lunes, 10 de junio de 2019

¡Finalmente! La presentación de la Trilogía EL MANUSCRITO



Finalmente tuve mi primera presentación de libros. ¡Y vaya que la disfruté!
Sentada frente a un numeroso público formado en su mayoría por personas dedicadas al mundo literario, me refiero a profesores de literatura, ensayistas, poetas, dramaturgos, expertos en historia universal y gente relacionada con la cultura, debo confesar que me sentí intimidada. Me consolé pensando que muchos de los presentes eran amigos y dejarían pasar cualquier tontería que yo dijese en relación con mis libros o el oficio de escribir, algo que para mí es natural, aunque vine a descubrirlo con relativa tardanza. Pero como dicen: “el tiempo de Dios es perfecto”. Es probable que si hubiera empezado antes habría estado condenada al fracaso.
Yioyana Ahumada, la periodista y ahora amiga, se sentó a mi izquierda en el pequeño sofá estilo Luis VI en donde antes había reposado mi antecesor, Álvaro Pérez Capiello, un reconocido escritor venezolano autor de la novela “Los dieciséis escalones”, porque fue una presentación por partida doble.  La seguridad de Yoyiana era incuestionable, es profesora de periodismo en la Universidad Central de Venezuela y reconocida en el ámbito cultural caraqueño; Lidia salas, la promotora del evento, a quien estaré eternamente agradecida, fue la que propició el que Ahumada fuera la encargada de la presentación de mi trilogía. Como decía, Yoyiana se sentó a mi lado y su presencia imponente me dio cierta seguridad, pues sentía que a su lado yo adquiría jerarquía. Sus palabras, inesperadas para mí, fueron un baño a mi ego. Y cuando digo esto lo digo en serio. Sé que en las presentaciones se suele poner en un alto sitial la obra del autor, pero Yioyana habló de mí, de cómo ella me percibía después de la entrevista que me hizo días antes. Luego habló de mi obra y es la parte que más disfruté, pues escuchar a alguien de su talla decir que mis libros no se podían dejar de leer, es el sueño de todo escritor. Se refirió a mí como un “fenómeno”, en el buen sentido, obviamente, y que yo tomé como halago. ¿Por qué un fenómeno? Tal vez porque no provengo del mundo literario y pese a ello mis libros se venden y se leen en todo el mundo, algo impensable para cualquier escritor que cumpla con todos los requisitos. Alabó mi condición de autopublicada y de cómo llevaba esa insignia con orgullo y promocionaba mis obras y las de otros escritores sin tapujos ni reticencias. Eso es cierto.
Maravillosa presentación, Yoyiana, fue toda una sorpresa. Después hablé yo, y lo que llevaba preparado por escrito ya en ese momento no cumplía con lo que deseaba expresar. Preferí improvisar tomando en cuenta sus palabras y me lancé al ruedo. Supongo que dije algunas tonterías que espero perdonen, pero eran las que el momento indicaba.

También agradezco de corazón a Mariela Mata Grossi, profesora de la Universidad Católica Andrés Bello quien leyó la trilogía y tuvo unas palabras de elogio para mi obra, y a Mireya Guerrero, auditora de profesión y experta petrolera así como una aguda lectora. Habló de la trilogía El manuscrito de una manera apasionada. Mi más profundo agradecimiento, sé que ambas leyeron mis libros porque lo desearon, no tuve que imponerles nada, y eso es muy valioso para mí. Como dije en la presentación: prefiero que otros hablen de mí y de mis libros, hacerlo yo sería absurdo.
Desde aquí agradezco a Edgar Vidaurre Miranda, presidente del Círculo de Escritores de Venezuela, a Carmen Cristina Wolf y muy especialmente a Lidia Salas, y a todos los asistentes a un evento que siempre guardaré en mi memoria.

¿Deseas ver la presentación? Aquí: https://youtu.be/76uAsIvJjNo

La trilogía EL MANUSCRITO:

EL SECRETO http://viewbook.at/ElSecreto   
EL COLECCIONISTA  http://viewbook.at/Coleccionista   
EL RETORNO http://viewbook.at/Elretorno   

martes, 28 de mayo de 2019

¿Te preocupan los comentarios negativos?

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J. D. Salinger, ante su obra "El guardián entre el centeno", uno de los escritores más enigmáticos del siglo XX. Le bastó una sola obra para ser idolatrado.
Ser escritor es someterse al escrutinio público. No solo de los lectores sino de las personas a las que un escritor no les cae bien aunque no hayan leído una página de algún libro de su autoría. Antes no existían las redes sociales y no enterarse de la opinión de los lectores concedía cierta tranquilidad a cualquier escritor publicado. Ignorar qué pensaban los lectores hacía la vida más sencilla de cualquier escritor, quienes temían, eso sí, la opinión de los críticos literarios, capaces de situar un libro en las estrellas o hundirlo en el olvido. Hoy en día con el advenimiento de Internet y el acceso a las redes sociales es posible que la opinión de los lectores llegue directamente al autor, antes un ser inaccesible, impenetrable y en nuestra imaginación de lectores situado en algún lugar mágico en el que se encerraba a crear sus obras, los imaginábamos como seres tortuosos, con un cigarrillo entre los dedos o varias botellas de algún líquido espirituoso vacías a su alrededor escribiendo día y noche. Se tejían en su entorno una serie de leyendas que aupaban el misterio ya de por sí endilgado a la dama en cuestión, como fue el caso de Agatha Christie o Amandine Aurore Lucile Dupin, de seudónimo George Sands, la escritora francesa amante de Chopin, o las leyendas misteriosas que se crearon alrededor de Edgar Allan Poe y la vida de Oscar Wilde.

