un inspector de policía pobre pero honrado, un antihéroe repleto de defectos pero también con la inconmovible terquedad del hombre que persigue la justicia.

Me ha gustado la trama. El comienzo es estupendo, una pareja de españoles (“gringos”, como dicen en estas latitudes para todo el que sea blanco y no hable igual que ellos) y la mano de un muerto sobresaliendo de la arena después de haberle dado chancletazos sobre la toalla, qué bueno estuvo eso. La mano que sobresale lleva un anillo en uno de sus dedos, el cual dará una de las pistas más importantes.
A partir de la paliza dada por el guachimán del puticlub a Guarionex la cosa empieza a perfilarse como toda una artillería: pistas falsas, hebillas que conducen a un premio mayor, el sujeto muerto resulta que es un cura que tiene una hija a la que desea legar una fortuna; una proxeneta italiana quiere hacerse del resto de las joyas y un sacerdote con aspiraciones de Sherlock Holmes que aparece en los momentos más inesperados. La novela es ágil, por momentos me reí a carcajadas con descripciones como estas: “el mundo desapareció para el inspector hasta que expulsó la bocanada gastada de oxígeno”, o “picado por la viruela y flaco como la tenia de un perro callejero” y otras perlas como esas, y también interesante por la información que hace del bajo mundo, de la polución creada por la industria turística acompañada de toda clase de depravaciones, en un mundo dividido en dos: la de los turistas y la normal. La de los inmensamente ricos y la de los inmensamente pobres.
Una buena novela de acción, en la que un policía se enreda en una aventura que empieza con la mano del muerto (podría ser un buen título) “Punta Cana y la mano del muerto” y termina siendo una historia de acción que no da respiro, no a mí al menos.
Puesta en los zapatos de Guarionex, he recibido más palizas que piñata de pobre, pero él incólume, sigue sus instintos, lo que da lugar a la solución del misterio.
En resumen la novela es muy buena, engancha, y deja un buen sabor. Una delicia para estos  días festivos.

¡Deseo a todos mis seguidores y lectores del blog un maravilloso fin de año y un enriquecedor Año 2020 en todos los sentidos!
¡Hasta el próximo año!

martes, 10 de diciembre de 2019

"La casa de la mezquita", Kader Abdolah



"La casa de la mezquita", Kader Abdolah

La casa de la mezquita (Spanish Edition) de [Abdolah, Kader]Por recomendación de mis amigos Krina Ber y Heberto Gamero empecé a leer “La casa de la mezquita”. Al comienzo lo hice con cierto escepticismo porque las historias de Medio Oriente no me atraen, en especial porque sus ideas respecto del fanatismo que impregnan sus religiones no he logrado entenderlas. Sin embargo, esta novela me cautivó.

Supongo que la traducción tiene gran influencia, y asumo que es lo más cercana posible a la obra original, porque se lee en sus líneas el hacer y sentir de la gente de esas latitudes, su manera de ver la vida, de amar, sus costumbres, y en especial su odio.

En “La casa de la mezquita” cada personaje tiene un papel que jugar. Unos son buenos, otros extremadamente crueles, otros absolutamente ignorantes y algunos tan indiferentes y absurdos como ese ser deforme llamado Lagartija. A medida que pasaba las páginas me vi sumergida en un mundo diametralmente opuesto al mío y al mismo tiempo fue como si viera por una rendija la vida privada de “Las mil y una noches”. 
Cada persona tiene una historia tras de sí, y cada historia tiene su motivo. Las abuelas, Lagartija, Jaljal, la historia de las hormigas, que es como empieza el libro, la llegada de los saltamontes, el siempre respetado Aga Yan, que permanece incólume a pesar de los cambios por los que atravesó Irán; para algunos positivos y para otros nefasto. 

Las costumbres milenarias son imposibles de cambiar, al menos para las personas ignorantes, sencillas y creyentes como las que se reflejan en el libro. El mismo autor de origen iraní después de décadas de vivir en Holanda y recorrer mundo no ha dejado atrás ese mundo mitad mágico y mitad tenebroso que se desprende de sus palabras. Al mismo tiempo da a conocer los intríngulis que llevaron a la caída del Sha -espero yo- sin ningún matiz político, y me hizo reflexionar acerca de los países que rodean al que está en desgracia: no hay imperio que lo salve sino sus propias gentes, siempre y cuando dejen la profunda ignorancia de lado. Mientras existan adoradores que se inclinen al paso de la incultura, ignorancia y poder, siempre habrá países subyugados por los ambiciosos, no importa la religión que tengan. 
Un libro que enseña, entretiene y deja una profunda reflexión sin tratar de inducir al lector a inclinarse a un lado o al otro con un lenguaje que deja reminiscencias del pasado del autor.

¡Hasta la vista, amigos!

lunes, 9 de diciembre de 2019

¿Eres de los que dicen que no vendes tus libros porque son pirateados?


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Muchos lectores, más de los que uno cree que existen, no tienen conciencia real de lo que es el pirateo de libros. Lo digo porque en algunas ocasiones recibo correos de lectores que me felicitan por mis libros, comentan, o hacen preguntan relacionadas con la trama y me dicen sin ambages que han leído todos mis libros descargados de algún sitio de Internet. Una de ellas fue una reseñadora o youtuber que leyó "La búsqueda" y me señaló un error. Al yo buscarlo en el libro que había subido a Amazon dicho error no figuraba, lo que me hizo suponer que lo había descargado de manera ilegal en alguna plataforma de esas que abundan. Efectivamente, me dijo que así había sido. Entonces le envié el archivo original que fue el que leyó y comentó en youtube.

¿Qué me dice esto? Que las personas que descargan libros no lo hacen por mortificar, denigrar, empobrecer ni burlarse del autor, y no sienten vergüenza o cargo de conciencia al hacerlo. Hasta me he encontrado con amigas en alguna reunión que me dicen que se han descargado tal o cual libro, no precisamente de Amazon, y les ha encantado.

Simplemente lo hacen porque es un hábito que les parece normal. Como casi todo en Internet se puede descargar gratis, desde programas, imágenes, música y hasta series y películas que se pueden ver a través de Youtube, piensan que también los libros pueden ser descargados sin perjuicio para nadie.

Digo todo esto porque leo con frecuencia que hay autores que se quejan de que sus libros son descargados por "cientos de miles", y tienen la certeza de que si no fuera por eso habrían vendido esos cientos de miles. La verdad es que TODOS LOS AUTORES famosos o desconocidos padecemos de lo mismo, la diferencia está en que unos lo pregonan y otros no. Yo la verdad, no sé si mi libro es pirateado por cientos de miles, no acostumbro a visitar las páginas piratas, y si así fuera, creo que me sentiría agradecida de que tanta gente estuviera interesada en mis libros. Así y todo mis libros se siguen vendiendo en Amazon, y pienso que los que acostumbran bajarlos gratis nunca me hubieran leído si no los hubieran descargado de esa forma.

Por otro lado, hay países en donde una tarjeta de crédito internacional es muy difícil de obtener, no hay manera de que compren en Amazon. Y esta empresa no acepta el pago por Paypal. Por eso existen páginas piratas que ganan dinero vendiendo libros pirateados que pueden comprar por ese método de pago o cualquier otro. Pero ese ya es otro cantar.

Lo que no creo es que un libro deje de vender en Amazon porque sea pirateado por millones. Es mi manera personal y realista de ver el asunto.

¡Hasta la próxima, amigos!

jueves, 7 de noviembre de 2019

Las mujeres que no salen en los libros, de Mercedes Gallego Moro

Las mujeres que no salen en los libros de [Gallego Moro, Mercedes]

Situada en los años de la dictadura franquista, Mercedes Gallego relata la lucha de una mujer, Consuelo, hija de una madre de familia adinerada y de un padre de profesión abogado, acomplejado por sus orígenes humildes, con ideas arcaicas respecto al papel que deberían tener las mujeres en la sociedad, en este caso específico la española. 
Laura, por otro lado, es la hija de una mujer que pasó las peores penalidades durante la Guerra Civil Española; recorría las calles destrozadas por las bombas alemanas e italianas que caían sobre Madrid, al lado de su madre mientras su padre luchaba en esa guerra.
La novela nos muestra dos caras de una moneda: la de una mujer de posición privilegiada que lo arriesgó absolutamente todo por seguir sus convicciones y la de otra, menos consciente de su importancia como mujer, que fue aprendiendo a valorarse, pero sin ánimo de protagonismo, sin peroratas que aglutinan multitudes sino con una actitud mesurada e inteligente que ayudaba a las mujeres que requerían sus servicios. 
El punto focal de la historia se centra en el manejo que se hacían en los hospitales a los que llegaban a dar a luz mujeres descarriadas, prostitutas o indigentes cuyo neonatos se daban por muertos e iban a manos de familias que carecían de hijos. No se habla de robo de órganos ni comercio de niños, es la cuestión moral; probablemente muchas de esas madres a las que arrebataban sus niños hubieran preferido que sus hijos tuvieran un mejor futuro del que ellas podían darles, otras no lo aceptarían, pero Consuelo se convirtió en la abanderada de la causa y luchó hasta el final exponiendo su seguridad, su vida y la de los suyos en pos de un ideal contra un gobierno totalitario y una Iglesia complaciente que amparaba el que los niños fuesen arrebatados a sus madres. No solo eso: Los niños que por una u  otra razón durante la guerra fratricida perdieron a sus padres iban a parar a hospicios católicos en donde no solo no recibían los cuidados necesarios, sino que se abusaba de ellos.
Lo interesante de la novela es que nos da dos visiones: la de la mujer adinerada que se afilia al Partido Comunista para reivindicar los derechos de la mujer y la de la que crece y se desarrolla como una mujer “normal” sometida a las costumbres de la época, años 50-60 de una España en la que la legislación le impide comportarse como una ciudadana libre, una situación que las mujeres en su mayoría veían con normalidad, pues así habían sido criadas. No importaba si trabajaban para mantener el hogar, seguían siendo personas de segunda categoría. Lo que para unas era inadmisible, para otras era hasta beneficioso, porque no tenían que perturbar sus ánimos. Sin embargo el comunismo no fue la solución en el caso de Consuelo. El comunismo luchaba por sus propios intereses y utilizaban la valentía y entrega de las mujeres sin darles la importancia que merecían.
A la muerte de un esposo que siempre la trató como una igual, Laura, en cambio, y en contra de todo pronóstico, tuvo que enfrentarse no solo a la burocracia machista para poder continuar con el negocio de su marido, sino a la habladuría de las demás mujeres, quienes preferían ver a un hombre al frente de un comercio.
Es imposible no tomar partido por una de ellas, inclusive por la madre de Consuelo, Leonor, quien se convierte en un personaje clave en el transcurso de la historia. ¿Por qué Consuelo lo arriesgó todo por una lucha en la que ni siquiera las mujeres a las que ayudaba eran conscientes de lo que sucedía? Al comienzo uno puede decir: “Porque era rica, culta, profesional y no tenía nada que perder”. Pero en una España dictatorial si podía perder, y se arriesgó. Esta obra me ha hecho reflexionar acerca del ser humano. No hablo de clases ni de géneros. Hablo del ser humano per se: cada uno nace para jugar un determinado papel en la historia de la humanidad. Unos lo arriesgan todo por una causa mientras otros ven la causa y se solidarizan, pero desde su trinchera. Unos van a la guerra voluntariamente y otros prefieren resguardarse. La verdadera libertad consiste en hacer lo que uno desea, pero cuando es obligado por las circunstancias se convierte en esclavitud aunque goce de libertad. Es utópico, pero lo veo así, y la realidad es que todos somos esclavos. Vivimos para que otros lo hagan. Trabajamos para que otros sobrevivan. Y como lo hacemos de manera voluntaria, pensamos que somos libres. La verdadera libertad no existe. Estamos obligados a seguir las normas que la misma sociedad ha impuesto a través de las religiones o la política.
La dictadura de Franco fue totalitaria, como todas, impuso su manera de pensar y propició la crueldad con impunidad. El comunismo que lo combatía actuó igualmente con la misma crueldad. En eso no había diferencias, como se resalta en la novela en una discusión entre Consuelo y Laura.
No me gusta el comunismo. Tampoco la dictadura, prefiero vivir una democracia que con sus defectos, al menos me da la falsa percepción de libertad. ¿Vivimos en un permanente engaño? Esa es la cuestión.