En la actualidad la idea que se tiene de un escritor es absolutamente diferente. Son personas accesibles, en muchos casos bastante normales, aunque también existen los que se crean un aura de relativo misterio o de viajeros empedernidos o los que prefieren permanecer ocultos al público y no tienen cuenta en ninguna red social, o escriben bajo seudónimos —en algunos casos varios—, porque prefieren su intimidad o porque temen que lo que escriben pueda marcarlos de alguna manera nefasta en su vida cotidiana.

El asunto es que cualquier novela que se publique o autopublique terminará vendiéndose en alguna plataforma digital en donde se alienta al lector a dejar comentarios. Igual sucede en sitios como Twitter, Instagram, Linkedin y en especial en Facebook, en los grupos de lectores y escritores en donde gente que lee y también la que no lee opina públicamente de la obra de cualquier escritor, trátese de García Márquez, Faulkner, Hemingway, Proust, Cervantes, Coelho como también de cualquier escritor autopublicado.

Estoy segura de que a un Dan Brown le importa menos una crítica negativa que a cualquier escritor independiente por la sencilla razón de que los últimos están más expuestos y son más frágiles. Pero no debe ser razón para rechazar cualquier crítica negativa. Cada persona es un mundo, y acabo de ver en un hilo en Facebook con más de trescientos comentarios que a unos les encantaba El Quijote, La divina comedia, Cien años de soledad y Las Uvas de la ira mientras otros denostaban enérgicamente de ellas. Tenemos la suerte de que exista tanta diversidad; unos dicen que Rayuela es una maravilla y otros que no llegaron a la tercera página, mientras que El hombre de la rosa era odiado y amado con igual intensidad por casi la misma cantidad de lectores. No se puede complacer a todo el mundo. Así como existen diversidad de escritores la hay de lectores. No podemos desanimarnos porque un lector deja un comentario negativo, claro, los escritores preferiríamos que si es negativo fuese lo más delicado y educado posible, pero los lectores simplemente escriben lo que piensan o lo que sintieron al leer un libro así como nosotros pensamos y sentimos al escribirlo.

Cada escritor especulará que su obra es mejor que la de cualquier otro, y se sentirá ofendido si alguien se atreve a decir que su obra es un bodrio. Pero esa misma obra para otro lector puede ser sublime. Comprobado en el debate al que me referí líneas arriba en el que escritores famosos sufrieron el escarnio público de sus obras más galardonadas. Así como hay escritores incultos, necios, soeces, ignorantes, cretinos, tercos, obtusos, fanáticos religiosos, ateos, sabios, científicos, brillantes, genios, aventureros, misteriosos…, también hay lectores incultos, necios, soeces, ignorantes, cretinos, tercos, obtusos, fanáticos religiosos, ateos, sabios, científicos, brillantes, genios, aventureros, misteriosos… No debería preocuparnos la diversidad en los comentarios sino el contenido de nuestro libro. Contra la opinión pública no podemos hacer nada. Está fuera de nuestro alcance, enfoquémonos en lo que sí podemos cambiar.

¡Hasta la próxima, amigos!

miércoles, 15 de mayo de 2019

Atila, el azote de Dios, de William Dietrich - Reseña

Resultado de imagen para atila el azote de diosAtila, el azote de Dios, de William Dietrich, un escritor norteamericano, historiador, periodista, y ganador del Premio Pulitzer.

Me llamó la atención el título: Atila. ¿Quién no ha escuchado: «Cuando las hordas de Atila pasaban, nunca más volvía a crecer la yerba», o algunos refranes refiriéndose al aludido, la mayoría de las veces de manera despectiva, o en el mejor de los casos como ejemplo de destrucción? La curiosidad que este personaje me despertaba me llevó a tomar el libro de la estantería, y ahora, después de llegar a la última página sé que no me ha defraudado.
La época del rey de los hunos, Atila, se establece en 449 d. C., en las postrimerías del Imperio romano, dividido en el Imperio romano de Occidente, gobernado por Valentiniano III, y en el Imperio romano de Oriente, cuya cabeza principal era Teodocio II, quien gobernaba desde la ciudad de Constantinopla.

Atila poseía el ejército más numeroso para su época; no todos eran hunos: estaba conformado por sus aliados bárbaros: ostrogodos, gépidos, rugianos, escirios, turingios, vándalos (pueblos bárbaros procedentes de Escandinavia), refugiados bagaudas de la Galia, y guerreros de más allá del Báltico. Arrasaban con todo lo que encontraran a su paso. Pero Atila quería apoderarse de Roma. Ustedes saben que en la historia de Roma siempre existieron las componendas, las luchas intestinas por el poder, y ese fue uno de los motivos que desencadenaron esta parte de la historia. La hermana del emperador Valentiniano, Honoria, envió un emisario a Atila para que la rescatase de la prisión a la que la había sometido su hermano. El rey de los hunos sería emperador de Roma si acababa con el ejército romano y se casaba con ella. ¿Cómo resistirse ante semejante oferta? Así pues, las hordas de Atila empezaban a acercarse a Occidente cuando el general Aecio, considerado por algunos historiadores como el «Último de los Romanos», logra reunir a los pueblos bárbaros (que también los había del otro lado) y convence a Teodorico, el rey de los visigodos, para unírsele, sabiendo que si lo hacía, las demás tribus que permanecían neutrales, también lo harían.

El ejército conformado por los romanos resultó pues, en una pléyade de aliados de toda índole, casi tan parecida a las que formaban las hordas de Atila, con la diferencia de cierta disciplina remanente, inculcada a través de los siglos. Se libra entonces una de las batallas más impresionantes de la historia: la del Pueblo del Alba, como llamaba Atila a su ejército, contra las legiones de Roma, reforzadas por los alanos, francos, borgoñones, olibriones (veteranos romanos), astrogodos, francos sálicos, sajones del norte, armoricanos , arqueros sármatas, honderos sirios y africanos, y los visigodos, unos de los combatientes más rudos y temibles, en una confrontación bélica que se llamó «La batalla de las naciones».

El que Atila lograra cohesionar a los aliados de Roma resulta paradójico, pues el ejército disciplinado e invencible; las famosas legiones romanas, se encontraban en franca decadencia, y por sí solas hubiesen sido incapaces de contener las ansias de poder del rey de los hunos. En el 451 d. C., en la Batalla de las Naciones, o la batalla de los Campos Cataláunicos como se la recuerda hoy en día, que, según los historiadores se cree, ocurrió en las inmediaciones de la actual Troyes, en el nordeste de Francia, finalmente salieron vencedores los romanos. Sin embargo, otro hecho paradójico como resultado de esta victoria, es que el general Aecio, fue acusado por su emperador de dejar escapar a Atila. 

¿Cuáles serían sus motivos? Sin Atila, el ejército romano no tendría razón de seguir existiendo, ya que cada vez era más costoso su mantenimiento en un decadente Imperio romano. Valentiniano III asesinó al Último de los Romanos, como agradecimiento de haber salvado Roma de los hunos.

Atila se retiró con sus huestes a Oriente, para al año siguiente invadir el norte de Italia con un diezmado ejército, en un intento de recuperar su maltrecha reputación, sin embargo, fue vencido por la peste y las hambrunas que asolaban la región. Muere un año después, en el 453 a. C., según la leyenda: ahogado en su propia sangre, debido a una hemorragia nasal mientras dormía en estado de embriaguez, la noche de bodas con su nueva esposa. Pero esto forma parte del anecdotario popular, pues al no poseer escritura, son muchos los detalles perdidos.

La historia que ha llegado hasta nosotros es la que cuenta la parte romana. Y es lo más relevante de la novela, pues William Dietrich ha sabido recrear los momentos históricos de los verdaderos protagonistas, cubriendo los grandes huecos con escenas lógicas, que bien pudieron suceder en los escenarios reales.

Atila, el azote de Dios, no es un libro de historia, es una novela con datos verídicos, con una trama interesante que se desenvuelve en un argumento apasionante.

William Dietrich es autor de El muro de Adriano, otra gran obra que pienso leer apenas la encuentre. Otras obras: El Reich de hielo, Las pirámides de Napoléon.


miércoles, 8 de mayo de 2019

¿Son útiles las presentaciones de libros?

Hoy voy a hablar de un tema que no había tocado antes: Las presentaciones de libros.

Todo autor o la mayoría de nosotros espera con ilusión el día en que su libro sea presentado al público. Nos imaginamos frente a los lectores que acudirán interesados a enterarse de qué trata nuestra obra, cómo fue que obtuvimos la idea, y, por qué no decirlo, para darnos a conocer. Algo natural y humano.

Confieso que nunca he presentado un libro. He asistido, eso sí, a varios bautizos como también los llaman cuando se hacen por primera vez. Y he disfrutado cuando se ha tratado de libros de amigos que aprecio. Porque la presentación es más que nada eso: una reunión de amigos, los que te estiman y desean acercarse a ti aunque no compren tus libros, pero quieren apoyarte. 

Hoy leí una entrevista de un superventas, Marc Reklau, un amigo que vende muchos libros en Amazon, tanto eBooks como libros impresos, y estoy de acuerdo con él cuando dice que las presentaciones no son efectivas para vender libros sino para figurar y gastar dinero en ellas. Efectivamente, no es la mejor manera de mercadear un libro si lo vemos desde el punto de vista comercial. El público asistente muchas veces estará presente para pasar un buen rato y después se olvidará del libro en cuestión. 

Cuando la editorial Viceversa (Madrid), publicó mi libro en España me envió una invitación con gastos pagados para la presentación de mi libro El legado, allá por el 2009 y yo estaba en las nubes, pero no pude viajar debido a que según me dijeron en el consulado de España mi pasaporte no tenía el requisito específico para estampar el visado: no era biométrico. Mi pasaporte estaba al día pero no sabía que existía ese nuevo con el sello biométrico que necesitaba para que me extendieran la visa Schengen. Después lo hice, pero el trámite duró varios meses, así que perdí la oportunidad de presentar mi libro en Madrid. Sin embargo, el libro se vendió y fue distribuido en varios países de América hasta agotarse.

Después lo publiqué en Amazon y cobró un segundo vuelo de manera inusitada en esa plataforma que me ha dado tantas satisfacciones virtuales y también personales.

Si se trata de vender libros mi conclusión es que no hace falta presentarlos, lo que hace falta es una estrategia de ventas eficaz y sostenida y tener varios libros escritos. Preferiblemente buenos. Obviamente hablo de la venta de libros en plataformas digitales (en las que se venden también libros físicos y en otros formatos); la mejor manera de hacernos conocidos como escritores y también la mejor manera de ganar dinero escribiendo. Algo que la mayoría que publica a través de editoriales o autopublica por empresas de ese tipo no logra. 

No me puedo quejar, mis libros se venden en todo el mundo, y están traducidos a varios idiomas incluido el chino.

Pero en el entorno en el que vivo, solo saben que existo las amistades cercanas y algunas personas del Círculo de Escritores de Venezuela. Y estoy segura de que la mayoría no sabe qué escribo ni ha leído mis libros, porque en este país comprar en Amazon se vuelto muy cuesta arriba. La razón es muy sencilla: nuestras tarjetas de crédito no funcionan en el exterior, por eso y para darme un gusto personal, que no económico, voy a tener el placer de dar satisfacción a mi ego presentando una de mis obras más conocidas, LA TRILOGIA El manuscrito




Mis libros I, II y III serán presentados por el Círculo de Escritores de Venezuela en la librería Kalathos del centro cultural Los Galpones en Los Chorros.


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Yoyiana Ahumada
Nunca pensé que llegaría ese día. Y, la verdad, no me importa si mis libros se vendan o no ese o los días posteriores. Yoyiana Ahumada, una conocida periodista, locutora, escritora y poeta será quien hará los honores de presentar mi libro y no puedo estar más emocionada.