domingo, 3 de noviembre de 2019

¿Qué clase de lector eres?


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Durante estos años he aprendido que existen muchos tipos de lectores:

1. Los lectores amigables, (que no amigos) a los que les agrada dejar un comentario agradable aunque el libro no haya sido completamente de su agrado.

2. Los lectores amigos (generalmente escritores), ellos siempre dejarán comentarios positivos y generalmente de 5 estrellas porque piensan que todo en este asunto de la escritura es recíproco.

3. Los lectores que son escritores y dejan comentarios como condición de que también se les deje comentarios positivos.

4. Los lectores casuales, son los que no te conocen de nada y se topan con tu libro de casualidad, suelen ser muy honestos en sus comentarios.

5. Los lectores insatisfechos a los que les disgusta un personaje y desean que el escritor le cambie el carácter, cambie el final o le da consejos para mejorar la obra. (Yo diría que tendrían que ponerse a escribir, así leerían lo que a ellos les gusta).

6. Los lectores que se creen críticos literarios y opinan con rotundidad, generalmente de manera negativa, y desaniman a cualquier novato en estas lides.

7. Los lectores por compromiso. Son esas personas que conocemos y que se sienten obligadas a leer nuestros libros. (Confieso que nunca he dado a leer un libro mío a nadie si no me lo ha pedido).

8. Los lectores infelices. Son los que sienten placer en dejar comentarios hirientes, insultantes, y en ocasiones dirigidos no al libro que acaban de leer sino al escritor. Es lo que los hace felices y generalmente operan desde el anonimato.

9. Los lectores eruditos. Son los que van leyendo con Wikipedia a la mano y cuando encuentran algún error histórico, callejero, o licencia literaria corren a informar a Amazon para que nos llegue el aviso por correo para solucionar esos problemas. (Yo hago mucho caso de ellos, son los que llamo mis asesores históricos).

10. Los lectores analíticos, son pocos y hacen un trabajo brillante. A mí me encantan porque se nota que leen el libro con atención.

11. Los lectores didácticos, los que anotan los errores y te los pasan por privado. Es la ventaja de esta época en la que todos estamos interconectados.

12. Los lectores cultos, son los que solo leen a autores consagrados porque piensan que entre los autopublicados no hay nada bueno.

13. Los lectores antipáticos, son personas que te conocen en las redes sociales y les caes mal y se desquitan contigo poniendo pésimos comentarios en tus libros.

14. Los lectores insatisfechos, son aquellos que escribas lo que escribas siempre te pondrán una estrella porque nunca estarás a la altura de sus expectativas.

15. Los lectores fans, que leen todos los libros que publicas, que ya te conocen, dejan comentarios y con los que puedes contar siempre.

16. Los lectores fantasmas. Aquellos que dicen que leyeron tu libro pero que nunca comentan.

17. Creo que he mencionado a todos, si tienen alguno más sería magnífico que los recordasen.

¡Hasta la próxima, amigos!

domingo, 8 de septiembre de 2019

Escritor y lector: una simbiosis.