Los que estén en caracas el día sábado 8 de junio de 2019 están invitados. 

Desde aquí agradezco infinitamente a Lidia Salas, a Carmen Cristina Wolf, actual presidenta del Círculo de Escritores de Venezuela y a toda la directiva por pensar en mí. 

Me hubiera encantado hacer la presentación de La búsqueda, pero no tengo conmigo los libros en físico. Tal vez algún día...

jueves, 18 de abril de 2019

Hijo del pasado: ¿Son válidos los comentarios de amigos?


Hoy Jueves Santo, tranquila en casa, entro a Facebook y veo que mi querida amiga Krina Ber me ha etiquetado en un comentario. Me causa regocijo y a la vez asombro, pues aunque sé que es lectora de mis libros es la primera vez que habla de ellos por escrito. Se trata de mi novela Hijo del pasado, publicada recientemente.
Sé que es difícil y comprometido escribir opiniones de los libros de los amigos porque uno los conoce, los quiere y no siempre nuestra visión de su narrativa tiende a ser objetiva, y veo que a Krina le sucede igual que a mí. Copio lo que leí en Facebook:
"Por regla general no suelo hablar aquí de libros escritos por mis amigos de corazón... porque eso no se hace, es difícil mantener un juicio objetivo. Pero no temo exagerar con la última novela de Blanca Miosi,"Hijo del pasado": es realmente deliciosa para quienes disfrutamos de leer una buena historia bien contada (y me cuento entre ellos como amante que soy de Elena Ferrante, Fred Vargas, Joel Diecker, y pare de contar...) 
"El hijo del pasado" combina elementos de misterio de un thriller, pero sobre todo a personajes nada típicos que el azar lleva a encontrarse en la misma casa, persiguiendo cada uno su destino. Es fabuloso sobre todo el protagonista, un hombre que llegó por su propia valentía y habilidad desde un campo de sobrevivientes de Auschwitz a las cimas de la alta sociedad de Los Angeles, que ha sido un gran neurocirujano, cinturón negro y caza-nazi, pero siempre fue indefenso ante las mujeres que amaba. La novela intercala elementos de acción presente con episodios del pasado, exactamente como me gusta, y todo fluye en el momento preciso en que la historia lo necesita. 
Somos amigas desde hace unos diez años y cada vez admiro más cómo Blanca logra fabular tantas ideas, investigarlas, ubicarlas en contextos reales o verosímiles y trabarlas en una trama bien resuelta, puliendo y mejorando la narrativa de una novela a otra. No en vano llega siempre a los primeros puestos en Amazon, y eso, entre decenas de millones de autores independientes que allí publican, no es una hazaña fácil."
Es gratificante recibir comentarios tan positivos de lectores que, a la vez que son amigos, son a su vez escritores sobresalientes. En el caso de Krina Ber, una autora premiada y reconocida por la crítica venezolana. Ella es de origen polaco y vive en Venezuela desde hace muchos años. Su página Web: http://krinaber.com/

Otro comentario, esta vez publicado en su página Web es del conocido escritor y empresario venezolano Heberto Gamero, autor de una variada bibliografía y también premiado por la literatura de este país:
"Cuidado con Hijo del pasado porque es una novela adictiva y cuyas consecuencias pueden afectar su salud y relación de pareja. Lo digo porque anoche se me olvido cenar, me robó varias horas de sueño y, cuando finalmente pude dormir, tuve pesadillas. Soñé que mi mujer (la copiloto) me había sido infiel con un joven que se presentó en nuestro apartamento diciendo que el piso era suyo, que lo había heredado de su abuelo y que debíamos desalojarlo de inmediato porque guardaba un secreto ancestral que solo a él le había sido develado. Cuando le grité que estaba loco y que se fuera de mi casa, la copiloto, inexplicablemente, corrió hacia él, se aferró a su brazo y me dijo que lo amaba y que le devolviera su propiedad. Enfurecido me abalancé sobre ellos para hacerles pagar su osadía. Él entonces sacó una maleta llena de dólares, la abrió en el aire y dejó caer al suelo cientos de billetes de diferentes denominaciones, que al pisarlos resbalé y caí cuan largo era golpeándome la cabeza. Al recuperar el conocimiento y me vi flotando en tal cantidad de dinero, lejos de pensar en mi mujer y en su amante, no sé por qué, pensé en el cuadro de Hitler que estaba en el closet. Corrí hacia él y ya no estaba, en su lugar había nueve maletas con un millón de dólares cada una. ¿Habían preferido llevarse el cuadro antes que el dinero? ¿Qué había en ese cuadro que valiera más que los millones en las maletas? Me asomé a la ventana y los vi huir en mi Cherokee gris. Me pregunté entonces cómo haría para transportar todo ese dinero, qué banco lo recibiría sin hacer preguntas y cómo mi mujer había sido capaz de semejante engaño. Al sonar el despertador y verla a mi lado recordé con preocupación parte de la pesadilla y los cabos, al igual que en la novela, comenzaron a atarse como por arte de magia. Me levanté todavía un tanto confuso. Antes del café no se me ocurrió otra cosa que invitarla a tomar un trago de vodka polaca. Me preguntó si ya podía leer el Hijo del pasado y le dije que aún no la había terminado. Mentí.
Si desean visitar la página de Heberto Gamero:  https://hebertogamero.wordpress.com/

Como podrán imaginar me siento en las nubes. Muchas gracias a Krina y Heberto por los comentarios, el mejor regalo que pueden hacer a un escritor.

lunes, 8 de abril de 2019

Mis libros en francés

Hace algunos años tuve la suerte de conocer a Maud Hillard, en aquella época editora de Les 2 Encres. Me propuso traducir mi novela La búsqueda al francés y yo accedí encantada. A partir de entonces todas mis novelas fueron traducidas a ese idioma y los resultados han sido muy buenos. Ahora somos amigas y como consecuencia del cierre de su editorial es mi agente en Francia. Maud Hillard está abriéndome espacios en Francia y ya hay muchas personas que leen mis libros en ese país. 
Mi novela El retorno, la tercera parte de la trilogía El manuscrito ha recibido buenas críticas, entre ellas la de una influyente lectora de nombre Cassiopée, reseña que dejo a continuación, y que no podría haber captado mejor el significado de la novela y también de la fusión que existe entre una escritora y su traductora.
También quería expresar que me satisface enormemente que este tercer libro de la serie, ambientado en el año 486 de Gales y Britannia y en la Francia Medieval, haya sido tan bien recibido por los lectores franceses. Mi agradecimiento para ellos, porque no es nada fácil escribir acerca de épocas y lugares tan lejanos a mi entorno. 

Et si un mystérieux livre racontait ta propre vie ? Oserais-tu le lire jusqu’au bout ? Le Manuscrit III - Le Retour de Blanca Miosi https://amzn.to/2Uo3qld

Reseña de Cassiopeia traducida al español:
"Francia y el castillo de Tiffauges alrededor de 1440, Gales y Bretaña en el año 486, y Nueva York e Italia en 2014 ... Eso es más o menos, los tiempos y lugares a los que nos llevará Blanca. miosi. 
Richard Raising no se siente bien. No puede convertirse en escritor, su vida da un giro y ni siquiera sabe lo que quiere, lo que anhela en lo más profundo de sí mismo. Y luego, una reunión cambia el curso de los días anteriores, tal vez para cambiar una de sus vidas ... Termina con "el manuscrito", el que revela los eventos, lo pone en una pista, desaparece cuando lo cierra antes de volver a "comunicarse" cuando lo vuelve a abrir .
En esta colección, Richard descubre hechos que parecen estar relacionados con su historia personal, se pregunta a sí mismo, se pregunta a sí mismo ... Y todas estas cosas que permanecen sin resolver durante mucho tiempo antes de ser explicadas, verificadas de forma cruzada, mantienen al lector en la narrativa. Es absolutamente "mágico" porque todo encaja, se entrelazan hábilmente en forma de matrioskas.
Cuando leo a Blanca Miosi, tengo la impresión de que ella me susurra lo que escribió, su escritura es magnética, cautivadora. Creo que el hecho de que siempre sea traducida por la misma persona, Maud Hillard, da peso a sus palabras. Como si, por fin, hubieran escrito juntos ...
Realmente disfruté este álbum. Me gusta que el autor me haga viajar en su universo con sus personajes trabajados, buscados. El contexto de cada época se describe a la perfección, siempre hay giros, un "ambiente" en el que buceamos con deleite ... y en el que nos gustaría quedarnos ..."

martes, 2 de abril de 2019

¿Por qué crees que algunos libros "enganchan"?


Hoy voy a hablar acerca de los autores que se creen unas luminarias y sin embargo sus libros venden muy poco.

¿A qué se debe? Tal vez la historia que cuentan no es muy atractiva, impresionante, interesante, o quizá está mal contada. No mal escrita. Creo que la diferencia radica ahí. Una historia interesante pero mal contada aburre.

Hay escritores que cuentan una historia simple, a veces cursi, y sin embargo escriben de tal manera que solo deseas seguir leyendo porque su narrativa te engancha hasta el punto de no poder soltar el libro hasta llegar al final. ¿Qué es más importante?  ¿Una novela interesante o una que enganche?

Desde el punto de vista del lector diría que una que enganche. Y si, además, es interesante, logrará un éxito relativo. Digo relativo porque hasta ahora nadie ha descubierto por qué unas novelas se venden más que otras, aunque tengo ciertas pistas al respecto en Amazon, que es donde publico.

Los que publicamos en Amazon tenemos cierto público cautivo debido a las novelas que hemos publicado antes, y ese lector es el que comprará primero nuestras novelas apenas salgan a la venta, es una muestra de que vamos por buen camino, pero no debemos confiarnos, ¿eh?, porque día a día la oferta crece de manera exponencial y autores noveles o consagrados irrumpen en el panorama amazónico con ofertas en algunos casos muy buenas, y cuando digo ofertas no me refiero a los precios sino a los libros y su contenido. Bien, ese nicho que hemos creado con nuestras novelas puede ir creciendo o decreciendo conforme nos desenvolvamos en el mundo de la literatura. No todas nuestras novelas son excelentes, a veces lo que nos parece un tema formidable a nuestros lectores les puede parecer poco interesante, y eso ocurre también con los consagrados.

Los que publican a través de editoriales no lo tienen tampoco tan fácil. Si la novela no ha sido lo suficientemente bien expuesta en las librerías o no ha despertado el interés que se esperaba desaparece y va a parar a las estanterías, donde es más difícil que los lectores la encuentren, y eso no dependerá de la editorial sino del libro en sí mismo. La diferencia consiste en que los que somos independientes podemos dar un nuevo impulso a nuestro libro en Amazon a través de algunos cambios: portada, sinopsis, promoción, ofertas especiales, rebajas de precio, inclusive hasta haciendo una revisión a fondo y ver en qué hemos fallado. Y nuestros libros se pueden volver a publicar tanto en digital como en papel. Para la versión audible sí es más complicado, por no decir imposible. Por eso debemos asegurarnos de que nuestras novelas sean interesantes y estén escritas en un estilo narrativo que no aburra desde el comienzo, ¡que en lugar de que se use para dormir quite el sueño, aunque después el lector nos culpe de cuánto le costó ir al trabajo al día siguiente!