Escribir es un acto íntimo. Cuando escribo pierdo el pudor natural que tengo de exhibir en público mis emociones porque traslado mis sentimientos a los personajes de mis novelas. Son ellos los que hablan, balbucean, dudan, sienten, aman, ríen u odian a través de mí. Por eso al terminar de escribir una novela, por un tiempo me siento desamparada. Como si me hubieran dejado sola, ya no tengo más personajes para proyectar mi manera de ver el mundo de presentarse ante mí una circunstancia determinada.
No sé si sucede igual con otros escritores. Me preguntaba yo en estos días si uno es capaz de
enamorarse del protagonista de su obra. Y creo que sí. Sucedió cuando escribía mi primera novela La búsqueda. Narraba la vida de mi marido, y al hacerlo volví a enamorarme de él. Lo conocí en la vida real cuando él rebasaba los cuarenta, y fue a través de esa novela como descubrí su juventud, su manera de ser, de pensar y de enfrentar la vida. Entonces amé la parte que no había vivido a su lado.
Al escribir El legado sucedió algo diferente. A medida que conocía al protagonista, Erik Hanussen —porque el autor va conociendo a sus personajes poco a poco a medida que transcurre la novela—, empecé a sentir por él admiración mezclada con un sentimiento fraternal. Tal vez como el padre que me hubiera gustado tener. Y ese sentimiento duró hasta el final.
Con El cóndor de la pluma dorada, desarrollé una empatía profunda por Túpac Yupanqui, a quien considero el personaje que da un peso fundamental a esa novela y a la historia del imperio incaico. Amé el rostro que le di, su pequeña sonrisa, su gallardía y valor, el amor reprimido que sintió toda la vida por Sumaq, quizá un reflejo de lo que sentí alguna vez por un amor no correspondido. Sufrí y reí con él durante la novela y esas emociones fueron perdurables a pesar de que falleció relativamente joven, pero en el libro se siente su impronta a lo largo de la historia.
El rastreador fue para mí un nuevo tipo de personaje. Un héroe invencible, en el que deposité mi confianza desde un comienzo y supe que no me defraudaría. Es curiosa la manera como el escritor vive sus novelas. Al empezar ve a los personajes a través de una especie de niebla; a medida que la historia avanza y delega en ellos más y más responsabilidades, los llega a conocer nítidamente, hasta el punto de saber cómo van a reaccionar ante diferentes circunstancias o con otros personajes. Escribir es vivir en un mundo paralelo en el que uno se sumerge durante varias horas al día. A veces de una manera tan intensa que por momentos no puede separar la realidad de la fantasía.
Uno de mis personajes inolvidables fue Toni Montero, en La lista. Desesperación, impotencia e indignación
las viví junto a él. A su lado sentí mi rostro desfigurado y también renacer como el Ave Fénix. ¡Cuántas emociones se absorben al escribir! Por eso pienso que la escritura me ha hecho una persona más humana. Aprendí a ponerme en los zapatos del otro antes de juzgarlo o de pensar si su decisión es correcta o no.
Al escribir El sustituto me desdoblé en dos jóvenes. Uno más parecido a mí. Un poco retraído, obsesionado por el orden y el colocar todo siempre exactamente en el mismo lugar, uno que huye de las fiestas o aglomeraciones humanas, del ruido y de las conversaciones insustanciales, y otro absolutamente opuesto, alguien a quien tal vez me hubiera gustado parecerme más: encantador, exquisito, muy alegre, despreocupado y seguro de su atractivo. Reconozco que fue una novela que me llevó más meses de trabajo de lo acostumbrado, pero me siento satisfecha con el resultado.
Y en Hijo del pasado no me proyecté en el personaje principal, Daniel Kozlowski. Por algún motivo, a medida que escribía lo veía muy parecido a mi fallecido marido. Sus dos mujeres, Yvanna y Viveka me fueron un poco esquivas, pero logré entrar en sus mentes y definitivamente me quedé con Yvanna. Porque un escritor también tiene sus preferidos, ¿eh?,  algunas veces también sentimos antipatía por algunos.
No he mencionado aún a los personajes de mi trilogía El manuscrito. Y no lo hice porque daría para un artículo completo. La trama complicada y la diversidad de participantes hacen que sea difícil hacer un resumen, solo diré que Nicholas Blohm, Dante Contini-Massera y Richard Raising, vivirán para siempre conmigo. Fueron los que me impulsaron a escribir novelas de acción y aventura y entrar en el mundo misterioso de lo que podría suceder si un buen día encontrase un Manuscrito.
He escrito más novelas, pero creo que en las que he mencionado arriba se comprende de manera bastante cercana los sentimientos que me unen a mis libros. No los considero “mis hijos”. Son simplemente mi obra, una que un día cualquiera empecé a imaginar y que al escribirla dio vida a personajes que vivirán siempre conmigo y, espero, tendrán espacio en algún lugar en la memoria de mis lectores. No de todos, sería pedir demasiado. Pero sé de algunos que han leído mis libros más de una vez y los comprendo, porque yo también he leído varias veces una novela cuando me ha encantado, o he visto una serie o una película muchas veces.
Entonces, ¿qué es la lectura? ¿Es acaso una droga? Tal vez sea algo parecido, y puedo decir lo mismo de la escritura. La necesidad de perderme en una nueva historia, encontrar a otros personajes, llevar a cabo un nuevo drama, es una adicción. Y la tendré mientras sigan vagando en mi mente historias y personajes que necesiten ser escuchados.
¡Hasta la próxima, amigos!

viernes, 23 de agosto de 2019

Mi relación con Amazon


Después de diecisiete años de haber empezado a escribir, es ahora cuando puedo ver los resultados con cierta lejanía, pues cuando uno empieza está atiborrado, primero de ideas, luego de la necesidad
Blanca Miosi
de aprender o perfeccionarse, después del deseo de encontrar lugares en donde pueda codearse, conocer o escribirse con otros escritores en una situación parecida a la de uno, como participar en foros literarios, y por último en pensar cómo y dónde publicar, y no da tiempo de autoexaminarse ni pararse a ver unos resultados que todavía están lejanos.
Creo que todos o casi todos hemos pasado por lo mismo, algunos hemos tenido la suerte de encontrar a la persona idónea que nos puso los puntos sobre la íes y nos bajó de la nube para hacernos pisar tierra. Es lo que sucedió conmigo y fue cuando caí en la cuenta que de escribir solo sabía el abecedario, pero no me amilané y traté de aprender y captar todo lo que me enseñaba esa persona como si fuera una esponja. Creo que el tiempo y el trabajo que puse en ello me dieron la razón y también creo que es el motivo principal por el que mis libros se leen.
Ya al tercer año de haber publicado por primera vez en una editorial, y a un año de haberlo hecho en Amazon las cosas empezaron a cambiar. Recuerdo que estando en Twitter se comunicó conmigo una editora que trabajaba para el grupo Beyaz Balina para comprar los derechos de traducción al turco de mi novela El manuscrito. Igualmente en el 2013, siete años después de haber publicado La búsqueda, una editora francesa de la casa  2 Encres me escribió un correo para comprar los derechos de traducción al francés de esa novela. A partir de allí todas mis novelas son traducidas al francés, y Maud Hillard se ha convertido no solo en la traductora de mis libros sino en mi agente y en una gran amiga.
No he sido una persona que vaya detrás de las editoriales, he tenido la suerte de publicar con facilidad e inclusive que dos de las grandes se
Maud Hillard
interesaran en mis libros, pero después de publicar en Amazon no le veo sentido a perder mis derechos por muchos años a cambio de una edición que llegará a las librerías, sí, pero a la que no le darán el impulso que busca un escritor y que en poco tiempo se perderá en las estanterías. No puedo decir lo mismo de la editorial de Amazon, Amazon Publishing, Inc., la única con la que actualmente publico mis libros y me consta que apoya con constantes campañas a sus escritores. Igualmente, puedo decir de Amazon KDP (autopublicación) ha resultado una poderosa aliada; de vez en cuando promocionan mis libros, fui invitada por ellos a España y por tercer año consecutivo solicitaron mi opinión como jurado del Premio Literario Amazon.
Pero ¿cuál fue el detonante que significó un cambio en mi incipiente carrera como escritora? Es indudable que fue Amazon. Y no tengo reparos en decirlo, porque la considero mi mejor aliada. Fue a través de Amazon como la editorial de Turquía supo de mis libros, al igual que la que actualmente es mi agente para Francia, Maud Hillard. Maud compró La búsqueda y se la leía a su esposo día a día, traduciéndola simultáneamente al francés. Le gustó tanto la novela que decidió hablar conmigo. Fue en Amazon donde me encontró Ediciones B, y también fue en Amazon donde dio conmigo Mauricio Navas Talero, productor y guionista colombiano; leyó La lista y me escribió un correo para que hablásemos por teléfono acerca de la posibilidad de llevarla a la
Mauricio Navas Talero
pantalla chica. Consiguió firmar con la cadena RCN y será convertida en audiovisual. Y actualmente escribo una novela que puedo decir es “a pedido” de un importante agente español, para presentarla a una gran editorial, y que conste que si la oferta no me interesa, con seguridad la publicaré en Amazon, que es donde me encontró.
También la firma Audible se acercó a mí para comprar los derechos de todos mis libros para pasarlos a audiobook, y creo que de no haber estado en Amazon no hubiera sucedido. Prácticamente todo se lo debo a esa plataforma a la que muchos escritores le deben tanto, entre ellos personas que conozco. También hay otros que hablan muy mal de Amazon, tal vez tengan sus motivos, pero a mí me ha ido muy bien, me ha servido de trampolín para proyectos que jamás se hubieran llevado a cabo si no hubiera publicado allí.
¿Pero acaso todo se lo debo achacar a la suerte? Me parece que estaría siendo injusta conmigo misma si lo hago. Todas las oportunidades que tocaron a mi puerta se las debo a que publiqué mis libros. Y lo hice en la plataforma más conocida, pero si los libros hubieran sido malos, con seguridad nada hubiera sucedido. Por tanto me debo un autoreconocimiento y dejar de lado la falsa modestia con la que uno suele envolverse por pudor, por educación o por inseguridad. Es claro que la inseguridad nunca me abandonará, pues gracias a ella me esfuerzo en escribir cada vez mejor, pero admito que he escrito algunas novelas muy buenas y estoy orgullosa de ellas. No todas lo son, vamos a estar claros; también sé reconocer cuando las cosas no salen como me habría gustado, pero no será por falta de interés o de empeño. A todos los escritores les debe suceder algo parecido.
Es obvio, no me voy a comparar con escritores de la calidad de los grandes como Leon Uris, por mencionar un gran nombre, cada uno sabe qué lugar ocupa y sé que me encuentro en un término medio, me encanta que mis novelas se lean y que lectores entusiastas me escriban diciéndome que disfrutaron mis libros. Es el mejor apoyo que puedo recibir, entonces sé que mi trabajo valió la pena.
¡Hasta la próxima, amigos!

domingo, 21 de julio de 2019

El fenómeno Lucifer - The Lucifer Phenomenon (in both languages)


Debo decir que soy poco aficionada a ver series televisivas, tengo la impresión de que la mayoría de ellas están hechas para rellenar episodios y en algunos casos los temas son absurdos y repetitivos. Sin embargo, dentro del tema de lo absurdo, se encuentra una de las series que ha acaparado mi atención por la calidad de la historia y la maestría del guión.

Cuando hace dos años empecé a ver esta serie por cable no fue porque alguna publicidad televisiva me llevara a hacerlo, o por alguna recomendación, simplemente estaba frente a la pantalla y me llamó la atención un programa que me hizo soltar un par de carcajadas por las situaciones por las que pasaba cierto hombre alto y bien parecido que resultó llamarse Lucifer Morningstar (Lucifer, Estrella de la Mañana). Ni siquiera eran los primeros capítulos, eran unos de los tantos que la Fox pasaba en doble tanda. A partir de ese día estuve atenta a la programación y cada miércoles me reencontraba con este personaje indiscutiblemente carismático.
Después descubrí que podía verlo en Netflix y empecé la serie desde el comienzo. Terminó con una tercera temporada a todas luces inconclusa, que  la Fox se negó a continuar, motivo por el cual millones de fans de la serie alrededor del mundo reclamaron una cuarta temporada. Esta vez fue Netflix quien se hizo cargo y el resultado fue extraordinario. Pero los Lucifans no quedaron contentos y solicitaron una quinta temporada, que es la que se está rodando actualmente, y parece que será la última.

Sin desmerecer al resto del elenco formado por Chloe Decker (Lauren German), la detective; Amenadiel (D:B: Woodside), su hermano el ángel; Maze (Lesley-Ann Brandt), la demonio; el detective Daniel Espinoza (Kevin Alejandro) y la psiquiatra Linda Martin (Rachel Harris), indispensable esta última para que el espectador se adentre en el carácter de Lucifer, no puedo dejar de decir que quien se lleva la palma por su actuación y por apoderarse de su papel de una manera verosímil es Tom Ellis, quien hace el papel del diablo.
A través de él se nos plantea un tema raras veces tocado en la literatura y en el cine de una manera tan original como en esta serie adaptada de un cómic creado por Neil Gaiman.
Lucifer se presenta como el ángel caído, y según sus propias palabras: “su Padre lo castigó por alzarse contra Él y lo envió al infierno por toda la eternidad”.  Lucifer siente que fue un castigo injusto, pues a pesar de que es el rey del infierno porque básicamente es un ángel y solo uno de ellos puede ser el rey de ese lugar, lo condenó a una vida permanentemente atada a la maldad de los hombres”.  Y según él, no es el culpable de la maldad, ni la origina, como han hecho creer a la humanidad. Él castiga a los depravados, asesinos, a los que son malvados y nada tiene que ver con que el ser humano elija ese camino. Sin embargo, por lo que se ve en la serie, es capaz de tentar al ser humano, y dependerá de las personas elegir el camino. Una inteligente comparativa de lo ocurrido con Jesús según la Biblia, que fue tentado por el demonio en el desierto. No todos caen bajo las garras de lo fácil, hay quienes eligen el camino correcto.
Otro de los planteamientos de la serie es que presenta a un Lucifer eternamente inocente, cuya ingenuidad lo lleva a cometer actos realmente dramáticos en algunos casos, y en otros excesivamente divertidos. La psiquiatra Linda trata de encarrilarlo para que logre comprender la manera de pensar de los humanos, pero parece una misión imposible.