Muchos de mis lectores me escriben a dos días de haber publicado una novela para decirme: ¡Ya la terminé! Mira que me tomó un año documentarme, escribirla, corregirla, repasarla… pero así y todo me siento feliz porque es una muestra de que la historia que conté los atrapó. Triste sería si me dijeran que la están leyendo y, dos meses después, que la siguen leyendo.

Cuando un libro me apasiona lo leo en dos días, o en tres. Siempre ha sido así y mi ritmo de lectura no ha bajado con el tiempo, al contrario, desde que tengo el Kindle se ha incrementado, en lo que va de año debo haber leído unas treinta novelas y estamos empezando abril. Es como quiero que lean mis libros, con avidez, con interés, con emoción, y solo puedo lograrlo escribiendo de una manera fácil de entender aunque el tema sea complicado. Creo que para lograrlo debo situarme en el lugar del lector. ¿Qué pensaría yo si leo esto en una novela? Si la respuesta es: «aburrido», borro y planteo el tema de otra manera.
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Hay muchas novelas con temas interesantes, pero narradas de una forma tan plana que no suscitan interés. También los personajes atrapan. Un personaje atrayente aunque sea deforme y con más años que Matusalén puede ser formidable, ¡no todos los héroes y heroínas tienen que ser perfectos!

Y esto me lleva a la novela que empiezo a escribir ahora. Uno de los personajes principales es una mujer que sufre de estrabismo. Uno de sus ojos mira al frente y el otro parece que buscara algo en otro lado, sin embargo, posee una personalidad arrolladora. De cuerpo tampoco es que sea tan atractiva, pero eso ya lo sabrán cuando lean la novela. Por ahora les dejo esta inquietud: ¿Crees que escribes de una manera que enganche?

jueves, 28 de marzo de 2019

Una reseña de Gerardo González 

HIJO DEL PASADO

He terminado de leer un libro, un gran libro debo decir, de esos que te dejan, al final, un sabor de boca perfectamente equilibrado y exquisito.
Una novela escrita con la compleja sencillez que solamente Blanca Miosi sabe utilizar llevándote de la mano, letra a letra y párrafo a párrafo por un intrincado camino de aventura, intriga, sexo, historia y amistad
Una espectacular obra entintada de historia, de héroes y villanos que anduvieron pisando las tierras de nuestra Tierra aderezando la vida de nuestros protagonistas.
He terminado de leer la historia de los Hamilton, de los Kozlowski, de los Skósyrev y un poquito más, si así Blanca Miosi me lo permite, de la vida de tú muy amado Waldek.
Gracias por tu pluma y tus invaluables letras.
Abrazo desde México.
(Nota: pongo en Amazón solo 5 estrellas por que no me permite más)
Lo encuentras en Kindle, Kindle Unlimited y Amazón viewbook.at/HijodelPasado

lunes, 18 de marzo de 2019

¡L A N Z A M I E N T O!

HIJO DEL PASADO viewbook.at/HijodelPasado


John Hamilton decide desheredar a Howard, su único hijo. Veinticinco años después, el robo a un banco desencadena una serie de circunstancias que descubrirán lo que se esconde detrás de cada uno de los personajes principales: Daniel Kozlowski, un judío polaco que terminada la II Guerra huyó del campo de refugiados en Caraolos, Chipre, y se radicó en Chicago. Viveka, su joven esposa, que nos conducirá a momentos insospechados. Y Francis Hamilton, hijo del desheredado Howard, que, como experto restaurador, descubre en la Casa Hamilton un cuadro misterioso que forma parte de la vida real y tiene que ver con un regalo que Francisco Franco hizo a Giovanni Battista Montini en 1963 cuando asumió el papado como Pablo VI.
¿Qué encontrarán en esta novela?
Historia, investigación, arte, y una parte desconocida en la captura de Adolf Eichmann en Argentina que el Mossad siempre trató de ocultar.


Otras obras de la autora: La búsqueda, El legado, La trilogía El manuscrito, El rastreador, La lista, El sustituto, entre otras.
A la venta en todas las tiendas Amazon en formato digital y en papel.

domingo, 3 de febrero de 2019

¡SOLO POR HOY!
03-enero-2019

La oferta es válida para Amazon España y México




K I N D L E    F L A S H !!!!! Domingo 3 de febrero 2019
¿Podrías hacerte pasar por un genio sin que los que te rodean se dieran cuenta? Sucedió con Mark.
Fedor era el genio, pero no contaba con que Mark podría superarlo.
EL SUSTITUTO 
http://viewbook.at/ElSustituto

El Kindle Flash es una promoción que permite comprar el libro en versión digital a un precio muy por debajo del regular, ¡en este caso a un 80% menos!

domingo, 6 de enero de 2019

El mejor regalo que recibí en mi vida.