¿Cuál es el papel de la detective Chloe? Como pieza fundamental de la historia, Chloe se presenta como una mujer correcta, con un alto nivel de la decencia y del servicio a la humanidad en su papel de detective en el que persigue a los malos. Lucifer se identifica con ella porque él también actúa de esa manera, pero él no solo los persigue, los castiga. Una pequeña diferencia: ella los atrapa y la justicia se encarga de castigarlos, y ya sabemos que no siempre es justa. Lucifer se revela ante esto y en ocasiones lo hace por su propia cuenta, lo cual le crea una ambivalencia en la percepción de su identidad: ¿soy bueno? ¿Realmente soy quien digo ser, o simplemente soy la maldad reencarnada? Y en sus constantes alegatos referidos a su Padre, Dios, a quien a veces se dirige con desprecio, y en ocasiones especialmente emotivas con desesperación, como cuando le pide ayuda, no por él, sino para salvar la vida de Chloe, vemos esa parte humana de este singular demonio. Un demonio absolutamente enamorado, tanto, que es incapaz de hacer el amor con Chloe a pesar de que ella se le ofrece, se desnuda y lo tienta, por la sencilla razón de que él siente que se estaría aprovechando de ella.
Es particularmente conmovedora la escena final dela temporada 3, cuando Pierce (Tom Welling…) dispara a Chloe y Lucifer la protege con sus alas después de que ella cae herida. Él eleva los ojos y exclama desde muy dentro: “¡Daddy!” (¡Papá!), como lo haría cualquier hijo desesperado, y salva a la detective una vez más. Es esta ambivalencia la que capta el espectador, Lucifer odia a su Padre, pero al mismo tiempo hace pactos con él, le pide ayuda, y ante todo: lo obedece.
El cuarto episodio es bastante definitivo, suceden muchas escenas que por momentos impacientan por la actitud de Chloe. Ya sabemos que ella está enamorada de Lucifer, pero hasta el momento en que él no le revela su rostro de diablo ella prefería pasar por alto todas sus alegorías a su origen divino y su naturaleza infernal, tomándolas como metáforas. Cuando se entera de que todo ha sido verdad, que él jamás le ha mentido respecto de su origen, ella escapa a Europa y termina en Italia. Investiga acerca del origen del demonio y encuentra a un sacerdote que la convence de que el Lucifer que ella conoce y que se le ha revelado, es un enorme daño para la humanidad. Aquí ella cae muchos puntos desde mi perspectiva. Me parece imposible que una mujer enamorada pueda llegar a aceptar hacer daño al ser amado sea este un demonio. Sin embargo, acepta darle un veneno (tomando en cuenta de que Luicifer solo es vulnerable cuando ella está presente, aunque Chloe todavía no lo sabe) y regresa con su cara bien lavada a Los Ángeles, en donde su primer encuentro con un Lucifer desesperado, enamorado, aguarda su regreso preguntándose por qué ha huido, si todavía lo teme, si ella querrá hablarle, su reencuentro, repito, es absolutamente frío. Lo mira sin siquiera saludarlo, y de inmediato se concentra en un caso de asesinato como si nada hubiera ocurrido. Esta frialdad, obviamente perturba a Lucifer, pero como ingenuo que es, e incapaz de mentir, piensa que ella le dice la verdad cuando le explica que simplemente se había ido de viaje después de haber visto su rostro de diablo porque necesitaba pensar.
A partir de su regreso ocurren sucesos que, encadenados sabiamente unos detrás de otros, incluyendo la aparición de Eva, quien actúa como el peso de la balanza que inclina la decisión de Chloe para aceptar que está enamorada de Lucifer a pesar de todo. Mas cuando se entera por boca de la demonio Maize, que ella no es la única humana que sabe quién es Lucifer y, que Linda, la psiquiatra, también está enterada y no hizo ningún drama más allá del impacto inicial, lo piensa y busca ayuda. Habla con Linda, con Amenadiel, y cuando le pregunta a Eva si ella ha visto su rostro de demonio y ella con la ingenuidad que la caracteriza le pregunta: ¿por qué habría de asustarme?, es cuando se da cuenta que ha actuado como una estúpida.
En esta cuarta parte vemos a una Chloe inestable, insegura, que solo al final acepta a Lucifer, pero ya él se ha decidido a dejar la Tierra y volver al Infierno, pero es tanto más noble que ella porque su decisión se basa en el temor de que a otros les suceda algo malo, al pequeño Charlie hijo de su hermano Amenadiel, o a ella misma, Chloe, y prefiere sacrificarse y dejar su espectacular vida en Los Ángeles y reinar en el infierno para cuidar que los demonios no escapen e invadan la humanidad.
No obstante esta última escena, la de la despedida, es absolutamente conmovedora. La actuación de Lauren German en su papel de Chloe y la de Tom Ellis como Lucifer nos llega al corazón. Hacía mucho tiempo una película no me hacía llorar y esta vez lo hice.
Tom Ellis es un actor que sabe reflejar una gama de emociones y parece que lo hiciera sin mayor esfuerzo, sin embargo se nota el trabajo detrás de su actuación. No es un actor más, es de los buenos. Y no lo digo porque tenga un físico impresionante o sea uno de los actores más atractivos del momento como lo catalogan las revistas de farándula; posee un conjunto de atributos que lo hacen especialmente idóneo para el papel de Lucifer. Espero que su carrera despegue a partir de esta serie porque se lo merece.
Lo peculiar de la serie Lucifer es que presenta a un ser mitad ángel y mitad demonio. Muestra su cara infernal y su parte divina y a lo largo de los episodios nos hace ver que Dios no hace diferencias entre razas. Por ejemplo: su hermano Amenadiel es de raza negra. Pero también tiene un hermano mestizo, y otra hermana con rasgos claramente asiáticos. Tampoco hace diferencia de sexos. Él se muestra claramente bisexual y lo dice tranquilamente, y eso no influye para nada en la personalidad que refleja en la pantalla, y a nosotros como espectadores no nos afecta el que un día lance un piropo a un hombre o lo bese en la boca, o se muestre manifiestamente partidario de los encuentros sexuales en los que participan tres o más personas de ambos sexos. Es decir, su manera de ver la vida no repugna, sin que por ello pueda tomarse como una alegoría a las bacanales u orgías, porque como él mismo dice: cada ser humano es libre de escoger el bien o el mal. Sin duda una lección en cuanto a moralidad que pone en entredicho a la Iglesia inclusive.
Ya están filmando el quinto y último episodio. Veamos qué más puede suceder entre Chloe y Lucifer y si cumple con las expectativas que dejaron tan altas.
Hace unos días me llegó un correo de Change.org en el que se me invitaba a firmar por Tom Ellis como el próximo James Bond. Leí la petición y me pareció que tenía la solvencia necesaria como para hacer un agente 007 y firmé. Probablemente también di a alguna casilla en la que se me informaba que podían hacer uso de mis contactos en el correo, y debido a eso he recibido muchos mails al respecto. Ofrezco disculpas por ese gazapo. De ninguna manera haría uso de mis contactos para proponer nada. No acostumbro enviar correos masivos ni para promocionar mis libros. También recibí cartas de personas que me dijeron si no tenía nada mejor en qué preocuparme. La verdad, es que sí, tengo muchísimas ocupaciones, pero también me doy tiempo para hablar de los libros y las películas que me parecen realmente valiosos. Y, por supuesto, me doy tiempo para escribir mis propios libros.
Dicho lo anterior, dejo aquí mi opinión acerca de esta serie que me pareció extraordinaria por su contenido filosófico. También recomendaría otra: Una serie inglesa llamada Peaky  Blinders de la cadena BBC, que parece que irá por la quinta temporada, a través de Netflix. ¡Todo un acierto!

THE LUCIFER PHENOMENON
I must say that I am not fond of watching TV series, I have the impression that most of them are made to fill episodes and in some cases the subjects are absurd and repetitive. However, within the theme of the absurd, there is one of the series that has captured my attention for the quality of the story and the mastery of the script.


When I started watching this cable series two years ago, it was not because some television advertising took me to do it, or because someone recommended it to me. I was just in front of the screen and I was struck by a program that made me laugh a couple of times because of the situations a certain tall, good-looking man happened to be called Lucifer Morningstar (Lucifer Morning Star). I had not even started watching the first chapters, I only saw what they were going through at that moment. From that day I was attentive to the programming and every Wednesday I met again with this character indisputably charismatic. Then I discovered that I could watch it on Netflix and I started the series from the beginning. It ended with a third season clearly inconclusive, that the Fox refused to continue, which is why millions of fans of the series around the world claimed a fourth season. This time it was Netflix who took over and the result was extraordinary. But the Lucifans were not happy and requested a fifth season, which is currently being shot, and it seems that it will be the last.

Without detracting from the rest of the cast formed by Chloe Decker (Lauren German), the detective; Amenadiel (D: B: Woodside), his brother the angel; Maze (Lesley-Ann Brandt), the devil; the detective Daniel Espinoza (Kevin Alejandro) and the psychiatrist Linda Martin (Rachel Harris), indispensable this last one so that the spectator penetrates in the character of Lucifer, I can not stop saying that who takes the palm by his action and by seizing of his role in a credible way is Tom Ellis, who plays the role of the devil.
Through Lucifer we are confronted with a subject rarely touched on in literature and cinema in such an original way as in this series adapted from a comic created by Neil Gaiman.
Lucifer presents himself as the fallen angel, and according to his own words: "his Father punished him for rising against him and sent him to hell for all eternity." Lucifer feels that it was an unjust punishment, because even though he is the king of hell because he is basically an angel and since only one of them can be the king of that place, he condemned him to a life permanently tied to the evil of men”. And according to him, he is not guilty of evil, nor originates it, as they have made mankind believe. He punishes the depraved, murderers, those who are evil and has nothing to do with the human being choose that path. However, from what is seen in the series, it is capable of tempting the human being, and it will depend on the people to choose the path. An intelligent comparison of what happened with Jesus according to the Bible, which was tempted by the devil in the desert. Not all fall under the clutches of the easy, there are those who choose the right path.
Another of the approaches of the series is that it presents an eternally innocent Lucifer, whose ingenuity leads him to commit acts that are really dramatic in some cases, and in others that are excessively tender or funny. The psychiatrist Linda tries to put him back on track so that he can understand the human way of thinking, but it seems an impossible mission.