Empiezo el año 2019 con el mismo ímpetu con el que terminé el 2018.  Siempre he pensado que pasar de un año otro no hace diferencia, solo marca una fecha, y no le doy más importancia que eso. El día siguiente.
El día siguiente ha sido siempre el que en los momentos más oscuros es lo único que he tenido a mi alcance como una tabla de salvación. Sabía que volvería a amanecer y tal vez, solo tal vez vería las cosas de manera diferente. Nunca fui de las niñas que jugaban con muñecas, no porque no me gustasen, simplemente porque no las tenía. La única muñeca que me compró mamá cuando ya tenía cinco años fue una de tamaño bastante grande, casi como yo a esa edad. Todavía no sé cómo la conseguiría, tal vez con la ayuda de papá. Me causó impresión tocar su piel, se hundía con suavidad. Intenté investigar de qué estaba hecha y le hice un pequeño agujero. Por dentro tenía una especie de goma espuma de color marrón oscuro en forma de gusanitos recortados que empezaron a salir y deperdigarse por todas partes. Me dediqué entonces a investigar sus cabellos rubios y noté que cada diminuto mechón estaba incrustado uno al lado del otro y al verlos unidos formaban la cabellera rubia que parecía verdadera. Saqué uno de los mechones y quedó un agujero diminuto, redondo. Saqué otro y otro y otro más hasta dejarla completamente calva. El resultado me dio tanta risa que mi madre acudió a ver que sucedía. Yo no paraba de reír a carcajadas y es que en realidad la muñeca se veía muy graciosa. Obviamente en esa época no existían las leyes en defensa de los menores, y me cayó una paliza, pero no dejaba de reír, la verdad, no recuerdo qué me ocasionó tanta gracia, lo único que sé es que nunca más volví a tener una muñeca. "¡Cómo pudiste hacer eso, Blanca, es una muñeca alemana", y como para mí eso no tenía el menor significado, no me importó de dónde venía la bendita muñeca. Poco después mis padres se divorciaron y fui a vivir con mamá y todo fue más austero.
Pero los niños nos acomodamos a todo. Y fue así como tuve la oportunidad de vivir en muchos lugares diferentes, tías, abuelas, tíos, madrinas, amigas de mi madre, y muy de vez en cuando pasaba algunas temporadas con mi padre. Cada casa para mí era una aventura, y aprendía a comportarme de acuerdo a las circunstancias. Si intuía que en alguna casa extraña debía de ayudar en la cocina lo hacía sin que me dijeran nada. Si en otra lo importante era observar buenos modales a la mesa copiaba exactamente todo lo que los demás hacían.
Para mí fue una época fascinante. No extrañaba a mi madre porque simplemente no tenía tiempo de hacerlo. La adaptación requiere concentración y toda mi atención estaba dedicada a conocer, experimentar, y saber cómo tratar a los miembros de la nueva casa a donde iría a vivir. Fue así como estudié la primaria en cinco colegios y la secundaria en siete porque me cambiaban a medio año. Los dos últimos años fueron los únicos que seguí en el mismo centro de estudios, para entonces ya mi madre se había vuelto a casar.
Pero antes de eso, a medida que pasaban los años y conocía a otras niñas de mi edad en la escuela me asombraba que ellas jugaran con peluches, muñecas o figuras estáticas. Y a esa edad, siete años, ya dibujaba tomando en cuenta la perspectiva. Jamás hice casas en las que las ventanas, las puertas, la parte de atrás y la de adelante estuvieran todas dibujadas de forma plana.Y aún ahora en pleno siglo XXI no deja de asombrarme el hecho de que todavía existan niñas de diez hablando como si tuvieran seis y se comporten como criaturas desamparadas sin la ayuda de sus madres y coleccionen figuras de animalitos que para mí son solo muñecos inmóviles sin ninguna función. Yo aprendí a sobrevivir a partir de los siete años. Aprendí a defenderme de los depredadores sin que nadie me hubiera aleccionado, y sabía de quién debía cuidarme y a quién entregarle mi confianza. No me entretenía con juguetes normales, prefería leer. Y tuve la suerte de descubrir en una de las enormes casas donde mi madre en ocasiones me dejaba, la existencia de lugares llamados bibliotecas. Fue uno de los hitos en mi vida. A partir de ese día no pude separarme de los libros. Nunca leí libros para niños como Blanca Nieves o La Cenicienta (aunque  lo hice de grande por curiosidad), la sencilla razón era que nadie me formó literariamente hablando. Pensaba que los libros se guardaban en cajones de cartón como lo hacía mi padre en su casa cuando iba a visitarlo. Hallé en esos cajones los libros de Salgari, Alejandro Dumas, Julio Verne; a los nueve años leía toda clase de libros, incluyendo los de cowboys. Y cuando descubrí la biblioteca en esas enormes casas  mi universo se expandió. Fue entonces cuando encontré a Ouspenki, Herman Hesse, Freud, Adler, Jung, y aunque a mis once años no comprendía mucho de lo que leía, se abrió un mundo diferente ante mis ojos. Supe que había gente que escribía de diferentes temas y que los libros eran los que movían el mundo. Y cuando mi madre se casó descubrí a los grandes músicos: Vivaldi, Beethoven, Chopin, Shostakóvich, Telemann... y empecé a leer "Historias de Belcebú a su nieto" de Gurdjieff, y entonces supe que existía un cuarto camino. Pero ni por ese ni otros motivos pensé que algún día sería escritora. Sencillamente para mí eran personajes inalcanzables, genios que estaban más allá de mi comprensión en cuanto a cómo podían escribir tantas y tantas páginas de ideas, de aventuras, de teorías o de mundos que jamás podría conocer. Para mí eran unos sabios.
Mis vacaciones transcurrían en las bibliotecas públicas, pues nunca hubo dinero para ir de viaje o hacer algo mejor. De manera que dediqué mi vida a la lectura sin más aspiraciones que a cumplir lo que me proponía y a hacerlo bien.
Hoy 6 de enero para mi es un día que precedió al 5 de enero. No tiene otro significado más que el del día siguiente. Nunca creí en Santa Claus, ni en los Reyes Magos. La Navidad, si alguna vez tuvo cierto significado, era el día en que mi madre nos regalaba a mi hermano y a mí algunos obsequios modestos que yo misma había ayudado a elegir, siempre dentro de nuestras posibilidades. Por eso cuando veo el mundo y tantos y tantos y tantos saludos de Navidad, buenos deseos y todo ese tipo de cosas, y tantos niños esperando a  un gordo vestido de rojo que se supone les dejará regalos, pienso que esos niños son más inteligentes que yo. Solo se dejan engañar para que sus padres piensen que deben esforzarse por regalarles a través de ese gordo de rojo o involucrar al Niño Jesús que no sé si alguna vez tuvo que ver algo en ese embrollo, de encontrar el regalo más caro, o más deseado, o más inútil para ellos.
Así y todo no cambiaría mi infancia por ninguna otra. Fue el mejor regalo que me dejó mi madre.
¡Hasta la próxima, amigos!

martes, 25 de diciembre de 2018

Lo que algunos no saben de la autopublicación

Existen muchos lectores y escritores confundidos cuando en alguna conversación se menciona a Amazon, sobre todo en una sociedad tan limitada en alcances tecnológicos como la venezolana pues tenemos más de una década de restricciones en el uso de divisas extranjeras, lo que hace imposible la compra por Internet, que es en la que se basan los métodos de lectura y publicación digitales.