What is the role of Detective Chloe? As a fundamental piece of the story, Chloe is presented as a correct woman, with a high level of decency and service to humanity in his detective role in which he persecutes the bad guys. Lucifer identifies with her because he also acts in that way, but he not only persecutes them, he punishes them. A small difference: she catches them and justice is in charge of punishing them, and we already know that it is not always fair. Lucifer reveals himself to this and sometimes does it on his own, which creates an ambivalence in the perception of his identity: Am I good? Am I really who I say I am, or am I simply reincarnated evil? And in his constant allegations referring to his Father, God, whom he sometimes addresses with contempt, and sometimes especially emotional with despair, as when he asks for help, not for him, but to save Chloe's life, we see that part human of this singular demon. A demon absolutely in love, so much, that he is unable to make love with Chloe even though she offers herself to him, she undresses and tempts him, for the simple reason that he feels that he would be taking advantage of her.
Particularly poignant is the final scene of season 3, when Pierce (Tom Welling) shoots Chloe and Lucifer protects her with her wings after she falls wounded. He raises his eyes and exclaims from deep within: "Daddy!" (Dad!), As would any desperate son, and saves the detective once again. It is this ambivalence that captures the viewer, Lucifer hates his Father, but at the same time makes pacts with him, asks for help, and above all: obeys him.
The fourth episode is quite definite, there are many scenes that at times cause impatience for Chloe's attitude. We already know that she is in love with Lucifer, but until the moment he does not reveal her devil's face, she preferred to ignore all her allegories to her divine origin and her infernal nature, taking them as metaphors. When she learns that everything has been true, that he has never lied to her about her origin, she escapes to Europe and ends up in Italy. She investigates the origin of the devil and finds a priest who convinces her that the Lucifer she knows and that has been revealed to her is a huge harm to humanity. Here she drops many points from my perspective. It seems impossible to me that a woman in love can come to accept to hurt the loved one, be this a demon.
However, she agrees to give him a poison (taking into account that Luicifer is only vulnerable when she is present, although Chloe still does not know) and returns with her face washed well to Los Angeles, where her first encounter with a desperate Lucifer, in love, awaits his return wondering why he has fled, if he still fears him, if she wants to talk to him, his reunion, I repeat, is absolutely cold. He looks at him without even greeting him, and immediately concentrates on a murder case as if nothing had happened. This coldness obviously disturbs Lucifer, but as naive as he is, and unable to lie, he thinks that she tells him the truth when he explains that he had just gone on a trip after having seen his devil's face because he needed to think.
From its return, events occur that, wisely chained one after the other, including the appearance of Eva, who acts as the weight of the scale that tilts Chloe's decision to accept that she is in love with Lucifer in spite of everything. But when she finds out from the demon Maize, that she is not the only human who knows who Lucifer is and that Linda, the psychiatrist, is also aware and did not make any drama beyond the initial impact, she thinks and seeks help . He talks to Linda, to Amenadiel, and when he asks Eva if she has seen his demon face and she with the naivety that characterizes her, she asks: why should she scare me? It is when she realizes that she has acted like a stupid.
In this fourth part we see an unstable Chloe, insecure, who only accepts Lucifer in the end, but he has already decided to leave the Earth and go back to Hell, but he is so much nobler than her because his decision is based on the fear that something bad happens to others, to little Charlie, son of his brother Amenadiel, or to herself, Chloe, and she prefers to sacrifice herself and leave her spectacular life in Los Angeles and reign in hell to take care that the demons do not escape and invade The humanity.
However this last scene, that of the farewell, is absolutely moving. The performance of Lauren German in her role as Chloe and Tom Ellis as Lucifer reaches our hearts. A movie a long time ago did not make me cry and this time I did it.
Tom Ellis is an actor who knows how to reflect a range of emotions and it seems that he did it without much effort, however you can see the work behind his performance. He is not an actor anymore, he is one of the good guys. And I do not say it because he has an impressive physique or is one of the most attractive actors of the moment as cataloged by the entertainment magazines; It has a set of attributes that make it especially suitable for the role of Lucifer. I hope your career takes off from this series because it deserves it.
The peculiarity of the Lucifer series is that it presents a being half angel and half demon. It shows its infernal face and its divine part and throughout the episodes it makes us see that God does not make differences between races. For example: his brother Amenadiel is black. But he also has a mestizo brother, and another sister with clearly Asian features. Neither does it make a difference between the sexes.  The peculiarity of the Lucifer series is that it presents a being half angel and half demon. It shows its infernal face and its divine part and throughout the episodes it makes us see that God does not make differences between races. For example: his brother Amenadiel is black. But he also has a mestizo brother, and another sister with clearly Asian features. Neither does it make a difference between the sexes. He is clearly bisexual and he says it calmly, and that does not affect at all the personality that reflects on the screen, and to us as spectators it does not affect us that one day he throws a compliment to a man or kisses him in the mouth, or he shows himself to be a supporter of sexual encounters in which three or more people of both sexes participate. That is to say, his way of seeing life is not repugnant, without that it can be taken as an allegory to the bacchanalia or orgies, because as he says: every human being is free to choose good or evil. Undoubtedly a lesson in morality that even questions the Church.
They are filming the fifth and final episode. Let's see what else can happen between Chloe and Lucifer and if it meets the expectations that were so high.
A few days ago I got an email from Change.org in which I was invited to sign for Tom Ellis as the next James Bond. I read the petition and it seemed to me that I had the necessary solvency to make an agent 007 and I signed. Probably also gave a box in which I was informed that they could use my contacts in the mail, and because of that I have received many mails about it. I offer an apology for that gazapo. In no way would I use my contacts to propose anything. I do not use to send mass emails or to promote my books. I also received letters from people who told me if I had nothing better to worry about. The truth is that yes, I have many occupations, but I also give myself time to talk about books and movies that I find really valuable. And, of course, I give myself time to write my own books.
That said, I leave here my opinion about this series that I found extraordinary because of its philosophical content. I would also recommend another: An English series called Peaky Blinders of the BBC, which seems to be going for the fifth season, through Netflix. All a success!