La gente aquí conoce Amazon, claro que sí. Pero la conoce porque antes compraba todo tipo de mercancía; libros, incluso. Pero la mayoría de escritores no sabe que en esa plataforma puede publicar sus libros gratis a través del sistema Kindle Direct Publishing o KDP como se lo conoce en el argot de escritores. Algunos tienen una vaga idea de qué se trata, pero la información que les llega es sesgada, dando como resultado que nos miren como una “subespecie”: escritores que al no tener otra opción para ser publicados recurrieron a Amazon. Y no es así. Al menos no en mi caso. Fui publicada sin ningún contratiempo por editoriales de prestigio pero decidí hacerlo por Amazon por mi cuenta.

¿Fue porque mis libros no tuvieron acogida? ¿Porque eran muy malos? ¿Porque no se vendían? No.

Si así hubiese sido mis libros La búsqueda y El legado todavía podrían encontrarse en las librerías y la realidad es que están agotados. Me consta que se vendían a través de cadenas de librerías en Argentina, Uruguay, México, Colombia, Perú… pero una vez agotados los ejemplares no había reposición. Y si se buscaban en España, el país donde fueron editados, ocurría igual. No tuvieron la oportunidad de una segunda edición, no porque fuesen muy malos, es porque las editoriales están saturadas de nuevos lanzamientos y no se dan el tiempo necesario para promocionar los libros y esperar los resultados. Si un libro no se convierte en la primera semana de lanzamiento en un boom corren a buscar a otro que sí parece tener las cualidades de convertirse en el próximo gran bestseller.

Cuando los publiqué en Amazon empezaron a venderse por miles, tanto en formato digital como en papel. Aquí debo aclarar algo: Los autores que publicamos a través de KDP podemos vender nuestros libros en formato digital y también en papel, como cualquier escritor publicado por editorial. Y en audible, como todos
¿Te escondes tras un nombre de editorial
falso porque tienes vergüenza de decir
que eres autopublicado?
mis libros. Lo aclaro para quienes piensan que solo publicamos libros digitales.

¿Cuánto cuesta publicar en Amazon?

La publicación es gratis. Sea en papel o digital. Amazon cobra por la venta de cada libro como lo haría cualquier editorial, la diferencia consiste en los porcentajes:

Una editorial paga al autor entre un 8% a un 12% (en el mejor de los casos) por la venta de cada libro.

Amazon paga el 70% si el libro es digital y está arriba de US$ 2.99 como precio de venta al público, y el 30% si el libro digital está por debajo de ese precio. En cualquier caso la ganancia que se lleva el autor es mucho mejor comparada con la publicación a través de editoriales.

Por eso me asombra saber que todavía existen “editoriales” de autopublicación y me asombra más saber que hay escritores que pagan para ser publicados. Creo que los motivos son engañosos, pues piensan que la editorial de autopublicación correrá con todos los gastos de presentación, promoción y demás ofertas que hacen para captar al escritor y a la larga eso se diluye en nada; promoción cero y lo más importante: la edición absolutamente nula. He leído libros con fallas ortográficas y de estructura que dan vergüenza.

Cuando voy a reuniones de escritores aquí en Caracas que es donde resido y se enteran de que publico en Amazon, capto miradas de conmiseración. Y si se enteran de que soy una de las escritoras que más vende en Amazon muestran un gesto de amable comprensión. “Ah, claro, en Amazon”, sin saber que mis libros se leen en todo el mundo en varios idiomas y no solo en digital; también en papel y en audible.

¿Por qué el rechazo a los escritores que, como yo, son independientes? Por ignorancia. Para el mundo intelectual ser independiente es sinónimo de fracasado. Es no haber sido aceptado por ninguna editorial y tomar el camino de la autopublicación como último recurso porque no queda otro camino. ¡Qué equivocados están! Y me encanta bajarlos de su pedestal cuando les digo que he publicado y, de hecho, sigo haciéndolo a través de prestigiosas editoriales, porque ser independiente es eso: poder escoger con quién publicar y en qué términos, pues somos nuestros propios agentes literarios y elegimos lo que más nos conviene.

Autopublicar en Amazon no es motivo de vergüenza. Si se hace por las razones correctas es motivo de orgullo; nuestros libros llegan a rincones de la Tierra a los que jamás los llevaría una editorial y ganamos mucho más que con ellas, eso está clarísimo, sin embargo hay críticos de esta forma de publicación y sus razones son valederas: al tener la facilidad de publicar se lanzan al mercado libros sin corregir y en muchos casos mucha basura. Y tienen razón. Pero todo tiene su público. El lector acostumbrado a buenos libros desechará los malos, así de simple. En esto rara vez hay segundas oportunidades. Si un escritor por el apuro de ver su obra publicada pasó por alto la corrección ortotipográfica y de estilo tan necesaria para el estándar al que están acostumbrados los consumidores de libros, tendrá como consecuencia el ser borrado de la preferencia de los lectores aunque ponga en letras grandes: “Edición corregida”. Nadie lee un libro por segunda vez para verificar las correcciones, a menos que tenga alguna afinidad directa con el escritor.

El escritor independiente es libre de escoger en qué plataforma desea publicar. Hoy en día hay muchas además de Amazon, me he referido a ella porque es la más importante, pero hay muchas más y el mercado se expande:

CreateSpace (papel)
Lulu 

¡Hasta la próxima, amigos!